Los 10 000 km europeos de RoCola Bacalao

Los 10 000 km europeos de RoCola Bacalao
Cinco países, 17 días de gira, 10 000 kilómetros de recorrido, 12 shows, 25 canciones... RoCola Bacalao está girando por Europa, por cuarta ocasión desde el 2008, para mostrar su nueva propuesta musical condensada en 'Gases nobles y pesados', su nuevo disco. Y demostrar que con organización y calidad no hay dificultades que detengan a esta banda ecuatoriana que va a cumplir sus 15 años de vigencia.
11 de Junio del 2014
Juan Carlos Calderón

José Fabara, integrante y manager del grupo, entra con su melena y su flacura al local de la Fundación Música Joven, en un edificio del centro norte de Quito, en La Mariscal. Ahí ha acordado hablar de la nueva gira del RoCola Bacalao por Europa, financiada de manera totalmente autónoma, dice con orgullo.

Esta es cuarta gira europea. La primera fue en el 2008, luego 2009 y 2010 y paramos porque decidieron dedicarse a producir su nuevo disco Gases nobles y metales pesados. Con esta nueva propuesta hicieron ya una gira nacional y buscan ahora los mercados externos.
Cuando hablo de Europa, José habla de Alemania. En el gigante económico y cultural llegaron a trabajar con una disquera un representante (buking lo llama José). Y lo que buscan ahora es consolidar el nombre de la agrupación y del Ecuador.

Fue duro retomar el proceso de una gira europea. Sobre todo por el tema económico. Tuvieron que decidir entre hacer un nuevo disco o seguir haciendo giras, porque toda la historia de la banda ha sido un esfuerzo de autogestión financiera. El año pasado tenían ya asegurada la gira, solicitaron auspicio al Ministerio de Cultura pero les fue negado. Entonces dejaron de esperar que el Estado o las instituciones privadas apoyen al grupo. Crearon un fondo interno con el resultado económico de todas sus presentaciones hechas el año pasado y en lo que va del actual y ahora pueden regresar a Europa. Con el dinero que piensan ganar en la gira esperar recuperar esos fondos para reinvertirlos en las actividades del grupo.

Conseguir conciertos en Europa no es complicado. Hay apertura en el mercado europeo para su tipo de música, ska, reggae, y los ritmos latinos. Hay curiosidad, dice José, por lo que América Latina está produciendo. Así que llevan 25 temas, rockeros, latinos…

Patas Rojas (instrumental ska)

Ocho años se demoró RoCola Bacalao en producir un nuevo disco. Fue un disco más maduro en contenido, como más grandes eran sus integrantes. Con una banda con 14 años de vigencia, con treintañeros tras los instrumentos, las letras y la melodía tuvieron otra profundidad. Textos más reflexivos, y un sonido más limpio, profesional, digamos. El disco fue grabado en Quito, lo mezclaron en México y lo masterizaron en Estados Unidos. En el disco participan 17 músicos invitados por RoCola. Tiene muchos arreglos, pero con la música libre de la RoCola: ahí están desde boleros hasta metal pesado industrial.

Fabara destaca un tema de Iván Mendieta. Es sobre una experiencia cercana a la muerte, que tuvo el autor. Se llama Indigerible, con arreglos de cuerdas y una propuesta muy libre.
Con El Comercio distribuyeron casi la totalidad de las 5000 copias que imprimieron. El disco abrió nuevas puertas, porque dejaron en su momento el trabajo de acercamiento a los medios de comunicación, pero el disco fue una buena excusa para retomar la relación. Gracias a ello llegaron a tocar a la Amazonía, donde nunca habían estado.  En Macas o Puyo, vieron con grata sorpresa que la gente se sabía las canciones. Lo mismo en Cotacachi, Huaquillas…

Lo de RoCola Bacalao no es nuevo. Es una banda activa que ahora se ve en otro escenario en su relación con los medios, sobre todo la radio. Lo del uno por uno, dice Fabara, es una imposición de una Ley, no cree que deba manejarse así: obligar a la gente a escuchar y a las radios a presentar la música que se produce en Ecuador. “Pero los medios lo han tomado de otra manera".

"Lamentablemente siguen sonando los mismos artistas que han sonado toda la vida. Nosotros, por la trayectoria y el nombre que tenemos hemos logrado meter algo de música en la parrilla, pero pensando en bandas más independientes hacen música no tan radiable, a los medios no les interesa programar ese tipo de música”, dice.

La razón es que creen, y deciden sobre la base de esa creencia, que al oyente no le va a gustar esa música. Fabara cree que se debiera, en cambio, mostrar todo el espectro musical ecuatoriano. Y que la gente decida si le gusta o no.

Al volverse la música una industria, un tema de compra y venta, se cortan muchos parámetros y deja de ser una propuesta artística libre. Muchas bandas independientes preguntan a los ahora mayores RoColas, qué debieran hacer para pegar en la radio. Y siempre contestan: crea tu canción, de manera libre y si eso gusta a la gente, se va escuchar tu canción. Pero la industria o los medios también buscan imponer cierto tipo de música, de canciones que creen son más rentables para sus intereses económicos. Eso limita mucho al arte musical.

Cumbia del Karma

Indigerible es uno de los ejemplos de lo dicho. Es una canción compleja, aborda un tema duro, difícil de digerir, y ese tema está en el nuevo disco, pero no se lo ha pasado en la radio. Sin embargo la gente gusta del tema, lo escucha donde puede y da sus comentarios.  Ese tema no se va a Europa, van con un repertorio más fiestero, más latino. Pero para Fabara sí se hace difícil ver cómo los medios radiales empiezan a manipular esta propuesta del uno por uno: “Hace algunos años había mucho tema de payola (que las radios cobran por pasar canciones. Ndlr.), me pasó a mi; llegué a algunas radios y me dijeron: bueno, no me pidieron dinero pero me propusieron que hagamos un tema con la programación de la canción: sorteamos un iPad, que lo da el grupo, y en la radio sortean al aparato entre los que pidan la canción. Indirectamente nos estaban pidiendo plata. Era una payola disfrazada y les dije que no, que esta es la canción, y si la ponían que fuera libremente”.

En varios medios se negaron a pasar sus canciones. Con la Ley de Comunicación cambió un poco. Ahora han proliferado “promotores” que se ofrecen a lograr que el tema suene en las radios, porque tienen buena relación con el programador o con el dueño. Pero hay que pagar por los servicios. Sigue la argolla, dice Fabara.

El manager de RoCola trabaja directamente, sin intermediarios. Le toma muchas horas de hacer los contactos, llamadas, puertas cerradas. Ahí les toca esperar, a veces mucho tiempo. Pasó con Guayaquil City, y en mucha radios del Puerto no la aceptaron porque era un bolero, a pesar de que hablaba de la ciudad. Y las radios no la aceptaron porque o no siguieron la argolla a través del “promotor” o porque no daban nada a la radio.

Así que la imposición del uno por uno sólo ha generado una cantidad “impresionante de promotores que te ayudan a que estés en medios”, dice José.

Volvamos a la gira. Fabara cuenta que trataron de retomar contactos con los agentes europeos, personas que los apoyar diligentemente en las anteriores giras. Pero la crisis europea pesó mucho y algunos de ellos dejaron este trabajo. Pero recomendaron a otros agentes y José se sentó horas de horas frente al computador para hacerles escuchar su nuevo disco y su trayectoria en Europa. Volvieron a contratarlos para las presentaciones. Tienen un representante en Alemania y otro en Holanda. Los otros shows los ha conseguido José.

En Europa, lo que pesa más allá del nombre, el reconocimiento o la fama es la propuesta musical. De todas maneras, los consulados del Ecuador en Francia y Alemania han ayudado en la difusión y en los visados de las 10 personas que van a las carreteras europeas.

Serán 12 conciertos en 17 días. En Alemania, Francia, Austria, Bélgica y Holanda. La mayoría de presentaciones será en Alemania, país donde tienen una mayor acogida y hasta varios fans. Alemania tiene una cultura musical ska, punk y latina bastante asentada. Pero eso no fue lo único. Aunque el público estaba ahí, había que ir a presentar la propuesta. Así que Fabara investigó y siguió la trayectoria de dos bandas latinas que giran con éxito desde hace 15 años en Europa: la mexicana llamada Panteón Rococó y la argentina Carmelo Santo. Vio los lugares y festivales donde se presentaron estas bandas, escribió a sus representantes y mostró la propuesta de RoCola Bacalao. Así empezaron su trazo internacional. Cuando terminen esta gira, que arranca en Tababela este jueves 12, habrán completado nada menos que 90 shows en Europa, de los cuales, la mitad habrá sido en Alemania.

Las giras no son fáciles, nadie crea que se trata de un paseo.  Hay que coordinar muchos detalles: dinero para los pasajes aéreos, definir las fechas de las presentaciones, contratar con empresas que ofrecen a las bandas movilización y alquiler de amplificadores y equipos, a la vez. Se alquila un furgoneta, porque es lo más barato; qué pasa en los días libres, dónde duermen, cómo se cubre la alimentación y bebidas. La gira cuesta algo más de 20 000 euros, que se financian con los conciertos y la venta de mercadería: camisetas de la banda, o con motivos ancestrales como el Diablo Huma, que es el motivo específico de la gira; máscaras del Diablo Huma; llevan también 700 discos para vender… Son una microempresa musical. Para eso están organizados en comisiones: los de ventas, los de los equipos, los de la manejada, los del concierto en sí mismo, los de la dormida…

Hace tiempo dejaron atrás el discurso del apoyo, la solidaridad y la conmiseración. Así que mientras acá estarán prendidos a la televisión pendientes del Mundial de Fútbol, los RoCola girarán por Europa, con muchas horas sentados en la furgoneta, atrapados por el verano europeo, mostrando en 10 000 kilómetros de carretera y escenarios su propuesta musical.