El pasado perfecto de Amanda Vizen

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El pasado perfecto de Amanda Vizen
Amanda tiene una voz llena de matices. La música creció consigo, tocaba hasta en los buses y prometía a sus improbables oyentes que algún día haría un disco. Presenta su obra 'Pasados Imperfectos y Otras Excusas', un disco con nueve canciones de autores ecuatorianos contemporáneos.
13 de Marzo del 2014
Juan Carlos Calderón

Hugo Hidrovo, Igor Icaza, Jaime Guevara… Los nombres de estos cantautores ecuatorianos habían revoloteado en la historia de Amanda. Desde muy niña, cuando sus padres, militantes de izquierda, llenaron su vida de actos de solidaridad o protesta o simplemente de canciones alternativas y contestatarias. Para ella, que puso la música como eje de su vida, estos cantores que siempre aparecieron dispersos en el universo musical ecuatoriano, merecían estar compilados, juntos, en una muestra donde su voz y nuevos arreglos darían mayor sentido a sus canciones. Del respeto a estos cantores y de su propia ambición musical nace  Pasados Imperfectos y Otras Excusas.

Amanda Vizen

Quiteña, tiene 24 años. Se ha dedicado al teatro, la música, la comunicación social e incluso la docencia en áreas relacionadas con la literatura y la redacción.

Amanda tiene una voz llena de matices. La música creció consigo, tocaba hasta en los buses y prometía a sus improbables oyentes que algún día haría un disco. Y llegó a un punto en el cual se dijo: quiero generar una oportunidad, no solamente para mí sino para el sector de la música contemporánea, de autor. Pasados Imperfectos y Otras Excusas es la recopilación de nueve canciones de autores ecuatorianos contemporáneos, que no están en el circuito comercial de los grandes estudios y distribuidores y tampoco –algo que está atado– de la radio ecuatoriana. “Me dije que era la oportunidad de generar un proyecto, además como fan de estos grupos y autores, de escoger una canción de cada uno de ellos y hacer un tributo, con la participación en varios casos de ellos mismos. El disco fue producido ejecutivamente por mí y la producción musical estuvo a cargo de Agni Durden, que es otro excelente músico ecuatoriano. La grabación fue hecha en Audioideas, con Nando Vega al timón de la consola. Es un proyecto profesional, y nació con esa ambición”.

Uno de los temas es Escopolamíname, que forma parte del primer sencillo. 

El disco está en impresión y  empezará a mostrarse con presentaciones en vivo. No hay una estrategia de distribución, imprimieron 1100 discos y de ellos 300 son de lujo, con un estuche diseñado por Alex Vor, que es parte del equipo de músicos, y los otros discos son de la versión económica.

El disco tiene un concepto. Pero incluye la rica diversidad de cada autor, como son Hugo Hidrovo, Jaime Guevara, Guardarraya, Can Can, Byron Carrasco, David Bonilla, Gabela y Alex Vor. Todos tienen su propia música y cuando los productores empezaron con el proyecto decidieron darle un rasgo propio para llegar a mucha más gente.

El toque de Amanda Vizen tiene que ver con su voz, la construcción musical, los arreglos de cada pieza marcan esa impronta. Hay fusiones, secuencias electrónicas y la humanidad de los instrumentos en vivo. Un ejemplo de todo ello es Escopolamíname, que es el primer sencillo.

“Creo que para el músico ecuatoriano se abren algunos caminos. Como todo, eso del 1 por 1, por ejemplo, será un proceso difícil. Mucha gente de radio argumenta que la música ecuatoriana no tiene calidad, y lejos de considerar si ese es un juicio justo o no, sólo el que se lo plantee ya le exige a uno como músico. De mi parte, intento ser la mejor Amanda Vizen posible y ofrecer un producto de alta calidad. Este disco es el ejemplo. Siempre supe que había talento en los músicos ecuatorianos, pero con este proyecto he conocido gente de un enorme compromiso y talento, gente que toca en un bar porque en el país no queda de otra, pero que dentro de sus cerebros hay un armamento musical increíble. Ahora, falta gestión en el músico, falta creer en la autogestión, pero cuando se empieza hay que poner plata del bolsillo. Yo me dediqué a buscar auspicios, gente que creyera en el proyecto, golpeé muchas puertas y obtuve apoyos. Más de autogestión, pero faltan apoyos y lo estatal se centraliza un montón, porque se apoya a cinco bandas importantes del Ecuador, que está bien que se lo haga, pero los que empezamos también requerimos de apoyo. Los fondos van para gente que tiene un poco más de recorrido”.

"Mucha gente de radio argumenta que la música ecuatoriana no tiene calidad, y lejos de considerar si ese es un juicio justo o no, sólo el que se lo plantee ya le exige a uno como músico."

El disco ha sido un proceso largo, se han demorado casi un año y avanzaba conforme conseguían los recursos. “Nos demoramos también para lograr que sean grandes versiones, para que los dueños de las canciones se sientan orgullosos”, dice Amanda.

Empezó cantando en los buses y tenía el plan de volver a los buses con los discos. Cuando una joven de apariencia punk se suba con su disco y la guitarra, sepa que se trata de una profesional que, con muy buena crítica, continúa su camino.