Correa contra Manuela Picq: ¿quién dice la verdad?

Correa contra Manuela Picq: ¿quién dice la verdad?
Algunas precisiones sobre las declaraciones del presidente Rafael Correa sobre la pareja sentimental del presidente de la Ecuarunari, Carlos Pérez, la franco-brasileña Manuela Picq. El mandatario hizo varias afirmaciones sobre su vida privada y laboral en una reciente sabatina.
08 de Septiembre del 2015
AGENCIA DE NOTICIAS INVESTIGATIVAS DE PLAN V

El presidente Rafael Correa, durante su Enlace Ciudadano No 440 cuestionó la desinformación y las mentiras de medios internacionales como The Guardian, Le Monde y The Economist por recientes publicaciones sobre la represión policial en las últimas protestas ciudadanas. Dichos medios fueron acusados de formar parte de una “campaña de distorsión” por no haber informado acerca de las agresiones contra policías y el saldo de uniformados heridos y, en su lugar, haber difundido las agresiones y detenciones de dirigentes indígenas, incluyendo el de la periodista y académica franco-brasileña Manuela Picq -quien se vio obligada a abandonar el país por encontrarse en un "limbo jurídico" después de que su visa fue revocada-.

Durante el discurso se evidenciaron mentiras y medias verdades, al referirse a la trayectoria de Manuela Picq y la forma en cómo esta fue detenida la noche del 13 de agosto de 2015 en las inmediaciones de la Plaza San Francisco, en el Centro Histórico de Quito.

El Presidente insistió en las supuestas mentiras difundidas por estos medios internacionales. Sin embargo, durante su discurso se evidenciaron mentiras y medias verdades, al referirse a la trayectoria de Manuela Picq y la forma en cómo esta fue detenida la noche del 13 de agosto de 2015 en las inmediaciones de la Plaza San Francisco, en el Centro Histórico de Quito.

La primera mentira: el Jefe de Estado  aseguró en su sabatina que al momento de la detención, Picq “sale riéndose”. Lo dijo de la siguiente manera: “Ay que el pobre Quishpe fue golpeado, bueno vean como está golpeando a los policías. Que la señora esta Manuela Picq,  la compañera como es casada ancestralmente con Carlos Pérez, fue golpeada y maltratada, sale riéndose cuando está siendo capturada por los policías y después declara que ha sido muy bien tratada”, apuntó el Primer Mandatario.

En contraste, un video que han sido divulgado por diario El Comercio el momento de la detención de Picq evidencia que hubo violencia y forcejeos por parte de los uniformados. En una parte de la grabación se ve a la académica en el suelo, rodeada de al menos cinco policías, quienes la arrastran junto a su compañero, el líder indígena Carlos Pérez Guartambel y con una expresión que parecería de desesperación o de dolor. En efecto, se ven sus dientes, pero por las circunstancias, difícilmente esa expresión capturada parecería de una risotada.

De hecho, en el Oficio No.8115-FGE-UDF-UJGPCIFSCQ-2015, del 14 de agosto del 2015, y que consta dentro del proceso legal contra Picq, se deja constancia que la Dra. Isabel Salazar -perito médico legista- le practicó un examen médico y determinó una incapacidad para el trabajo de tres días por politraumatismos. Dentro del proceso también consta un certificado médico del Dr. Jaime Illánez- emergenciólogo del Hospital Eugenio Espejo-, que dice haber atendido a Picq por Emergencia a las 21h58, tras su aprehensión.

La segunda: El Presidente aseguró que la revocatoria de la visa de Picq se dio porque ella agredió a policías durante las manifestaciones. “Revocar las visas es potestad de cualquier Estado. Nosotros revocamos la visa cultural a una ciudadana extranjera que se mete a hacer política y a agredir a nuestros policías”, apuntó el Primer Mandatario. Sin embargo, la misma versión oficial divulgada en un comunicado publicado por el Ministerio del Interior avala que Picq estaba siendo agredida “por personas desconocidas” y que fue asistida por la Policía, que le brindó primeros auxilios y no al revés. 

Parte del comunicado oficial dice lo siguiente: “Mientras se registraban las manifestaciones de este jueves 13 de agosto, en las calles Benalcázar y Espejo, gendarmes de la Policía Nacional, en conjunto con personal de Control Migratorio, realizaban una revisión a los ciudadanos extranjeros que se encontraban en el lugar. Una agente del orden notó la presencia de la ciudadana, aparentemente extranjera, quien habría sido agredida por personas desconocidas, se trataba de Manuela Picq Lavinas, de 38 años de edad. En ese momento, la policía se acercó en el intento de aprehender a los agresores, pero debido a la gran cantidad de manifestantes no logró el objetivo. La uniformada acudió en ayuda de Manuela Picq, a realizar el procedimiento de primeros auxilios y enseguida solicitó apoyo para la ciudadana. Al llegar al lugar, los uniformados de Control Migratorio tomaron contacto con la mujer y le solicitaron los documentos que abalicen su estatus migratorio en el país, quien admitió no tenerlos. Debido a las heridas que presentaba, los agentes solicitaron una ambulancia, que la trasladó al Hospital de Especialidades Eugenio Espejo. En el lugar recibió atención médica”.

Esta versión coincide con la del parte policial de fecha 13 de agosto suscrito por los policías Carlos Abad Masache y César Herrera Requelme en donde se narra que Picq “había estado realizando protestas en contra del gobierno, había sido agredida por personas desconocidas y debido a la gran cantidad de personas que se encontraban en las marchas no había podido proceder a la detención de los causantes, razón por la cual le había colaborado dándole los primeros auxilios”.

Ni en el comunicado del Ministerio del Interior, ni en el parte policial se menciona que Picq haya actuado de manera violenta contra los uniformados u otros ciudadanos.  Pero, además, contrario a lo que dice el Presidente Correa, en ningún documento oficial consta el motivo para que se haya retirado la visa de Manuela Picq.

Ni en el comunicado del Ministerio del Interior, ni en el parte policial se menciona que Picq haya actuado de manera violenta contra los uniformados u otros ciudadanos.  Pero, además, contrario a lo que dice el Presidente Correa, en ningún documento oficial consta el motivo para que se haya retirado la visa de Manuela Picq y menos aún se ha establecido que esa acción se ha tomado porque la académica haya incurrido en algún acto ilícito. Incluso, en la sentencia escrita por la jueza Gloria Pinza, quien resolvió el proceso de deportación, consta que Picq “no puede ser deportada por cuanto en el momento de su detención o arresto no se encontraba en permanencia irregular y por lo tanto tampoco se encontraba inmersa en ninguna de las causales determinadas en el Art. 19 de la Ley de Migración ya que posterior a su arresto recién se le REVOCA LA VISA 12-VIII, que fue otorgada por el Estado ecuatoriano para intercambio cultural. Utilizando la simple lógica de que, para que la ciudadana de nacionalidad brasileña MANUELA LAVINAS PICQ, se halle inmersa en alguna causal de deportación o exclusión, debería primero haber estado en permanencia irregular cuando se le privó de su libertad, mas no después como ocurrió en el presente caso”, reza el escrito.

La tercera mentira: El Jefe de Estado cuestionó que Picq haya trabajado como periodista en la cadena de televisión arábiga  Al Jazeera y descalificó su labor académica de la siguiente manera: “…yo conozco a Manuela Picq, fuimos varios  años colegas en la San Francisco, en la Universidad San Francisco,  yo era profesor y ella profesora; una mujer muy bella pero muy inmadura que le encantaba ser el centro de atracción, vivía en Miami, tenía un novio gringo y nunca fue indigenista, ni izquierdista ni peor periodista. Ahora resulta que es indigenista, izquierdista, periodista, dijo que era corresponsal de Al Jazeera ya averiguamos es mentira pero así se engaña a la gente”.

En la hoja de vida de Picq consta que fue colaboradora regular (op-ed regular contributor) de Al Jazeera English entre 2011 y 2014.

En la hoja de vida de Picq consta que fue colaboradora regular (op-ed regular contributor) de Al Jazeera English entre 2011 y 2014. De hecho, basta con buscar su nombre para encontrar varias notas de opinión escritas por ella y su perfil con una fotografía en el portal de ese medio de comunicación.

Si bien no posee título de periodista – pues Picq tiene un Ph.D en estudios internacionales por la Universidad de Miami- ha escrito varios artículos de opinión y análisis en medios como Palataforma Política Social; CLAM; People Land Truth; Folha de Sao Paulo; Upside Down World, sobre temas de los derechos de la mujer, los indígenas, la cultura, entre otros.

La falacia: El Presidente dijo que Picq nunca fue “indigenista”, e insinúa que antes, cuando vivía en Miami hasta tenía un novio “gringo”, en contraste con su actual pareja, el líder indígena Carlos Pérez Guartambel. Y lo dijo así: “Vivía en Miami, tenía un novio gringo y nunca fue indigenista, ni izquierdista ni peor periodista”. Pero, primero que nada habría que entender lo que significa el término de “indigenista”.

Alejandro Marroquín, en su obra Balance del indigenismo. Informe sobre la política indigenista en América (1972), define el indigenismo como "la política que realizan los estados americanos para atender y resolver los problemas que confrontan las poblaciones indígenas, con el objeto de integrarlas a la nacionalidad correspondiente".

Sin embargo, para Ariruma Kowii, Director del área y coordinador de la Maestría en Estudios de la Cultura de la Universidad Andina Simón Bolívar, este término dejó de utilizarse en la academia en los años 80 y 90 porque fue visto como un instrumento para destruir la identidad de los pueblos indios en su intento por integrarlos en una cultura occidental, por lo que una nueva corriente de antropólogos y cientistas sociales se cuestionaron esa posición y la reemplazaron por otra visión que respeta a los indígenas, siendo estos pueblos quienes luchan por sus derechos y deciden acerca de su vida y cultura.

“Ya no se habla del indigenismo porque los pueblos indígenas son los protagonistas directos de su propio proceso. Esa corriente marcó una etapa y ha desaparecido, pero las prácticas y las definiciones siguen vigentes”, apuntó Kowii. En ese sentido, considera que Manuela Picq, así como muchas personas no indígenas que apoyan la lucha de los pueblos ancestrales y se han interesado por su cultura sí podrían ser considerados como tal, pues para este profesor la lucha de los pueblos indígenas en Ecuador ha sido una de las más importantes y han generado muchos aportes al país, como la creación de la Constitución vigente.

Al respecto, Picq ha hecho varias publicaciones académicas relacionadas al tema indígena entre las que consta un libro que está en preparación titulado: “Vernacular Sovereignties: Indigenous Women and World Politics in Ecuador”.

También Artículos en revistas arbitradas como las siguientes: “Porter le genre dans la culture: femmes et interlégalité en Équateur,” Cahiers du Genre Rétrospectives Spring 2013, N. 54: 205-226; “Between the Dock and a Hard Place: Hazards and Opportunities of Legal Pluralism for Indigenous Women in Ecuador,” Latin American Politics and Society 54(2): p.1-33 Summer 2012; así como otros articulos académicos: Book Review of Raul Madrid’s “The Rise of Ethnic Parties in Latin America” Bulletin of  Latin American Research 34:1 (2015); “Decolonizing Methodologies in the Field of IR Theory,” International Political Science  Review 34 (4) - Review Issue September (2013); “Cuando las protestas urbanas se unen a las luchas Indigenas,” Revista Coyuntura, Universidad de Cuenca, Vol. 15: 34-43 (2013), por citar algunos ejemplos.

En todo caso, más allá de estos conceptos, parece que para el Presidente Correa ser indigenista implica tener una relación sentimental con un indígena, O es que acaso el hecho de irse a vivir a Miami, Brasil o Bélgica y tener una pareja extranjera -con ojos y rasgos anglosajones- le convierten a una persona más o menos indigenista?

En cuanto a haber conocido a Rafael Correa, Picq ha admitido que lo vio “un par de veces en el campus” cuando también  era docente, en la Universidad San Francisco de Quito, pero aseguró que no han trabajado juntos ni tampoco han sido amigos. Solamente, a manera de anécdota, Picq recordó que coincidieron en un vuelo en donde ambos viajaban de Quito a Miami.