Cuando el terror llama a tu puerta…

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Cuando el terror llama a tu puerta…
La Fiscalía busca indicios de un presunto delito de hackeo a las cuentas del Presidente. Un operativo violento a la casa de Fernando Villavicencio, sin respetar derechos de protección, aterra a su esposa e hijos pequeños; fiscales se llevan computadoras sin acta. Horas después el Presidente anuncia que ya tiene “resultados sorprendentes”.
28 de Diciembre del 2013
Redacción Plan V

Verónica, su esposa, estaba semidesnuda, pero no permitieron ni siquiera que se vista. Ingresaron con cámaras de video y fotográficas, filmaron todo.

Unos treinta periodistas, fotógrafos y camarógrafos registraron sus gestos y palabras.  Él recuerda que a esa hora, la de la irrupción violenta, estaba descansando con su esposa y sus hijos. En la cama, Verónica daba de lactar a su hijo Martín. Escucharon un estruendo cuando los agentes rompieron la puerta principal del conjunto habitacional Porvenir, ubicado en la Panamericana Norte, frente a la entrada a Llano Grande. Oyeron subir al tercer piso el tropel de las botas y el sonido de las armas y empezaron a golpear la puerta del departamento e ingresaron violentamente.

Verónica, su esposa, estaba semidesnuda, pero no permitieron ni siquiera que se vista. Ingresaron con cámaras de video y fotográficas, filmaron todo. Verónica tuvo que vestirse en su dormitorio, mientras los policías la apuntaban con sus fusiles, la miraban y tomaban fotos. Y mientras Martín, de dos años, chillaba de terror.

“Estaban yendo a un asalto, destruyeron todo, desmantelaron los cajones, sacaron toda la información. Otro acto ilegal es que a mi abogado, a quien llamé a esa hora de la noche, Ramiro García, no se le permitió entrar a mi departamento. No garantizaron a mi ni a mi familia el derecho a contar con un abogado”.

Ramiro García recibió la llamada de auxilio por parte de los compañeros y familiares de Villavicencio a la una de la mañana del 27 de diciembre. Estaba en una fiesta, de las comunes en el fin de año. Así como estaba vestido tomó su vehículo y junto a otros tres amigos arribó hasta la casa de su cliente. Exigió entrar al operativo, como abogado de Villavicencio, invocando los derechos constitucionales de protección. Hombres armados se lo impidieron.

Los uniformados lucían pasamontañas que cubrían sus rostros. 

El operativo duró aproximadamente hasta las 03:00 y solo buscaban documentos. En la orden de allanamiento que el fiscal Jaramillo leyó a Villavicencio decía únicamente que era un Acto Urgente, que por pedido del fiscal general, Galo Chiriboga, el juez de la Corte Nacional, Jorge Blum ordenaba el allanamiento y requisa de ese domicilio y de la oficina institucional y domicilio del asambleísta por Zamora Chinchipe, Cléver Jiménez.

De la casa de Villavicencio, la Fiscalía se llevó una laptop Apple que lo acompaña siempre. En esa máquina, el exsindicalista y periodista investigativo guarda miles de documentos, sobre todo de contratos petroleros,  de telecomunicaciones, documentos que sustentan sus denuncias en la venta internacional de crudo ecuatoriano, información de personajes del gobierno… Se llevaron otra Mac de escritorio, la tablet con la que juegan sus hijos, cuatro celulares, pen drives, y revolvieron todo, hasta los discos de música.