El patinazo en la OEA

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El patinazo en la OEA
Un nuevo intento de Ecuador por afectar la Relatoría para la Libertad de Expresión y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos fue bloqueado en Asunción, Paraguay, durante la Asamblea General de la OEA. Incluso el hasta entonces condescendiente secretario general, José Miguel Insulza, tuvo una posición en contra de la propuesta ecuatoriana. Aquí el relato de los hechos.
16 de Junio del 2014
Mauricio Alarcón

Desde inicios de 2012 el gobierno de Ecuador impulsa un supuesto proceso de reforma y fortalecimiento del Sistema Interamericano de Derechos Humanos, basado en algunos puntos. El primero, el malestar que el gobierno ecuatoriano siente con la Relatoría para la Libertad de Expresión. El segundo, la incomodidad que sienten con la localización en Washington de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Finalmente, la inconformidad con el financiamiento de la Comisión y de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, porque los principales donantes del sistema son Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea.

Estas incomodidades se han manejado políticamente a partir del primer día, a través de las Asambleas Generales de la OEA. Se inició con la Asamblea General de 2012, en Cochabamba, Bolivia, a la cual incluso fue el presidente  Rafael Correa a dar un discurso en contra del Sistema Interamericano. La Asamblea de 2013, que tuvo lugar en Antigua, Guatemala, donde una vez más quisieron arremeter contra el sistema. Y ahora, con la Asamblea de 2014, en Asunción, Paraguay.

El tema principal de la Asamblea General de la OEA fue Desarrollo con Inclusión Social. Pero Ecuador insistió en obtener una resolución sobre las reformas al Sistema Interamericano de Derechos Humanos.

Paralelamente, el gobierno impulsa lo que se denomina Conferencias de Estados Parte de la Convención Americana de Derechos Humanos (obviamente excluyendo a Estados Unidos y Canadá) con el objetivo de, supuestamente, profundizar en el fortalecimiento del Sistema Interamericano. Se han realizado tres Conferencias previas a la que tuvo lugar en Haití el pasado 26 y 27 de mayo, de la que salió una Declaración que consta de 12 puntos resolutivos. http://cancilleria.gob.ec/wp-content/uploads/2014/05/Declaraci%C3%B3n-Ha...

De ellos los que más preocupación y malestar causan a las organizaciones de la sociedad civil del continente son:

  • La insistencia en el cambio de sede de la CIDH;
  • La propuesta de consagrar procesos de censura previa a los informes de las Relatorías y de la Comisión; y
  • La imposición de un código de conducta para el accionar de los relatores.

Finalmente, agradecen y acogen la propuesta de que la Comisión Interamericana tenga su sede en Haití. Un país que aún no supera los efectos del devastador terremoto de 2010, uno de los países más pobres del mundo (puesto 145 de 177 países en el Índice de Desarrollo Humano de la ONU) y uno de los países con mayores problemas de corrupción (puesto 163 de 177 países en el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional).

Con estos antecedentes llegamos a Asunción. La agenda de esta Asamblea General de la OEA no contemplaba entre sus puntos discusión alguna sobre la situación del Sistema Interamericano. El tema principal era “Desarrollo e Inclusión Social”, y se pensaba, como siempre, discutir sobre la situación de los pueblos afroamericanos e indígenas, de la comunidad GLBTI en las Américas, entre otros. Sin embargo, para sorpresa de muchos representantes de sociedad civil y Estados, Ecuador llegó con una agenda puntual y propia de ingresar nuevamente a la discusión el tema de la reforma al Sistema Interamericano, con la Declaración de Haití bajo el brazo.