El "picnic" correísta contra Lasso en el fútbol desata la polémica política

El "picnic" correísta contra Lasso en el fútbol desata la polémica política
La agresión de un grupo de personas, al parecer, simpatizantes del Gobierno, al presidenciable de CREO, Guillermo Lasso, a la salida del Estadio Olímpico Atahualpa, el 28 de marzo, produjo acusaciones mutuas. Mientras el candidato sostuvo, citando a la Inteligencia militar, que se trataba de "mercenarios extranjeros", el presidente Rafael Correa habló de "hipocresía" pues también se agredió de manera similar a Jorge Glas el 19 de febrero con distinta valoración.
30 de Marzo del 2017
Redacción Plan V

Fue "un grupillo de  mercenarios, pandilleros, extranjeros traídos con ese propósito, dirigidos por tres o cuatro, preparados para actividades militares de violencia urbana”, dijo Guillermo Lasso. El magnate describió así los incidentes ocurridos la tarde del 28 de marzo, en el Estadio Olímpico Atahualpa, cuando concurrió a alentar a la Selección Ecuatoriana de Fútbol en su partido contra Colombia.

Lasso había ingresado a la tribuna del Estado acompañado de su esposa, María de Lourdes Alcívar, su hijo Santiago, el presidente de CREO, César Monge y su entorno más cercano, para alentar a la Selección. El presidenciable, según denunció en un vídeo su hijo, había sido acosado por desconocidos con vuvuzelas, que pretendían opacar cualquier consigna contra el Gobierno, y que aparecieron en la zona de la tribuna, cerca de donde estaban el candidato y su equipo.

El presidenciable, según denunció en un vídeo su hijo, había sido acosado por desconocidos con vuvuzelas, que pretendían opacar cualquier consigna contra el Gobierno, y que aparecieron en la zona de la tribuna, cerca de donde estaban el candidato y su equipo.

Según Santiago Lasso, hasta la administración del Estadio actuó de manera sospechosa, al poner música en pleno partido, en especial, cuando algunas personas empezaron a gritar consignas a favor de Lasso y frases como "Lasso presidente". Un grupo de personas afroecuatorianas estaban presentes en la tribuna y aparecen en el vídeo grabado por Santiago Lasso. Lucen gorras de Lenin Moreno y muestran una actitud agresiva. El hijo del magnate relató también que, desde el inicio del acoso a Lasso en la tribuna, un piquete de la Policía Nacional se acercó para protegerlos, y cuando empezaron a salir del Estadio, el grupo de personas agresivas presionó también contra los efectivos policiales. 

En el vídeo se puede ver como Lasso y su esposa son protegidos por el escudo de un policía antimotines, mientras intentan llegar a pie hasta la acera de enfrente, donde estaba esperando el autobús de campaña en que se movilizan en la capital. 

En declaraciones para Radio Morena de Guayaquil, Lasso dijo que “el episodio vivido ayer es inusitado, impensable. El último reducto de la unidad nacional es el respaldo a la Tricolor y al igual que todos los ecuatorianos fuimos al estadio y pudimos presenciar actos violentos”.

El magnate precisó que “tuve que proteger a mi esposa, que estaba a mi lado, dedicarme a cuidar su cabeza y su cuerpo porque recibí golpes en mi cabeza y no vi si eran con palos o puñetes, lo que sí vi fue la amenaza con cuchillos” y agregó que “no me imaginé lo que vendría. Al salir esta pandilla de mercenarios extranjeros, debidamente preparados para la violencia urbana en lo que llaman picnic, empezaron a darnos golpes”.

Para Lasso, la responsabilidad de la agresión recae en “determinados líderes de Alianza PAÍS que han permitido estos actos de violencia contra una dama, son aquellos los que no respetan a la familia ecuatoriana y que permiten el ingreso de extranjeros para amedrentarnos, golpearnos, asesinarnos”.

Paéz salió por otro lado

De su lado, Andrés Páez, presente también en el incidente, llegó a calificar como "intento de asesinato" al "picnic" correísta, y reveló que salió por otro lugar para evitar a los gobiernistas: "Afuera estaban, diciendo Paéz sal, hijo de tal y cual, cobarde, aquí te esperamos. Yo miraba desde arriba, gritaba la horda de maleantes (...) salí por otro lado, y hasta ahorita han de estar gritando y todavía no me ven", explicó el candidato, quien así explicó su ausencia en el lugar de la agresión a su binomio. 

Durante el acto lanzamiento del libro El feriado petrolero, del periodista Fernando Villavicencio, Paez denunció que estas hordas amenazaron a su hijo con un cuchillo y con palos afilados la punta "como lápices". 

Desde la filas de Alianza PAÍS se rechazó el incidente violento, mientras los medios de la propaganda del Estado destacaron las declaraciones de Óscar Bonilla, secretario de PAÍS y de Doris Solíz, quienes deslindaron cualquier responsabilidad en el altercado. Los canales oficialistas acusaron a Andrés Paéz y algunos de sus simpatizantes de ser quienes han amenazado con "incendiar Quito" en relación con las declaraciones de simpatizantes de CREO en las afueras del Consejo Nacional Electoral. Paez calificó al incidente como una "emboscada contra Guillermo Lasso" pero dijo que "les salió el tiro por la culata" al anunciar que el repudio al hecho les habia significado 1.5% puntos más en las intenciones de voto.

Bonilla, secretario de acción política del movimiento PAIS, dijo que Lasso "provocó innecesariamente" al politizar un evento deportivo como el partido de la selección, mientras que Soliz, secretaria general del movimiento oficialista deslindó total responsibilidad de miembros de su partido, y acusó a Lasso de "victimizarse e incitar a la violencia".

La teoría del oficialismo al hecho del martes 28 es que prácticamente fue un "autoatentado", pues Lasso habría provocado el hecho para victimizarse, como en su momento dijo Jorge Glas. El candidato presidencial de CREO respondió que "solo a una mente enferma se le puede ocurrir que he puesto en peligro la vida de mi esposa, mi hijo y la mía propia, con fines políticos". 

Tanto Lenin Moreno cuanto Jorge Glas rechazaron la violencia, en un principio, pero el presidente Rafael Correa acusó a Lasso de "politizar" el evento deportivo del 28 de marzo. 


Imagen tomada el instante en que Lasso, su familia y algunos simpatizantes son protegidos por elementos policiales a la salida del estadio. La turba apostada a los lados lanzó piedras, palos, pitos, agua y botellas contra el candidato y su familia y los persiguió incluso hasta los buses donde fueron protegidos por la policía. Los miembros de la institución policial también sufrieron golpes y agresiones.

Correa cuestiona la "hipocresía"

En su cuenta de Twitter, el mandatario dijo que los afroecuatorianos que aparecen en el vídeo de Santiago Lasso son "familiares de nuestro jugadores" y dijo que hay "hipocresía" pues también se agredió a Jorge Glas el 19 de febrero mientras votaba y eso tuvo una valoración distinta.  Sin embargo, periodistas deportivos desmintieron la versión en sus cuentas de Twitter, con un lacónico: "no son familiares". 

Para el presidente Rafael Correa los afroecuatorianos que aparecen en el vídeo de Santiago Lasso son "familiares de nuestro jugadores" y dijo que hay "hipocresía" pues también se agredió a Jorge Glas el 19 de febrero mientras votaba y eso tuvo una valoración distinta.

"Ojalá nunca más un politiquero trate de politizar un espectáculo deportivo, más aún cuando juega la Selección Nacional", dijo el presidente y agregó que "rechazamos la hipocresía y la doble moral. El 19 de febrero, el vicepresidente Jorge Glas y su esposa fueron agredidos con palos, piedras, escupitajos y empujones cuando fueron a votar. Pero entonces sí era 'gente de bien cuestionando' a un candidato. Desde hace varios años ellos han politizado los espectáculos públicos. Nuestras familias, miembros de gobierno, han tenido que sufrir vejámenes y escarnios". El presidente dijo también que "los llaman 'sospechosos' a sencillos afros por estar con una gorra de Lenín sentados en palco. En realidad, son familiares de nuestros propios jugadores. Está claro quiénes han sembrado violencia en su desesperación", señaló el mandatario.

Gobierno compró entradas

El incidente político salpicó a la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF), cuyo presidente será llamado a confesión judicial por Guillermo Lasso. Y no solo eso, la empresa Ecutickets, que vende las entradas para el evento deportivo, reveló que una entidad gubernamental "compró un número considerable de entradas"  y que esas localidades "coinciden con la zona donde estaban las personas que usaron las vuvuzelas", según precisó Andrés Venegas, gerente de Ecutickets, en una entrevista radial. Varias versiones en redes sociales señalaron directamente a un funcionario de la Secretaría Nacional de Comunicación (Secom, cuyo titular es Patricio Barriga) como el responsable de la negociación de una parte de las entradas. Fuentes consultadas por Plan V señalan, bajo pedido de anonimato por razones de seguridad, que el ataque a Guillermo Lasso se había planificado con mucha anterioridad, con la participación de una de las barras organizadas de un equipo de fúbol de Guayaquil, y la presunta complicidad de algunos mandos de la Policía Nacional, para permitir el ingreso de las cornetas llamadas vuvuselas, las cuales están prohibidas en los graderías  por la FIFA por razones de seguridad.

En la  entrevista radial, el ejecutivo agregó que "la entidad que compró un número considerable de boletos depositó el dinero en cuentas de la FEF", y sostuvo que "una sola persona compró todos los boletos de dicha entidad", "Para esa localidad, cada boleto costaba USD 360". Según Venegas, es posible determinar la identidad de las personas que ingresaron a esa zona del Estadio, pues los boletos son identificados con números de cédula. 

Según Lasso, el presidente de la FEF, Carlos Villacís, deberá responder sobre a quién se vendieron esas entradas, y lo calificó como "cómplice de mercenarios", aunque el dirigente deportivo deslindó de cualquier responsabilidad a la entidad rectora del fútbol y sostuvo que es Ecutickets la que realiza las ventas. Pero a la vez, Villacís anunció la terminación unilateral del contrato con Ecutickets, por su manejo supuestamente irregular de la venta de las entradas.