La última mutilación territorial del Ecuador

La última mutilación territorial del Ecuador
La Carta Naútica que entregó el presidente Rafael Correa al presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, no es un tratado de límites. De conformidad a la Convención del Mar, Convemar, sustituye el "mar territorial" de 200 millas por uno reducido a 12 millas. Las restantes 188 son zona económica exclusiva, con el carácter de aguas internacionales La adhesión del presidente Correa a la Convemar, implica una mutilación territorial marítima de más de 1 millón de kilómetros cuadrados.
19 de Septiembre del 2016
Marcelo Larrea Cabrera

Antes de que Correa asumiera la presidencia de la República, el Cotopaxi estaba ahí, el Chimborazo también. Incluso el Libertador Simón Bolívar, escribió su "delirio" inspirado en el nevado que calificó como, el "atalaya del universo", hace dos siglos. Las Galápagos, también estaban ahí, tanto que Charles Darwin fundamentó su teoría de la evolución de las especies, en sus investigaciones realizadas en las islas de la vida. Y claro, también estaba ahí nuestro mar territorial, con sus límites con Perú, Colombia y Costa Rica, también.

La historia registra que en la década de 1830, cuando se fundó la República, el Ecuador proclamó su soberanía sobre las islas por "encontrarse en sus aguas adyacentes", afirmando derechos territoriales seculares.  La "guerra del atún", a fines de la década de los años 60 e inicios de los 70 del siglo XX, en el quinto velasquismo, se produjó cuando en defensa de sus 200 millas de mar territorial, la marina detuvo a buques de bandera estadounidense pescando en aguas ecuatorianas.

La confrontación adquirió elevados niveles y de conformidad al derecho internacional, Estados Unidos, fue obligado a reconocer la soberanía territorial marítima ecuatoriana de 200 millas, ratificada por el Tratado del Pacífico y, a pagar las indemnización de rigor para liberar a sus buques, detenidos pescando ilegalmente en mares legalmente ecuatorianos.

Fue una victoria militar, con implicancias jurídicas irreductibles, que consolidaron el carácter inalienable de nuestro mar territorial en el derecho internacional.

El Tratado del Pacífico

El canciller Guillaume Long, un inglés de origen francés, nacionalizado ecuatoriano, cree que la historia empieza con él.

El Tratado del Pacífico -suscrito en 1952 por Chile, Perú y Ecuador- estableció la soberanía territorial marítima de 200 millas. Fue ratificado por los poderes legislativos, expedido como ley de la república por los presidentes de los tres países; sus normas fueron incluídas en el Código Civil. Inscrito en las Naciones Unidas para el conocimiento e impugnación de las naciones de todo el mundo, adquirió calidad de ley internacional después de esperar 10 años sin que se presente impugnación alguna, de conformidad a los protocolos internacionales. La Convemar se empezó a fraguar años después, sus disposiciones no tienen ni pueden tener efecto retroactivo, por lo tanto no tienen capacidad para reducir en nada los derechos establecidos y la plena validez jurídica del Tratado del Pacífico.

En base a ese tratado, haciendo extensivo el derecho al mar territorial de 200 millas, Ecuador reconoció a Costa Rica límites territoriales marítimos, midiendo el punto equidistante entre la Isla del Coco y el Archipielago de Galápagos. Cedió, de conformidad a su propia legislación, una pequeña porción de territorio marítimo a favor de Costa Rica, estableciendo un precedente jurídico transparente en la legislación marítima internacional.

Una carta naútica no es un tratado de límites

Pero el canciller Guillaume Long, un inglés de origen francés, nacionalizado ecuatoriano, cree que la historia empieza con él, al presentar la Carta Naútica -que entregó el presidente Correa al presidente Solís de Costa Rica- como un hito histórico que multiplica el territorio ecuatoriano. Que el señor Long ignore la historia de un país que no es el suyo puede ser hasta comprensible, si no fuese canciller de este país; pero, que el presidente Correa no haya asistido a las clases de la escuela sobre los límites de nuestro mar territorial y que en base a esa ausencia en su formación educativa se invente que él ha ampliado los límites territoriales de nuestro mar, es un despropósito tan insólito e inadmisible como risible.

¿Qué es una Carta Naútica? No es un instrumento de delimitación territorial. Pueden consultarlo en el Rincón del Vago o en Wikipedia, donde se encontrará ésta elemental definición: "una representación a escala de aguas navegables y regiones terrestres adjuntas. Normalmente indica las profundidades del agua y las alturas del terreno, naturaleza del fondo, detalles de la costa incluyendo puertos, peligros a la navegación, localización de luces y otras ayudas a la navegación".

Mar territorial y zona económica exclusiva no se escriben de la misma forma, no es lo mismo ni es igual. La zona económica exclusiva, excluye los derechos de soberanía territorial marítima.

Presentar la entrega de la Carta Naútica -basada en las investigaciones que realizó la marina ecuatoriana en 1995, cuando fue a la isla del Coco- en una versión que actualiza sus referentes a las tecnologías actuales como un "tratado territorial" que cierra los límites marítimos del Ecuador con Costa Rica y Colombia, no tiene pies ni cabeza. 

El caso, si redujera su dimensión al show de la presentación del documental, Las Islas de la evolución, y al encuentro de Rafael Correa con Miguel Bosé, en las paradisíacas islas, no sería tan grave. Pero se trata de un acto oficial, de la presentación en sociedad de la Carta Naútica que, de conformidad con la Convemar sustituye el "mar territorial" de 200 millas por uno reducido a 12 y establece en consecuencia el carácter internacional de las aguas adyacentes, dentro de las cuales reconoce como zona económica exclusiva a favor del Estado ribereño, 188 millas, así lo revela sin querer queriendo, el mapa publicado en la versión digital del diario oficial El Telégrafo.

Zona económica exclusiva no es lo mismo que mar territorial

Mar territorial y zona económica exclusiva no se escriben de la misma forma, no es lo mismo ni es igual. La zona económica exclusiva, excluye los derechos de soberanía territorial marítima. Veámos que dice la Enciclopedia Jurídica:  "Es un nuevo espacio marítimo de marcado carácter económico, como su propio nombre indica, nacido en la III Conferencia de las Naciones Unidas sobre Derecho del Mar. ... Según la Convención, «la zona económica exclusiva es un área situada más allá del mar territorial y adyacente a éste sujeto al régimen jurídico específico establecido en esta Parte, de acuerdo con el cual los derechos y la jurisdicción del Estado ribereño y los derechos y libertades de los demás Estados se rigen por las disposiciones pertinentes de esta Convención». 

Es obvio que si los demás Estados tienen derechos y libertades en esa zona, no se reconoce la soberanía territorial marítima del Estado ribereño. 

La memoria histórica no es parte del disco duro de la mal llamada "revolución ciudadana", tanto que se adhirió a la Convemar, lo que implica la renuncia a la soberanía territorial marítima de 200 millas, a cambio de sólo 12 de mar territorial y 188 de la llamada zona económica exclusiva, lo que contiene la mayor mutilación territorial del país, implica una pérdida de territorio marítimo de más de  1´000.000  de kilómetros cuadrados, cuatro veces más que el territorio continental.

Antes de la adhesión a la Convemar nuestros marinos daban la bienvenida -a las embarcaciones que ingresaban en el territorio patrio- a 200 millas de distancia, observando protocolos precisos.

Luego lo hicieron a 12 millas y, según el comentario de un almirante, ya no lo hacen, porque "da verguenza". Se reducen a ver cómo pasean, como Pedro en su casa, todo tipo de embarcaciones no ecuatorianas, en esas 188 millas de mar a cuya soberanía territorial renunció la adhesión de Rafael Correa a la Convemar.