Un nuevo tiempo en la organización indígena

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Un nuevo tiempo en la organización indígena
La sentencia en contra de Cléver Jiménez, Fernando Villavicencio y Carlos Figueroa logró reunificar y movilizar al movimiento indígena. Una asamblea nacional resolvió una resistencia activa en defensa de los tres activistas mientras que la vaca solidaria recorrerá el país como un acto político más en contra del presidente Correa.
01 de Abril del 2014
Santiago Pavón y Redacción Plan V

Resolución completa de las medidas cautelares otorgadas por la CIDH, a Cléver Jiménez, Fernando Villavicencio y Carlos Figueroa.

La protección al asambleísta Cléver Jiménez marca un nuevo tiempo en el movimiento indígena. El legislador por la provincia de Zamora Chinchipe es un símbolo de la resistencia, que es propia de la cosmovisión de los miembros de esa tendencia.

Estos momentos de ataques políticos han sido un buen pretexto para dejar diferencias y juntarse. La Conaie pese a un silencio incómodo de los más altos dirigentes, también ha cerrado filas para proteger la libertad de Jiménez, Fernando Villavicencio y Carlos Figueroa. Eso lo confirma Fanny Campos, la coordinadora Nacional de Pachakutik (PK). “La adversidad por defender la democracia, los derechos, nos ha hecho coordinar muchas acciones. Hoy es la libertad de Cléver. Pero coordinamos el trabajo no sólo por una persona, la decisión colectiva es a favor de todos los perseguidos”, indica. Otros son Pepe Acacho y Paty Gualinga, quien está entre las opcionadas para dirigir la Conaie.

La decisión de proteger a Jiménez se adoptó en el Consejo Político de PK donde están representantes a escala nacional, de la Amazonía, Costa y Sierra. Ellos ejecutaron el cerco protector, cuenta Campos, por el pedido de las bases de esa agrupación. La explicación es contundente. Hay dirigentes que consideran que Jiménez se convirtió en uno de los pilares fundamentales de esa agrupación y que PK obtuvo buenos resultados el 23F gracias al trabajo de fiscalización que ha hecho el legislador.

PK tiene ahora 5 prefecturas, 30 alcaldías, 133 juntas parroquiales, 80 concejales rurales y 50 urbanos. “Estamos creciendo y fortaleciéndonos. El puntal, el referente, es Cléver Jiménez. Pensaron que estábamos invisibilizados. Pero dimos un repunte. Mientras a PK se lo tope, se lo trate mal, seguiremos creciendo”, asegura Campos.

En ese camino de crecimiento y unidad se dio la convocatoria hecha por el prefecto de Zamora Chinchipe, Salvador Quishpe, para tratar la situación de los que consideran perseguidos por el gobierno y armar la estrategia de defensa desde las calles y los campos. A Tundayme, comunidad indígena del norte de Zamora Chinchipe, llegaron unas 1000 personas, según los organizadores, entre delegados y dirigentes de las comunidades de todo el país. Quizá la protagonista fue la vaca solidaria, que servirá para hacer una colecta de 140 000 dólares que es la multa que los sentenciados deben pagar al presidente Correa, según determinó la juez nacional Lucy Blacio.  Aunque el abogado de Correa, Caupolicán Ochoa, había anticipado que ese dinero no se cobrará.