César Navas: ‘Nunca supe de los chats entre Zaldumbide y Guacho’

César Navas: ‘Nunca supe de los chats entre Zaldumbide y Guacho’
El exministro del Interior, César Navas, aseguró a Plan V que antes del atentado en San Lorenzo no supo de los chats entre el mayor de la Policía, Alejandro Zaldumbide, y alias ‘Guacho’. Para él, el narcoguerrillero es un ‘peón’ que responde a alguien superior que maneja la relación con los carteles de narcotráfico. Detalló algunos momentos del secuestro de los periodistas de El Comercio y explicó, a su modo, por qué los dejaron pasar pese a que había advertencias de secuestros en la zona.
28 de Mayo del 2018
Juan Carlos Calderón y Susana Morán

Usted ha sostenido que esto se produce a raíz de las grandes incautaciones de precursores y de droga en San Lorenzo. Es decir, ¿antes no hubo este tipo de operativos en esta zona?

Lo que yo sí puedo decir es que hubo dos factores que detonaron todas las acciones en esta zona. Hasta el mes de junio/julio de ese año (2017) fue el proceso de desmovilización de las FARC. A partir de esa fecha, lo que eran ordenados, con estructuras, se atomizan en grupos delictivos. Se estima que hay 12 grupos delictivos en ese lugar.  Y empieza a haber una pelea entre ellos por el territorio.

Y el segundo factor detonante es que Colombia inicia ya su campaña militar y policial llamada Campaña Atlas a partir de octubre y noviembre. Guacho en octubre comete una masacre y mata un poco de campesinos en la zona. Y desde ese momento Guacho es uno de los más buscados en Colombia. El problema es allá en Colombia: se atomiza el delito, pierden el orden o disciplina de estos grupos que se pelean por el territorio y el Estado colombiano interviene.

En la zona de frontera, donde opera Guacho, son más o menos 60 kilómetros desde el límite político internacional hacia Colombia donde hay escasa presencia del Estado colombiano. No hay policías, militares. Es un lugar de confort para estos grupos porque Colombia tiene centrado su problema en otra área.

Tampoco podemos decir que del ecuatoriano estaba todo controlado. Hay mucha actividad criminal en nuestra frontera.

 

"En la frontera, donde opera Guacho, son más o menos 60 km. Es un lugar de confort para estos grupos porque Colombia tiene centrado su problema en otra área".

Efectivamente en la zona de San Lorenzo históricamente ha tenido una de las tasas de homicidios más altas del país, así como Esmeraldas. La diferencia de lo que pasa con Colombia es que nosotros comenzamos una presencia policial y militar a partir de septiembre y octubre cuando intensifican las acciones allá. Y existen indagaciones previas que se investigan desde esa época.

Es lo que tuvo que ver con el asalto a la patrulla del GEMA.

Así es, con la primera emboscada al grupo.

¿Antes de eso, Ecuador todavía no tenían en el radar a Guacho?

No. Sabíamos de la problemática de la frontera, que era más compleja, y que puede complejizarse más con el ELN y ya no solo en la zona de la frontera con Nariño sino hacia el Putumayo. Definitivamente blindar la frontera es muy complejo, muy difícil y sería muy demagógico decir que sí se mantuvo el control. Los controles no contaban con todos los recursos, ya sean porque miembros policiales o de las FF.AA. estaban siendo subordinados por esos grupos, nada de eso se descarta y están en proceso de investigación. Ese Mayor que ahora sale (Alejandro Zaldumbide), él está en proceso de investigación. ¿Por qué tenía relación con Guacho? Tendrá que explicar a la justicia por qué. Yo he pedido un informe en su momento al Comandante General de la Policía.

¿Ustedes nunca supieron lo que hacía el mayor Zaldumbide y sus chats?

No. Nunca.

Él sostiene, según el expediente judicial, donde están los partes, que a través de ellos informa paulatinamente de estas comunicaciones. ¿Cómo eso no llegó a sus oídos?

Por lo mismo que le decía al asambleísta José Serrano el otro día: ‘yo no soy dueño de las escuchas, las escuchas son de la Fiscalía’. Lo que hayan hecho antes yo no voy a entrar a juzgar. Entendamos que la Policía Nacional es un ente auxiliar a las investigaciones a través de la Policía Judicial. No es que el ministro tiene que saber o conocer de lo que está escuchándose en todas las interceptaciones.

Pero era información muy sensible...

Yo no la conocía. Yo sé que la conoció la Senain.


En la noche del 12 abril, cuando las fotos de los periodistas asesinados habían inundado las redes sociales, el exministro Navas no pudo confirmar la veracidad de las imágenes. En la rueda de prensa en el ECU 911, amigos y familiares de los comunicadores, entre gritos y llantos, le pidieron que renuncie. Foto: Luis Argüello

¿Cuándo la conoció la Senain?

Yo estimo que en el mes de diciembre con el panorama más complejo.

¿Por qué esa información no llegó a usted?

Porque yo no manejaba esa investigación.

Pero como Ministro del Interior, ¿no debía estar al tanto de la situación en la frontera?

Siendo un poco autocrítico en el tema, ni el Ministerio de Defensa (el exministro hace un comentario: porque todo el mundo se olvida del Ministerio de Defensa pero la franja fronteriza es de ellos) ni el Ministerio del Interior conocían el proceso judicial. Yo no lo conocía. Se conocía que se iba a dar el atentado del 27 de enero (en el destacamento policial de San Lorenzo). El día 24 yo conozco del tema. ¿Y qué supe? El Comandante General me llama y me dice vea ministro tenemos unas amenazas de que puede haber atentados en el cantón de San Lorenzo, su autorización para movilizar a las unidades especializadas. Y yo le dije ‘movilice’. Pero no sabía de las llamadas, todo lo previo a eso y lo que sucedió posterior a eso.

Pero los mandos superiores e inmediatos al mayor Zaldumbide, que eran dos coroneles, lo conocían.

Conocían e informaron al mando institucional.

¿Que era el general Mantilla?

Creo que pasaron por la Dirección General de Inteligencia que en ese entonces estaba el coronel Santiago Mena.

"El Comandante General me llama y me dice vea ministro tenemos unas amenazas de que puede haber atentados en el cantón de San Lorenzo, su autorización para movilizar a las unidades especializadas. Y yo le dije ‘movilice’".

Y también sabía el director de la Policía Judicial.

Ramiro Ortega. Sí. Pero César Navas como Ministro del Interior no conocía. Porque hay una estructura piramidal. Ellos informaron al Comandante General y él, el 24 de enero, me pide autorización para movilizar recursos. Ese informe es parte de los insumos que entregué a los familiares y que está en un reporte muy contundente que pedí tras el atentado a la Policía en San Lorenzo para saber qué pasaba antes, durante y después.

¿Es decir que el general Mantilla y el coronel Ortega no se comunicaron con usted?

Claro me avisaron de esta amenaza (el 24 de enero antes de la bomba en San Lorenzo).

¿Pero los hechos anteriores no?

Lo anterior no porque creo que ni Mantilla sabía. Porque hay procesos de judicialización que justo por guardar la independencia como debe ser, la Policía Judicial no le dice a nadie.

¿Inteligencia igual?

Hay información de Inteligencia que ni siquiera la conocen los generales que están en la línea de mando. Hay algo que se llama la necesidad del saber, nadie en virtud de su grado o jerarquía o puesto debe saber más de lo que debe saber.

¿Qué pasó después?

Después del bombazo, en febrero, se reestructuró el mando de la Policía, se cambió al director de Inteligencia por Pablo Aguirre.

Pero el jefe provincial de Esmeraldas fue cambiado antes..

Los mandos locales se cambiaron antes.


Recorrido del exministro por la frontera norte el 21 de abril. Ese día revisó los avances en la reconstrucción del destacamento policial en San Lorenzo que fue atacadoel 27 de enero de este año. Foto: Ministerio del Interior. 

¿Por qué?

Porque ya tocaban los relevos. Hay muchas elucubraciones. Por eso es importante el análisis que se está haciendo ahora de ver el tema de productividad, ver las pruebas de confianza, las cuentas de la gente de estuvo allá. Yo pedí (que se revise) los dos últimos años. Me reuní con los oficiales de Esmeraldas y les expliqué los alcances y me dijeron: ‘ministro que la revisión se haga de los últimos 5 años’. Antes de salir del cargo amplié el tiempo de esa disposición.

Después del bombazo siguieron los chats. ¿De esos tampoco le informaron?

Me informaban no el detalle, yo no podía ver el detalle porque estaban en un proceso judicial. Pero decían va a haber amenazas, en forma general.

Porque en los chats hubo claras amenazas contra civiles semanas antes del secuestro de los periodistas.

Siempre hubo amenazas contra todos. Contra militares, civiles, instalaciones. Yo sé por dónde va su pregunta, pero no se olviden que Guacho es el que secuestra y el que se lleva a la gente.

"Hay que pedirle el informe a las FF.AA., al almirante Merlo, al Ministerio de Defensa y al COMACO, ¿qué hizo la patrulla?, ¿qué preguntó (a los periodistas)?, ¿qué dice la bitácora en el libro de registro?".

Yo quiero entrar al tema de los periodistas. El día 1 de febrero, después de la reunión del Cosepe del 31 de enero, se envía una comunicación a todos los medios por el canal del ministerio solicitando que se acrediten los medios y los periodistas. Se acreditaron 60 medios y 237 periodistas nacionales e internacionales. A cada medio se les entregó un instructivo de seguridad básico. Eso fue hasta el 19 de febrero, un mes y medio antes del secuestro.

De Diario El Comercio, de las tres personas secuestradas solo una estaba acreditada, Javier (Ortega). Las otras dos personas no estuvieron en el proceso de acreditación aunque sea para que le den su papel, lo lean y ya estaba en la responsabilidad de ellos. Cuando se da el secuestro, otras de las cosas que se han dicho mucho, es el hecho de por qué se los dejó pasar.

Pese a que había esta información previa de que había amenazas a todo el mundo.

Se los deja pasar porque se determina en territorio, recuerden que hay un comandante en territorio, el ministro no comandada las fuerzas. John Merlo era el comandante en territorio. El decreto ejecutivo le da el mando y la responsabilidad al almirante John Merlo. Y él por las reuniones con el COE provincial determina que hasta las 19:00 se restrinja el paso. Pero no se impedía el paso. Hay que pedirle el informe a las FF.AA., al almirante Merlo, al Ministerio de Defensa y al COMACO, ¿qué hizo la patrulla?, ¿qué preguntó (a los periodistas)?, ¿qué dice la bitácora en el libro de registro?, hay que pedirlo.

Lo que llama la atención es que si esta información ya la tenía la Policía sobre los chats y las amenazas y que los coroneles de esa zona sabían de esta información, y que los periodistas habían anunciado a la Policía un día antes que iban a la zona…

No sé si lo habían anunciado a la Policía, no lo conozco.  Pero es un tema de corresponsabilidad, ahora lo puedo decir más tranquilo porque cuando lo dije casi me matan. Es su trabajo cubrir la nota, lo acreditas para cubrir la nota, y (por ejemplo) para cubrir un incendio tienes que cumplir estas tres o cuatro cosas. No digo con esto que el Estado rehúye sus responsabilidades, pero el Estado tenemos que ser corresponsables, pero para garantizarles su seguridad hay que cumplir esto. Y uno toma los riesgos.

Foto: Policía Nacional

El 19 de abril, César Navas junto con Ramiro Mantilla visitaron Mataje, seis días después de que se confirmara la muerte de los periodistas. Estuvieron protegidos con chalecos antibalas y cascos.

¿No había coordinación entonces entre la Policía y las FF.AA.?

Hubo coordinación porque en los retenes y las patrullas eran mixtas. Gente de la policía con los militares estaban operando. En ese retén (el que dejó pasar a los periodistas en Mataje) solo había infantes de Marina. Eso es lo que decide el Comandante operativo en territorio. Aquí las responsabilidades deben ser determinadas conforme a la responsabilidad que tenía cada uno.

Sobre el papel de John Merlo, no queda claro si él tenía información de gente que estaba en la zona de que habían amenazas antes y después de la bomba en San Lorenzo no dieron las advertencias suficientes y concretas para que el equipo periodístico no vaya a mataje.

El mando unificado tenía dos partes importantísimas que debían coordinarse. En operaciones e Inteligencia. En operaciones las patrullas estaban conformadas por policías y militares, eran patrullas mixtas. Y en Inteligencia habían dos reuniones diarias que cruzaban información entre ellos. Con esto hacían el análisis de la situación y programaban las operaciones. Este Comando se reunió en su momento con el COE cantonal que determina que hay que llevar agua y víveres a Mataje. Y dice no cortemos el paso sino que restrinjamos el paso. Y ponen las horas de 07:00 a 19:00, después (de ese horario) se prohibía (el paso). Pero esto se decidió en territorio. En este ciclo hay que preguntar qué pasaba con la generación de información de Inteligencia para las operaciones. El mando está en el batallón de Infantería en San Lorenzo.

¿Es decir, Inteligencia falló en dar las alertas?

No sé si falló, de repente no tenía la información.

¿Había inteligencia? Como se ha hablado de desmantelamiento de Inteligencia.

Había y hay equipos muy fuertes de Inteligencia.

Pero parece que la información no fluyó.

Tenía que fluir porque tenían dos reuniones diarias entre militares y policías.

¿El retén está alejado de Mataje?

Son 1.8 kilómetros.

¿Entre el retén y Mataje no había control militar? Si eran dos minutos de distancia. ¿Era territorio sin control?

No. Habían patrullas que habitualmente hacían control en Mataje. Hay que recordar que a los tres militares (luego falleció uno más) los mataron en Mataje Viejo. Había patrullas que iban a esa zona siempre.

¿Hay Unidad de Policía Comunitaria (UPC)?

No había. Habían patrullajes.

¿Por qué después del atentado a los militares se despejó esa zona?

El mando de territorio cambió las medidas y quiso hacer primero un barrido en caso de que hubiera más trampas o explosivos en la vía. Recordemos que en esta misma vía nos volaron un tanquero que iba a dejar agua a Mataje, era una zona compleja. Se trataba de asegurar de que la zona esté libre de explosivos. Estamos luchando contra un enemigo bien complicado en su forma de operar.

"Sale la noticia de que los habían liberado (a los periodistas) y nosotros no sabíamos nada. Nos llama el Ministero de Defensa a felicitarnos por la liberación". 

¿Tanto que puede con dos Estados? Porque no han logrado recuperar los cuerpos de los periodistas, no fueron rescatados con vida y hay una pareja que sigue secuestrada. Son 12 grupos que se están disputando la zona y que aparentemente, ¿está ganando la pelea?

Yo digo una cosa: el grupo no está en nuestro país. Esta es una idea loca: ¿a quién bombardeo si están en Colombia? Con la matanza que hubo en Colombia con la prioridad que es Guacho para Colombia y para otros gobiernos como Estados Unidos y con toda la tecnología que tienen para buscar a gente como Osama (Bin Laden) o Saddam (Hussein), no es que se lo consigue de la noche de la mañana. Con el apoyo que tiene Colombia de Estados Unidos para sus operaciones con la DEA, no han podido desde octubre hasta ahora, que son 8 meses, capturarlo.

¿Estados Unidos apoyó en el rescate de los periodistas?

No intervinieron por una razón lógica: no había un ciudadano norteamericano secuestrado.

¿Qué pasó el día de la falsa liberación de los periodistas?

Nosotros habíamos preparado desde el Ministerio de Defensa un avión y helicópteros para la supuesta liberación. Le avisamos al Presidente, sabía la Secom que previó una rueda de prensa.

¿Pero qué información exactamente tuvieron?

Teníamos que presumiblemente los iban a liberar.

¿Cómo les llegó esa información?

A mí a través de la Dirección Nacional de Inteligencia y teníamos información cruzada con Colombia.


El 26 de abril, Navas asistió a su último acto oficial como Ministro del Interior. En la ceremonia recibió la condecoración Gran Cruz del orden y la Seguridad Ciudadana por parte del exgeneral de la Policía, Ramiro Mantilla. Foto: Diario El Comercio

¿Qué pasó después?

Sale la noticia de que los habían liberado y nosotros no sabíamos nada. Nos llama el Ministero de Defensa a felicitarnos por la liberación.  Nunca pasó. Nunca nos escribió Guacho sobre la supuesta liberación. Todo lo contrario, siguió presionando con los mensajes.

¿Qué les escribió ese día Guacho?

Yo no podía revisar cosas que están judicializadas, el secuestro estaba siendo investigado por un fiscal.  La Unase trabaja en dos temas en la liberación y en el castigo del delito. Todo esto conoce la familia, pueden revisar cada chat hasta la última coma.

¿La familia siempre estuvo enterada de todo lo que se hizo durante el secuestro?

Yo quiero aclarar eso. Porque hubo un familiar por cada uno de los secuestrados que sabía todo. Pero no toda la familia.

¿Fue la Unase la que llevó la parte de operativo?

Todo. Los chats los escribía la Unase. Yo no puse una coma, ni Carlos Maldonado que fue la cara de la negociación. El oficial del caso es el que escribía todo. Porque son ellos los especialistas en secuestro. ‘Ministro hay que posicionar esta información’, ‘ministro no hay que dar los nombres’. Todo eso fue por recomendación de la Unase.

¿Por qué la Unase no recomendó dar los nombres al inicio?

Porque sino creabas falsos positivos que es evidenciar rápidamente a los secuestrados y los familiares comienzan a recibir correos y llamadas que los ponían más nerviosos. Conversamos con gente de España que trabajó por los secuestros de ETA, se hizo gestiones para que traer especialistas, pero no es que te lo mandan enseguida. Parte de los explosivistas (de Guacho) fueron preparados por ex etarras. Fuimos a Estados Unidos porque tenían la tecnología.

¿Cuántos agentes del Gaula de Colombia llegaron a Ecuador?

 

Jonh Merlo (foto), comandante naval de San Lorenzo, fue convocado por la Fiscalía a rendir su versión en el caso del secuestro de los periodistas. También fueron llamados periodistas y directivos de El Comercio.

Estuvieron tres miembros del Gaula el 27 de marzo al mediodía. Ellos recomendaron no negociar. Es otra política de Gobierno. Acá Ecuador tomó la decisión de traerlos con vida como sea y se negoció. Pero para negociar necesitas dos partes, si una parte no quiere negociar…

¿En algún momento hubo una pugna interna sobre cómo manejar el secuestro?

No. Nunca. Yo no tenía el poder de decidir. Esto fue comunicado al Presidente. Yo hablé con el Fiscal, la Judicatura, la Defensoría Pública, se hizo todo este proceso.

¿Por qué se decide cambiar el canal de comunicación que tenían Guacho con Zaldumbide al señor Maldonado?

Primero fue una recomendación de la Unase: separar el tema de los chats con el grupo subversivo del tema del secuestro. Dijo que es necesario abrir otro canal de comunicación para el secuestro. El canal fue con la Unase no con Carlos Maldonado, pero presta su nombre porque querían negociar con alguien que tenga poder de decisión. También para que aparezca en las entrevistas que se hizo a esta gente en el Centro de Rehabilitación en Latacunga (a los detenidos de Guacho). Maldonado era un asesor del Ministerio y ahora es un alto funcionario del Gobierno.

Si usted dice que no querían negociar, ¿por qué estaban haciendo esta gestión para sacarlos de la cárcel?

Porque el Presidente de la República dispuso que se manejen todos los escenarios. Yo no podía ir a la cárcel como Ministro del Interior y ninguno de los funcionarios del Comité de Crisis a decir denme estos tres hombres.

¿No hubo un procedimiento abreviado?

Se hizo.

¿Pero qué causó la demora?

La audiencia se la adelantó.

Pero recién se programó para hace un par de semanas.

Porque ya no la adelantamos. ¿Para qué les íbamos a adelantar? Ya ni los abreviados. Ahora se los juzgará con agravantes.

¿Nunca se manejó la opción de sacarlos y después explicarlo? Porque si la orden del Presidente era traerlos con vida a los tres, ¿por qué nos los sacaron?

No se podía. Necesitábamos tener sentencia. Yo no manejo el sistema judicial. No soy el Fiscal ni el presidente del Consejo de la Judicatura. El fiscal del caso pidió el abreviado y de los 84 meses se redujo a 40 meses como primera señal.

¿Qué pasó con la negociación?

Para mí nunca hubo voluntad real de negociar. El impacto que ha causado Guacho en su organización y el que está encima de Guacho -porque Guacho para mí es un peón- en los estados ecuatoriano y colombiano es importantísimo.

¿Quién está encima de Guacho?

"No hubo voluntad y las relaciones con Colombia se volvieron tensas. Yo tuve reuniones durísimas con el Ministro de Defensa y la Canciller, no puedo decir mucho, pero ya de levantarse un poco la voz".

No puedo decir el nombre. Pero es una organización que interactúa directamente con los carteles. Hay 12 grupos y cada dos o tres grupos hay un cabecilla que es el coordinador del relajo. Esto es en Colombia. No hubo voluntad y las relaciones con Colombia se volvieron tensas. Yo tuve reuniones durísimas con el Ministro de Defensa y la Canciller, no puedo decir mucho, pero ya de levantarse un poco la voz. Esto fue durante el secuestro y después. Todo en el marco de la cordialidad, pero fueron reuniones muy duras.

¿Cuáles fueron las principales diferencias?

Estuvo en la exigencia histórica de mayor presencia del Estado colombiano. Colombia no está en la frontera.  Y voy a sonar duro en lo que voy a decir. No por los tres periodistas que fallecieron sino por la seguridad de los 16 millones de ecuatorianos. Ver el dolor de la madre, del papá, de la novia todo el día no fue fácil. Yo tuve una amenaza de este tipo (Guacho),‘te tengo en la mira’, ‘vas a morir’. No fue fácil.

¿Qué pasó en su comparecencia en la Asamblea?

Cristina Reyes me dijo: ‘señor Navas, ¿haber detenido a estas personas después del atentado de Viche pudo haber ocasionado que maten a los periodistas?’. Yo me pregunto, en un estado de derecho si alguien hace un atentado, ¿dejo que se vaya? Porque ahorita estuviera yendo a la Asamblea por todo lo contrario, ¿por qué no detuvo a los del atentado en Viche que volaron la Refinería y mataron a 10.000 personas? Hay que ser muy objetivos. Yo no soy un politiquero que piensa decir cualquier cosa en virtud de congraciarse con la gente. Nunca lo voy a hacer.

Yo tuve una entrevista durísima y fea con Fernando del Rincón de CNN, porque yo creo que él perdió la objetividad. ‘Señor Navas pero usted no garantiza’. Yo no podía garantizar nada si estaban en Colombia. Quizá faltó de la Secom dar fuerza en posesionar algunas cosas. El que puso la cara fue Navas, pero el Comité de Crisis fuimos todos. Cuando se dijo que los periodistas estaban en Colombia, yo creo que Colombia tuvo una estrategia al decir que el conflicto estaba en Ecuador, que ‘Guacho’ era ecuatoriano.

¿Se supone que los matan el 11 de abril?

Se supone, pero no podemos comprobar.

¿Qué pasó entre el 7 de abril, día del último chat, y el 11 de abril?

De lo que conocemos se habían suspendido las operaciones. Nosotros no hicimos operaciones.

¿Pudieron constatar que Colombia no hizo operaciones?

No. Pero teníamos gente de Inteligencia en el lado colombiano.

¿Siempre estuvo ese grupo allí?

Lo fortalecimos después de la explosión en San Lorenzo. Está en Ipiales y teníamos comunicación. Hablé un par de veces con las autoridades colombianas operativas, dos generales. Siempre hubo diálogo. El 27 de marzo hablé con el Ministro de Defensa para que no hayan operaciones.

"En Llorente está la fuente humana que dio la información a Inteligencia colombiana en la madrugada (que confirmó el asesinato de los periodistas). En Llorente está la mamá de Guacho". 

Y les dijeron que no harían operaciones…

Eso nos dijeron que nunca supimos si fue así. Recuerden lo que pasó en Angostura. No lo puedo comprobar. Pero yo hablé con el Ministro. Pero que lo hayan hecho o no, la Comisión (de la CIDH) tendrán que pedir  las órdenes de operación de la zona.

Pero el 11 de abril sale el comunicado sobre la muerte de los periodistas. Y Colombia dice que no es cierto. Pero resultó que sí fue cierto.

Tenemos un informe de los peritos colombianos que dice que no eran concluyentes las fotos. Nuestros peritos hacen pruebas, porque ven las manchas de sangre, los ángulos y sobre dos de los tres cuerpos estaban dudosos. Pero uno estaba muy claro. Por eso deciden tomarse más tiempo para hacer los pruebas. Yo lo anuncié así.

¿Qué pasó cuando se confirmó el asesinato de los colegas?

Algunos familiares que estuvieron en el ECU 911 reconocieron a sus parientes, a otros les quedó la duda. La Unase dio un 80% de probabilidad, pero no era absoluto. Tuve que salir a decirlo al país (se refiere a la rueda de prensa del 12 de abril cuando el presidente estaba en la Cumbre de las Américas en Lima).

¿Por qué lo hizo si el Presidente se estaba regresando de Lima para dar una rueda de prensa?

Eso ya fue orientación de la Secom. El Comité lo decidió.

El Presidente volvió a dar un plazo de 12 horas. ¿Tuvo sentido ese plazo?

Ese tiempo nos sirvió para hacer otras pruebas. Se confirmó con una fuente humana en territorio en el lado colombiano. Hubo una llamada telefónica que está en la investigación. Nos los dice Colombia. En Llorente está la fuente humana que dio la información a Inteligencia colombiana en la madrugada. En Llorente está la mamá de Guacho.

Diario El Comercio dice que el último contacto con los periodistas fue a las 09:30 y minutos después pasaron el retén. Mientras que la Unase sostiene que el plagio fue a las 15:00. ¿Por qué esta contradicción?

Nosotros sabemos exactamente lo mismo. La Unase tendrá que explicar técnicamente durante el proceso de investigación.

¿Se sabe dónde están los cuerpos de los periodistas?

Es una zona no solo montañosa, estábamos hablando de cientos de hectáreas.

¿No era posible ubicarlos por satélite a través de imágenes calor corporal?

Hubo fotos que se tomaron por FLIR (cámaras infrarrojas) que se tomaron por nuestras aeronaves en la línea de frontera. Yo vi esas fotos. Y se pudo determinar la ubicación de los campaneros de este grupo delictivo y de cómo estaban cuidando la frontera. Pero del lado colombiano. Sabemos que minaron la zona y se movieron todos los días. Sabemos que ellos no estuvieron fijos (en un lugar). Los cuerpos están en Tumaco. Con la Cruz Roja se firmó un convenio. Solo una o dos veces en la historia de estos grupos no han entregado los cuerpos.

Guacho entre sus pedidos estaba eliminar el acuerdo con Colombia. ¿A qué acuerdo se referían?

No hay eso. Eso es una mentira. No hay un acuerdo específico. Ecuador ha suscrito compromisos binacionales para luchar contra el crimen organizado. Ellos pidieron inicialmente que retiremos a las tropas. El día 1 o 2 del secuestro mandan el video con los nombres de las personas que hay que intercambiar.

¿Estos eran unos ‘capos’ de la organización de Guacho?

Ellos están detenidos por tráfico ilícito de armas. Les encuentran granadas, mechas, detonantes, municiones. Para mí son tres giles. No como el que capturamos después que es alias ‘Amarillo’ que ese es el peso pesado. Pero más allá de ser fuertes de la estructura son muy cercanos a Guacho.

¿Abrir un canal de comunicación con Guacho fue un error?

No, todo lo contrario. ¿Cómo negociabas?

¿O sea no negociar hubiera sido peor? Si el resultado fue el mismo.

Para mí nunca hubo la voluntad de negociar. Porque en el proceso de negociación, el otro señor de Imbabura que fue secuestrado su proceso duró 6 meses, se dio la plata y no lo devolvieron. Cuando es un secuestro extorsivo dura mucho más tiempo. Esto para mí más que un secuestro fue un acto terroristas. Querían sembrar el terror.

¿Más les servían muertos que vivos?

Yo creo que sí. En este momento tienes una población con pánico, que no va a Esmeraldas. Esmeraldas está botada.

¿Qué supo de la pareja secuestra hasta cuando estuvo de ministro?

Nunca más hubo una comunicación con este grupo hasta cuando estuve.

¿Las fuerzas colombianas no pueden hacer un peinado en la zona?

La zona es gigantesca, como todo Cumbayá y Tumbaco. Pero con árboles gigantescos. No hay caminos, ni trochas. La realidad es dura para las familias que ni siquiera pueden tener los cuerpos de sus parientes. Nos tienen secuestrados tres cadáveres.

Se le ha acusado a la canciller María Fernando Espinosa de no estar al tanto de esto. ¿Cuál fue el papel de la Cancillería?

Nos ayudó a generar las reuniones con el mando político internacional, en el tema de Combifron, en la cooperación con EEUU y España. Yo sé que ella hablaba permanentemente con la canciller colombiana María Ángela Holguín. Pero es lo mismo, un  tema de voluntad.

¿Había voluntad, pero no acciones?

No había voluntad porque no se concretan acciones. Cuando me refiero a la voluntad no es un tema de ahora, sino a lo que ha pasado décadas atrás de la presencia del Estado colombiano. El conflicto allí es muy duro por eso.