¿Cómo prender los radares para investigar la corrupción?

¿Cómo prender los radares para investigar la corrupción?
Cómo abordar la corrupción desde el periodismo fue uno de los temas abordados durante el Festival Gabo, que tuvo lugar la semana pasada. Tres reconocidos periodistas coincidieron en que un escenario donde la corrupción está en un punto de “descontrol”, los retos del oficio son mayores para su cobertura: requieren de equipo, de estudios y de metodología.
09 de Octubre del 2018
Redacción Plan V

Una tibia y lluviosa Medellín acogió la semana pasada a cientos de periodistas de toda la región durante el Festival y Premio Gabo, que reconoce a lo mejor del periodismo de Iberoamérica. Allí evocar la obra del maestro Gabriel García Márquez es el hilo conductor de los eventos que se desarrollan en esta gran cumbre de periodismo. Es así que, para hablar de corrupción, la periodista colombiana Dora Montero, presidenta de Consejo de Redacción, trajo a colación la reflexión del escritor colombiano sobre este tema: “la corrupción, hoy en día, es el camino fácil para lograr lo que cuesta trabajo”.


Gonzalo García Barcha, hijo de Gabriel García Marquez, asistió por primera vez a los Premios Gabo. 

Ese fue el tema del panel “El continente cautivo: periodismo contra la corrupción y la captura política en América Latina”. Participaron Mónica González, directora del Centro de Investigación e Información Periodística (CIPER) de Chile, quien antes de iniciar su intervención dejó las claras las reglas: ‘no somos ególatras’. Y por lo tanto no hablar de sus investigaciones se convirtió en una regla durante en la charla. Estaban allí, dijo, para abordar sobre el fondo y la raíz de los problemas de la región: los poderes ocultos.

También estuvo el argentino Hugo Alconada, prosecretario de La Nación y un legendario investigador sobre corrupción, lavado de activos y fraude corporativo. Su discurso estuvo ilustrado de ejemplos de cómo abordar lo ‘sistémico’, los poderes permanentes, más que los coyunturales. Ambos estuvieron acompañados del mexicano Daniel Moreno, fundador de Animal Político, quien además fue uno de los finalistas del premio con su trabajo La Estafa Maestra. Él hizo hincapié en que el periodismo es un servicio, más no un camino a la fama. Estas son sus principales reflexiones.


Hugo Alconada, Mónica González y Daniel Moreno abogaron para que los periodistas se centren en los poderes ocultos y en los problemas estructurales como la corrupción y la impunidad. 

Los poderes ocultos

La corrupción ha adquirido un carácter descontrolado, sentenció Mónica González. Y para ella, el caso de Lava Jato es la principal demostración de que la región se enfrenta a un poder oculto. Mientras que para el argentino Hugo Alconada, Lava Jato expuso la dinámica de la cartelización entre las empresas. “Cada que Odebrecht desembarcaba en un país lo único que hacían era buscar al interlocutor válido para sumarse al club de la obra pública local, no venían a romper con las empresas locales que estaban arregladas entre sí, sino buscaban asociarse. En definitiva, hicieron obras que no eran necesarias, mal construidas y con sobreprecio”.

Pero al mismo tiempo González cuestión al periodismo por “haber trabajado mal” y no haber sido capaz de leer ese contexto. Por ejemplo, aseguró que las elecciones han “engatusado” a nuestras sociedades porque cada vez convocan a menos electores, que están asqueados y molestos por los efectos de la violencia y de la corrupción, pero sirven para legitimar los poderes. “Nos siguen haciendo creer que los ministros son importantes y no vemos las claves de esta corrupción”.

Colombia, dijo Mónica González, fue el primer país es atreverse a comparar a las farmacéuticas con carteles similares a los del narcotráfico.  “Para hacer de los ciudadanos piñuflas (personas de poco valor), porque comprar medicamentos se convierte en una odisea".

¿Cuáles son estas claves? González citó, por ejemplo, la ingeniería tributaria. “Más de 600.000 millones de dólares se van a paraísos fiscales, o sea ese 1% de super ricos del mundo llevan a paraísos fiscales la plata que nos sustraen de erarios nacionales”. Otra clave son las mineras en América Latina y los laboratorios farmacéuticos. Colombia, dijo, fue el primer país es atreverse a comparar a las farmacéuticas con carteles similares a los del narcotráfico.  “Para hacer de los ciudadanos piñuflas (personas de poco valor), porque comprar medicamentos se convierte en una odisea”.

Pero también es necesario entender, manifestó González, que la violencia de Venezuela y Nicaragua no tiene otro origen que la corrupción del poder. Y no se trata de un asunto ideológico puro. Es un tema de colusión entre políticos, porque ya no importa si estos son de izquierda, derecha o centro, cuando el poder de las transnacionales es el que decide las políticas de nuestros países. Citó por ejemplo las elecciones entre 2005 y 2006 cuando la región dio un giro a la izquierda de la mano de Evo Morales, Lula Da Silva, Rafael Correa, la reelección de Hugo Chávez, Michael Bachelet. “Estas elecciones cambiaron el mapa de horror y violencia que imperó en América Latina entre los 70 y 80. La esperanza nacía. Esos presidentes venían para atacar la pobreza, desigualdad y la violencia. Pero es 2018, ¿y en qué estamos?”.


Durante el festival hubo talleres, proyección de documentales y exposiciones fotógraficas. 

De ahí que, en su opinión, la democracia está corroída. “Miren a Brasil, que después de Lava Jato, está a punto de elegir a un presidente fomenta el odio (se refirió a Jair Bolsorano)”. “¿Podemos quedarnos de brazos cruzados y decir ya ese poder oculto está allí? Pero, ¿qué hacemos contra ellos? En este momento de inflexión, el buen periodismo puede dar un paso adelante”, manifestó.

Y una forma de estar adelante es entender que nuestros países tienen un problema de fondo, sistémico. Eso es lo argumentó el argentino Hugo Alconada. Dijo que, en sus últimos 15 años dedicados a la investigación, el periodista siempre tiene la tentación de quedarse en el político corrupto de turno. “Además tenemos la tendencia natural de creer que el corrupto y coimero es solo el político, pero en el fondo hay un entramado que abarca muchos más jugadores que por lo general están por debajo de los radares y esa es una falencia nuestra periodística”. ¿A qué actores se refiere? A políticos, banqueros, empresarios, dueños de medios, sindicalistas, policías incluso periodistas. “Odebrecht pagó a políticos en Argentina, campañas electorales y a no menos de 50 periodistas les compró su silencio o sus elogios”.


La premiación. Cientos de periodistas llegaron a Medellín para conocer a los ganadores de las categoría de texto, cobertura, innovación e imagen.

El periodista explicó que los problemas estructurales llevan a la corrupción. Uno de ellos son las campañas electorales que terminan funcionando -afirmó- como el pecado original de la política: “naciste ya pecaste”. Se refiere a que desde ni bien el político se estrena ya nace con un sinnúmero de compromisos y de “pecados”. “Si quieres competir por la Presidencia en Argentina hay muchos límites legales, pero en la práctica ninguno de se cumple, en teoría no puedes pedir dinero a las empresas, en la práctica son las empresas las que te financian o los proveedores del Estado o los narcos”.

“¿Los que te están financiando lo hacen por tus ideas? O en realidad, ¿están comprando un ticket como si fuera una carrera de caballos?”, pregunta. Contó que existen países donde hay empresarios que financian a los tres primeros competidores. Habló de la ‘la esperanza del teléfono’ que es la llamada que ocurre después de que un candidato ha ganado. “Si vos ganas, te voy a llamar y vas a tener que atenderme y cuando yo te pida el contrato, vos me lo vas a dar”. Sin embargo, cuestionó que los periodistas se concentren en “la oveja descarriada” que se tentó y agarró dinero, pero en realidad es un problema mucho más profundo que está allí y como tendencia general no es investigado.  

En ese momento, se le acercó otro presidente, uno grande e importante que no dijo su nombre, y que el empresario brasileño -hoy procesado en su país- ni siquiera se puso de pie. Y le dijo: “estoy falando, después”.

Para González otra estafa en América Latina fue la educación. “Se le hizo creer a la población que había una herramienta para el ascenso social. Se convirtió en la gran estafa. No hay tal vehículo de ascenso social porque se convirtió en un negocio que crece en todos los países como un champiñón”.  

Para entender qué son los poderes oculto, Alconada recordó un episodio en una cumbre Iberoamericana. Narró que vio a Marcelo Odebrecht sentado en un sillón blanco hablando con un presidente de América Latina. En ese momento, se le acercó otro presidente, uno grande e importante que no dijo su nombre, y que el empresario brasileño —hoy procesado en su país— ni siquiera se puso de pie. Y le dijo: “estoy falando, después”. Lo cual demuestra, dijo el periodista, quién es el verdadero poder. “No es quien tienen el poder transitorio de alta intensidad, pero corta duración. Lo que importa es el poder permanente y de larga duración, porque pasan los presidentes y el poder sistémico queda”.

“Hay que asumir que este poder oculto es el que toma las grandes decisiones que nos roban y generan violencia, pero para conocer el poder oculto y real hay que apropiarse del sistema.  Los periodistas estamos llamados a estudiar más que nunca de cómo funciona el poder oficial para entender donde se anida el poder real y oculto”, dijo González quien dijo hoy que más que nunca tienen sentido hacer periodismo.


El cierrre del festival fue con vallenatos. Cantó Ivo, el hijo del legendario Leandro Díaz. 

La impunidad es la clave

¿Qué es la impunidad en nuestros países? Alconada lo ilustró con la historia de un juez argentino. Se trataba del principal operador judicial que durante los años 90 se encargó de controlar a los jueces federales, cuyos nombres los anotaba en una servilleta. Ese mismo juez, en los años 2000, se encargó de cerrar la causa por enriquecimiento de los Kirchner. Quince años después, un juez federal narró que lo agarraron del cogote para que cerrara la investigación. Ese gran juez ahora con el actual gobierno argentino es el mismo que se encargó encapsular el escándalo que afecta a la familia presidencial, afirmó Alconada. “Tenemos un mismo operador, tres gobiernos, 30 años”.

Pero dijo que el nombre de ese juez era poco conocido en Argentina. Que está debajo de la superficie. Alconada entrevistó a ese juez y en su oficina tenía un teléfono dorado en una caja de cristal. “Éste lo usaba con el número 1, Néstor Kirchner, y cuando murió lo encerró en una caja de cristal”. Antes de la entrevista, el juez le enseñó un bate de aluminio de 1,20 m. “‘El último que se desubicó acá lo saqué a batazos de casa, ojo con lo que vas a preguntar’, me dijo. Es un personaje, pero es el rostro más visible de un problema estructural”, acotó el periodista.

En su opinión es necesario no solo abordar los casos de corrupción sino lo sistémico y qué pasa con los organismos de control donde puede haber muchas sorpresas. Citó el caso de la Oficina Anticorrupción de Argentina, un organismo con dos oficinas y una de ellas no tiene internet. O la Defensoría del Pueblo de ese mismo país que no tienen autoridad titular y que está cargo el número cuatro en jerarquía, pero por ley no tiene facultad puede abrir nuevas investigaciones. “Uno de los desafíos es encarar y ver qué paso con esos organismos de control y aquellos que deben velar por la competencia”.

 

“Los periodistas no podemos ir cubriendo lo que hace la justicia, tenemos que hacer nuestra investigación paralela". 

En el caso de México la impunidad es una constante. Y eso puede decepcionar a quienes hacen periodismo. Sin embargo, Daniel Moreno puso el tono optimista en el debate. “Siempre nos preguntan: ¿de qué sirve que hagas la investigación si no hay nadie en la cárcel?”, comentó el periodista mexicano. Y aunque se aspira a que los corruptos vayan a la cárcel y devuelvan lo robado, también hay sanciones legales, políticas y sociales. Narró el caso de las últimas elecciones en México. Dijo que el gobierno de Enrique Peña Nieto fue el más corrupto en la historia moderna de su país y que llevó esas prácticas a un nivel único. “El 1 de julio pasado, 30 millones de personas en México decidieron darle un manazo al tablero de la política y elegir a un presidente con un partido único en la historia moderna. Esos 30 millones tuvieron como resorte el ‘ya basta a la corrupción’. (Fue) una sanción política y social a los corruptos para sacarlos del poder. Y eso ha sido obra del trabajo periodístico de los mexicanos, de los resultados de las investigaciones”.

El periodismo en México al que le ha costado tantos muertos, dijo, tuvo un papel que es impulsar esta sanción social y política contra el gobierno más corrupto de su país. “Hay estas otras sanciones que nos da esperanza de que nuestro trabajo sirve. No se queda en el enojo, sino que va a la acción”.

González, maestra de la FNPI, puso otro ejemplo: la cobertura judicial. “Los periodistas no podemos ir cubriendo lo que hace la justicia, tenemos que hacer nuestra investigación paralela. Tenemos que hacerle la foto a ese fiscal y a ese juez (quién es, de dónde viene). Si no entendemos eso estamos profundamente equivocados. La justicia como la policía es lo primero que el crimen organizado va a cooptar y si tenemos impunidad es porque los jueces han estado en la primer línea de la corrupción y muchas veces pasan colados porque el poder corrupto cuida a sus piezas claves”.

Metodología, estudio y lejos de la fama

Los panelistas sugirieron poner atención a las leyes, porque cada una puede abrir ventanas a la corrupción y a la impunidad. Daniel Moreno aseguró que parte de la complejidad de cubrir la corrupción es que ésta va un paso adelante. Narró el caso de la investigación de su equipo en Animal Político llamada “La estafa maestra”. Trata sobre cómo el gobierno federal usó 128 empresas fantasmas para desviar recursos millonarios “Haces una ley que define que hay que hacer licitaciones públicas, pero además pones un artículo que deja una puerta para que una dependencia contrate a otra. Y los políticos corruptos usan ese esquema para que se contrate una dependencia que no existe”. En su opinión a la corrupción hay que abordarla con metodología y no con “simple inspiración divina”.

Mientras que González manifestó que uno de los desafíos actuales es cómo enfrentar esos poderes nacionales, multinacionales y supranacionales. Para ello se requiere de mucha fuerza, de estudio y de equipos. “Bienvenido sea ese periodismo con servicio público, sin banderas y que va a demostrar que tiene sentido saber dónde se esconde al corrupto”.

Pero cree que también es necesaria más que nunca la autocrítica. “Hay que mirarnos al espejo profundamente. Porque alguna vez tenemos que salir los periodistas al banquillo, porque generalmente la pasamos colada. Somos parte del poder y tenemos impunidad. Nos centramos en una ovejita, en la distracción del poder oculto, que nos meten como chocolate. No más contemplación con los periodistas corruptos, no es posible más tener esta regla tácita de que sí es una mentira, pero es colega. ¡Perdón! Ese colega robó e hizo daño letal”.


Durante el festival se presentaron los mejores trabajos periodísticos de Iberoamérica. Hubo muchos estudiantes. 

“La dictadura fue una gran escuela, ojalá nadie pase por ello, cuando te humillan, matan a tus amigos, aprendes una lección para toda la vida".

Moreno coincidió y dijo que una opción es dejar atrás esa lógica del lobo solitario periodista. “Nosotros hacemos un trabajo colectivo, aprovechando las especialidades. Cuando se encuentra el sistema es cuando el periodismo hace una aportación”. Mientras que González abogó por la experiencia. “La dictadura fue una gran escuela, ojalá nadie pase por ello, cuando te humillan, matan a tus amigos, aprendes una lección para toda la vida. Cuando recuperamos la democracia, yo juré no olvidar aquello, ni a los que quedaron en el camino. Los voy a honrar hasta que me muera”.

Para ella, la independencia le ha dado espacios de felicidad muy importantes. Moreno agregó que en Animal Político la independencia importa a partir de la convicción de que el periodismo es un servicio. “Cuando un periodista cae en la tentación de la fama se jodió. Cuando cree que importa más que su información o que su lector se jodió”.

Alconada, de su parte, abogó para que las investigaciones no persigan a protagonistas de segunda o tercera que están pagados por el poder real. “Tenemos que buscar distinto, pero para eso hay que estudiar. Lo que está en juego es la vida de la democracia”.

La conferencia duró más de una hora. González abrió su discurso con una frase que resumiría su postura hasta el final: “Nosotros somos los que rastreamos nuestra basura, no vienen otros a sacarla. Estamos en un punto de inflexión, ninguno de los cuatro somos ególatras, hacemos investigación porque creemos que el periodismo es servicio público. Las herramientas que disponemos son un privilegio no para ser famosos”.

Tips para el periodista investigador

Hugo Alconada sugirió revisar constantemente el sitio https://www.ire.org que explica cómo otros editores y otros reporteros hacen sus investigaciones en todo el mundo. También dijo que leer constantemente los informes de la Foreign Corrupt Practices Act del Departamento de Justicia de Estados Unidos porque allí se habla mucho de la metodología que se usa para la corrupción. Finalmente recomendó un libro: La torre elevada, del periodista del semanario The New Yorker, Lawrence Wright.