La salomónica solución que Dalo Bucaram quiere dar al matrimonio gay

La salomónica solución que Dalo Bucaram quiere dar al matrimonio gay
El postulante de Fuerza Ecuador, quien es devoto de una iglesia protestante, no niega que sus convicciones religiosas marcan su postura sobre dos temas polémicos: el matrimonio igualitario y el aborto. La salida que propone, al parecer, está inspirada en pasajes bíblicos: al igual que el presidente Rafael Correa, cree que ambos temas se deben someter a consulta popular, para que la mayoría no termine en manos de una minoría organizada.
10 de Enero del 2017
Fermín Vaca S.

La historia está narrada en el Libro I de los Reyes. Ante Salomón, rey de Israel, comparecieron dos mujeres, alegando que ambas eran la madre del mismo niño. El gran rey mandó traer una espada, y dispuso partir en dos a la criatura, y que cada una de las reclamantes se llevara una mitad. La verdadera madre, entonces, prefirió perder al niño que verlo muerto, y el sabio rey, modelo de la justicia tradicional inspirada por Dios, encontró el caso solucionado. 

Este es el origen de las soluciones "salomónicas" para un problema, que se encuentran también en el lema de los Reyes Católicos: "tanto monta, cortar como desatar".

El aspirante de Fuerza Ecuador (FE) a la presidencia de la República, Dalo Bucaram Pulley, parece también pensar que da la mismo cortar como desatar, y, en lo que se refiere al matrimonio gay en el Ecuador, coincide plenamente con una de las tesis del Gobierno de Rafael Correa: hay que someter el tema a consulta popular, para que sea la mayoría de la población la que decida si una minoría que otros candidatos estiman en poco más de 220 mil personas, tenga o no los mismos derechos que el resto de la población.

Dalo Bucaram prefiere no comentar por qué la medida no se tomó en Estados Unidos para los derechos civiles de los afros, ni porqué en países de tradición católica como Francia y España, se optó por una reforma legal en los Congresos en lugar de recurrir a un referendo. 

El aspirante de Fuerza Ecuador (FE) a la presidencia de la República, Dalo Bucaram Pulley, parece también pensar que da la mismo cortar como desatar, y, en lo que se refiere al matrimonio gay en el Ecuador, coincide plenamente con una de las tesis del Gobierno de Rafael Correa: hay que someter el tema a consulta popular.

El argumento de Bucaram, quien es de profesión abogado, es que ocurre al revés: no puede una minoría organizada, por muy discriminada que esté, imponer a la mayoría una cuestión que, presume, rechaza por razones culturales y religiosas.

Aunque en lugares de tradición católica latinoamericana como los nuestros, como las ciudades de México en México y Buenos Aires en Argentina, pudieron reglamentar el tema a pesar de las presiones del clero católico (en especial el argentino, encabezado por el actual papa, Francisco, quien ejercía de arzobispo de Buenos Aires) y de una importante multitud de confesiones protestantes, que se denominan como cristianas o evangélicas, sin llegar al referendo, lo cierto es que Bucaram, quien no ha propuesto consulta popular para otros temas, sostiene que debe ser el pueblo en su conjunto el que tome la decisión. 

Por supuesto, la postura del aspirante de FE lleva implícita todo su respaldo a los artículos de la Constitución que prohíben tanto el matrimonio igualitario cuanto la adopción por parte de parejas del mismo sexo, impuestos en Montecristi por la izquierda recesiva correísta con el paradógico voto de más de una feminista.

Y así, como el bíblico rey de Israel, Dalo Bucaram quiere someter a la espada de la mayoría de votantes la cuestión, pues parece estar convencido de que es más fácil cortar el nudo que desatarlo. 

El plan de Gobierno

Por ello no sorprende que en la candidatura de Bucaram no se mencione el tema de la diversidad sexual en parte alguna, ni que entre las minorías que le preocupan estén quienes tienen problemas auditivos, para los que tiene prevista una agenda educativa especial y a los que se ha dirigido en un spot de campaña, en el que el joven presidenciable aparece hablando en lenguaje de señas. Para Dalo Bucaram, después de todo, a tono también con las campañas del correísmo en ese sentido, la discapacidad no tiene connotación moral, no proviene de una elección personal sino de un hecho natural. Un argumento claramente iusnaturalista. 

En su cuartel general al norte de Guayaquil, Dalo Bucaram atendió a este portal sobre el tema para el cual tiene una salida que, al parecer, no admite debate posible.

  ENTREVISTA  

¿Cuál es su postura frente a los derechos de las minorías sexuales en el Ecuador?

Yo no soy candidato a pastor, soy un político cristiano, pero no entiendo cuando me preguntan qué haría con los homosexuales, entonces les contesto, por qué les discrimina, ¿por qué pretende que los homosexuales son algo aparte de la sociedad?

 

"Por el amor de Dios, tengo muchos amigos gais y lesbianas, los respeto, los quiero, los valoro, los aprecio, entran a mi casa, pienso como escribió Kallil Gibrán, que quien quiera ponerle ropa a la moral mejor que anda desnudo".

¿No le parece que hay exclusión contra la minorías sexuales en nuestro país?

Creo que hay agendas que se están llevando al tapete público, yo no estoy de acuerdo con imponerles mi criterio, pero tampoco estoy de acuerdo con que una minoría se imponga a quienes pensamos diferente. Lo justo es que el pueblo se exprese, por qué pedimos consulta popular para todo, pero cuando son temas que queremos imponerlos, ahí ya no queremos, ¿qué tan democráticos somos, nos enojamos cuando Correa impone la reelección indefinida, aquí pasa lo mismo. Es un tema en el que hay minorías organizadas, con una lucha histórica respetable, que han sido discriminados, por lo que la Constitución debe cumplirse en eso. 

¿Tiene usted amigos gais o lesbianas?

Por el amor de Dios, muchos, los respeto, los quiero, los valoro, los aprecio, entran a mi casa, pienso como escribió Kahlil Gibran, que quien quiera ponerle ropa a la moral mejor que anda desnudo. 

Usted propone que se incluya la enseñanza del lenguaje de señas en las escuelas, ¿haría lo mismo con temas relacionados a la diversidad sexual?

Son dos temas distintos. El uno nace de una discapacidad: el homosexualismo no es una discapacidad. Cuando un niño sordo va a una escuela y el maestro le exige que lea los labios es inhumano, porque estamos frente a una discapacidad natural, de alguien que nació con ello. En el otro tema es un colectivo minoritario aún, que exige que sus llamados derechos se enseñen libremente. De darse la consulta y de estar ellos de acuerdo, y si se aprueba en consulta sería una posibilidad, caso contrario no lo haría porque la decisión de tomar una orientación es de un ser humano adulto que toma una decisión convencido, pero decirle a un niño que vaya por tal o cual camino no estoy de acuerdo.

¿Se reuniría con activistas por el matrimonio igualitario?

Sin ningún problema, pero aquí en mi casa.

¿Apoya la prohibición constitucional existente en este tema?

Estoy de acuerdo con que el matrimonio es entre el hombre y la mujer, así está en la Constitución, y si se quiere cambiar, la mayoría debe expresarse en democracia.