Las razones por las que el matrimonio gay fue la "papa caliente" de los candidatos

Las razones por las que el matrimonio gay fue la "papa caliente" de los candidatos
Con el cierre de las campañas, y la entrada en la recta final del proceso electoral, todas las cartas están sobre la mesa. Este portal logró obtener precisiones de seis de los ocho candidatos a la Presidencia de la República sobre el tema del matrimonio igualitario. Cynthia Viteri del PSC y Lenin Moreno de PAÍS no respondieron a las inquietudes de PLANV al respecto. La activista Pamela Troya realiza un balance de cómo se trató la situación de las minorías sexuales en la campaña presidencial del Ecuador.
13 de Febrero del 2017
Fermín Vaca

Sea por sus convicciones personales, por su agenda comunicacional o simplemente porque el tema no les pareció importante, lo cierto es que los candidatos a la presidencia de la República ecuatoriana, que se juegan sus últimas cartas en esta semana, previo a los comicios generales del 19 de febrero, le sacaron el cuerpo a cualquier debate amplio sobre la diversidad sexual.

Este portal logró obtener precisiones sobre el matrimonio igualitario y su punto de vista sobre las minorías sexuales de seis de los ocho candidatos a la presidencia de la República: Iván Espinel, Dalo Bucaram, Paco Moncayo, Washington Pesántez, Patricio Zuquilanda y Guillermo Lasso. Los dos restantes, la candidata del PSC, Cynthia Viteri y el abanderado del oficialismo, Lenin Moreno, solicitaron que se remitan los cuestionarios al respecto por escrito, pero este portal no obtuvo sus respuestas. 

Solo dos de los ocho candidatos concurrieron a un diálogo con la sociedad civil que contó con la presencia de activistas de la diversidad sexual como Pamela Troya y Gabriela Correa, quienes luchan por la implementación del matrimonio igualitario en el país. Se trató de Guillermo Lasso y Paco Moncayo, quienes en el marco del programa "Me acuesto con la banda" organizado por Fundamedios, respondieron a inquietudes formuladas por las activistas. El resto de postulantes no accedió a participar en el programa, cuyo formato incluía un diálogo con representantes de diversos sectores sociales. 

Mayor apertura tuvieron los presidenciables con otras causas. Asistieron, por ejemplo, a la invitación del colectivo ecologista Yasunidos, que plantea la lucha contra la explotación petrolera en la región amazónica.

Mayor apertura tuvieron los presidenciables con otras causas. Asistieron, por ejemplo, a la invitación del colectivo ecologista Yasunidos, que plantea la lucha contra la explotación petrolera en la región amazónica. Fueron a reuniones con sectores sociales como indígenas y campesinos, y, en el caso del candidato oficialista y de Dalo Bucaram, concurieron a reuniones con discapacitados. En ambas campañas, el eje de la discapacidad fue muy importante. 

Otros activismos que tuvieron acogida entre los presidenciables fueron el animalismo, llegando Dalo Bucaram a plantear la posibilidad de hospitales veterinarios públicos, mientras que la candidata del PSC reivindicó a lo largo de su campaña su condición de ser la única mujer en la papeleta presidencial. 

Por lo menos tres posturas tuvieron los presidenciables con relación a las minorías sexuales en nuestro país. La primera, sostenida por Dalo Bucaram, Washington Pesántez e Iván Espinel, es la de convocar a una consulta popular sobre el tema. La segunda, la de simplemente mantener el esquema establecido en la Constitución de Montecristi, que prohíbe de plano el matrimonio igualitario y la adopción por parte de parejas del mismo sexo, que fue sostenida por Cynthia Viteri, Paco Moncayo y Guillermo Lasso. La tercera, en cambio, propone varias soluciones alternativas: desde el "no politizar el tema" planteado por el aspirante de Alianza PAÍS hasta un "diálogo nacional" planteado por Patricio Zuquilanda.

Esto se desprende de las entrevistas publicadas por este portal.

Para los defensores de la primera postura, el argumento es claro: una "minoría organizada" no puede ni debe imponer su estilo de vida a toda la sociedad, por lo que cabe una consulta popular sobre este tema. Esa, al menos, es la postura de Dalo Bucaram, quien sostiene que, en lo personal, no apoya por razones religiosas el matrimonio gay. En una postura similar, aunque curiosamente más abierta hacia la adopción, se encuentra Iván Espinel, otro creyente de una iglesia evangélica, quien sostiene que su opinión personal es contraria, pero que cree que el tema debe resolverse en consulta popular. El ex fiscal Washington Pesántez, de su lado, sostiene lo mismo, y rechaza el argumento de que se trate de una suerte de linchamiento plebiscitario de una minoría, así como cualquier analogía con un proceso similar en el caso de las minorías afroamericanas de Estados Unidos. 

Aunque el aspirante de CREO, Guillermo Lasso, ha afirmado que mucho de la legislación correísta debe ir a parar "al basurero de la historia" sostuvo que no está incómodo con la Constitución a la altura del matrimonio igualitario. El general (r) Paco Moncayo, de su lado, también defendió la legitimidad de la Constitución, que fue aprobada por un referendo con más del 80% del apoyo popular, y aseguró que debe cumplirse. Aunque no respondió directamente a este portal, la aspirante del PSC, Cynthia Viteri, le dijo al diario El Comercio que "Tenemos un concepto claro respecto a minorías y bien definido sobre nuestro respeto a la libertad de cada persona frente a temas de conciencia. La Constitución prohíbe la discriminación por su identidad de género o por su orientación sexual; la misma Constitución (Art. 67) reconoce a la familia por vínculos jurídicos o de hecho; así como reconoce la unión de hecho (art. 68) mientras esta sea estable y monogámica y hubieren transcurrido dos años por lo menos entre dos personas mayores de edad, libres de vínculo matrimonial y formen un hogar de hecho lo que generará los mismos derechos y obligaciones", lo que se podría interpretar como su conformidad con el esquema actual. 

Entre los presidenciables hubieron por lo menos tres grandes posturas con relación a la problemática de la diversidad sexual. 

Las dos posturas minoritarias las formularon Patricio Zuquilanda y Lenin Moreno. Para el postulante del PSP, ex diplomático y ex canciller del Gobierno de Lucio Gutiérrez, una salida sería convocar un amplio diálogo nacional con todos los actores involucrados, con la intención de buscar una salida negociada. La diplomática postura de Zuquilanda contrasta con la formulada por el candidato oficialista Lenin Moreno, quien no respondió a este portal, pero dijo a El Comercio que "al igual que en todos los ámbitos se respetará lo normado en la Constitución. Allí se reconoce la igualdad de derechos para todas las personas. Nadie podrá ser discriminado por razones de orientación sexual. Es importante que las políticas en materia de familia aseguren que las personas del mismo sexo que viven en unión de hecho tengan los mismos derechos y obligaciones que el resto de la sociedad, avanzando así en la igualdad jurídica en el país. En todo caso, estos son temas muy delicados en los cuales los ecuatorianos tienen diversas posiciones, por lo cual consideramos que no deberían ser temas de campaña". Moreno se había pronunciado de forma similar sobre la adopción igualitaria, para el portal Brújula Electoral: ahí también sostuvo que no se debe "politizar" ese debate en la campaña.

  ENTREVISTA  

Pamela Troya: "no hay lobby gay en el Ecuador"

La activista lesbiana Pamela Troya logró cuestionar personalmente, durante la campaña electoral, a dos de los ocho candidatos a la presidencia de la República. En el general (r) Paco Moncayo, postulante por la coalición de las izquierdas, encontró una actitud receptiva, mientras que en Guillermo Lasso, de CREO, destacó la disposición a recuperar la separación de poderes en la República, que permita que los jueces constitucionales le den una salida al tema del matrimonio igualitario en el Ecuador. Con la activista analizamos las distintas respuestas de los aspirantes presidenciales. 

¿Qué balance se puede hacer sobre el tratamiento de la problemática de la diversidad en esta campaña? 

Yo diría que ha sido un tema casi ausente. Es porque sigue siendo un tema escabroso, difícil de tratar, incómodo, y hay una ausencia de un activismo fuerte y organizado. El activismo ha sufrido de la división entre correístas y anticorreístas, y la falta de financimiento de algunas ongs ha disminuido la capacidad del activismo. Han habido iniciativas pobres, unas organizaciones intentaron una campaña, hubo un esfuerzo interesante de Fundamedios por medio de "Me acuesto con la banda", y las entrevistas que ha realizado PLANV. Me he enterado por medio de ustedes por las posiciones de los candidatos. 

¿Esta incomodidad se debe a la cercanía de los candidatos a las iglesias?

Por la religión vista como un tema de discriminación, las iglesias de este país que se han pronunciado sobre la conservación de la familia tradicional, han motivado una discurso de los candidatos, que parte de un tema religioso, la unión de un hombre y una mujer. En un Estado laico, se debería entender el matrimonio entre dos personas. Creo que las iglesias han tenido un papel preponderante, pero también hay concepciones personales, hay mucha doble moral y una actitud "curuchupa", que se aprecia en las entrevistas de PLANV. Ahí los candidatos se presentaron como personas que "respetan" que no "discriminan" pero que a la final se oponen por motivos religiosos que no desarrollan más, pues el tema de lo religioso es ideológico, y si has crecido con una cierta lógica sobre el mundo no hay visión humana que te haga cambiar. Por ello algunas personas no entienden que otras personas tengan una orientación sexual distinta. Se ha llegado a decir que mientras la discapacidad es natural, porque así nació la persona, los homosexuales en cambio hemos adquirido una "perversión" en el trayecto...

Esa es un antigua tesis del cristianismo, ¿no se supera en el Ecuador?

No, por eso te dicen que te aceptan como homosexual pero no a tus prácticas, lo que significa que te vas "pervirtiendo" como adulto en el camino. 

Vamos a los casos: Dalo Bucaram ha sostenido que una cosa es dar educación a los sordos, que nacieron así y no tienen la culpa, y otra hablar de las minorías sexuales. 

"La identidad sexual y la orientación sexual no se hacen en el trayecto, no es que nos hemos puesto a escoger algo tan estúpido como ser parte de un grupo social que carece de derechos. No se puede decir que uno decida concientemente ser discriminado".

Su postura es prejuiciosa y estereotipada. La identidad sexual y la orientación sexual no se hacen en el trayecto, no es que nos hemos puesto a escoger algo tan estúpido como ser parte de un grupo social que carece de derechos. No se puede decir que uno decida concientemente ser discriminado. Hay campañas en Guayaquil como "Todo Mejora" contra el bullying que aparece en las escuelas contra niños y niñas con conductas distintas, y es evidente que no los educaron así, pues la gran mayoría de nosotros hemos salido de familias dentro del esquema de lo "normal". Pienso que la postura de Dalo es inadmisible, yo me he sentido lesbiana desde que tengo cinco años, y todos hemos sido diferentes por nuestra homosexualidad desde pequeños. Ahora las nuevas generaciones, con la internet, pueden obtener información, pero requieren de una guía.

Algunos de los candidatos han sostenido que es necesaria una consulta popular. ¿Cuál es la diferencia entre una consulta popular sobre un tema y una suerte de linchamiento plebiscitario de una minoría?

Los derechos humanos no se consultan, se garantizan y punto. Si se analiza la evolución histórica de los derechos, parten de minorías que toman conciencia y empiezan una lucha para conquistar derechos. No es que la mayoría despertó y decidió ceder en dar derechos a los negros, las mujeres y otros colectivos. Es claro el ejemplo del voto de la mujer: si cuando las mujeres no podíamos votar en este país se les hubiera ocurrido hacer una consulta popular sobre si las mujeres deben votar o no, ¿qué hubiera pasado? Qué hasta ahora no podríamos votar  las mujeres en el Ecuador. No podemos olvidarnos con el pretexto de la democracia de las mayorías que hay discursos religiosos, que en el Ecuador hay clínicas de deshomosexualización, que siguen despidiendo homosexuales de su trabajo, que nos siguen considerando anormales, y a esa gran mayoria le quieren hacer decidir el futuro de una minoría que no tiene derechos. Eso sí es inhumano y perverso. 

Otra postura de los candidatos es que la Constitución está muy bien a esa altura. ¿Cómo entender que cuestionan unas partes sí y otras no de la misma Constitución?

Cuando hablan de derechos que consideran fundamentales, sí están para cambiar la Constitución. Cuando se trata de los derechos de quienes somos ciudadanos de segunda no la quieren cambiar. El propio presidente ha cambiado la Constitución varias veces, aunque dijo que iba a durar 300 años. Estamos en manos de la discrecionalidad de los políticos de turno. Ni siquiera es necesario reformar la Constitución: se ha planteado una acción extraordinaria de protección para que los jueces constitucionales interpreten la Constitución y se corrijan conceptos contrapuestos. Si la Corte Constitucional hiciera una correcta interpretación, debería permitir el casarse. 

"Ni siquiera es necesario reformar la Constitución: se ha planteado una acción extraordinaria de protección para que los jueces constitucionales interpreten la Constitución y se corrijan conceptos contrapuestos".

Zuquilanda ha propuesto un diálogo nacional. ¿A dónde puede conducir?

Puede ser interesante para poner en la palestra el tema. Pero si el diálogo es para convencernos de que la moral debe prevalecer en una sociedad tan "decente" como la nuestra, dudo que sirva de nada. Si el diálogo es para que contarles como hay clínicas que secuestran jóvenes para curarles con permiso de su padres, cómo la unión de hecho no nos sirve, cómo hay posiciones fundamentalistas en el país. Un diálogo para proponer salidas sería adecuado, pero un evento para que las iglesias nos hablen de moral y decencia no nos sirve.

El candidato Lenin Moreno ha llamado a no politizar estos temas, pero se ha abanderado de la discapacidad. ¿Por qué la discapacidad sí y la homosexualidad no?

Él es una persona con discapacidad. Ponerlo como candidato y colocar su condición para que parezca un santo sí es politizar y es terrible. Ningún tema tiene por qué estar oculto en una campaña, y debemos saber todos los ciudadanos cómo un candidato puede afectarlos una vez en el poder. No puedo votar por candidatos con tesis como algunas de las descritas, pero lo haría por un presidenciable que proponga respeto y tolerancia. Una cosa son sus opiniones personales y otra que las quieran convertir en política pública.

¿Hubo apertura hacia las minorías sexuales en las listas para la Asamblea? ¿No hay cuadros entre la gente GLBT para buscar una representación política?

Creo que hay una ausencia de cuadros, estamos en uno de nuestros peores momentos históricos. No hay interés, por otro lado, de los partidos de tener candidatos de la diversidad sexual. Tampoco se trata de poner un gay, una lesbiana, una trans que ha sido reina, solo para darse de incluyentes, si es que no tienen tesis claras al respecto. No se trata de estar de relleno, sino de que entiendan los derechos de las minorías sexuales. No hay muchas candidaturas, pero quien se proclama como la lideresa GLBT en el país, Diane Rodríguez, apenas está de alterna en una lista de Alianza PAÍS. El alterno es un relleno. Hay activistas que se han dejado utilizar. 

"Tampoco se trata de poner un gay, una lesbiana, una trans que ha sido reina, solo para darse de incluyentes, si es que no tienen tesis claras al respecto. No se trata de estar de relleno, sino de que entiendan los derechos de las minorías sexuales".

Si el activismo no existe, menos habrá un proceso político o de cabildeo en el país...

Han sido diez años de cabildeo imposible, porque para que se produzca algo como lo que ha ocurrido en Argentina, por ejemplo, en donde había varios partidos políticos en el Congreso con quienes los activistas pudieron hablar en busca de votos, debe haber democracia. Acá no hay con quien cabildear si la única fuerza política ha sido Alianza PAÍS, no ha habido partidos en donde haya la posibilidad de políticos a quienes puedas convencer de tu causa. 

¿Pero no hay gais y lesbianas en la clase política ecuatoriana?

Deben haber, como los hay en el resto de la sociedad, pero el hecho de ser gay o lesbiana no te hace per se un activista ni te genera conciencia. Debe haber gente muy "cómoda" con una doble vida, vivimos en un país enajenado donde no hay conciencia ciudadana, por eso tenemos presidentes como Correa, que no ganarían en países con mejor ciudadanía. 

Pero en el Ecuador de Correa se habló hasta de un "círculo rosa", sin que ello pase de ser un arma arrojadiza entre los políticos...

No sé si haya o no gais en el entorno del presidente, no me consta, pero se habla de personas importantes con cargos importantes. Pero eso no ha ayudado en nada a los derechos de los colectivos. El tema de ser homosexual se convierte en ser un chivo expiatorio, como ya pasó antes con los indígenas, con los afros, con las personas con discapacidad. Se ha avanzado en derechos de otras minorías, pero no en el caso de los homosexuales. 

Se ha hablado de un "lobby gay" en el Vaticano o en los países más desarrollados. ¿Hay lobby gay en el Ecuador?

El lobby que hay en el Ecuador es el fundamentalista, que tiene dinero, gente poderosa, redes organizadas, que cuando ven un activista con potencial empiezan a hacer llamadas, a tumbar candidaturas, a hacer gestiones y campañas en contra, a mandar hasta cadenas de Whatsapp. Frente a eso hay un "lobby gay" sin recursos, con un activismo en sus peores momentos, sin apoyo internacional ni financiero. Es imposible hacer lobby con políticos controlados por una sola fuerza política, y que no va a exponerse a que lo sancionen por votar diferente. Mientras no tengamos una democracia sana será imposible conversar con los políticos. Debemos evolucionar de esas concepciones arcaicas de democracia, no estoy pidiendo una pensión por ser lesbiana, sino que no me jodan la vida.