La basura en Quito: el legado más incómodo de la administración Rodas

La basura en Quito: el legado más incómodo de la administración Rodas
La emergencia de la Empresa Metropolitana de Aseo (Emaseo) y su fracaso para recolectar los desechos en la capital es un problema que deberá enfrentar la próxima administración municipal. Tras un accidentado proceso de licitación, la Emaseo finalmente logró comprar a un consorcio nuevos recolectores de basura y un plan de mantenimiento de mediano plazo, pero hay críticas.
04 de Noviembre del 2018
Redacción Plan V

La crisis de la basura y la cercanía de diciembre -cuando la capital produce más desechos que el resto del año- han puesto a correr a los funcionarios municipales. En la Emaseo, que dirige Juan Neira, un ex funcionario del Municipio en la época de Paco Moncayo- el año ha sido intenso y accidentado. Tras reconocer en varias declaraciones y en informes presentados al Concejo que la maquinaria de recolectores de Quito está, prácticamente, en soletas, los funcionarios se han empeñado a fondo en comprar una nueva flota de carros, pues la que cuentan ha sufrido un rápido y acelerado deterioro. 

En este informe, la Emaseo detalla el tortuoso proceso de compra de los recolectores. 

El 16 de febrero del 2018 Emaseo se declaró en emergencia para la recuperación y renovación parcial de su flota de recolección y se cuantificó el gasto: se requieren  USD 27’830.046.

Neira dijo ante el Concejo Metropolitano que en ese mes, solo  28 de los 56 vehículos recolectores mantienen niveles aceptables de disponibilidad y ninguno presenta funcionalidad al 100%.

Los grandes contenedores de basura en las calles, que dejó implementados en algunos sectores el ex alcalde Augusto Barrera, se convirtieron en una trampa para los esfuerzos de saneamiento, pero al dejar de funcionar los camiones con brazos mecánicos que los operan, la Emaseo aplica un plan de contingencia  y su personal los limpia ingresando a los tachos. Esos desechos luego son transportados en volquetas que se rentaron para solucionar la situación. Pero los contenedores, ha explicado Emaseo en octubre de este año, han llegado para quedarse, pues piensan continuar con el esquema con nuevos recolectores. 

El informe de Neira ante el Concejo no convenció a los concejales, quienes incluso pidieron explicaciones de los USD 7’913.000, gastados por el Municipio para la crisis. 

USD 65 

le cuesta a la ciudad recoger cada tonelada de basura en la actualidad. 

Según documentos de Emaseo, el Plan de Contingencia le cuesta  a la ciudad por lo menos USD un millón cien mil mensuales. Cada tonelada de basura que se recoge en Quito está costando a la ciudad USD 65. 

La situación de  los recolectores de Emaseo, según explicó Neira, es crítica, pues, por ejemplo, deberían tener una flota óptima de Recolección Carga lateral de 21 máquinas y su promedio ha sido solo de siete. En el caso del lavacontenedor, la Emaseo debería contar con siete y solo usa dos, debería tener 71 recolectores de carga posterior y hay 36, 14 volquetas en lugar de las 10, y no menos de 12 barredoras automáticas cuando cuenta con seis. 

La revuelta de los barrenderos 

USD 51 millones

Habría costado en cuatro años a Emaseo operar recolectores rentados, pero los empleados se opusieron.

Así, durante abril y mayo de 2018, la Emaseo intentó una solución al problema de los recolectores. En un primera licitación, que luego resultó fallida, y según un informe suscrito el 31 de mayo de 2018, Emaseo se decidió por una propuesta de arrendamiento a una empresa española llamada Valoriza. Los recolectores no serían ya comprados, sino arrendados a la empresa privada con lo que todos los problemas relacionados con la operación sería asumidos por el contratista. Según un análisis financiero que consta en el informe, comprar y operar la flota de recolectores le costaría a Quito no menos de USD 57 millones, 62 mil 55 en cuatro años, mientras que rentar los recolectores, y dejar que los operen los funcionarios de Emaseo como choferes y otros empleados, costaría en el mismo periodo de tiempo USD 50´850.182. 

 

El ahorro que se estimaba al arrendar y no comprar los recolectores sería de por lo menos seis millones 172 mil 473 dólares. Aunque en teoría la propuesta garantizaba la estabilidad laboral de los empleados de Emaseo, estos iniciaron una protesta contra los ejecutivos españoles de la firma Valoriza.

El ahorro que se estimaba con esa modalidad sería de por lo menos seis millones 172 mil 473 dólares. Aunque en teoría la propuesta garantizaba la estabilidad laboral de los empleados de Emaseo, estos iniciaron una protesta contra los ejecutivos españoles de la firma Valoriza, que se supone podía entregar en Quito los recolectores en 120 días. Según las proyecciones de Emaseo, de los 40 vehículos ofertados, los primeros 20 debían estar en las calles de Quito el 10 de agosto de 2018 y los otros 20 hasta el 10 de octubre de este mismo año. 

Pero no fue posible cumplir con esta propuesta. En un informe del tortuoso proceso que remite al administrador general del Municipio, la Emaseo destaca que las denuncias de la concejala (AP) Luisa Maldonado sobre presuntas irregularidades de la empresa Valoriza complicaron el proceso. 

La Emaseo, se destaca en el informe, recibió documentos de descargo de Valoriza, así como una certificación del embajador del Ecuador en España, Cristóbal Roldán, que habría desvirtuado las acusaciones de la concejal. 

Pero las protestas continuaron. El 1 de julio, desde las 16:30, un grupo de sindicalistas y desconocidos retuvo a los ejecutivos de la empresa Valoriza en la sede principal de Emaseo, hasta la una de la mañana del día siguiente, en rechazo al plan de arrendamiento, al que se había sumado la opción de compra de los recolectores. Para el 20 de julio, Valoriza se retiró del proceso, alegando que no había garantías de seguridad para trabajar con los empleados de Emaseo y el tema de los recolectores volvió a fojas cero. 

Cuarenta recolectores en un nuevo proceso

No sería hasta agosto que se tomarían medidas para una nueva licitación que permita la compra de cuarenta recolectores, luego del fracaso del proceso anterior, en gran medida por las presiones de los propios empleados de Emaseo que se oponían que una firma privada arriende los equipos. 

En una nueva comparecencia en el Concejo, Neira, presentó otra convocatoria para compra de cuarenta recolectores adecuados a la necesidad de la ciudad y los nuevos esquemas de recolección que solucionarían la acumulación de desechos en las áreas de containers. Mientras tanto, las operaciones de recolección de basura siguen costando a la ciudad más de un millón al mes. El Plan de Contigencia consiste en la constratación de volquetas, plataformas, montacargas y personal de apoyo adicional, gastos que no están constando en el presupuesto de Emaseo para 2018. 

USD 56

millones serán los ingresos de Emaseo hasta el 31 de diciembre de 2018.

Así, se estima que al 31 de diciembre de 2018, los ingresos de Emaseo serán de USD 56 millones, incluyendo USD cinco millones que tuvo que entregar el Municipio, mientras que sus gastos sumarán hasta terminar el año 54.5 millones de dólares. Según un informe presentado por Selma Fiallos, directora financiera de Emaseo al administrador general del Municipio, Miguel Dávila Castillo, el 13 de agosto de 2018, los gastos en el Plan de Contigencia alcanzaban hasta esa fecha hasta 10 millones de dólares. 


El gerente de Emaseo, Juan Neira (Izq.) y el alcalde de Quito, Mauricio Rodas. Foto: @MauricioRodasEC

Se estima que al 31 de diciembre de 2018, los ingresos de Emaseo serán de USD 56 millones, mientras que sus gastos sumarán hasta terminar el año 54.5 millones. Según un informe presentado por Selma Fiallos, directora financiera de Emaseo al administrador general del Municipio, Miguel Dávila Castillo, el 13 de agosto de 2018, los gastos en el Plan de Contigencia alcanzaban hasta esa fecha hasta 10 millones de dólares.

Neira anunció la convocatoria para adquisición de maquinaria, dirigida a proveedores nacionales e internacionales, solos o asociados, que estén en condiciones de entregar camiones recolectores de carga lateral para el sistema contenerizado -el actual quebradero de cabeza de la ciudad- y camiones recolectores de carga posterior, en la modalidad de compra con garantía de disponibilidad de flota.

Los recolectores debían  estar diseñados para operar de manera permanente, con las características topográficas, morfológicas y demográficas propias de la ciudad de Quito y su producción de residuos.

Para el 13 de agosto, Emaseo confirmó que seis firmas presentaron ofertas para la provisión de 40 camiones recolectores de carga posterior y 4 lateral, así como la repotenciación de otros 14 de carga lateral.

Para suplir las deficiencias de flota, la entidad requiere la provisión de 40 recolectores de carga posterior con lifter, con capacidad mínima de 20 yardas cúbicas, 4 recolectores de carga lateral, con capacidad mínima de 19 metros cúbicos y la recuperación de operatividad de 14 recolectores de carga lateral.

Estos son los términos de referencia que Emaseo fijó para los nuevos recolectores.

Según los términos de referencia de este nuevo proceso, la Emaseo pagará hasta un millón de dólares de anticipo, recibirá un plan de financiamiento a cinco años con 7,5% de interés, y como garantía de pago entregará un fideicomiso de parte de las tasas de recolección de basura que recauda por medio de la Empresa Eléctrica Quito. 

Un contrato de USD 74 millones

Para el 11 de octubre, la Emaseo informó sobre la terminación del segundo proceso de compra de recolectores en menos de un año. Adjudicó el contrato a un consorcio llamado Recobaq.  "El Consorcio Recolección de Basura de Quito, integrado por inversionistas nacionales, recibió la adjudicación por haber ofrecido las mejores condiciones técnicas, económicas, así como de plazos de entrega y las garantías de operatividad necesarias para el éxito del proyecto municipal y el financiamiento directo para la provisión", dijo Emaseo en un comunicado. 

La negociación incluyó el financiamiento directo, las garantías de fábrica, los repuestos y una garantía de disponibilidad de flota de al menos el 85% del tiempo de operación anual. El contrato se adjudicó por USD 73.7 millones para los próximos 5 años que incluye costos de los 54 recolectores, el financiamiento y el servicio de gestión y administración técnica de la flota.


Los contenedores llegaron para quedarse, los nuevos vehículos seguirán usando el mismo modelo. Foto: El Telégrafo

La adquisición consiste en la compra de 16 recolectores de carga posterior, de 20 yardas cúbicas, marca Iveco – Econovo, provistos de dispositivo alza-contenedores o lifters; 20 recolectores de carga posterior, de 25 yardas cúbicas, con lifters marca Iveco – Econovo;  y cuatro  recolectores de carga lateral de 19 metros cúbicos marca Iveco – AMS.

Según precisó Emaseo, se incluyó  la habilitación de un taller dedicado a esa flota, la cobertura en cualquier caso de fallo de la maquinaria, incluso por causas operacionales; el mantenimiento preoperativo entre turnos de recolección, el monitoreo de operaciones, y el entrenamiento recurrente para los conductores y ayudantes de Emaseo. 

La adquisición consiste en la compra de 16 recolectores de carga posterior, de 20 yardas cúbicas, marca Iveco – Econovo, provistos de dispositivo alza-contenedores o lifters; 20 recolectores de carga posterior, de 25 yardas cúbicas, con lifters marca Iveco – Econovo;  y cuatro  recolectores de carga lateral de 19 metros cúbicos marca Iveco – AMS.

Además incluye la  repotenciación de 14 chasis DAF para carga lateral y el montaje de 14 cajas compactadoras de carga lateral marca AMS, de 19 metros cúbicos.

Con los nuevos equipos, Emaseo tendría  22 camiones de carga lateral para operar en las zonas con contenedores.

"Los camiones, que son de fabricación italiana y argentina, llegarán configurados para operar en altura, en la topografía ondulada de Quito, y reforzados para operación pesada, debido al tipo de residuos mezclados que se tiene en el Distrito", dijo la Emaseo en un comunicado. 

Solo la flota de 40 vehículos de cargas posterior y lateral, más las 14 cajas compactadoras y la repotenciación de 14 chasis DAF de carga lateral cuestan USD 12.490.582, a los que añaden los costos por el servicio de administración técnica de la flota durante 5 años: como garantía de operatividad de unidades, mantenimiento mecánico integral, revisiones técnicas vehiculares, asistencia técnica y auxilios mecánicos, habilitación de talleres, reposición de vehículos en caso de daños, provisión y garantía de repuestos, capacitaciones y evaluaciones a conductores y ayudantes, telemetría y monitoreo, supervisores de flota, stock de insumos y herramientas entre otros.

El valor referencial unitario de un recolector de carga posterior con  equipo, servicio y mantenimiento por 5 años llegará a  USD 1.107.549, lo que según la Emaseo es más barato que la operación actual, pues si Emaseo hiciera las mismas tareas, en igual período alcanzaría los USD  1.289.600, "lo cual representa un ahorro del 14% a la entidad municipal, a lo que hay que añadir el traslado del riesgo de operatividad de flota al proveedor".

El costo del equipo, servicio y mantenimiento de un vehículo de carga lateral de los adquiridos es de USD 1.930.000 versus los  USD 1.995.500 que costaría el mismo camión con gestión directa de Emaseo.  En el caso de los recolectores repotenciados con cajas nuevas, el ahorro sería del 14%: USD 1.590.962 por recolector en el contrato, comparados con USD 1.848.900. 

Recolectores para las fiestas de Quito

590.000

toneladas de basura por año serán recolectadas con la nueva flota municipal.

"En cuanto a los costos por tonelada de basura levantada con recolectores de carga posterior y carga lateral, el valor promedio será de 38 dólares por tonelada. Actualmente, EMASEO EP realiza este proceso a un costo de 65 dólares la tonelada. Es decir, existirá un ahorro del 44%, considerando los valores de contingencia que se deben cubrir mientras llega la nueva flota", explicó la empresa de Aseo. Por lo menos 34 recolectores de carga posterior y 3 recolectores de carga lateral,debertían llegar a Quito en un plazo de 60 días, es decir, antes de navidad. El resto de la flota se completaría en 150 días, dijo Emaseo y agregó que se espera recoger 590.000 toneladas de basura por año, equivalentes al 75% del total de residuos que recolecta cada año.

"La incorporación de los nuevos lifters permitirá que la ciudad dé un salto cualitativo en la gestión de sus residuos, pues se sustituirá progresivamente el servicio “pie de vereda”; en el que los ciudadanos colocan los desechos directamente en las veredas, con el servicio de tachos y contenedores de bajo volumen", dijo Emaseo, lo que significa que los contenedores llegaron para quedarse.

Nuevos reparos de Luisa Maldonado

Pero el nuevo contrato también provocó el rechazo de la concejala Luisa Maldonado de AP, quien ya había denunciado la primera licitación que fue entregada a la firma Valoriza. 

Maldonado destacó que la ciudad no ha sufrido una emergencia sanitaria de esta magnitud nunca, y en su opinión, se quiere privatizar a Emaseo y recuperar el esquema de Quito Limpio. Denunció que en la compra de los 40 recolectores no se ha aclarado los términos de la adjudicación. Dijo que cada recolector cuesta cerca de USD 170 mil y que las garantías alcanzarían un monto similar. Cuestionó que una empresa particular dé el manteniniento de los carros recolectores, pues la propia empresa Emaseo debería hacer el mantenimiento. 

Maldonado sostiene que desde hace dos años se "está fraguando" la debacle de Emaseo para "llevarle a la privatización". Rechazó que se culpe a "los pobres trabajadores" de haber desarmado los camiones recolectores, y dijo que hubo un "supuesto secuestro" durante la protesta contra Valoriza. Calificó de "supuesto negociado" a la fallida adjudicación a la empresa española, que dijo estuvo involucrada en España en uno de los escándalos que motivaron la caída de Mariano Rajoy.

Cuestionó también al nuevo consorcio que, dijo, está conformado "por una empresa que trabaja con atunes y otra que hace un trabajo menor", cuya capacidad para manejar los recolectores no le parece confirmada. Maldonado pidió explicaciones sobre cómo se han usado lo casi sesenta millones de dólares que ha recibido Emaseo y se opuso a una supuesta privatización. Criticó también la forma en la que se colocaron los contenedores en barrios de la ciudad según presiones políticas, lo que sería la causa de su eventual fracaso.