Así se 'mató' a Enfarma

Así se 'mató' a Enfarma
Los medicamentos genéricos disponibles en la red pública también tienen un costo hasta cinco veces mayor que los precios internacionales de referencia. Algunos de los medicamentos de difícil acceso tienen como oferentes a oligopolios, lo que contribuye al incremento del costo de adquisición para la red pública o para el consumidor final.
17 de Octubre del 2016
Redacción Plan V

Informe completo sobre el mercado de medicamentos en el Ecuador y la desaparición de la estatal Enfarma.

Estas son las conclusiones de la investigación Enfarma enferma y muere, problemas de la industria farmacéutica pública en el Ecuador, realizada por Pablo Iturralde R. con el auspicio de la Plataforma por el Derecho a la Salud, la Fundación Donum y el Centro de Derechos Económicos y Sociales, CDES. 

La investigación detalla las razones de cómo la desaparición de la estatal Enfarma, la empresa de medicamentos creada por el gobierno de Rafael Correa, fue el efecto de un contexto del mercado farmacéutico del Ecuador. Este mercado está convertido en un oligopolio, y los consumidores ecuatorianos pagan muy altos precios por los medicamentos, lo cual produce graves afectaciones a su salud. Plan V publica el informe completo en versión PDF, por ser la más completa y actualizada muestra de la realidad de la salud en el Ecuador en cuanto a industria farmacéutica pública. Estas son las conclusiones y recomendaciones:

"Los principales medicamentos consumidos en Ecuador son productos banales, conformados por suplementos alimenticios y vitaminas (Ensure, Apronax, Pediasure, etc.) y otros que no se encuentran contemplados en el Cuadro Nacional de Medicamentos Básicos, CNMB, ni que están recomendados por la Organización Mundial de la Salud, OMS. Mientras tanto, la falta de medicamentos esenciales en la red pública alcanza hasta el 58%, y en la red privada hasta el 29%, según la misma OMS. Por otro lado, la Dirección Nacional de Medicamentos establece que 91 medicamentos, el 12% del CNMB, no cuentan con proveedores.

En Ecuador, el 40% del presupuesto en salud se sacrifica en fármacos, con un peso mayor para las familias más pobres (64%) que para las más ricas (45%).

"La falta de medicamentos esenciales de difícil acceso provoca sufrimiento y muerte, principalmente a los sectores en condiciones de vulnerabilidad social. Las enfermedades
de los pobres están entre los tratamientos con menos productores. A esto se suman los bajos salarios de los segmentos de población mayormente empobrecidos, que impide el acceso a medicamentos. En Ecuador, el 40% del presupuesto en salud se sacrifica en fármacos, con un peso mayor para las familias más pobres (64%) que para las más ricas (45%).

"En el mercado interno el costo de los medicamentos es elevado. En los registros de la  Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria, ARCSA, por lo menos el 69.6% son de marca. Pero los medicamentos genéricos disponibles en la red pública también tienen un costo hasta cinco veces mayor que los precios internacionales de referencia. Algunos de los medicamentos de difícil acceso tienen como oferentes a oligopolios, lo que contribuye al incremento del costo de adquisición para la red pública o para el consumidor final.

"El principal adquiriente de fármacos es el IESS: en su licitación de 2014 adquirió hasta un 77% de medicamentos sin oferente. A pesar de que existía una acción administrativa que disponía que la red pública priorice sus compras a Enfarma, esta no logró reducir el número de medicamentos sin oferta, lo que generó que, en algunos casos, las entidades de salud declararan la emergencia para comprar medicamentos.

"Enfarma pudo haber contribuido en la reducción de costos de los medicamentos. En primer lugar, era necesario que fije con claridad su función social y sus objetivos para lograrlo. Antes que una empresa movida por criterios de rentabilidad, debía priorizarse la conformación de un servicio público que garantice el derecho al acceso a medicamentos seguros, eficaces y de calidad. La principal función de Enfarma debió ser desde el principio la provisión de medicamentos esenciales de difícil acceso, cumpliendo en una primera fase un rol de intermediario comercial, y en una segunda fase desarrollando capacidades como productora directa.

"La oferta de Enfarma debió focalizarse en: (a) medicamentos de alta rotación controlados por oligopolios, (b) medicamentos de alto costo presentes en el CNMB controlados por monopolios y oligopolios, (c) medicamentos de alta rotación y bajo costo controlados por monopolios, (d) medicamentos esenciales que están disponibles en el mercado y (e) medicamentos huérfanos.

"Incluso existen medicamentos en los que el Ecuador pudo ser un exportador regional, como en el caso del suero antiofídico.

"Aunque la provisión pública de estos medicamentos de difícil acceso no arroje necesariamente ganancias financieras, seguro contribuirá a reducir los costos de adquisición para el Estado. Así, a mediano y largo plazo se logrará reducir la pérdida de divisas y el déficit fiscal, consecuencias de la actual dependencia tecnológica e industrial.

"Incluso existen medicamentos en los que el Ecuador pudo ser un exportador regional, como en el caso del suero antiofídico.

"Los sectores más vulnerables de la población no alcanzaron a satisfacer sus necesidades de salud y medicamentos, mientras que el sector con posibilidades de pagar, desembolsó un valor muy elevado, incluso para el promedio regional. Esta situación propició, junto con las compras de la red pública de salud, importantes salidas de divisas por adquisición de medicinas controladas por corporaciones transnacionales y empresas nacionales, las cuales determinan el régimen farmacéutico de la nación.

"Por lo tanto, era adecuado concebir el complejo industrial farmacéutico público como una estrategia de cambio de la matriz productiva. Su desarrollo debe considerar aristas técnicas como la capacidad instalada, las licencias, el monopolio de las patentes, los recursos humanos, entre otros. Pero es necesario considerar que el problema de la dependencia tecnológica es también un problema político. Por lo tanto, no se debe subestimar el poder de ciertas fuerzas económicas transnacionales y locales para intervenir en la política pública y atreverse a iniciativas de captura del Estado.

"Un mecanismo adecuado para contrarrestar la influencia corporativa en las instituciones públicas debe ser la implementación de mecanismos de control ciudadano. La sociedad civil, conjuntamente con la academia autónoma, pueden jugar un rol fundamental en el fortalecimiento de la rectoría orientada por el bienestar común.

"En el portal de transparencia de Enfarma solamente se reportan cuentas desde el año 2014, sin que exista un registro de lo sucedido desde que se constituyó la empresa cinco años atrás. En 2015, el 97% de los ingresos obtenidos por ventas en Enfarma fueron pagados por la red pública de salud. En ese año obtuvo ingresos por 12.21 millones, que representan el 26.83% de la meta planificada.

"Enfarma contó con recursos millonarios que no logró aprovechar para generar un buen desempeño financiero o consolidar la inversión en desarrollo e innovación. Entre 2014 y 2015, el nivel de ejecución de Enfarma alcanzó el 31% del presupuesto, siendo los gastos de inversión los de menor desempeño, con una ejecución del 17%. La disposición de recursos fue de 108.89 millones de dólares, con lo cual se consolidó el giro del negocio hacia la comercialización de biológicos y oncológicos.

"Con USD 35.44 millones en activos, Enfarma representaba un laboratorio mediano.

"Difícilmente podía igualar a los grandes laboratorios. Sin embargo, era un laboratorio grande en relación con otros proveedores, como Ginsberg S.A., que tiene activos valorados en USD 47 mil. A pesar de esto, tenía en cuentas por cobrar a Enfarma un monto de USD 538 mil. Lo racional es que con una mayor inversión se consolide la capacidad instalada y tecnológica y se oferten directamente productos farmacéuticos.

55%

de los contratos de compra de Enfarma se hizo mediante la figura de contrato de menor control.

"El 55% de los contratos de compra de Enfarma se hizo mediante la figura de contrato de menor control (contratos de ínfima cuantía, menor cuantía y contratación directa). El 37% de los contratos se realizó por licitación y subasta inversa. Además, se preveía adjudicar el 96% de los contratos exclusivamente por contratación de ínfima cuantía.

El cierre de Enfarma pone de manifiesto la pérdida de una oportunidad significativa para garantizar los derechos a la salud en el país. Existía una ventana de oportunidad financiera mientras el crecimiento económico se sostuvo, gracias a los términos de intercambio favorables para Ecuador. También se disponía del marco normativo que concedía las competencias para construir el complejo farmacéutico público del país. El análisis sugiere que el fracaso se explica, en gran medida, por la falta de rectoría adecuada y por las presiones de la industria farmacéutica transnacional y nacional.

"Se pierde una oportunidad para cambiar la matriz productiva y superar el modelo extractivista-importador, objetivo que se podía lograr solamente con políticas claras en desarrollo e innovación, lideradas por una adecuada presencia estatal y con una clara estrategia de relacionamiento con el sector privado, que debía incluir mecanismos de control de poder de mercado.

"Sin embargo, el interés público cuenta todavía con las disposiciones constitucionales y el avance legislativo para reconstruir estrategias de control del sector farmacéutico. El principio debe ser que las listas de medicamentos esenciales deben regular el mercado, y no al contrario. Es necesario abrir el debate sobre los mecanismos que van a permitir construir un servicio público de salud. Los problemas de desigualdad social e incumplimiento de derechos a la salud no han terminado. Por lo tanto, sigue siendo vigente impulsar una oferta y regulación pública de medicamentos".