El éxito en los puertos marítimos

El éxito en los puertos marítimos
Contrariamente a la caída de las capturas en alta mar, la Policía Antinarcóticos del Ecuador ha logrado resultados destacados de capturas en los dos últimos años. La estrategia de inteligencia ha logrado que los embarques sean decomisados en puertos y antes de que puedan ser enviados al exterior.
15 de Agosto del 2014
Redacción Plan V y CIJA

La nueva geografía de la ruta de la droga se vio aparejada también con la aparición de nuevos centros de consumo. Si bien Estados Unidos sigue siendo el principal consumidor de drogas a nivel mundial, en la última década su importancia compite muy de cerca con Europa occidental y central. También aparecen nuevos mercados emergentes internacionales de cocaína no solo en volumen, sino también en su capacidad e poder adquisitivo como el Este europeo, el Cono Sur, ciertos países asiáticos y Australia (ONUDD, 2012). Todo esto es aprovechado por la presencia de organizaciones criminales poderosas con gran capacidad de infiltración regional como: los carteles mexicanos, nuevos bandas criminales en Colombia, la mafia nigeriana, las triadas chinas, la mafia rusa y la colaboración con mafias locales que compiten entre sí por el control de servicios logísticos del narcotráfico, proveedores y rutas a lo largo del país. Esta es la conclusión que sacan a la luz los investigadores Pontón y Rivera en dos sendas investigaciones sobre el tema.

Desde la implementación de la Iniciativa Mérida en 2006, Ecuador también recibió sus impactos, sostiene la investigación. “Este plan es una iniciativa conjunta del Estado mexicano junto con Estados Unidos que consiste en una movilización intensiva de la Fuerza Pública y el Ejército con la finalidad de recuperar varias zonas del territorio mexicano tomadas por carteles para la producción y tráfico de drogas hacia territorio estadounidense. Si bien México es el principal receptor económico del programa de cooperación en materia de seguridad por parte de Estados Unidos este proyecto también incluye a países centroamericanos, República Dominicana y Haití enmarcado en la estrategia norteamericana de guerra contra las drogas.

General Juan Carlos Barragán, director de la Policía Antinarcóticos del Ecuador.

Esto ha generado un efecto movilizador de criminalidad en la región, producto de la persecución y presión que el Estado mexicano ejerce sobre sus principales carteles. A esta situación se junta la necesidad de un control territorial estratégico de estas organizaciones criminales por el manejo de la producción y las rutas de la cocaína hacia Estados Unidos. Por esta razón, dada la importancia de Ecuador dentro de la dinámica de esta economía ilegal, el país se convierte en un sitio estratégico para el control de las rutas del Pacífico por parte de estos grupos criminales mexicanos.

“La reducción de la demanda mundial producto de la caída drástica del consumo de cocaína en Estados Unidos generó una reducción en la demanda mundial. Al ser la región Andina la productora del 100% de la cocaína a nivel mundial, esto tiene impactos importantes en la economía del narcotráfico de la región y ha generado una necesaria mutación hacia otro tipo de actividades a través del lavado de activos que ha dinamizado la economía ilegal en los países Andinos como estrategia de compensación de pérdidas y minimización de riesgos de este mercado ilegal.

En consecuencia, un escenario poco favorable caracterizado por una regionalización y complejización del problema de la economía del narcotráfico y el delito organizado a nivel internacional, lo cual sin duda ha generado condicionamientos importantes a cualquier iniciativa alternativa de política antidrogas en la región.

El mercado del microtráfico es que el que pone el precio de la cocaína en la calle. A partir de este se define el rendimiento que puede tener un kilo de cocaína.

La mayor mutación tiene que ver con el reconocimiento de que el narcotráfico es esencialmente un negocio. Salir de la órbita moral es fundamental para entender el modo de operación del negocio. El informe de las Naciones Unidas demuestra que el precio del kilo de cocaína en las calles de Estados Unidos,  ajustado a la pureza del producto, se mantuvo estable entre el año 2000 y el 2009 entre USD 100 y USD 120 el gramo, pero por factores del mercado, como fue la caída  drástica de la producción peruana, el precio se disparó en el 2013.

Sin embargo, cuando adicional al grado de pureza  se ajusta el precio a la inflación, este subió en el mismo periodo de entre USD 140 el gramo a USD 240 el gramo, sin contar con los datos del 2013.
Esto tiene que ver con el beneficio del reparto del negocio de la coca. Si tomamos un precio referencial de USD 100 000 el kilo en las calles estadounidenses el reparto del beneficio de ese kilo es como sigue: 1% para los productores al por mayor, 15% para bienes y servicios, 15% para la organización criminal en los sitios de producción al por mayor, 19% para la organización criminal en los sitios mayoristas de consumo y 50% para las organizaciones al por menor o menudeo. Estos datos son el resultado de una investigación de Daniel Sansó-Rubert Pascual, un criminólogo español colaborador del Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (CESEDEN) y del Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE).

320 000

millones de dólares es el cálculo que la ONU hace del mercado anual de la droga en todo el mundo.

El microtráfico es el elemento regulatorio estratégico del poderío del narcotráfico a escala mundial. Cuando la Oficina de las Naciones Unidas habla de que el negocio de los narcóticos mueve anualmente USD 320 000 millones en el mundo, de hecho toma como referencia el precio de la droga al menudeo. Por ello es que las redes criminales disputan ahora el control del microtráfico para cerrar la economía a escala del negocio. La demanda se ha desplazado en la última década desde Estados Unidos hacia Europa, continente que pasó de consumir 63TM anuales antes del 2000 a superar las 250 TM hasta el 2013. Además, el gramo de cocaína en las calles de Europa cuesta hasta tres veces más que en Estados Unidos. El otro mercado es el latinoamericano. A la par que sociedades como la mexicana, argentina, colombiana o brasileña salen de la pobreza, el consumo en la región crece. El potencial de consumo llega a 100TM y son Brasil y Argentina los que tienen el 60% de la demanda, sostiene a su vez un informe publicado este año por los expertos Freddy Rivera y Daniel Pontón, denominado Microtráfico y Criminalidad en Quito.

En cualquiera de los formatos del negocio y el traslado de mercados, el Ecuador se convierte en un sitio estratégico del control de las rutas del Pacífico, especialmente por parte de los cárteles mexicanos. En el informe, Rivera y Pontón aseguran que hay una reconfiguración criminal en la región y que esta dinámica mira al Ecuador como un sitio estratégico para el control logístico para el tráfico de drogas a nivel mundial. Por ello se han multiplicado las denuncias, y capturas, de capos mexicanos, sobre todo de Sinaloa, en el Ecuador. Los carteles mexicanos usan sus redes e influencias y conexiones para operar desde Ecuador y controlar las nuevas rutas del narcotráfico. Nuevos grupos de narcotraficantes colombianos, con remanentes del cartel del Norte del Valle, también controlan las rutas. Y se detecta la operación en el país de grupos organizados transoceánicos, como las mafias rusas e italianas que también buscan controlar el tráfico hacia Europa.

El territorio ecuatoriano ha sido siempre un punto de conexión del tráfico de cocaína con mercados internacionales, pero hoy más que nunca, por las evidencias, se puede afirmar que Ecuador es la plataforma de lanzamiento del tráfico mundial.

Por el puerto de Guayaquil pasaron de 4 TM en el año 2000 a 20,6 TM en el 2011 y se estima que esa última cifra ha crecido en un 50% en el 2013

¿Por dónde ocurre esto? Volvemos al principio. Las mayores capturas de droga, especialmente en los dos últimos años, se dan en puertos como los de Guayaquil, Manta, Esmeraldas y Puerto Bolívar.


Las provincias con mayores niveles de incautación son las que tienen acceso al mar. En estas, el crecimiento es exponencial, pues las formas de tráfico privilegian la contaminación de carga comercial que sale en contenedores en los barcos que salen con productos ecuatorianos.  Guayas, donde más se captura, por el puerto de Guayaquil pasaron de 4 TM en el 2000 a 20,6 TM en el 2011 y se estima que esa última cifra ha crecido en un 50% en el 2013.

Esmeraldas, el puerto colindante con Colombia, pasa de 0.17 TM en el 2000 a 3TM en el 2011; Manabí, de 0,315 TM a 1,3 TM en el mismo periodo.

Contrariamente a la pérdida del control marítimo, La Policía Antinarcóticos ha logrado excelentes resultados en las incautaciones en los puertos, antes del embarque. El cargamento más grande incautado fue las 3,2 TM en el Puerto de Guayaquil, en agosto del 2013, cuando se capturó un embarque embalado en cajas de pescado congelado con destino a España. Tres meses después se incautaron 1,5 TM en el mismo puerto. Ya en el 2012 las autoridades daban cuenta que las capturas en Guayas habían crecido seis veces ese año con la captura de más de 6TM en ese periodo, cuando en el 2011 se había capturado menos de una tonelada métrica.