El "Milagro ecuatoriano" en la renegociación de contratos petroleros

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El "Milagro ecuatoriano" en la renegociación de contratos petroleros
Uno a uno los casos en los cuales el Ecuador ha reconocido más de USD 800 millones a las petroleras privadas transnacionales por concepto de indemnizaciones. ¿A quién beneficia el milagro petrolero ecuatoriano?
10 de Junio del 2014
Fernando Villavicencio

El caso Repsol

En el área de mayor producción privada, como es el Bloque 16 de Repsol, el país perdió 2,27 US/Bl, con la nueva tarifa. Además se amplió el contrato por 6 años, en circunstancias que desde el 2012, el 100% de las reservas, infraestructura y producción debieron pasar gratuitamente al Estado. Con la nueva tarifa de USD 35,95, el gobierno paga a la multinacional española US 524 millones anuales, aproximadamente, partiendo de una producción diaria de 40 mil barriles, la cual está en franca caída al 2014 con 33 mil barriles.

A más del 25% del “margen de soberanía“, considerando un precio promedio del barril de petróleo de 90 dólares, el Estado recibe por cada barril de Repsol 52,54 (US/Bl), descontando la tarifa de 35,95, y 1,51 US/Bl por transporte a través del oleoducto privado OCP, rubro que según el contrato corre ahora por cuenta del Estado. Los ingresos netos para el país serían de US 767 millones al año.

USD 542

millones de dólares anuales reconoce el Ecuador a la Repsol

Andes y Agip

Por el contrario, si el gobierno hubiese dejado que termine el contrato el 2012 y entregado la operación a la empresa pública, aplicando una tarifa de 8,00 US/Bl, más 1,51 US/Bl por transporte, la operación del bloque 16 le hubiese costado al Estado, apenas US 138 millones anuales, una cifra muy inferior a los US 524 millones anuales que Correa reconoce a la multinacional Repsol. En este escenario, considerando el precio promedio de 90 dólares el barril, descontando 9,51 US/Bl (Tarifa + OCP), el ingreso líquido al fisco sería de 80,49 US/Bl, equivalente a US 1175 millones anuales. Es decir, el no haber permitido que el plazo contractual concluya, y por el contrario haber ampliado el plazo y elevado la tarifa, significó al país un perjuicio de US 408 millones anuales. En buen romance, con la renegociación petrolera del bloque 16, el país dejó de recibir durante los tres años, una cifra de US 1200 millones. La corona española le debe mucho a la revolución ciudadana.

En el caso del bloque Tarapoa de la empresa china Andes Petroleum, con la renegociación se anexó el campo unificado Fanny 18B, cuyo 70% de reservas es de propiedad de Petroecuador. En ninguna parte de la disposición transitoria para cambiar los contratos, se dice nada sobre los campos unificados, sin embargo se los integró a los bloques privados.

A la compañía italiana Agip (Bloque 10) se anexó los campos Lumbiquiti y Oglan, este último descubierto por Petroecuador, con reservas probadas de 60 millones de barriles, cuya extracción hoy cuesta al país 35,00 US/Bl, frente al costo de producción de la empresa pública, que es de 8,00 US/Bl.

Indemnizaciones millonarias

Cuando Rafael Correa era ministro de Finanzas de Alfredo Palacio, fue uno de los impulsores de la caducidad contractual de Occidental, pero al convertirse en Presidente, la receta no fue de su agrado.

La misma reforma legal que dispuso la migración de los contratos, obligó al Estado a liquidar (indemnizar) aquellos en que las compañías no llegaron a un acuerdo. Entre los principales se destacan: bloque 18 y Palo Azul con Petrobras; bloque 3 EDC; bloque 23 CGC; entre otros.

En el caso de Petrobras, existió un proceso de caducidad desde el 2008 y una acción penal por presunto fraude técnico y peculado. Sin embargo, el Ministerio de Recursos Naturales falló a favor de la compañía. Simultáneamente, el fiscal Galo Chiriboga pidió a la Corte de Justicia la nulidad del proceso penal. El mismo día que la Corte cumplió el pedido del Fiscal, Rafael Correa anunciaba un acuerdo para indemnizar a Petrobras con US 217 millones, por el bloque 18 y el campo Palo Azul.