‘Guacho’, una pieza clave de la agrupación criminal de ‘Gerald’

‘Guacho’, una pieza clave de la agrupación criminal de ‘Gerald’
Plan V tuvo acceso a información de Inteligencia colombiana sobre la relación entre los dos narcotraficantes de la frontera norte. Después de la captura de ‘Gerald’, dicen los agentes colombianos, las rutas del envío de la droga cambiaron y Ecuador es parte fundamental para el traslado de los cargamentos ilícitos. Ariel Ávila, de la Fundación Paz y Reconciliación de Colombia, analiza lo que sucede en la frontera.
09 de Abril del 2018
Redacción Plan V

“Es un narcotraficante con una estructura armada”. Los agentes de Inteligencia colombianos definen así a ‘Guacho’, quien ahora es el principal sospechoso de casi una decena de ataques en la frontera Ecuador-Colombia, específicamente en las poblaciones fronterizas de Mataje y San Lorenzo. Hasta el momento el saldo de estos atentados es de cuatro militares muertos y un equipo periodístico de diario El Comercio secuestrado.

Pero en el conflicto de la frontera norte y en la historia de ‘Guacho’ hay otra pieza clave: ‘Gerald’. Ese es el alias del ecuatoriano Washington Prado Álava, mejor conocido como el ‘Pablo Escobar’ ecuatoriano. Un personaje que salió a la luz pública cuando fue detenido en Colombia en abril de 2017 por la DEA y la Policía colombiana. Su historia impactó pues se convirtió, rápidamente y en silencio, en uno de los capos del narcotráfico más importante del Pacífico sur. Por eso fue extraditado a Estados Unidos para recibir una condena que podría alcanzar los 60 años, según confirmó el director de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol de la Policía de Colombia (DIJIN), el general Jorge Luis Vargas, a Plan V.

¿Cómo surgió la relación entre ‘Gerald’ y ‘Guacho’? Plan V tuvo acceso directo a información de la Inteligencia colombiana. Para conocer el inicio de esa amistad es necesario regresar a la historia de ‘Guacho’ en las FARC. Las FARC tenían una estructura jerárquica encabezada por el Secretariado, la cabeza visible de la guerrilla y la que daba los direccionamientos. Luego estaban los bloques conformados por frentes y columnas móviles.

Los frentes estaban asentados en municipios y zonas estratégicas para sus operaciones y para tener el control territorial. Las columnas móviles eran agrupaciones de guerrilleros que podían desplazarse para apoyar a los frentes y no tenían una jurisdicción específica.

En Nariño operaba la columna Daniel Aldana que se desplazaba por todo el departamento fronterizo con Ecuador. Esta es una de la columnas, señaladas por InSight Crime, con elementos disidentes en la frontera norte, junto con los frentes 29 y 48 de las FARC. Este último está asentado sobre todo en la zona de Putumayo, frontera con Sucumbíos.

La columna Daniel Aldana ha sido señalada por tener redes de narcotráfico que pasan por Ecuador, el Océano Pacífico, Centroamérica y Estados Unidos. Otra de sus características es el uso de semisumergibles.

De vuelta a Nariño, la columna Daniel Aldana circulaba por todo el Pacífico de ese departamento y del Cauca. Su cabecilla principal era alias ‘Rambo’ cuyo nombre real es Gustavo González Sánchez. En el 2016, la prensa colombiana informó que ‘Rambo’ era capaz de producir más de 90 toneladas de droga al año, lo que en los mercados de consumo representaba más de USD 2.000 millones. La columna Daniel Aldana ha sido señalada por tener redes de narcotráfico que pasan por Ecuador, el Océano Pacífico, Centroamérica y Estados Unidos. Otra de sus características era el uso de semisumergibles. Se conoce, según la prensa colombiana, que tenían al menos cuatro, valorados cada uno en USD 1 millón  y con capacidad para transportar entre 2 y 8 toneladas de drogas. Este tipo de transporte era usado una sola vez y desechado. Uno de los submarinos fueron incautados en Colombia en el río Mataje (frontera con Ecuador) y otro tenía abordo un ecuatoriano.

Agentes de Inteligencia colombiana narran que en sus inicios ‘Gerald’ manejaba estos submarinos y por su gran capacidad como navegante fue ascendiendo en el negocio del narcotráfico. Cuando se convirtió en un gran capo capaz de exportar de 250 toneladas de droga en dos años, su base de operaciones se asentó justamente en Tumaco y el ecuatoriano fue a vivir a Cali para liderar el negocio.

Allí es donde nació la amistad entre ‘Gerald’ y ‘Rambo’. ‘Gerald’ pagaba el impuesto al gramaje de USD 300 dólares por kilo producido y por kilo despachado. Es como un ‘peaje’ por la coca que salía de los territorios que ocupan los narcos. Agentes colombianos han ubicado incluso recibos de caja de este impuesto. Uno solo de ellos tenía la cifra de 100 millones de pesos o USD 36.000 de ‘Gerald’ a la columna Daniel Aldana que opera en la frontera.

Cuando se desmovilizan las FARC en el proceso de paz, ‘Gerald’ en sus contactos también conoce a ‘Guacho’, quien en ese entonces era mando medio en la columna Daniel Aldana. Según agentes de la DIJIN, el guerrillero nunca quiso desmovilizarse por el negocio del narcotráfico. En una entrevista con RCN, a finales del años pasado, ‘Guacho’ dijo que como mando medio no podía tener ningún beneficio como el Secretariado de las FARC. En ese mismo reporte de la cadena colombiana, ‘Guacho’ dijo ser ecuatoriano y que supuestamente habría nacido en la localidad esmeraldeña de Limones. Pero este 9 de abril, el Gobierno aseguró que el disidente era colombiano. Plan V publicó hace dos meses que los nombres reales de ‘Guacho’ no aparecían en el Registro Civil de Ecuador y que en Limones no había rastro de él.

Cuando se desmovilizan las FARC en el proceso de paz, ‘Gerald’ en sus contactos también conoce a ‘Guacho’, quien en ese entonces era mando medio en la columna Daniel Aldana. Según agentes de la DIJIN, el guerrillero nunca quiso desmovilizarse por el negocio del narcotráfico.

‘Guacho’ se abrió del proceso de paz y en principio reunió entre 10 o 15 guerrilleros disidentes. Según los agentes de la DIJIN, al conocer muy bien la zona, los narcotraficantes empiezaron a financiarlo. Entre ellos ‘Gerald’ porque necesitaban seguridad para su laboratorios y sus rutas.  Con los ingresos que obtiene de esta labor, ‘Guacho’ empieza a incrementar su ejército. El jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, el general César Merizalde, dijo en una entrevista a  Telediario que ‘Guacho’ contaría ya con 3.000 hombres.

Aliarse con ‘Guacho’ era importante para narcos como ‘Gerald’. El general Vargas dice que ‘Gerald’ era el principal narcotraficante en la zona colombo ecuatoriana (entre Esmeraldas y Tumaco). Su relación, dice el general, “no solo es con ‘Guacho’ sino con todos los actores narcotraficantes de esa zona porque él era el mayor traficante y delincuente de ese sector”.

Al desmovilizarse las FARC, otra agrupación violenta llamada Clan del Golfo (antes conocidos como Los Urabeños, Bloque Héroes de Castaño o Autodefensas Gaitanistas de Colombia) amenazó con tomar las rutas por Tumaco. Por eso narcos como ‘Gerald’ financian a ‘Guacho’ con armas y dinero para que él los proteja. Al principio, ‘Guacho’ cobraba a los narcos el impuesto al gramaje. Pero cuando Colombia desarticuló bandas como Los Rastrojos y se desmovilizaron las FARC, ‘Guacho’ se convirtió en un narcotraficante más. Esto según la DIJIN. Es así que el exsubversivo empezó a producir sus propios cargamentos ilícitos. Pidió a ‘Gerald’ que no le pagara el impuesto, pero que a cambio le llevara su producción por sus rutas marítimas hasta Centroamérica. Es así que obtuvo ganancias ‘exorbitantes’, dicen los agentes del país vecino.


El general Jorge Luis Vargas, director de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol de la Policía de Colombia (DIJIN), en la entrevista con Plan V en su oficina en Bogotá. Foto: Camilo Espitia

‘Gerald’ fue extraditado el 24 de febrero de este año. Pero ‘Guacho’ sigue recibiendo financiamiento de los narcos que operan en la zona. Según la fundación colombiana Paz y Reconciliación, hay doce grupos criminales.

‘Gerald’ fue extraditado el 24 de febrero de este año. Pero ‘Guacho’ sigue recibiendo financiamiento de los narcos que operan en la zona. Según la fundación colombiana Paz y Reconciliación, hay doce grupos criminales, de los cuales seis son los más importantes: Óliver Sinisterra al mando de alias Guacho, las Guerrillas Unidas del Pacífico, Gente del Orden, La Empresa (un grupo neoparamilitar), el Clan del Golfo  y el ELN (ver ampliación más adelante). Al convertirse en una agrupación narcotraficante más la de ‘Guacho’, está siendo afectado por la incautación de su producción y precursores químicos de él y de sus socios para el refinamiento de la droga.

Agentes de las DIJIN coinciden con las autoridades ecuatorianas en que los ataques son represalias a estos operativos. “Él está tomando represalias de lo que nosotros hacemos en cooperación con ustedes como la interdicción de las lanchas y semisumergibles. Guacho está desesperado porque se le ha quitado mucho”, dicen. Justamente, el 1 de abril pasado, un operativo conjunto en aguas internacionales incautó una lancha con 1 tonelada de cocaína y un semisumergible con 770 kilos. Este último fue hallado más arriba de las Islas Galápagos. En las imágenes que tuvo acceso Plan V se observa al submarino en llamas tras haber sido interceptado por la guardia costera norteamericana. “Busca liderar el espacio que dejó ‘Gerald’ y los narcos”, dicen los agentes.

Después de la captura de ‘Gerald’, la modalidad del narcotráfico en el Pacífico sur cambió, según la DIJIN. “Gerald despachaba desde Colombia y se iba por Galápagos. Tras los golpes a las estructuras de los narcos en Colombia, hemos observado que ahora salen lanchas y semisumergibles desde Tumaco hasta Esmeraldas con pequeñas cantidades (de droga) y ahí las almacenan. Ahora desde Ecuador está saliendo la droga por arriba y por abajo de Galápagos… Casi todas las bandas están tratando de despachar desde Ecuador, desde el Pacífico ecuatoriano hacia Centroamérica usando la modalidad que dejó Gerald”, dice uno de los investigadores colombianos. Esta modalidad consiste en ubicar barcos cargados de combustibles y víveres a lo largo de la ruta hacia Centroamérica que hacían de gasolineras en el mar para abastecer a las lanchas con droga. 

¿La extradición de ‘Gerald’ tiene relación con los incidentes violentos en la frontera con Ecuador? El general Vargas dice que no tienen información que la organización del capo ecuatoriano esté involucrada en eso. “En su momento lo que sí compartimos, hace nueve meses, es que ‘Gerald’ amenazó a policías y fiscales en Ecuador. Tuvimos una reunión los equipos especiales que participamos en esa operación para proceder en las alertas y verificar mayor información para prevenir cualquier acto de violencia contra ellos”, aseguró.

Los agentes de la DIJIN aclaran además que en la frontera con Ecuador se libra otra guerra: entre ‘Guacho’ y Clan del Golfo. El primero con financiamiento de sus socios narcos están tratando de evitar que los del Clan se adueñen de las rutas en esa zona. “No los han dejado entrar muy de lleno a Nariño”. “No solo ‘Guacho’ es prioridad, sino los narcotraficantes en la zona de Ecuador y Colombia. Tenemos un  trabajo muy consolidado”, destacó el general Vargas.

  ANÁLISIS  

Seis puntos para entender lo que
sucede en la frontera norte

 

Ariel Ávila Martínez,

director de la Fundación Paz y Reconciliación, Colombia

1. La economía de guerra. Nosotros tuvimos una guerra de 54 años. ¿Por qué duró tanto? Hubo dos fenómenos. Primero porque se creó una economía de guerra que se alimentaba así misma. Las FARC nunca dependieron de los rusos ni el ELN de los cubanos. Y lo segundo es que esa economía de guerra generó unas bolsas de regiones que eran como la matriz de esas economías de guerra. Las FARC llegaron a operar en 242 municipios de un total de 1.122 en toda Colombia. Solo 10 municipios del país concentran el 50% de la producción de la hoja de coca. Tumaco, fronterizo con Ecuador, es uno de ellos y tiene el 16% de la producción. Hace un año y medio (por las negociaciones de paz) las FARC se fueron de esos 242 municipios y se concentraron en unas zonas llamadas veredales.  Dejaron su territorio. Por diferentes razones, el Estado no logró una estrategia para copar ese territorio. Después de que ganó el No en el plebiscito de la paz, hubo un limbo jurídico, nadie actuó y se perdieron como seis u ocho meses.

De esos 242 municipios hay una bolsa de 76 que fueron copados por otros actores criminales que están en la disputa por las rentas ilegales. De esos 76 municipios, 11 están en Nariño. Y de esos el núcleo duro es el Pacífico nariñense (Tumaco, Francisco Pizarro, Magüi Payán, la Tola, el Charco, Barbacoas). En Nariño, en el margen del río Mira, operaba la columna móvil de las FARC, Daniel Aldana. Pero ahora donde estaban solo las FARC hay 12 grupos criminales disputándose metro a metro la zona. De esos 12 grupos, seis son los más importantes: Óliver Sinisterra al mando de alias Guacho, que está tirado en la parte alta del río Mira; las Guerrillas Unidas del Pacífico; Gente del Orden; La Empresa, que es un grupo neoparamilitar; el Clan del Golfo que es muy peligroso y el ELN. Estos 12 están sobre todo en Tumaco, Nariño.

Sumado a eso hay la entrada de los carteles mexicanos. ¿Cómo así entran si los colombianos han negociado siempre con los mexicanos? Cuando hubo la desmovilización de los paramilitares entre 2003 y 2006 pasó lo mismo que con las FARC, pero tres veces más grande: hubo un proceso de reacomodamiento criminal. Y el negocio del narcotráfico se dañó mucho. Previendo que eso podía pasar con las FARC, los mexicanos mandaron muchos emisarios a controlar el negocio en Colombia. A decirles: ‘no se maten, arreglemos entre todos’. Pero cuando eso estaba pasando capturaron al Chapo Guzmán y el cartel de Sinaloa entró en una fuerte transición. Surgió una disputa con un cartel nuevo que se llama Jalisco Nueva Generación. Esos dos carteles están en medio de una disputa por rutas. Eso se trasladó también a Colombia y a la frontera con Ecuador. De hecho entre esos 12 grupos, hay uno que se llama “Los mexicanos”, que está compuesto por colombianos pero que se hacen llamar así porque se presentan como carteles mexicanos.

2. Una frontera abandonada hace 20 años. De Ecuador todos me dicen: ‘esto es nuevo para nosotros’. ¿Nuevo? No sea bobo. Esa frontera hace 20 años está manejada por el narcotráfico y el tráfico de armas. La principal ruta de entrada de armas a Colombia es por Ecuador y así ha sido desde hace 20 años. Que las autoridades ecuatorianas no hayan enfrentado el problema de frente, eso es otra cosa. ¿Qué es lo nuevo? Los secuestros, el ataque al cuartel policial de San Lorenzo, los cuatro militares muertos, etc. ¿Por qué esto está pasando? Porque antes la frontera, la parte baja de Esmeraldas y un pedazo de Carchi lo tenían controlado los paramilitares. Y la parte alta del río Mira era zona de las FARC. No había guerras porque cada uno tenía su territorio.

Antes de que se creara el Clan del Golfo, había un cartel inmenso que se llamaba Los Rastrojos. Ellos tenían la ruta por Ecuador. Cómo sería el poder de ellos, que uno de los tres hermanos Comba (líderes de Los Rastrojos) cayó en Ecuador, que tienen una economía dolarizada que sirve para lavar dinero. La frontera con Ecuador siempre ha tenido muchas dificultades. El Estado colombiano lo abandó y Ecuador dijo ese problema es muy grande yo allá no me meto.

Ahora que ya no están los dos actores que tenían el control de esa zona, sino un montón de grupos pequeños. El de ‘Guacho’ solo tiene 60 personas, eso es nada, pero son muy violentos y tienen como crecer. Esa disputa de los 12 grupos criminales se suma a la disputa de los mexicanos. No es que lo ilegal en la frontera sea nuevo, eso es viejo. Lo nuevo es esta guerra.

3. ¿Por qué están pasando estos ataques en Ecuador? Guacho en el video de los periodistas secuestrados (manda a decir) déjennos trabajar, yo no pido plata por los periodistas. Ese es más o menos el mensaje. Aquí no están tratando con las FARC, que era una organización política, tampoco están tratando con los paramilitares. Están tratando con bandidos que no tienen cálculo político. Yo estoy seguro que estos señores no pensaban que se iba a armar el escándalo por el secuestro de los periodistas. También creo que estas estructuras tampoco están calculando haberse volado media estación de policía en San Lorenzo.

4. No se puede negociar con bandidos.Yo creo que la decisión que ha tomado el Estado ecuatoriano de negociar directamente con este grupo es un error muy grande porque es darle legitimidad política a un montón de bandidos. El Estado ecuatoriano ya está hablando con un grupo criminal. Luego van a secuestrar a un alcalde, a un gobernador y otra vez sucederá lo mismo. Yo entiendo el desespero del Estado ecuatoriano y lo inexperto que es en estos temas, pero para mí es un error. Es una decisión política. Ecuador tiene derecho a hacerlo, pero quizás yo hubiera tomado otra decisión. Hacer un cerco militar donde posiblemente está, porque se sabe por donde están. Acorrararlos hasta que los suelten. Pero, ¿un diálogo? Eso me parece arriesgado. Pero también el diálogo se da porque Colombia no ha hecho nada. Ha dejado abandonado a los ecuatorianos. (Actualización: El ministro del Interior, César Navas, dijo el 9 de abril que no existe un proceso de negociación con los grupos armados ilegales que secuestraron a un periodista, un fotógrafo y el conductor de diario El Comercio) sino que existen cuatro escenarios para lograr la liberación del equipo periodístico).

 

"Colombia falló mucho en su estrategia de postconflicto. Creó los planes militares llamados Victoria y Orus para retomar los territorios de las FARC, pero no han dado resultado".

5. No es crisis, sino una oportunidad.  Esta crisis que vive Ecuador es una oportunidad. No es una tragedia, a pesar del secuestro. Esta guerra va a terminar más o menos en un año. Y ya llevamos seis meses. En seis meses alguien va a ganar la frontera de estos grupo armados. Duran eso porque estas guerras hacen mucho daño al negocio, es un proceso de anarquía y reacomodamiento criminal. Al final, ya sea porque el Estado incauta mucho o porque se matan entre ellos se termina dando una pacificación. Cuando eso pase, los niveles de violencia van a bajar. Y entonces ahí lo que viene es corrupción de las autoridades para dejar pasar la droga.

Eso estalló en junio-julio de 2017 cuando arrancó la disputa de las economías ilegales. Tumaco tiene 23.000 hectáreas de coca, laboratorios, es ruta de salida de droga, es frontera y hay tráfico de armas. Todo eso en un territorio muy pequeño. Colombia falló mucho en su estrategia de postconflicto. Creó los planes militares llamados Victoria y Orus para retomar los territorios de las FARC, pero no han dado resultado.

Yo le digo a Ecuador que esto que está pasando lo vea como una oportunidad para que ustedes tengan por primera vez una estrategia clara para la frontera. Para que en 10 años no le esté pasando otra vez lo mismo. O capturando un alcalde por relaciones con el narcotráfico. Como los criminales están en guerra, están dando muchas pistas para seguirlos, para incautarlos, para armarles inteligencia. Entonces yo le digo a Ecuador que vea esto como una oportunidad.

6. Coordinación y decir no a la violencia. Después del bombardeo a Raúl Reyes en Angostura, Ecuador, los niveles de confianza se complicaron. Yo entiendo que Colombia cometió un error imperdonable. Pero (la lucha contra los grupos criminales) se hace solo con coordinación. Ecuador ni Colombia van a poder solos. Ahora las relaciones con Colombia están buenas, se comparte información, pero hay que recomponer (la confianza). No hay que escandalizarse. Es un situación grave y hay que buscar la liberación de los periodistas. Pero también es tiempo de poner atención a la frontera. En su momento el expresidente Rafael Correa lanzó el Plan Ecuador que era el reemplazo del Plan Colombia. No sé en qué estará eso, pero el diseño del Plan Ecuador era muy interesante. Que no se haya hecho es otra cosa. Mientras tanto la población ecuatoriana tiene que decir no a la violencia. Salir a marchar. Se tiene que garantizar la seguridad y la tranquilidad de las autoridades, de los alcaldes, de los funcionarios públicos, que no tengan miedo. Porque cuando uno tiene miedo termina aceptando corrupción.