"¡Toma basura!": basureros en paro en Madrid

"¡Toma basura!": basureros en paro en Madrid
La capital de España quedó cubierta con basura, debido al paro de los basureros privados. La población criticó el escaso liderazgo de la alcaldesa Ana Botella.
Fotos: 
Patricio Realpe

Para entender la crisis de la basura en Madrid, uno debe revisar las diferentes formas de privatizaciones de los servicios públicos, el dinero dado en saco roto a la banca, los desahucios por la crisis del ladrillo, la corrupción campante de los partidos políticos y los sindicatos ligados a estos pero, sobre todo, intentar entender a la alcaldesa Ana Botella y su llegada a la Alcaldía madrileña.

Botella es la esposa del ex Presidente del Gobierno de la democracia monárquica de España, José María Aznar, y es famosa por su frase -en mal inglés- "Relaxing cup of café con leche in Plaza Mayor" durante el sorteo de la sede de los Juegos Olímpicos 2020.

Botella llega a la Alcaldía luego de que Alberto Ruiz Gallardón, el alcalde electo, es nombrado ministro de Justicia en el actual Gobierno de Mariano Rajoy y posibilita la llegada sin elección de la esposa del expresidente Aznar, quien se posesionó del Ayutamiento en calidad de subrogante. 

El haber llegado sin elección popular y por la forma tan particular del sistema de elección que tiene España, hace que Botella sea un punto flaco dentro del poder casi absoluto que tiene el Partido Popular ese país. Estas razones y el desgaste y la catastrófica administración de Madrid por parte de Alberto Ruiz Gallardón, dejan a la nueva alcaldesa con serios “nubarrones” sobre su gestión. La crisis administrativa era cuestión de tiempo y llegó. Tres empresas privadas, que son concesionarias del sistema de recolección de basura en la capital española, han despedido a por lo menos 1100 empleados, lo cual provocó una huelga de los basureros, ante la impotencia del Cabildo madrileño, que aún no logra darle una solución a las toneladas de basura que se acumulan en las calles de la ciudad. 

Las críticas le llueven a la alcaldesa, incapaz de hacer frente a las crisis, pues primero fue la educación, después, la sanidad y los hospitales, el copago de las recetas y, ahora, la más reciente y notoria, la de la limpieza, con la cual varios gobiernos en otras ciudades importantes en Europa han negociado antes de que se convirtiera en tema de salud o de noticieros internacionales, pero pedir a la alcaldesa Botella y su "Relaxing cup of café con leche in Plaza Mayor", es pedir peras al olmo y en estos tiempos de revueltas callejeras era incendiar una ciudad y lo consiguió. "¡Toma basura! Bella Botella”, lema en la calle y en la huelga de los obreros de la limpieza en Madrid.