Back to top

Buscar

10 historias encontradas
Buscaste: Guillermo Rovayo
TODO
10 historias
1 AÑO
7 historias
30 DíAS
0 historias
7 DÍAS
0 historias
ARTÍCULOS
0 artículos
COLUMNAS
10 columnas
¡Se acabó el baratillo!
Poquísimos postulantes (diría que contados con los dedos de una sola mano) quisieron esbozar algo de lo que significaría su plan de acción en caso de ser electos.
¿País a la deriva?
Las palabras de la máxima autoridad legislativa del 7 de marzo son la muestra mas clara que la independencia de poderes es una absoluta falsedad.
La hipocresía regional
Otro ejemplo de la hipocresía regional se da en cuanto a la respuesta final que debiera darse para encaminar una solución pacífica y estructural al conflicto de Venezuela. Muchos de los países (como los del Grupo de Lima o aquellos que se reunieron en el mes de noviembre en Quito), piensan que todo se solucionará por la vía de la emisión de declaraciones, sin que estas tengan acciones de contundencia.
En sus marcas, listos… ¡Dios nos ampare!
Evitemos caer en populismos inadecuados (que ya los estamos oyendo) como por ejemplo candidatos a alcaldes o prefectos que hablan de reformar leyes (atribución de la Asamblea Nacional); o aquellos y aquellas que ofrecen sin ningún sustento técnico la generación de miles de plaza de trabajo, la construcción de hospitales o escuelas, u otras cosas por el estilo que deben ser efectuados por la Función Ejecutiva del Ecuador (o por lo menos en coordinación con ella).
San Lorenzo, un año después
Los eventos de violencia (que precedieron al 27 de enero y que se han mantenido hasta la actualidad), solo muestra que no hemos sido capaces – ni como sociedad ecuatoriana y peor aún como gobierno –de entender que la dinámica de una zona fronteriza puede ser muy cruenta porque la vigencia y acción de los grupos armados solo responde a intereses económicos que se han arraigado y amenazan permanente la tranquilidad de esas poblaciones.
¡Todo es culpa de los extranjeros!
Esta absurda declaración desató una ola de violencia espeluznante: turbas ciudadanas rompiendo vidrios; hurtando efectos personales de migrantes venezolanos; quemándolos en media calle; persecuciones iracundas a mujeres y niños; diversas formas de violencias irremediablemente irreversibles. El Gobierno del Presidente Moreno, simplemente muestra su gran incapacidad para entender los problemas estructurales del país.
¿Por qué tan caraduras?
Lo más irónico (y en realidad desesperante) es que al momento de justificar el nuevo acuerdo ministerial en el boletín de prensa la Cancillería menciona que “el Gobierno del Ecuador está preocupado por la falta de voluntad política del Gobierno de Venezuela para buscar soluciones democráticas al problema generado por una administración irresponsable e inhumana”; es decir con esta frase justificó que la población desplazada desde Venezuela debe ser reconocida como refugiada.
Xenofobia a la carta
Mirar la marcha xenófoba, contra la presencia de Nicaraguenses que sucedió el sábado anterior en Costa Rica, o las imágenes deplorables en Roraima (Brasil) donde una turba de brasileños quemó los bienes personales de familias venezolanas que estaban en espacios públicos y los empujaban hasta la frontera cantando su himno (una réplica de las imágenes de los hitlerianos empujando a los judíos en Varsovia en 1940), nos debería vergüenza y repudio.
La movilidad humana bajo ataque
Varias organizaciones que trabajan en temas de movilidad humana mediante carta emitida al presidente Moreno el 25 de junio de este año habían solicitado una serie de medidas, entre ellas, la declaratoria de emergencia en todo el territorio ecuatoriano y que vaya acompañada de medidas efectivas que permitan el ejercicio de la libre movilidad.
Las víctimas del conflicto colombiano, más allá de las fronteras
Desde hace meses, Marlon manifestó haber recibido amenazas que provenían de las denominadas 'Autodefensas Gaitanistas' y luego de las llamadas 'Aguilas Negras'. Nadie le hizo caso a estas advertencias. Tanto entidades públicas del Ecuador como organismos que tendrían por mandato proteger los derechos de los refugiados, no le hicieron caso. Pensaron que era una exageración.