Back to top

Buscar

92 historias encontradas
Buscaste: Natalia Sierra
TODO
92 historias
1 AÑO
5 historias
30 DíAS
1 historias
7 DÍAS
0 historias
ARTÍCULOS
6 artículos
COLUMNAS
86 columnas
El sumak kawsay: horizonte de nuestra lucha común
Nos enfrentamos a un momento decisivo de nuestra historia, no solo como latinoamericanos, sino como seres humanos, en el cual estamos obligados, si queremos sobrevivir, a abandonar definitivamente la sociedad capitalista. Tenemos que desenredar nuestras alas de las ofertas capitalistas, en las que se han enredado, y dar la vuelta hacia el pasado, despertar a nuestros muertos y componer la catástrofe que la civilización moderna capitalista ha causado.
Una sentencia anunciada
En relación a la reelección indefinida el asunto no puede estar más claro. Hay sin lugar a dudas el propósito de cambiar la Constitución para perpetuarse en el poder del Estado y desarrollar su proyecto económico de ampliación del marco mercantil. Conocen su experiencia en el manejo del marketing político, de los mercados electorales, de la marca electoral RC, de las ventajas que les da el marco jurídico electoral que construyeron, etc., así que lo único que necesitan es la “enmiendita” constitucional.
La izquierda pragmática y su retórica kitsch del Buen Vivir
El pragmatismo es una ideología del poder que se oculta como tal para efectos de control ideológico, ya que cuando actúa, supuestamente sin ideologías, lo hace rigiéndose a la ideología dominante, es decir a la lógica de la economía capitalista objetivada y cosificada en la realidad social mercantilizada.
"Los violentos": un tramposo discurso del poder
Se busca construir un imaginario social que, en referencia a la “necesidad” y “validez” de la Revolución Ciudadana, no registre lo real del proyecto económico de Alianza País y, de esta forma, los sujetos sometidos a su discurso se identifiquen con su semblante (manipulación discursiva de transformación social). En esto radica la estrategia ideológica del gobierno.
El capitalismo y su violencia estructural: justicia para los estudiantes mexicanos
Lo que no se explica es cómo un Gobierno, autodenominado revolucionario, mientras promulgaba la lucha en contra de la “larga noche neoliberal” y sus Tratados o Acuerdos de Libre Comercio, negociaba uno con la Comunidad Económica Europea, según lo revelan nueve cables diplomáticos.
Homenaje a los 53: la perversidad del poder y sus mecanismos de dominación
La perversión del poder, es decir la transgresión de la norma fundamental en función de la sujeción, implica la puesta en marcha de obscenos mecanismos de dominación que igual o más que la tortura y los juicios instrumentalizados ejecutan violencia simbólica extrema, no solo sobre el individuo sujeto al poder (torturado o enjuiciado) sino sobre toda la sociedad.
Avance del progresismo, declive de la izquierda
Ahora, gracias al progresismo, esa misma sociedad, por efecto de una sistemática propaganda ideológica, de la utilización clientelar de los bonos de la pobreza, de la criminalización de la lucha social -que además funciona como pedagogía de persuasión en base a la amenaza y al miedo-, se encuentra disciplinada, arrinconada, desarticulada, amedrentada.
Democracia desde abajo y en las calles
El 17 de septiembre me enseñó que en el encuentro de los otros no tiene cabida el Uno (llámese caudillo, líder, elegido, gurú, etc.) porque el Uno impide el encuentro, impide el milagro humano de lo común; porque el Uno no es un ser humano de carne y hueso, el Uno es una autorreferencialidad narcisista que siempre busca colocarse por sobre los otros.
Matemática elemental: el Gobierno y la legitimidad de la protesta social
La sociedad civil, convertida en masa consumidora obviamente acrítica, asiste cada cierto tiempo a las urnas como quien se dirige al centro comercial para adquirir su producto político entre varias ofertas de marcas electorales, sin ningún criterio político y menos aún crítico.
Nuestra entrañable Casa de los Espejos
Ante la lamentable y tristísima realidad de nuestra Casa de la Cultura, el Gobierno no encuentra otra solución que, con el peso burocrático de una Ley, de un correazo hacerla desaparecer. Si la justificación detrás de esta intención es mejorar el “servicio de la cultura”, lo menos que puedo decir es que los “sanadores” de la cultura proponen un remedio mucho peor que la enfermedad.

Páginas