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18 de Julio del 2022
Historias
Lectura: 7 minutos
18 de Julio del 2022
Redacción Plan V
La Insidia: el incierto destino de una icónica fuente quiteña
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En una caja se conserva en la bodega de la EMMOP lo que quedó de la fuente de La Insidia, que data de 1913. Foto: Cortesía

 

Dos emblemáticas esculturas en bronce que estuvieron durante años en la avenida Patria ya no están. Se trata de la fuente de La Insidia, un pequeño grupo escultórico que ha perdido buena parte de sus elementos, y de La Lucha Eterna, un monumento regalado por los ecuatorianos residentes en Francia a la ciudad por el primer centenario de la independencia en 1922.

Paulina tiene 65 años y uno de los recuerdos del pasado de Quito y de su infancia, que cuenta a sus nietos, tiene que ver con la fuente de La Insidia, que hasta los años setenta estuvo ubicada en la intersección de las avenidas Patria y Diez de Agosto, en un redondel que se encontraba en donde hoy está el Puente de El Guambra.

El grupo escultórico, diseñado por Antonio Salgado, fue terminado en 1913, y estaba conformado por la estatua de una mujer que sostiene con repudio una serpiente, cuatro focas y cuatro jarrones de bronce, y funcionaba como una fuente. De las narices de las focas, recuerda Paulina, salía el agua y era posible en la antigua glorieta acercarse a ella y tocar con la mano las narices a las focas.

En los años setenta, con la construcción del intercambiador en El Guambra (llamado así por un restaurante de ese nombre en una casa cercana, donde vendían fritada) la fuente fue reubicada a otra intersección, esta vez en las avenidas Patria y Doce de Octubre. Y en ese emplazamiento, la mujer de La Insidia y su cortejo de focas siguieron viendo pasar el tiempo.


Así se veía la fuente de La Insidia en el parque El Ejido, en el primer centenario de la independencia.  Foto: Blog Los ladrillos de Quito

En los años 70, la fuente fue reubicada a otra intersección, esta vez en las avenidas Patria y Doce de Octubre. Y en ese emplazamiento, la mujer de La Insidia y su cortejo de focas siguieron viendo pasar el tiempo.

En julio de 2015, la Empresa Metropolitana de Obras Públicas, que está a cargo de las piletas de la ciudad, restauró los juegos de agua de La Insidia, que volvieron a funcionar como en sus mejores tiempos. Nuevamente, de las narices de las focas brotaron chorros de agua, mientras los jarrones de bronce de la fuente alimentaban otra cortina de agua que cubría la estatua de la mujer y la serpiente.

Entonces se reportó el cambio del motor, la restauración de una de las focas y la corrección de algunas fugas, pero el esplendor no le duraría mucho.

La pérdida de las focas 

El 5 de noviembre de 2020, la también conocida como Fuente de Las Focas, que había sobrevivido en su emplazamiento durante casi 50 años y que no sufrió daños durante el estallido social de octubre de 2019, que afectó todo el sector en el que se encuentra, fue atacada por desconocidos.

El blanco fue el cortejo de pequeñas focas. Una de ellas fue arrancada por completo del sitio y a la otra le robaron la cabeza. Quienes fueron por las focas de La Insidia decidieron seguirse llevando los antiguos bronces y no tuvieron ninguna dificultad para hacerlo.  El 16 de marzo y el 13 de diciembre de 2021, dos focas y uno de los jarrones de bronce fueron arracadas de la fuente, en donde quedaron, ya solamente, la mujer con la serpiente, una foca y tres jarrones.

Para los recientes sucesos de junio de 2022, cuando nuevamente la avenida Patria se convirtió en el escenario de violentos choques, ya no había nada en el lugar de la fuente, pues la Empresa Metropolitana de Obras Públicas decidió llevarse de ahí lo que quedaba del grupo escultórico. Solamente quedó la fuente vacía y el pedestal de piedra. 

Para los recientes sucesos de junio de 2022, cuando nuevamente la avenida Patria se convirtió en el escenario de violentos choques, ya no había nada en el lugar de la fuente, pues la Empresa Metropolitana de Obras Públicas decidió llevarse de ahí lo que quedaba del grupo escultórico.

El 13 de enero de este año, de acuerdo con un informe municipal, se decidió retirar a la ya solitaria mujer que repudía la serpiente con su mano derecha. Ella y la única foca que le acompaña están ahora en una caja en los talleres de la Empresa, ubicados en la Mariana de Jesús, al norte de Quito. El traslado de las piezas fue informado por el Instituto Metropolitano de Patrimonio al Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, según precisó la Empresa Municipal de Obras Públicas. 

Según informó a este medio digital la Empresa, entre el Instituto Metropolitano de Patrimonio y el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural se busca la forma para restaurar la Fuente de Las Focas, pero aún no hay un proyecto para restaurar la icónica fuente quiteña ni un presupuesto para reponer las piezas perdidas. 

Otra escultura ausente

En la avenida Patria es también notable otra ausencia. El gran bronce llamado La Lucha Eterna, que representa el eterno conflicto entre el bien y el mal representado en la figura de dos gladiadores, fue retirado del parque de El Ejido, en donde se encontraba desde hace varios años. Fue fundida a principios del siglo XX por el escultor francés Émile Peynot, un escultor del neoclasismo francés a finales del siglo XIX.


La Lucha Eterna fue regalada a Quito por la colonia de ecuatorianos en Francia en 1922. Foto: Blog arbolesymonumentos

La Lucha Eterna es uno de los recuerdos del centenario de la independencia nacional, en 1922, y un siglo después, siguió adornando la calles de la capital. Su primer emplazamiento fue el parque de El Ejido, que por el centenario fue llamado Parque de Mayo. Luego estuvo algunos años en los desaparecidos jardines del Palacio Legislativo y después en el norte de la ciudad, en Eloy Alfaro y República. Tras permanecer sin exponerse por una década, el monumental bronce fue colocado en 2014 ante el arco de La Circasiana, en El Ejido.


Hasta septiembre el bronce que recuerda la lucha del bien contra el mal seguirá expuesto en el Centro Cultural Metropolitano. Foto: Cortesía

Los dos gladiadores de El Ejido, que luchan sobre lo que parece ser un dragón, están actualmente en el vestíbulo del Centro Cultural Metropolitano, en el Centro Histórico capitalino.

Pero tampoco está ahí, actualmente. Los dos gladiadores, que luchan sobre lo que parece ser un dragón, están actualmente en el vestíbulo del Centro Cultural Metropolitano, en el Centro Histórico capitalino. 

Hoy está bajo techo, según se informó en el Municipio, porque forma parte de la exposición temporal "Que el Pichincha decora, memorias, afectos y geografía". Tras la muestra será restaurada por el Instituto Metropolitano de Patrimonio, y, en septiembre, retornará a su lugar original en el parque de El Ejido. 

 

 

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