Back to top
1 de Febrero del 2022
Historias
Lectura: 10 minutos
1 de Febrero del 2022
Redacción Plan V
La Comuna de Santa Clara de San Millán, en zona de guerra
0

La cancha de ecuavóley fue el epicentro de la tragedia. Pero toda La Comuna fue afectada por el aluvión y siguen buscando sus desaparecidos. Fotos: Luis Argüello y Google Maps

 

La Comuna de Santa Clara de San Millán, donde viven más de 15.000 personas es la zona más afectada por el deslave del lunes 31 de enero. Sus dirigentes claman por apoyo pero también se han organizado en mingas para las tareas de limpieza y apoyo a los más afectados.


La gente que estaba en la cancha de ecuavóley no se dio cuenta de las toneladas de lodo, roca y escombros que se le vino encima pasadas las seis y media de la tarde de ese 31 de enero. Siempre, cuando suele ocurrir a fin de mes  o en la quincena, la cancha se llenaba para ver los partidos de ecuavóley, una variedad ecuatoriana de ese deporte que usa solo tres jugadores por cada lado. Esta vez se trataba de un campeonato.

En la cancha, que era techada, con protecciones metálicas e iluminación habrían unas cincuenta o sesenta personas, recuerda un morador de La Comuna de Santa Clara de San Millán. Él subía a pie de trabajar por la Av. La Gasca, cuando vio el río de lodo que arrastraba vehículos, troncos, personas, contenedores de basura, enseres domésticos... Aceleró el paso por otra ruta para llegar hasta donde vivía con su familia. Ahí se dio cuenta de la dimensión de la tragedia. La cancha y las personas, sencillamente, no estaban. Todo era un desierto de lodo. Ya era de noche y los gritos de auxilio se reprodujeron. En la tragedia murió su hermano, otro fue a parar al hospital junto con un sobrino menor de edad. Y además de la gente, los carros que quienes estaban en la cancha, estacionados a los lados de la misma, también fueron arrastrados, enterrados o destruidos.

Es una zona de guerra. El agua que se acumuló en la quebrada El Tejado, donde hay obras de captación de agua que han durado más de 30 años, fue demasiada, según el gerente de la Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento de Quito (EPMAPS), Othón Cevallos. Tiene una laguna de contención con una capacidad para retener 5.000 m3 de agua. Pero la lluvia del lunes, la más intensa desde el 2003, la desbordó por un volumen cinco veces mayor, según dijo el ejecutivo de la empresa.

La gente que pudo correr corrió, los que no... el agua fue arrasando con todo. Luis, un morador del sector, calcula que hay unos 12 fallecidos entre los que frecuentaban la cancha de ecuavóley, pero son más. El golpe del aluvión fue brutal, sobre todo porque bajó de la quebrada con la velocidad y potencia de un tren y se encañonó por el túnel que atraviesa la avenida Occidental, al cual se llega por la calle José Berruteita. El impacto contra la cancha de ecuavóley fue de frente. El aluvión se dividió para bajar por la misma calle hasta La Gasca y, por el otro lado, se fue por el barrio Pambachupa para terminar en el parque Italia y, más abajo aún, anegar la zona de Santa Clara y de ahí por la Av. Colón hasta la Av. Almagro. Es decir, atravesó la ciudad de occidente a oriente.


Esta es la calle junto a la cancha de ecuavóley. La pared, donde se observa un taxi, conlinda con el terreno deportivo. Al fondo, el corazón de La Comuna.


La misma calle en 2014. Foto Google Street View

La gente que pudo correr corrió, los que no... el agua fue arrasando con todo. Luis calcula que hay unos 12 fallecidos entre los que frecuentaban la cancha de volley pero son más. El golpe del aluvión fue brutal.


Alrededores de la cancha de ecuavóley. Así quedó una buena parte de La Comuna en la zona baja.

Arriba, las brigadas de la Empresa Eléctrica han trabajado día y noche para restaurar el servicio eléctrico. En la foto de abajo, la misma calle, es una de las rutas para llegar a La Comuna, desde La Gasca. Por aquí bajó una parte del aluvión. Foto: Google Street View

Primero llegaron los militares y los bomberos a rescatar a los sobrevivientes, cerca de las 19:30. Todo quedó a oscuras y los barrios afectados salieron a buscar a los familiares entre el lodo, los gritos de terror y la desesperación. 

Manuel, de 20 años, cuenta con parquedad, mientras ayuda a evacuar el agua y el lodo de su casa que al principio pensó que el ruido que escuchó fuera de su casa era un carro. Hasta que su casa se inundó. Su inmueble queda al pie del pequeño túnel que atraviesa la Occidental, en la calle Berruteita. No recuerda qué estaba haciendo, solo que el lodo entró por puertas y ventanas y lo elevó hasta el techo de la planta baja y sintió el agua al cuello, literalmente. Un sobrino de diez años fue atrapado por la puerta, y terminó en el hospital con la columna afectada. 

Antes y después de las canchas de ecuavóley, en La Comuna, donde un grupo de personas fue arrastrado por el aluvión el 31 de enero.

Cientos de personas tienen historias para contar, y agradecen vivir para poder contarlas. Es la tragedia más grave que ha vivido esta zona al pie de las laderas del Pichincha. La Comuna de Santa Clara de San Millán es de las más antiguas de Quito. Descendientes del pueblo kitu kara tiene su propio cabildo. Fue fundada por los españoles en 1537 y reconocida jurídicamente como organización social por Eloy Alfaro, el 26 de julio de 1911. Este hecho significó para los comuneros el control de sus terrenos, como tierras comunales con autonomía territorial. Se autodefine como pueblo ancestral e intercultural. 

Margarita Ortega Maguanzara es la actual presidenta del Cabildo 2022. Está al frente de la mayor tragedia que ha sufrido la comunidad en décadas. “Es una situación muy crítica la que estamos viviendo”, reconoció. No solo por las vidas que se han perdido de compañeros comuneros, dijo, sino porque hay familias que lo perdieron todo, y que al día siguiente de la tragedia permanecían atrapadas y aisladas y sin nada para comer ni beber.

Los comuneros recordaron cómo ocurrió algo similar, sin tantos muertos, en la zona del Pinar Alto  y acusaron al Municipio de Quito de otorgar los permisos de construcción donde no se debe porque la consecuencia es que las quebradas se llenan de escombros. No hay control, no hay administración ni cuidados, agregó la líder. 

Margarita Ortega Maguanzara es la actual presidenta del Cabildo 2022. Está al frente de la mayor tragedia que ha sufrido la comunidad en décadas. “Es una situación muy crítica la que estamos viviendo”, reconoció.

Margarita Ortega le dijo a Plan V que hay aún personas desaparecidas, que no se atrevía a decir el número de fallecidos, porque arriba de La Comuna hay piedras obstaculizando las quebradas. “Las maquinarias han rescatado cuerpos todo el día”, dijo en la noche del martes 1 de febrero. Y no quiere aventurar una cifra, a pesar de los 22 muertos oficiales, porque “desconocemos cuántas personas están desaparecidas, son familias enteras que no sabemos; son papá, mamá, hijos”, afirmó. Y recordó que en la cancha de ecuavóley se concentraron para un partido de campeonato, y no solo estaban jugadores y espectadores, sino también personas con ventas ambulantes, niños que correteaban, curiosos...

En La Comuna viven unas 15.000 personas. Y están registradas como parte del cabildo unos 3.000 vecinos. Tienen autonomía y las decisiones tienen que pasar por la asamblea comunal. Los alcaldes deben consultarles primero y someter a su aprobación cualquier decisión municipal. Margarita Ortega es presidenta de una directiva de cinco personas, en la cual cuatro son mujeres. Santa Clara de San Millán es una de las 73 comunas de Quito y una de las 21 consideradas ancestrales, es decir que su asentamiento viene desde antes de la llegada de los incas. Su esencia es la participación comunitaria y la toma colectiva de las decisiones que afectan el patrimonio común. 

Ella teme más por las personas que viven arriba, al borde de la quebrada, porque, dice, las están desalojando. Todas las familias necesitan de todo, han perdido todo y necesitan víveres, dinero, vehículos y féretros. Y junto a los féretros, sitios donde velar sus muertos, porque para eso tampoco tienen casa: “ni para enterrar ni para dormir”.

El martes por la tarde estuvieron en la sede del cabildo varios asambleístas de Pachakutik (PK), dirigentes del pueblo kitu kara, alcaldes como el de Cayambe, que puso maquinaria y vituallas a disposición de La Comuna, y también estuvo el asambleísta de PK, José María Cabascango, presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea Nacional. El político dijo que había acompañado a la comunidad desde el momento mismo de la tragedia y “le digo al alcalde Guarderas que no basta declarar tres días de luto, las comuneras y comuneros necesitan apoyo económico y también atención de salud”. Hizo un llamado a todas las instituciones del país para que estén a la altura de las necesidades de la Comuna. Anunció que como asambleísta solicitará la información al Municipio sobre las políticas de prevención que se han dado en torno a las laderas del Pichincha. 

GALERÍA
La Comuna de Santa Clara de San Millán, en zona de guerra
 


[CO MEN TA RIOS]

[LEA TAM BIÉN]

Caso Tagaeri Taromenane: El Estado será juzgado ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos
Redacción Plan V
Dalo Bucaram visitó dos veces el SNAI por su amigo Daniel Salcedo
Redacción Plan V
La devolución de los bienes de los Isaías inquieta a campesinos en haciendas
Redacción Plan V
Los nudos críticos de la relación Ecuador China y el acuerdo comercial
Redacción Plan V

[MÁS LEÍ DAS]

El círculo jurídico de Leandro Norero impulsó el habeas corpus para Jorge Glas
Redacción Plan V
Los pecados del boom inmobiliario de Quito según la Contraloría
Redacción Plan V
Bien Futuro: Una nueva fórmula para tener casa propia que reducirá el precio de las viviendas
Redacción Plan V
¿Qué hay detrás del juicio político del correísmo contra la Judicatura?
Redacción Plan V