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31 de Enero del 2023
Historias
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31 de Enero del 2023
Redacción Plan V
En Pomasqui, Pedro José Freile compitió con una boda y un pase del Niño
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El candidato Pedro José Freile asegura que duerme cuatro horas al día. Fotos: Luis Argüello / PlanV

El postulante a alcalde de Quito realizó un recorrido por el extremo norte de la capital. La concentración fue en la plaza mayor de Pomasqui. La ex relacionadora pública de Andrés Paéz cumple las mismas funciones en su campaña.

En la plaza mayor de Pomasqui, una capilla tiene por fachada una réplica exacta del pórtico de la Catedral de Quito. Todos los detalles son idénticos: el templete con su cúpula, y los arcos a cada lado que dan acceso al templo. Se trata de la capilla del Señor del Árbol, una devoción de origen colonial que venera un tronco de un árbol muy antiguo en donde se ha colocado el rostro de Cristo.

El pasado sábado 28 de enero, las puertas de la capilla del Señor del Árbol se abrieron de improviso, y salieron a la plaza unos novios, seguidos de sus invitados con trajes de gala. Al salir la novia empezó a llover arroz. A pocos metros de ahí, en el atrio de la capilla, que también evoca el de la Catedral capitalina, el candidato a alcalde de Quito, Pedro José Freile, fue sorprendido por el cortejo nupcial.

Algunas  de las invitadas a la boda en la capilla del Señor del Árbol de Pomasqui posaron para una selfie con el candidato. 

Había llegado al lugar para apoyar a su lista para el Gobierno de la parroquia y apenas empezaba a tomar la palabra cuando la boda y el arroz se tomaron la atención de todos en la Plaza. Freile aprovechó para saludar a los novios, que justo detrás de la tarima, cumplían con los rituales de rigor, mientras sus invitados se aprestaban para ir a la recepción. 

Pedro José Freile había llegado al lugar para apoyar a su lista para el Gobierno de la parroquia y apenas empezaba a tomar la palabra cuando la boda y el arroz se tomaron la atención de todos en la Plaza.

La boda en la capilla no fue la única cosa con la que la campaña de Pedro José Freile, que había llegado a la zona desde la avenida Simón Bolívar, a la altura de la Escuela de Policía en Pusuquí, tuvo que competir. El candidato viajaba en un alto camión, el Pedromóvil, en donde su equipo de prensa le tomaba fotos y filmaba. Llevaba en la solapa de la camisa blanca un micrófono inhalámbrico que está de moda entre los tiktokers. 

A bordo del Pedromóvi, Pedro José Freile recorrió la avenida Manuel Córdova Galarza

Por lo menos 50 vehículos con banderas de color morado -a Freile lo postula una alianza entre el Socialismo de rojo pendón y la Suma que postuló en su momento a Mauricio Rodas- formaban el cortejo del postulante, que avanzó de sur a norte desde la entrada de la Escuela de Policía hacia la plaza de Pomasquí. Había desde camionetas y todo terrenos de alta gama, pasando por un Mercedes azul hasta vehículos más antiguos y modestos. Las fuertes lluvias en la capital habían dado tregua esa tarde y en el valle desértico al pie del Casitagua (en donde en una época había balnearios de los que ya no queda rastro, debido a la construcción de grandes urbanizaciones) hacía sol.

La caravana de Freile, a quien acompañaban varios de los candidatos de su formación política y su entorno más cercano, ingresó al centro de Pusuquí, un barrio en donde hay una iglesia moderna rodeada de canchas de volley, fútbol y básquet.

En Pusuquí, la caravana de Freile se detuvo brevemente en las canchas barriales. 

La mayoría de los asistentes al deporte barrial no prestó mayor atención al paso de Freile por el lugar, mientras que de la pequeña iglesia salía una familia de una primera comunión. La joven católica que acababa de realizar la celebración religiosa, con un largo vestido blanco, y cubierta con una chaqueta negra, se mostró muy interesada en algo que llamaba la atención en la campaña: una camioneta que entregaba globos de color morado, gorras, hojas volantes y alguna camiseta.

Entre la indiferencia y el apoyo, moradoras del sector se acercaron a las ventanas para ver la caravana

Freile estuvo este sábado 28 de enero recorriendo el extremo norte quiteño

Un equipo de prensa acompañaba al candidato. Fotógrafo y camarógrafo pedían a la gente que salude al postulante. 

La camioneta de los globos

La camioneta, un tanto destartalada, llamaba la atención sobre todo de los niños. En las canchas de Pusuquí, muchos se acercaron por los globos, mientras parte del equipo de campaña se detenía para entregar las hojas volantes y alguna de las gorras a las personas mayores.

La camioneta, un tanto destartalada, llamaba la atención sobre todo de los niños. En las canchas de Pusuquí, muchos se acercaron por los globos, mientras parte del equipo de campaña se detenía para entregar las hojas volantes y alguna de las gorras a las personas mayores.

Tras su paso por Pusuquí, la caravana de Freile se internó en el barrio conocido como Las Tolas, en donde antiguas casas de aspecto campestre y alguna vieja quinta de gran tamaño y estilo del siglo XIX se combinan con modernas construcciones tipo bloque de cemento. Por la calle principal de esa zona, la caravana continuó pasando, mientras la camioneta de los globos dejaba en las manos de los niños varios de los inflables. Pero aunque se dice que el voto aún no está totalmente decidido, varias personas declinaban recibir los volantes y material de campaña del candidato y  miraban con indiferencia su paso.

A falta de agentes de tránsito en el sector, varios de los integrantes de la caravana de Freile paraban el tráfico en la avenida Manuel Córdova, para permitir el paso de la caravana hacia el norte, pues aún debían llegar a Pomasqui.

El centro antiguo de Pomasqui está rodeado de urbanizaciones y centros comerciales. Tiene el aspecto de un barrio más de Quito, pues la mancha urbana se extiende prácticamente hasta la Mitad del Mundo. Pero en el viejo pueblo, las tradiciones rurales parecen intactas. Mientras la caravana de Freile se interna en las angostas calles del casco antiguo, una procesión con personajes navideños, incluyendo a todos los del pesebre (hay ángeles y reyes magos) avanza con banda de pueblo y voladores con rumbo a la otra iglesia de la plaza, que es propiamente la parroquia de Pomasqui.

El candidato se baja del Pedromóvil acompañado de Xiomara Andrade, quien se presenta como relacionadora pública y organizadora de la campaña. Lo curioso es que Andrade formó parte del entorno de Andrés Páez, el archirrival y ex amigo de Freile, en exactamente las mismas funciones, hasta hace pocos años.

Pedro José Freile se bajó en la plaza de Pomasqui para dar un corto discurso.

El camión de Freile llegó a la plaza justo antes que el festejo religioso, que avanzaba con José, María, el Niño y una corte de ángeles con todo y alas. El candidato se baja del Pedromóvil acompañado de Xiomara Andrade, quien se presenta como relacionadora pública y organizadora de la campaña. Lo curioso es que Andrade formó parte del entorno de Andrés Páez, el archirrival y ex amigo de Freile, en exactamente las mismas funciones, hasta hace pocos años. Andrade está tan pendiente del candidato que hasta se toma la libertad de acomodarle el cabello, algo desarreglado por el viaje en Pedromóvil.

Simpatizantes de Pedro José Freile lo recibieron en la plaza de Pomasqui 

A pesar de estos vasos comunicantes, Páez denunció hace poco que Freile se pone a mencionar a su madre, fallecida ya, cuando éste insinuó en el programa de Carlos Vera que su némesis le manda mensajes con sus familiares, su  hermano y "hasta su mamá". Aclarado el punto de que Páez ya no tiene mamá que lleve mensajes, llama la atención la presencia de su ex relacionadora pública en idénticas funciones con Freile.

Cientos de globos, que llamaron la atención de los niños, fueron entregados durante el recorrido

Los postulantes al Gobierno parroquial de Pomasqui se sumaron al recorrido

A esa hora de la tarde, el candidato había competido con la boda, la procesión y el fútbol de la tarde en los barrios que recorría, pero aún tuvo ánimos de bajarse a saludar, en la tarima montada por su organización política. Relató que había dormido apenas cuatro horas la noche anterior pero se declaraba ganador, por encima de Yunda, de Muñoz y por supuesto, de Páez. Destacó también que toda la logística era de voluntarios y que nadie estaba ahí cobrando sueldo. Sus simpatizantes se llaman a sí mismos "La Legión" y algunos de ellos se identifican con gorras de color negro. Una de las legionarias de Freile es la encargada de darle gel para las manos, que desinfecta constantemente, y una toalla húmeda con la que se refresca. 

Los voluntarios que secundan a Freile se identifican como La Legión. Una de ellos le acompañó en todo momento con gel desinfectante para las manos. 

Ya en la plaza, el candidato se acercaba a saludar a la gente más tímida, que le estrecha la mano con algún recelo. Y toma la palabra para destacar la trayectoria de su candidata al gobierno de la parroquia. Freile repite su discurso contra la inseguridad y el miedo, mientras el potente equipo de audio de su tarima sigue en abierto duelo con la banda de pueblo de lo que parece un pase del Niño en enero, que se ha instalado en el atrio de la iglesia matriz.

Está por atardecer y Freile se despide de Pomasqui, con la intención de alcanzar Nayón y luego asistir a una concentración en La Luz. El Pedromóvil se abre paso hacia la Simón Bolívar. En la plaza de Pomasqui, los niños juegan con los globos de color morado.

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En Pomasqui, Pedro José Freile compitió con una boda y un pase del Niño
 


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