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18 de Noviembre del 2018
Historias
Lectura: 23 minutos
18 de Noviembre del 2018
Fermín Vaca
Periodista político. Es editor de PLANV. Ha trabajado en los principales periódicos de Ecuador en la cobertura de política y actualidad. 
"Este es el epílogo procaz del correísmo": Ramiro Aguilar

Fotos: Luis Argüello

Para el ex candidato a la Vicepresidencia de la República, Ramiro Aguilar, las respuestas de Interpol a los pedidos de difusión roja están condicionadas por el descrédito de la justicia latinoamericana.

 

El ex asambleísta independiente y ex binomio de Dalo Bucaram en las últimas elecciones presidenciales pasa revista a la coyuntura política del país. Se defiende de las acusaciones de que se ha vuelto correísta, cuestiona los procesos en contra de las ex asambleístas de PAIS Sofía Espín y Norma Vallejo, y critica al actual Gobierno de Lenin Moreno.

En éstos tiempos del Twitter y los influencers en que el rol de líderes de opinión que en otras épocas estuvo reservado a los políticos, los periodistas y los dirigentes gremiales, lo puede ejercer cualquier persona con una cuenta en una red social, varios abogados han dejado el estrecho espacio de los tribunales para convertirse en voceros, analistas y críticos. 

Uno de ellos es Ramiro Aguilar, abogado quiteño que llevó varias causas relacionadas con la libertad de expresión, como el juicio penal del ex presidente León Febres Cordero contra el editorialista Rodrigo Fierro, o la demanda por daño moral que planteó el ex presidente Rafael Correa contra los periodistas Juan Carlos Calderón y Christian Zurita, autores del libro El Gran Hermano

Aguilar se postuló a la Asamblea pasada en las filas del movimiento SUMA, del alcalde de Quito Mauricio Rodas, pero pronto se desvinculó del bloque de Rodas para convertirse en independiente. Luego, se candidatizó a la Vicepresidencia de la República con Dalo Bucaram, del movimiento Fuerza Ecuador. 

Aguilar se postuló a la Asamblea pasada en las filas del movimiento SUMA, del alcalde de Quito Mauricio Rodas, pero pronto se desvinculó del bloque de Rodas para convertirse en independiente. Luego, se postuló a la Vicepresidencia de la República con Dalo Bucaram, del movimiento Fuerza Ecuador.

Una pelea en un restaurante de Guayaquil entre los hermanos Jacobo y Dalo Bucaram y Ricardo Rivera, el tío del ex vicepresidente Jorge Glas a quien habían denunciado por estar vinculado a la trama de Odebrecht, en la víspera del proceso electoral, afectó sus posibilidades y su votación. Pero, poco tiempo después, Rivera fue detenido por los indicios en la red de sobornos de la constructora brasileña y fue procesado por asociación ilícita. 

Tras las elecciones, Ramiro Aguilar volvió a la práctica del derecho en su estudio judírico del norte de Quito. En las noches, especialmente, se conecta a Twitter (su cuenta tiene 29.500 seguidores)  y hace comentarios que, para algunos, son polémicos, como su reciente mención de que la ex asambleísta Sofía Espín podrá recurrir a demandas contra quienes lo cuestionan, o las indirectas que ha publicado contra periodistas y otros abogados. 

Conversamos con Aguilar sobre la reciente coyuntura política.

Usted se ha pronunciado públicamente contra la destitución de Sofía Espín y Norma Vallejo ¿Qué reparos le pone a ese proceso en la Asamblea Nacional?

En cualquier país civilizado del mundo hay un estándar mínimo de derechos que nos obliga a pasar por una formalidad importante en función de los procedimientos de juzgamiento. La Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó al Perú por la destitución del Tribunal Constitucional en la época de Alberto Fujimori, porque se pasaron por las orejas aspectos como un tribunal imparcial, el derecho a que se practique prueba y se pueda contradecir la prueba, y la Corte dijo que aunque fuera un proceso parlamentario, si alguien es objeto de una investigación y sanción debe tener derecho a un tribunal imparcial. En cambio, si se revisa las comisiones conformadas por la Asamblea, tanto en el caso de Sofía Espín cuanto en el de Norma Vallejo, vemos que desde el día uno se les declaró culpables. Nunca tuvieron una comisión imparcial, en el caso de Sofía Espín la condenó públicamente Fernando Callejas y a Norma Vallejo la condenaron Ana Galarza y Eliseo Azuero. Nos hemos acostumbrado a pasarnos por el forro los derechos de la gente y la Constitución. Lo hacía el correísmo y  ahora lo hace este postcorreísmo. ¿Puede seguir así el Ecuador? Tenían derecho a practicar prueba, a ninguna de las dos les dieron paso, no se trataba solo de ir a la Comisión a hablar. Contra ambas se les presentó las versiones de sus acusadores, respectivamente Diana Falcón y los ex empleados de su despacho. Los testimonios de los coacusados no pueden ser usados uno en contra de otro. En el caso de Sofía Espín la pregunta es si violó la ley al visitar a la ex policía Diana Falcón. Pero hay muchos ex legisladores que cuando Galo Lara estuvo detenido le fueron a ver, objetivamente, ¿cuál es la diferencia?

En el caso de Norma Vallejo, se pone sobre el tapete el tema del financiamiento de la política territorial de los asambleístas. Una de las cosas que nadie ve es cómo se financia la política, nadie pregunta de dónde vienen los recursos. Hay fuentes establecidas en la ley y fuentes de facto, digamos que CREO es financiado por Guillermo Lasso, el partido de Álvaro Noboa por él mismo y Alianza PAÍS por sus adherentes y militantes. Creo que los partidos deben ser financiados por el Estado, aunque contra eso también hay críticas. No se termina de sincerar cómo se financia. Lo que hizo Norma Vallejo fue financiar su trabajo político, nadie ha dicho que ella se benefició a título personal, sino que fue para su trabajo político. 

Sobre Sofía Espín, en donde no tengo nada que ver en el tema, creo que fue una decisión absurda, donde prevaleció la animadversión personal que le tiene Elizabeth Cabezas a Sofía Espín, que es de larga data, mientras que en el caso de Norma Vallejo Paúl Granda actuó en la Asamblea hasta dejarla sola. No quiero opinar nada más porque no quiero hablar en calidad de abogado de ella. Debemos aprender que las rencillas personales no pueden resolverse judicialmente, pero si ese es el pacto social en el Ecuador, que los problemas políticos se resuelvan en los juzgados, por lo menos debe haber un juez imparcial. 

"Debemos aprender que las rencillas personales no pueden resolverse judicialmente, pero si ese es el pacto social en el Ecuador, que los problemas políticos se resuelvan en los juzgados, por lo menos debe haber un juez imparcial".

Entonces, ¿usted cree que es legítimo que los empleados del despacho de un congresista aporten con dinero de su sueldo?

Al partido sí, eso es viejo como el pan. Salvo unas excepciones como yo, que llegué como independiente y que no necesitaba un equipo de activación política sino de asesoría legislativa, creo que todos los asambleístas de provincia deben tener asesores trabajando en las provincias, porque deben tener oficinas territoriales. De lo contrario se rompe la cercanía con los votantes. Es distinto, claro, que alguien esté pagando comidas, educación de los hijos o el carro del asambleísta, hay un matiz claro. Al final del día, quienes te acompañan en política a una marcha a las diez de la mañana son tres clases de gentes: los desocupados que quieren que les consigas trabajo, los jubilados que se divierten haciendo política y la gente de tu despacho que tiene que activarse políticamente como un dirigente sindical. Los sindicatos, por ejemplo, se financian con aportes de los obreros. 

¿Qué tiene que ver pagar los gastos personales del jefe para conservar el trabajo con la actividad política?

En el caso de Norma Vallejo no hay ningún gasto personal. Todos los gastos fueron de índole política, y el informe de la Comisión lo recoge. Ninguno de los empleados dijo que le ha pagado el carro o las comidas. No dudo de que pueda haber otros. Pero se cogieron a la más débil, la lucha política se convierte en una lucha de clases. Los primeros testimonios con identidades protegidas que salieron en los canales de este tema no eran de los empleados de Norma Vallejo, sino de asesores de viejos políticos de la derecha que trabajaron años con ellos y que no quisieron salir a denunciarles públicamente. Pero esos políticos no son como doña Norma, que es proletaria, dirigente sindical, auxiliar de enfermería. Con esos no se metieron. 


Foto: Chase Fletcher

¿Hubo un cierto clasismo en la forma en la que se manejó la información sobre Norma Vallejo, destacando cómo se expresaba y cuál era su extracción social?

Por supuesto, la señora Vallejo es de origen muy humilde y ella lo dice. Habla como habla el pueblo ecuatoriano, no me he topado con el pueblo hablando como un disertante de la Academia de la Lengua, y sin embargo fue avasallada por hablar como el pueblo, se ha dicho que solo es bachiller, auxiliar de enfermería, que solo es una dirigente sindical en política. El Ecuador no se puede dividir entre correístas y anticorreístas, porque aún hay enfrentamientos entre clases sociales. Uno puede ser un correísta pelucón o uno de base y ambos tendrán intereses enfrentados porque siempre hay intereses de clases. Se decía que los opositores erámos todos la misma cosa y no es así, yo por ejemplo no tengo ninguna afinidad con el MPD ni con el PSC. 

Se le ha acusado en redes sociales que ahora se ha vuelto correísta, ¿qué les contesta?

Yo me enfrenté al aparato judicial socialcristiano cuando le defendí al doctor Rodrigo Fierro y contra el aparato correísta cuando defendí el caso El Gran Hermano. No se trata de defender un cliente sino de hacer que tu vida como abogado sea una lucha por la institucionalidad del país. De los que me dicen correísta me río: es no entender la complejidad de la situación política del país. Estamos llegando a un punto de enfrentamiento que puede no tener retorno, como lo que ocurrió en España antes de la guerra civil o en el Perú actual, donde el país está dividido entre los fujimoristas y los no fujimoristas. Otro caso es el Brasil en donde hay un enfrentamiento entre Lula y anti Lula. No quiero que en el 2021, por el enfrentamiento entre correístas y anticorreístas se nos meta un tipo de extrema derecha o de extrema izquierda. 

Pero en la simpleza de las redes sociales, con gente en su derecho de opinar, si hay gente que me dice correísta o anticorreísta, no podemos perder de vista una trayectoria de vida. Cuando Sócrates iba a ser procesado, respondió que su vida entera era una prueba. 

¿Hay postcorreísmo o neocorreísmo, porque se ha cuestionado los carcelazos como por ejemplo contra Fernando Alvarado y los contratistas de la Secom?

"Esto es no es un postcorreísmo, creo que es un epílogo procaz del correísmo. Moreno es correísta, fue vicepresidente de Correa durante cuatro años y vivió becado cuatro años más. No puede decir que no ha sabido lo que han hecho. Es procaz por la vulgaridad, la violencia verbal de la discusión política y la necesidad de poner gente presa sin pruebas".

Esto es no es un postcorreísmo, creo que es un epílogo procaz del correísmo. Moreno es correísta, fue vicepresidente de Correa durante seis años y vivió becado en Ginebra cuatro años más. No puede decir que no ha sabido lo que han hecho. Es procaz por la vulgaridad, la violencia verbal de la discusión política y la necesidad de poner gente presa sin pruebas. El dinero que esa gente se ha robado no ha regresado al país. Necesitaban poner preso a Alvarado y a los Bravo, yo fui insultado por sus trollcenter pero eso no me hace amigo ni enemigo de ellos. Pero otra cosa es que un fiscal busque el rastro del dinero, si se gastaron millones de dólares a alguien deben haberle caído. Dos años después, con todo el poder que han tenido, no ha repatriado ni un millón de dólares. La propia Odebrecht dijo que les pagaron 35 millones de dólares y no aparecen. A Correa le llaman a juicio en el tema de Balda, si bien no dudo que hayan intervenido Chicaiza, Falcón, Romero, el general Tamayo al que luego exculparon. Pero si dicen que Correa dio la orden que aporten alguna prueba, porque cuando le preguntan a Chicaiza dice que hablaron por unos celulares que botaban. La palabra de Chicaiza contra la de Correa ¿Y las pruebas? 

El Ecuador tiene un mal que es la corrupción que agudizó desde los 90 del siglo pasado. ¿Pero cuántos extraditados tiene el Ecuador por esas causas? Cero, será porque los otros países son corruptos o porque piden pruebas de las super duras acusaciones.

¿Cómo ve la polémica por las difusiones rojas que piden a la Interpol y que no aparecen en la página web de la entidad?

Interpol es un organismo internacional que está integrado por las policías de todos los países de Naciones Unidas. Hace prioridades sobre a quién captura y aprendió que los países latinoamericanos y los africanos son expertos en generar procesos de cartón. Por eso no usa sus recursos en estas cosas cuando debe capturar terroristas, traficantes de personas, narcotraficantes, pero cuando son acusaciones contra políticos piden más pruebas. Si bien Fujimori fue capturado con una difusión roja por los crímenes de Barrios Altos y la Cantuta. Vemos que los ex presidentes de Centroamérica, de Argentina, de Brasil, de Colombia no se van a ninguna parte, porque creen en un sistema de justicia independiente. Pero quién en su sano juicio siendo político se va a someter a la justicia ecuatoriana. 

¿Cómo interpretar la renuncia de Paúl Pérez a la Fiscalía General?

La versión oficial es que se va a un organismo antidrogas internacional. No dudo de su versión, pero no me gustó lo que hizo con la doctora María Rosa Merchán, porque abrió un expediente con la impresión de la página de Facebook de un señor con tirantes y boina en donde dice que se han lavado millones de dólares. Es como abrir una indagación previa con un cómic, porque ese señor es un personaje de cómic. Es el Jaime Olsen de la prensa ecuatoriana, el que tomaba las fotos a Superman. Si el fiscal hace eso contra una jueza de la Corte Nacional de Justicia, ¿qué más será capaz de hacer? Yo no soy correísta soy solo un tipo con sentido común.

¿Se ha sentido atacado por La Posta en Facebook? Inclusive llegó a calificarlos como una especie de trollcenter...

Ese cómic del periodismo, es por supuesto un trollcenter. Antes había el de Alvarado, pero como no hay plata para eso, ahora los tienen a Luis Vivanco y a Anderson Boscán, que empezó como cronista de Espectáculos en el Diario Expreso en Guayaquil y que cuando lo pasaron a Política se ensimismó. Pero esto es como hacerse enemigo de Batman, de algún personaje del cómic. En la vida real ellos no son periodistas porque un periodista serio primero contrasta, verifica. Sin contraste y verificación no hay nota, me parece que Gustavo Gorritti del Perú en sus primeros años en la revista Caretas reveló como un periódico amarillista tenía vínculos con un cártel de drogas que pretendía llegar al poder en el Perú. En el siglo XXI, en cambio es posible que varios blogs tengan financiamientos muy oscuros con propósitos políticos específicos.

Pero en su publicación en Facebook, el grupo de La Posta dijo que trató de hablar con la jueza Merchán para contrastar la información y ella no les atendió...

¿Usted les cree? Es la palabra de uno contra otro. 

¿Qué me responde si le digo que lo que acaba de decir sobre La Posta se parece mucho a la teoría de Correa de los "periodistas rockola"?

Un periodista tiene derecho a publicar, pero todo periodista tiene la obligación de contrastar y verificar. Creo que se les ha pasado la mano y han sido agresivos conmigo. Pero ni los voy a enjuiciar, solo los he bloqueado en el Twitter. Hay mucha mala fe, pero en la balanza entre la mala fe y la libertad de prensa yo estoy del lado de la libertad de prensa. Jamás recomendaría a un cliente mío que sea agredido por un periodista que se le enjuicie, porque la libertad de expresión es importante aunque se tuerza. 

Otro de sus críticos es el joven abogado Felipe Rodríguez, y usted le ha contestado en Twitter, ¿cuál es el trasfondo?

No señor, él en el programa de Luis Vivanco se refirió a mi en términos poco corteses. Yo ni siquiera le conozco, apenas una vez se me acercó en la calle y se presentó por 30 segundos. Llega un punto en donde debes poner a la gente en su sitio, no puede ser que una persona quiera insultarme. Él tiene todo el derecho de ser abogado, de ejercer su profesión, no tengo nada personal contra él, pero no voy a permitir que a mis 50 años me falte el respeto. 

"El presidente se reúne quince minutos con los ministros. Gobiernan Andrés Michelena, Juan Sebastián Roldán, Santiago Cuesta y Ernesto Jurado. Es un presidente free lance. ¿Es bueno o malo? Pues solo nos faltaba vivir sin presidente y ahora eso es lo que pasa".

¿Va usted a patrocinar a la jueza Merchán en el proceso judicial que se le ha abierto?

Si, y el argumento es sencillo. Se trata de una acusación contra su hija, que se dedica a la intermediación de bienes raíces en Cuenca. Hay jubilados de Estados Unidos que se quieren establecer en Cuenca, ella les compra la casa, les hace los trámites y les cobra una comisión. Es una corredora de bienes raíces internacional. El dinero entra a sus cuentas, pero si a alguien le entran ocho millones de dólares a su cuenta, todos los años el SRI y la UAFE le llaman a pedir que justifique. Hay informes anuales de la UAFE, pero eso no dice La Posta. Es imposible en el Ecuador que alguien tenga más de diez mil dólares en sus cuentas sin que le llamen los bancos o la UAFE. Justo cuando se estaba discutiendo la candidatura de Merchán al Consejo de la Judicatura sacan esto, y hay un trasfondo político y judicial evidente. Se quiere promover la candidatura de alguien afín al Consejo de la Judicatura transitorio, que se rumoraba era el propio Aquiles Rigail.

¿Sobre el Gobierno, qué impresión le deja el manejo político del Palacio presidencial?

El presidente se reúne quince minutos con los ministros. Gobiernan Andrés Michelena, Juan Sebastián Roldán, Santiago Cuesta y Ernesto Jurado. Es un presidente free lance. ¿Es bueno o malo? Pues solo nos faltaba vivir sin presidente y ahora eso es lo que pasa. 

¿Pero el presidente no quiere más bien contrastar con su antecesor y no ser autoritario, abusivo, una especie de rey?

La conducción del Estado es de 24 horas. El autoritarismo viene de la violación de la ley, pero el presidente debe tomar decisiones. Si se quiere gobernar desde la ausencia, simplemente estás ausente. El país vive a pesar de un presidente ausente y que no dice la verdad. Por ejemplo, en el caso de los periodistas de El Comercio creo que el presidente mintió, y eso es grave. No lo digo yo sino los familiares de los periodistas de El Comercio. No hay pugnas en el Gabinete porque cada uno tiene sus parcelas de poder. Lo que se ve es una institucionalidad desfondada, una Asamblea de a perro, una Corte Nacional de Justicia cautiva de sus miedos. No es que sea un amargado, me considero un tipo feliz y exitoso, pero aspiro a un país en donde me pueda jubilar y donde un juez me proteja, donde la Policía me de seguridad, que el IESS me de una buena jubilación. Es lo mínimo que puede pedir en un país donde vas a envejecer. Yo nunca fui correísta ni lo seré, pero procuro no ser pendejo. 

 

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