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2 de Enero del 2024
Historias
Lectura: 36 minutos
2 de Enero del 2024
Juan Carlos Calderón

Director de Plan V, periodista de investigación, coautor del libro El Gran Hermano. 

Gral. Patricio Carrillo: detrás de Leandro Norero hay todavía un poder enorme
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Fotos: Juan Carlos Calderón V.

 

El ex comandante de la Policía y ex ministro del Interior, Gral. Patricio Carrillo, fue quien inició y culminó, con la Fiscalía General, la investigación sobre la red de Leandro Norero, a quien califica de un capo menor. Advierte que este es un caso detrás del cual hay poderes enormes que consolidan la acción de las estructuras del crimen organizado en lo judicial, empresarial y político al más alto nivel.


El general Carrillo estuvo en el ojo del huracán desde junio del 2019 hasta finales del 2022. En ese tiempo no solo que enfrentó el atraco al ISSPOL sino también la investigación y captura del capo Leandro Norero, los levantamientos de octubre del 2019 (como jefe de Operaciones de la PN) y junio del 2022. En esta entrevista, el general explica cómo fue capturado Norero, al que califica de un capo menor, y cómo las estructuras del crimen organizado tienen tomadas desde la justicia hasta los sectores públicos, empresariales y políticos. El caso Norero, para él, es un tema de una estructura criminal que actuó desde la contratación pública, en instituciones como el Sercop, ministerio de Salud, municipios, la EMCO y las empresas públicas. Revela que en al casa de Norero se encontraron contratos con 40 municipios del país.

¿Quién es Leandro Norero?

Es un personaje que en una década creció en el mundo criminal. Desde el 2006 se tiene memoria cuando pertenecía a las organizaciones pandilleras de Guayaquil, entre los Latin King y Ñetas, y luego, con apoyo político, fue escalando hasta convertirse en una figura que, a través de la violencia, se posicionó en el mundo criminal.

Cuando habla de apoyo político ¿se refiere a esa reinserción y pacificación de las pandillas que se anunció al inicio del gobierno de Rafael Correa?

No necesariamente. Hay que comprender cómo funciona el sistema criminal. El crimen organizado es un sistema que tiene tres estructuras; sin estas no podemos hablar de crimen organizado. Ya nos quedamos lejos del concepto anterior creado por Naciones Unidas o Europol, eso de dos o tres personas asociadas para cometer delitos. No, el crimen organizado es un sistema que tiene al menos tres estructuras: una estructura criminal, que es a la que pertenece Norero, y es la más baja, pero es la que se usa para infundir terror y miedo a través de la indolencia y del delito. Luego hay una estructura empresarial, que se encarga del rendimiento económico, de la economía criminal, para lavarla, y posicionar a liderazgos criminales en la política. Esta estructura se puede clasificar en tres grandes subestructuras. La una es la económica-financiera, que están lavando el dinero y buscando cómo permear la economía formal, cómo crear mercados de enorme rentabilidad. Luego tenemos una estructura comunicacional, y ahí está el rol de algunas empresas de contenidos, de redes, que se prestan para hacer el juego al crimen organizado: deslegitiman liderazgos, manipulan a la opinión pública y venden el relato de que son las personas las que no funcionan, cuando en realidad es el sistema. Y una tercera estructura que es la legal. Hay abogados que corrompen al sistema judicial y el rol de ellos es trabajar con asambleístas para retrasar proyectos de ley o para impulsar normas que debiliten la seguridad, y el otro rol es generar impunidad. Por eso es que en el país han anulado el Estado de Derecho. El primer problema que tiene el país es este: el 95% de los delitos excepcionalmente dolosos quedan en la impunidad.

Hay abogados que corrompen al sistema judicial y el rol de ellos es trabajar con asambleístas para retrasar proyectos de ley o para impulsar normas que debiliten la seguridad, y el otro rol es generar impunidad. Por eso es que en el país han anulado el Estado de Derecho. 

¿De qué delitos estamos hablando?

Estamos hablando de asesinato, homicidio, peculado, y estos mecanismos contra la fe pública, porque estos son los que más desasosiego y desesperanza social generan. Pensar que el Ecuador tiene una salida impulsada solamente desde la Policía o Fuerzas Armadas es un error. El Estado en su conjunto tiene que mirar al sistema de justicia. Este debe ser replanteado. Y no solo hablamos de jueces, fiscales, policías. Hablamos también de los peritos. ¿Cómo se pueden formar peritos con experticia científica para llegar a la prueba y evitar que en estos vacíos legales se aprovechen jueces corruptos?

¿Y la otra estructura del crimen?

La tercera gran estructura es la política. La que medra de todo este tema. Ahí están, no necesariamente actores haciendo política, aquellos que manejan a los políticos que son funcionales al crimen organizado. Ya gobiernan a nivel de municipios, de prefecturas, y también quieren el gobierno central. Están en todos los poderes del Estado. Antes, ellos buscaban financiar campañas para cobrar favores del gobierno de turno. Ahora son actores políticos, quieren dirigir la política. Ya vivimos esta experiencia en América Latina. En México con los carteles, en Centroamérica con las maras, vivimos en Colombia con el paramilitarismo, lo vive Brasil con las milicias urbanas y ahora el Ecuador está en esa línea.

¿En Ecuador hay alguna diferencia con los países que nombra?

Sin duda. Cuando pierden sentido, los gobiernos de izquierda ya no pelean por causas, sino que están atrás de estas economías ilegales y se convierten en una “mafia progresista”; dejan de pelear por causas. Lo único que tenemos es que revisar la historia para plantear salidas, y no vemos, lastimosamente, ese nivel de comprensión. Lo advertimos cuando en mayo del 2022 detuvimos a Norero. Ese era un caso enorme que estaba ligado con EMCO, con la contratación pública, con Sercop.

¿Cómo estaba ligado?

A través de la economía. Mire, queremos combatir contra el crimen organizado a través del Plan Fénix, que no se sabe de lo que se trata. Pero en la realidad no tenemos un sistema de contrapeso al sistema criminal. En este hay organización y el Estado es una absoluta desorganización. En la Asamblea han retrasado leyes como la de extinción de dominio, de lavado de activos, de Inteligencia… leyes que deben cumplir parámetros de doble criminalidad. Pero aquí, con el pretexto que pone la izquierda de que estas leyes se va a convertir en una forma de persecución no se puede avanzar. La calidad de la norma no acompaña a las necesidades. Entonces nos quedamos con silos, independientes uno del otro. Y no solo la ley; los jueces actúan de modo independiente. Pero supongamos que articulemos el Ejecutivo, Legislativo y Judicial el problema es que no tenemos la norma para saber hacia dónde van esos recursos capturados. Un funcionario de Inmobiliar termina devolviendo las propiedades a los mismos. La Justicia maneja como quiere y entrega los recursos. Ya pasó en el caso Reyes Torres, que se incautó en 1992 y ahora el Estado tiene que devolver y hasta pagar a los traficantes. Siempre el Estado pierde y el poder del Estado se debilita.

¿Cómo funcionó el sistema de Norero?

Norero se une a través de varios actores. Ahí hay nombres que empezarán a salir: esos de la piscina, una familia que administra un equipo de fútbol de Guayaquil. Lo que dijo el embajador sobre los equipos es cierto. Antes los equipos pertenecían a las ciudades o instituciones, ahora pertenecen a familias. Ese es un mecanismo creado artificialmente para lavar el dinero. Pasa en el mundo entero, pero son las normas las que hacen la diferencia.

no tenemos un sistema de contrapeso al sistema criminal. En este hay organización y el Estado es una absoluta desorganización. En la Asamblea han retrasado leyes como la de extinción de dominio, de lavado de activos, de Inteligencia… leyes que deben cumplir parámetros de doble criminalidad.

¿Cómo fue la investigación para llegar a Norero?

Norero era un desconocido pero todo esto viene de atrás. El desorden en el país aparece a raíz de la fuga de La Roca de los grandes capos, estamos hablando del 2013 al 2017. En ese periodo son eliminados casi todos. Eliminaron a toda la familia Poveda, por ejemplo. En el crimen organizado se autorregulan a través de cacicazgos, como en la política. Cesar Vernaza Quiñónez, alias el Empresario, controlaba Esmeraldas. Asesinado. Telmo Castro controlaba Los Ríos, Santo Domingo y la ruta que venía de Sucumbíos. Asesinado. Los Poveda controlaban la Bahía y los puertos de Guayaquil, les mataron. Eran llamados los cubanos. En El Oro controlaban los Cortez Ramírez, dos hermanos, asesinados. En Manabí controlaban Los Choneros. En el 2016 se da un fenómeno que es el terremoto y todo el Estado se concentra en Manabí y Esmeraldas. Eso limitó la capacidad de acción, y los capos se desplazan por avioneta a Santa Elena y hacia Los Ríos y van generando estelas de violencia y abren rutas criminales des Puyo, Ambato y Riobamba y otras por troncal amazónica hasta Cuenca. Pero, eliminar a un cabecilla no elimina el mercado sino que genera disputa entre dos o tres por ese mercado. Ahí van apareciendo los famosos Fito, JR, Norero y Rasquiña. Pero no logran consolidarse, porque se van creando subestructuras. México tiene cuatro clanes, Ecuador tiene más de 70 organizaciones criminales. ¿Quién controla todo eso? Nadie, es imposible controlarlas. Todo el mundo actúa bajo su propio interés. A la par van apareciendo otros mercados. Antes había una sola ruta por Ecuador y era por el Pacífico hacia Estados Unidos, y nada más, pero luego está Europa.

Aquí cabe una pregunta: todos esos capos son asesinados, pero ¿porqué a alias Gerald, llamado el Pablo Escobar ecuatoriano, no le pasó algo similar? ¿Fue protegido?

Sin duda que recibió una protección. Esta al final le permitió vivir y con testaferros manejando grandes cantidades de dinero. Pero Gerald ya es producto de este recambio. Él aparece como un experto transportista, porque, ¿cuántos puertos artesanales crearon en ese gobierno? Uno de esos es Jaramijó, de donde nace esta gente, además tiene Capitanía de Marina.

¿Entonces cuándo aparece Norero?

Aparece en ese tiempo, pero ligado a otras estructuras, especialmente con las que se visibilizaron en la pandemia, entre ellas la de Daniel Salcedo y encima de este hay otra estructura, fue la época cuando mataron a los israelitas. Es la estructura que está atrás de Sercop y la contratación pública. ¿A quién le compra Norero la casa? A Jordán. En ese camino de juntarse ven un negocio adicional: en el 2009, me parece, reforman la ley para que los proveedores y contratistas no reciban el anticipo, y el Estado, y sean los empresarios los que pongan el dinero para luego facturar a los Municipios. Empiezan a manejar obras en Manta o otros 40 municipios. Cuando se hizo el allanamiento a la casa de Norero se encontró información de 40 municipios metidos en contratación pública sin anticipo, con dinero de estas empresas ligadas a Norero y a la gente de la piscina de Miami.

¿Cómo dieron con Noreno?

Cuando fui comandante general inició la investigación, y esta arrancó porque desapareció y luego apareció un acta de defunción de fallecido por Covid. Antes de eso ya estaba en investigación, pero no era un blanco grande. Pero, otra vez: estas organizaciones de crimen organizado son las más bajas en la estructura, son las más violentas pero están en la base: Fito, Rasquiña, Norero… ellos no son el crimen organizado; el crimen organizado está en el nivel político, en el nivel empresarial. Se habla ya de que en el Ecuador estamos lavando entre el 8% y el 10% del PIB. Es decir, al menos ocho mil millones de dólares. Eso es brutal, con mil millones se generan 45 mil empleos. Y se da el caso del robo del ISSPOL, que está ligado con la misma gente y esos recursos servían para contratación pública.

Empiezan a manejar obras en Manta o otros 40 municipios. Cuando se hizo el allanamiento a la casa de Norero se encontró información de 40 municipios metidos en contratación pública sin anticipo, con dinero de estas empresas ligadas a Norero y a la gente de la piscina de Miami.

Es decir, estas estructuras le pusieron la mira a la contratación pública.

Sin duda. El Ecuador, dolarizado, ubicado entre los dos países de mayor producción de droga, con una debilidad institucional terrible en aduanas, en el sistema de justicia y con una concentración del poder político era el escenario ideal. Y al que levanta la voz le va a pasar lo mismo que a Fernando Villavicencio. En el Ecuador el Estado de Derecho está anulado y el principio de legalidad es inexistente.

Volvamos a Norero. Usted era comandante e iniciaron la investigación…

Yo salí de la Comandancia y volví de Ministro del Interior y pregunté por el caso Norero. Y resulta que habían cambiado a los investigadores. Conformamos de nuevo el grupo. Ahí hubo dos oficiales que salieron lastimados, a los que Lasso no supo proteger, se dejó llevar por la narrativa de La Posta y demás. Pero los generales Vargas y Ponce salieron demasiado lastimados y sin protección y no es como les pintaron. El audio que circuló fue gracias a una mala decisión de la comandante de ese entonces. Yo ya había salido cuando se reveló el caso León de Troya y creo que las cosas debieron ser tratadas con transparencia, pero al final La Posta impuso su relato. En fin.

¿Y qué pasó con los dos oficiales?

El general Ponce, sobre todo, tuvo un rol importante para la captura de Norero.  Cuando reconstruimos el equipo empezamos a mirar alternativas por dónde llevar la investigación. Y la primera alerta saltó cuando la casa de Samborondón empezó a pagar en exceso por la energía eléctrica. Aproximadamente cinco mil dólares mensuales. ¿Para qué estaban necesitando tanta luz?  Podía ser hasta un lavadero de dinero y empezamos a pedir órdenes de vigilancia y se fue desarrollando el caso hasta su culminación el 22 de mayo. Yo entré como ministro en marzo, y me reunían cada semana con los investigadores.

¿Fue una acción netamente ecuatoriana?

Sí, pero hubo el apoyo del Perú y de la cooperación internacional en estos asuntos. Recuerde que nosotros pasamos dos años, en toda la administración de María Paula Romo como ministra del Interior, sin la posibilidad de acceder a escuchas telefónicas. No quisieron firmar el convenio —fue el ministro de Telecomunicaciones, Michelena, junto con el del CIES— para tener los recursos para poner la sala de escucha telefónica. Y creamos una sala con la embajada de Estados Unidos.  La Fiscal General sabe de esto, el embajador Fitzpatrick también. Nos tocó ponernos muy duros. Y solo cuando salía el presidente Moreno del cargo logramos que el Estado ecuatoriano instale esa sala. Ahora tenemos las dos. El Estado estuvo dos años incapacitado para hacer inteligencia criminal.

Una de las investigaciones de Inteligencia Estratégica señaló que el nombre de Leandro Norero apareció cuando un grupo armado, en redes sociales, lo mencionó y de ahí arrancó la investigación.

Cuando uno sigue una pista hay mucha información que llega. Pero, la habilidad de los investigadores es determinar la línea investigativa y formular una teoría del caso, basada en evidencias. Había mucha información. Por ejemplo, que estaban ligados a las masacres carcelarias. A los cinco días de que me posesioné como ministro del Interior se armó el primer motín en la cárcel de Turi, en Cuenca. El responsable, alias Madrid. Lo sacamos de ahí y fue el primero con el que reinauguramos La Roca. Lo trasladamos en un avión militar desde Cuenca hasta La Roca. A los quince días, el juez Curipallo ordenó el traslado a Santo Domingo. A las tres semanas hubo otro motín en Santo Domingo. Se movilizaron treinta reos desde Turi, para provocar esto. Ahí aparece uno de los chats que ahora ya está circulando, en el Norero le dice a la funcionaria de Comunicación Social de la administración de Justicia de Guayaquil, Mayra Salazar: “este hp de Carrillo me quiere mandar a La Roca, es que este le obedece a JR”.

pasamos dos años, en toda la administración de María Paula Romo como ministra del Interior, sin la posibilidad de acceder a escuchas telefónicas. No quisieron firmar el convenio —fue el ministro de Telecomunicaciones, Michelena, junto con el del CIES— para tener los recursos para poner la sala de escucha telefónica.

¿Y eso?

No es por ahí. Cuando se detuvo a Norero, no teníamos habilitada La Roca. Él mencionó a JR porque así eran sus disputas. Eso es no entender cómo funciona el sistema. Como ellos no aplican la legalidad, creen que la Policía o el Estado tampoco lo hace. Un general de la Policía no puede ordenar que acabe una investigación. Para eso están la Fiscalía y los jueces, ni se pueden ordenar traslados carcelarios. Eso no lo puede hacer ni un ministro ni el presidente ni un general. Debe haber informes, por ejemplo, de la SNAI. El ministro del Interior no puede hacerlo, de ninguna forma.

¿Cuándo detienen a Norero ya se sabía la dimensión del caso?

Sí, ya se sabía que estaban ligados con la contratación pública. Ya se sabía que esto se trataba de gobernanza criminal, no era un delito de dos o tres. Gobernanza en 40 municipios haciendo obras públicas con recursos criminales. Con complicidad de todos los alcaldes, de los actores políticos.

¿Esto es ya una estructura empresarial, un holding?

Volvamos a las tres estructuras del crimen organizado, si no hay estas tres no se configura. Por eso están todos ligados, unos consciente y otros inconscientemente se van metiendo y luego es muy difícil salir. Cuando se detuvo a Norero, el riesgo de todos los que actuamos empezó a subir. Yo tuve múltiples amenazas, por ejemplo cuando Norero dice que lo quiere mandar a La Roca mi riesgo subió. Porque sin duda detrás de Norero estaba todo esto, ellos estaban maquinando cómo buscar jurisdiccionalmente los mecanismos para salir.

¿Con qué capitales la red de Norero entró a la contratación pública?

Con capitales para lavar, no solo del narcotráfico sino también de contrabando, minería ilegal, tráfico de personas, tráfico de armas, microtráfico y corrupción en la contratación pública. Y se empieza a mirar se pueden ver a los actores políticos que han estado durante todo este tiempo en los escándalos. Es la estructura política. ¿Quiénes manejan los puertos en Guayaquil, históricamente? Y, ¿por qué eliminaron a la familia Poveda, que manejaba inicialmente el contrabando en la Bahía? Los Poveda se autodenominaron los Cubanos porque venían del barrio Cuba, de Guayaquil, y ahí crecieron en el mundo criminal, en el contrabando. En Ecuador la economía informal ha superado a la formal. Desde un trámite cualquiera hasta los charoles de cigarrillos en todas partes, mercadería de todo tipo que ingresa. Ecuador no sabe cobrar impuestos, lo único que sabe es cobrar el IVA, porque es lo más fácil. La economía informal manda. Si no, de dónde tanto edificio, tanto patio de carros, tanto almacén, tantos restaurantes, tantos hoteles. Si la demanda no ha crecido, ¿cómo crece la oferta?

En los chats de Norero, lo dice la Fiscal, aparece que pagó 250 mil dólares a un juez de Santo Domingo para liberar a Jorge Glas. En esto estaría comprometido el general Pablo Ramírez, director del SNAI en ese entonces. Ahora que usted está afuera del Gobierno ¿hubo un pacto político para liberar a Glas?

Creo que Francisco Jiménez jugó un rol muy opaco en todas estas cosas. Indiscutiblemente que el gobierno de Lasso favoreció a la salida de Glas.

¿Pactó este funcionario con el correísmo para sacar a Glas?

No puedo responder a eso, porque no he participado en alguna reunión. Pero los indicios dirían que al menos fue negligente, en lo que al Ejecutivo le correspondía, para frenar la salida de Jorge Glas. Quien debería responder es el funcionario que manejaba la política.

En Ecuador la economía informal ha superado a la formal. Desde un trámite cualquiera hasta los charoles de cigarrillos en todas partes, mercadería de todo tipo que ingresa. La economía informal manda. Si no, de dónde tanto edificio, tanto patio de carros, tanto almacen, tantos restaurantes, tantos hoteles. Si la demanda no ha crecido, ¿cómo crece la oferta?

Resulta muy grave relacionar el pago de Norero, un narcotraficante, para sacar a Glas con el pacto político para sacar a Glas. Significaría que esa orden de sacar a Glas vino desde arriba y fue ejecutada por un narco.

En el Ecuador, las organizaciones criminales no se eliminan por venganza. Se eliminan a las personas sobre las cuales se tienen dudas de que puedan vender o entregar información. Por eso eliminan a la gente, para silenciar las evidencias que pueda tener. Nadie preguntó, hasta semana que salta el caso Metástasis, sobre el asesinato de Norero. Que lo mataron en una de las masacres carcelarias, nada más se dijo.  Nadie se preocupó entonces de responder ¿quién está detrás de la muerte de Norero?

¿Y cuál es su teoría?

Allá voy. Igual, ¿quién mató a Fernando Villavicencio? Del tamaño del pescado es el pescador. Yo no puedo pescar un tiburón con una caña artesanal. Se necesita un arpón. Si el pescado es así de enorme, un buque es el que está encima. ¿Quién mató a Norero, a Villavicencio, a Chérrez, a Agustín Intriago y un sinnúmero de casos como estos? Eso es lo que hay que preguntarse, porque ahí se va a encontrar al grande.

¿Usted cree que a Norero lo asesinaron para silenciarlo?

Para silenciarlo. Que ya en algún momento pudo haber empezado a entregar información. Creo que uno de los errores del gobierno de Lasso fue mantener a un oficial general en servicio activo frente al SNAI. Yo ya no estaba pero lo dije, porque era contraproducente. A él lo pusieron la ministra Alexandra Vela y la comandante general Tania Varela, yo no era ni comandante ni ministro. Lo que hice fue decirle al Presidente la forma para dar una salida. Lo primero, acabar con esa comisión pacificadora, que no funcionaba. Ahí está el rol de la comisionada colombiana que aparece en un audio que tiene complicado al general Ramírez. Es por conversaciones de terceros, donde le mencionan, y no sé si tendrán el sustento necesario, pero que haya un principio de legalidad. Para mi fue un error gravísimo el haber puesto a un general en activo en el SNAI. Mi papel fue pedir que lo saquen, insistí desde el inicio. También sobre la comisión pacificadora, con la que se produjo la mayor violencia en las cárceles, además se vivieron esos mecanismos de privilegios para determinados personajes. Eso es anular el Estado de Derecho. Sin embargo, ese era el mecanismo para abrir la puerta hacia un pacto “de buena fe".

¿Cómo se explica que en el gobierno de Lasso la violencia en las cárceles y en las calles se dispare?

Fui comandante general de la Policía Nacional hasta marzo del 2021 y la tasa de homicidios fue de 7 por cada cien mil habitantes. Eran 1200 muertes violentas por año. Y el promedio mensual era de cien. Ahora es de cien cada semana. Cuando termina el gobierno del presidente Moreno, en el recambio político con Lasso, el fenómeno de la violencia empieza a crecer exponencialmente. De tal forma que en los últimos seis meses del 2021 se duplica la tasa de homicidios y llega a 14, con 2600 muertes violentas. El promedio mensual era de 220 asesinatos. En el primer trimestre del 2022 ya era de 330 muertes promedio por mes, disparadas en Guayas, Esmeraldas, Los Ríos. El primer acto de contención que hico como ministro del Interior fue en El Guasmo, porque recordarán que en enero de ese año (yo entro en marzo) un comando armado generó una masacre en el sector la Playita del Guasmo. Y le dije al Presidente Lasso que se debía hacer un acto en el mismo lugar, porque a esa gente no se le había reparado nada y había que tener control en esa parte del estero, que conectaba con Durán. Se hizo el primer acto simbólico de lanzamiento del plan de contención, y se hizo algo pero empezaron los problemas políticos con la alcaldesa de Guayaquil y no pudimos coordinar adecuadamente. En algún momento el presidente me dijo que ya no hable con la alcaldesa en temas de seguridad. Y designó a Ordóñez y Jiménez. Y no hubo una solución. Cuando salí, en septiembre y el promedio estaba en 350 homicidios mensuales. Llegó Zapata de ministro del Interior y en noviembre hacen el primer gran movimiento carcelario y asesinan a 16 policías en las UPC y hasta ahora no retiran los costales con piedras que pusieron para blindar las UPC, porque no había plata para reforzar la seguridad. Y esa ola de violencia siguió hasta en ese año tener 27 homicidios por cada cien mil, se volvió a duplicar.

El primer deber del Estado es defender la vida y si eso causaba los asesinatos había que cambiar de política. Ahora, ¿dónde se incauta? El 88% de la droga se incauta en contenedores. No a través de un trabajo de Inteligencia sino por el de los perros, o producto del azar o de soplos en el puerto. ¿Cómo se puede trabajar así?

La teoría del ministro Zapata era que se estaban matando entre ellos…

Sí, y la de Diego Ordóñez era la peor: el Estado es tan eficiente porque está incautando droga y como están incautando entonces había una reacción. El primer deber del Estado es defender la vida y si eso causaba los asesinatos había que cambiar de política. Ahora, ¿dónde se incauta? El 88% de la droga se incauta en contenedores. No a través de un trabajo de Inteligencia sino por el de los perros, o producto del azar o de soplos en el puerto. ¿Cómo se puede trabajar así? La interdicción tiene que ser en la frontera, en un trabajo investigativo y por eso es que muchas veces dicen que han capturado cinco toneladas de droga, pero no hay el propietario, o se captura al conductor y se llenan las cárceles de esta gente. Esa es una narrativa que nosotros mismo le damos al crimen organizado para que se fortalezca. La otra es decir que es una lucha por el territorio. Está bien, pero ¿dónde están los asesinos? En cada evento criminal se recogen alrededor de 40 indicios balísticos, ¿dónde están las pericias? Y de cada pericia ¿dónde están los informes de ADN para identificar a las personas? El Ecuador es el único país que no tiene una ley de ADN, ¿dónde está? El Ecuador la necesita ya. Cada que alguien carga una munición queda el registro del ADN y si hay registro balístico me tiene que decir quién cargó el arma.

¿Y por qué se necesita una ley de ADN?

Yo recojo información por distintos mecanismos. Por ejemplo, voy al hospital, a la cárcel, a un banco y cualquier institución y dejo mi huella. Esto hay en todos los países, menos en el Ecuador.

¿Es a propósito?

Pero lógico. Sin ley de extradición, sin ley de Inteligencia, sin ley de ADN, sin ley de lavado de activos… Si no hay leyes de calidad no se puede luchar contra el crimen organizado y la violencia. El gobierno dice haber hecho un pacto de gobernabilidad, pero este consiste por ahora en sacar leyes que benefician a los grupos económicos donde están sus familiares y no en las leyes necesarias para cambiar la situación. En el CAL no están presentado, ningún proyecto de ley para luchar contra la inseguridad.

En los chats de Norero sale una información en la cual se informa a Norero que usted se iba a reunir con un tal A1. Y que Norero era tan importante que hasta los ministros lo recibían ¿Usted habló con alguien sobre Norero, o tomó alguna decisión para favorecerlo?

Sobre esa nota que salió en Expreso debo decir que el 10 de agosto asesinaron a un periodista en Montecristi, Gerardo Delgado. Y recibí una llamada de Agustín Intriago. Yo no creo que en el chat diga A1, sino AI, Agustín Intriago, el alcalde de Manta, quien me pidió una reunión urgente para convocar a un consejo cantonal de seguridad, al cual asistí cinco días después.  Esa es toda la información, no hay nada más que especular. Era el alcalde de la ciudad y hubo una conmoción enorme por el asesinato del periodista Delgado y el alcalde convocó a un consejo de seguridad. Yo jamás he conversado con algún narcotraficante o a favor de alguno. Además, estos chats en particular son conversaciones sobre terceros en donde involucran a otras personas, en donde conversan mafiosos y ponen nombres de terceros. No tiene sentido. Yo no he participado ni he interactuado con ninguno de ellos, salvo con Agustín Intriago que en ese entonces era alcalde de Manta.

En lo personal ¿cómo se sintió cuando saltó el caso Metástasis, ¿se sintió reivindicado? Porque todos aquellos que tuvieron que ver con la caída de Norero y otros criminales fueron atacados mediáticamente y hasta censurados políticamente.

Somos proscritos para la política, porque nos tocó enfrentar. ¿Qué está atrás de esto? Octubre del 2019, el robo al ISSPOL, la detención de Leandro Norero, el levantamiento de junio del 2022 y el operativo en la mina ilegal de Buenos Aires. Esos son los motivos por los cuales a Patricio Carrillo lo quieren fuera de la política. A María Paula Romo, casi por los mismos mecanismos la han perseguido. Ella tuvo un enfrentamiento fuerte en el gabinete con Santiago Cuesta, es la verdad. ¿Y qué estaba atrás? Sercop, contratación pública. La causa fue la pugna de poder por la contratación pública. Ahí están los temas de Pedernales, de los hospitales… Si algo necesita el país es replantear instituciones como las aduanas, el Sercop, la UAFE, SRI, porque la corrupción nos rebasa en todos los espacios. Pero miro con esperanza lo actuado por la Fiscal General. No tengo frustraciones al respecto, al final he servido casi 40 años en la vida policial, y trauma tras trauma uno lo va superando. No todo sale como uno quisiera o como es lo ideal, hay varios factores que lo impiden, pero el tiempo va dando la razón. 

¿El tiempo le dio la razón a usted?

Creo que sí, pero ahora me siento con más temor sobre mi seguridad. Yo ando solo, no tengo seguridad del Estado y fue parte de la detención de Norero. Norero, mire, era un personaje menor, detrás de él está todavía un poder enorme buscando cazar a presas grandes. Veo con preocupación que esto pueda disparar olas de violencia selectiva. Veo con preocupación el rol de actores políticos de pensar que esto está asociado con personas y no con estructuras criminales. 

GALERÍA
Gral. Patricio Carrillo: detrás de Leandro Norero hay todavía un poder enorme
 


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