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13 de Diciembre del 2021
Historias
Lectura: 25 minutos
13 de Diciembre del 2021
Fermín Vaca Santacruz
"La lección que nos deja la pandemia es que la tecnología llegó para quedarse": Alejandro Ribadeneira
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Fotos: Luis Argüello. PlanV

 

El secretario de Educación Superior pasa revista a la situación actual del sistema universitario. Habla sobre los recursos, la relación del Estado con los centros de educación superior, la educación tecnológica y el impacto de la tecnología en la enseñanza universitaria.

ALEJANDRO RIBADENEIRA

Ingeniero eléctrico por la Escuela Politécnica Nacional. Tiene una maestría en Matrimonio y Familia por la Universidad de Navarra y otra en Energías Renovables y Sostenibilidad Energética por la Universidad de Barcelona. Fue decano de la Facultad de Economía de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, subdecano de la Facultad de Ciencias Administrativas de la Universidad Central del Ecuador, director general del IDE Business School y rector y presidente del Consejo de Regentes de la Universidad Hemisferios.

¿Cuántos cupos hay para el ingreso a la universidad y cuál es la demanda?

El semestre pasado,  en el proceso de admisión, se inscribieron para rendir el examen  255 mil personas, esa era la demanda bruta pero de los 255 mil  solamente 225 mil aproximadamente rindieron la prueba. Tenemos aproximadamente 120 mil cupos de las universidades públicas y algunos cupos que nos dieron las universidades del sector privado y los institutos.  Vamos a aumentar 30 mil cupos de lo que ha sido tradicionalmente la oferta de las universidades y escuelas politécnicas  y de institutos. En apenas tres meses conseguimos subir 30 mil cupos, alrededor del 30%.  Pero entre los 120 mil cupos frente a 220 mil aspirantes hay efectivamente diferencia pero aún así, a pesar de que haya diferencia todavía teníamos cupos sobrantes. Inclusive luego de la cuarta postulación sobraron alrededor de diez mil y pico de cupos.

¿Por qué sobran cupos?

Hay varias causas. En esta ocasión ofrecimos a la persona interesada en acceder al sistema de educación superior un test de orientación vocacional para ayudar a la personas a identificar cuáles son sus potencialidades, por dónde debería caminar, porque todo el mundo apunta a medicina, odontología, derecho, psicología, educación o administración y nos preguntamos si será que necesitamos tantos médicos, odontólogos, psicólogos.

Uno tiene que tener claro qué es lo que quiere y cuáles son sus capacidades porque un tema es el anhelo y otra cosa es la capacidad para hacerlo. La mayor cantidad de cupos sin utilizar que no ha sido aceptado por la gente son los cupos de las carreras técnicas y tecnológicas, cuando es un contrasentido pues todo el mundo está caminando hacia las carreras cortas.

Hoy participé en un panel del Banco Mundial en donde se  presentaba los resultados de un estudio realizado en Latinoamérica y el Caribe sobre carreras cortas y se veía que el futuro está en las carreras cortas pero no una carrera corta cualquiera, sino que esté vinculada con el sector productivo, que dé solución a los problemas que sector productivo enfrenta en nuestros países.

La mayor cantidad de cupos sin utilizar que no ha sido aceptado por la gente son los cupos de las carreras técnicas y tecnológicas, cuando es un contrasentido pues todo el mundo está caminando hacia las carreras cortas.

En el Ecuador, por las razones que todo el mundo conoce, se produjo una especie de antítesis entre la academia y el sector productivo motivado por unas políticas públicas que realmente ponían en contraposición a los dos sectores. Yo creo que tenemos que romper esa barrera y volver a acercar al sector productivo con la academia, para que la academia no ofrezca cualquier cosa sino que ofrezca aquello que el sector productivo y también el sector público anhelan como talento humano calificado.

¿Cómo fomentar estas carreras cortas vinculadas al sector productivo?

La reforma de la Ley de Educación Superior del año 2018 permite que las universidades también ofrezcan esas carreras técnicas, participe también en un evento de la Universidad Técnica Particular de Loja en donde se ofrecían dos nuevas carreras tecnológicas para el servicio de la comunidad y vinculada con un centro productivo. Tenemos que ir incentivando a los institutos, actualmente tenemos un proceso engorroso de aprobación de programas que pasan por la Senescyt y pasan por el Consejo de Educación Superior y ese es uno de los anhelos que teníamos  con el presidente Guillermo Lasso cuando en el mes de agosto presentamos a la Asamblea Nacional una pequeña pero sustancial reforma a la ley para dotar de mayor autonomía académica a esas instituciones, de manera que la oferta académica sea muy rápida, muy ágil que tenga la posibilidad de ir acompañando a las necesidades de los tiempos modernos.

Si uno sigue ofreciendo la misma carrera durante mucho tiempo, con toda seguridad esa carrera va a llegar a ser obsoleta ya no tiene demanda. La Comisión de Educación de la Asamblea decidió combinar 14 proyectos para hacer una gran matriz, una gran reforma de la Ley de Educación Superior, pero ¿para cuándo?¿Para el próximo año?

El Ejecutivo también tiene la posibilidad de tomar medidas en su propio ámbito,  ¿qué otras medidas pueden tomar ustedes para estimular que las personas se dediquen a una profesión que puede ser más rentable que les puede permitir insertarse al mercado laboral?

Estamos diseñando una campaña muy fuerte para promover en la juventud ecuatoriana el que se enfoque en las carreras técnicas y tecnológicas que son de tercer nivel y tenemos que apoyar esa esa idea y tenemos que potenciarla. Aclaremos en el reconocimiento social viene desde el lado del Gobierno pero también viene del lado de la de los organismos internacionales como por ejemplo, el Banco Mundial  que sostiene que las carreras cortas no son esos cursos cortos que te ofrecen de dos meses, de cuatro meses sino son carreras de dos años, dos años y medio frente a una carrera universitaria que dura cuatro cinco o seis años. No todos los que tienen un título de tecnólogo quieren seguir una ingeniería y no todos o no todo tipo de personas que tienen título de tecnólogo en asesoría financiera quieren ser ingenieros en finanzas. Tenemos que ofrecer esa posibilidad y eso tenemos que trabajar conjuntamente con el Consejo de Educación Superior, una vez que este consejo quede definitivamente conformado a través de un concurso de oposición y merecimientos para que se designe los nuevos miembros.

Si uno sigue ofreciendo la misma carrera durante mucho tiempo, con toda seguridad esa carrera va a llegar a ser obsoleta ya no tiene demanda. La Comisión de Educación de la Asamblea decidió combinar 14 proyectos para hacer una gran matriz, una gran reforma de la Ley de Educación Superior, pero ¿para cuándo?¿Para el próximo año?

Este tipo de carreras de alguna manera tienen una suerte de estigma de prejuicios sobre ellas y es porque hay una visión aspiracionista todo el mundo quiere tener una una sino tres maestrías y si llega a ser PhD mejor. ¿Usted cree que este aspiracionismo precisamente es el que evita que la gente pueda buscar otras opciones de educación?

Tenemos que romper ese candado y tenemos que permitir que el tecnólogo pueda acceder a la universidad, no para empezar desde cero, sino reconociendo la trayectoria académica en las carreras tecnológicas. Eso lo podemos hacer desde el mismo Ejecutivo con una reforma por ejemplo del Reglamento General de la Ley de Educación Superior que permita acortar tiempos, que permita que los procesos no sean tan extensos porque uno cuando ve la realidad de los procesos de aprobación son largos, de seis meses a un año no importa si es carrera universitaria o una carrera técnica o tecnológica. Creo que es necesario refrescar el sistema de educación superior por eso, la propuesta es eliminar las trabas para que sean mucho más ágiles y ofertar carreras pertinentes para resolver problemas concretos del territorio, pues no es lo mismo un instituto técnico que está en Loja que uno que está en Quito o uno que está en Santo Domingo de los Tsáchilas, son diferentes territorios diferentes anhelos, diferentes realidades.  El cambio tecnológico es impresionante.

¿Qué lección nos deja la pandemia en la posibilidad de hacer una nueva enseñanza en la educación superior con la posibilidad de dar clases de manera telemática o que bibliotecas enteras sean puestas en línea cómo pueden beneficiar a la educación superior estos cambios que deja la pandemia?

La pandemia nos ha dejado una lección inmensa que es la tecnología y que llegó para quedarse, no para resolver solamente el problema de la pandemia.  La presencialidad dejó de tener tanto sentido, aunque sí tiene algo de sentido porque hay carreras, por ejemplo, el  uso de laboratorios que en la mayor parte de los casos tiene que ser presencial, pero por ejemplo una carrera de derecho básicamente puede ser una carrera virtual, a distancia, telemática, una carrera de administración igual. 

Pero tenemos que vincular esas carreras con cierto productivo, para que la gente vaya a hacer prácticas profesionales en un bufete de abogados, en el caso de los abogados o en las carreras de administración que avancen en las empresas. Hay que reconocer algo que posiblemente estamos perdiendo de vista  aquellos que hemos sido académicos durante mucho tiempo, es que la nueva generación es distinta de la generación anterior, la nueva generación quiere el empleo y ya quiere capacitarse ya quiere tener el trabajo mañana no quiere esperar 5 años, es una nueva juventud, tiene nuevos anhelos y si no nos adaptamos a eso estamos perdiendo el tren de la historia.

Conversaba con una nieta mía que se graduó en España en marketing y está trabajando en una empresa internacional que tiene oficinas en Madrid,  en Colombia y en  México yo le preguntaba si quiere hacer la maestría  y me decía abuelo no estoy segura yo prefiero ir aprendiendo en el día a día, he aprendido si tenía conocimientos básicos y bases sólidas en mi carrera de grado en donde estoy aprendiendo mucho más es en el día a día de mi trabajo.

Hay que reconocer algo que posiblemente estamos perdiendo de vista  aquellos que hemos sido académicos durante mucho tiempo, es que la nueva generación es distinta de la generación anterior, la nueva generación quiere el empleo y ya quiere capacitarse ya quiere tener el trabajo mañana no quiere esperar 5 años.

Pero hay quienes piden maestría hasta para puestos con salarios bajos actualmente, con lo que devalúan la maestría y empobrecen el mercado laboral...

Eso cambió, ya no se están pidiendo maestrías o doctorados, mi nieta me contaba que ella entró en un proceso desde abajo ahí en su empresa hace poco tiempo atrás ahora ya la ascendieron por su calidad de trabajo y ahora están contratando a las personas que les reemplacen a ella y sabe quiénes están apostando y quién estaba entrenando es a personas como maestrías. Tenemos que pensar distinto. 

En su gestión se ha hablado de recortes o reasignaciones de recursos para becas y un grupo de universidades privadas cofinanciadas por el Estado dijo que corrían el riesgo de no poder entregarlas, ¿cuál es su visión al respecto? 

La universidad privada tiene que dar becas al 10 por ciento de su planta de estudiantes regulares con el cien por ciento o su equivalente en ayudas económicas, es lo que dice la Ley de Educación Superior, esa es una obligación legal de las universidades particulares y estamos ahora definiendo algo que no se ha definido en los 10 años de la Ley de Educación Superior se creó en el año 2010, en octubre del 2010 y hasta hoy en el año 2021 no se ha elaborado el Reglamento de Becas que defina qué se entiende por beca, por beca parcial, por ayuda económica, a quienes van a estar dirigidas,entre otros temas.

¿Cómo funcionaba el programa de becas del correísmo?

Fueron  becas dadas por el Estado ecuatoriano en una época en la que habían  bastantes recursos, pero creo que tenemos que priorizar la beca nacional, queremos definir exactamente  en el Reglamento que es lo que es una beca completa y qué implica la beca que no puede tener ninguna condición de retorno y debe financiar aspectos como la colegiatura,  la matrícula, salvo algunos derechos o los viajes, pero sí el uso de los laboratorios sí  el uso del servicio médico y el seguro médico que tiene que tener cada universidad para cada uno de sus estudiantes eso sí está incluido dentro de la beca no pueden cobrar aparte. Queremos entrar en un proceso de socialización y de apertura con las universidades para que también puedan opinar, pero tendremos que llegar a intentar ponernos de acuerdo. Estamos siempre abiertos al diálogo.

Hay universidades particulares que son  cofinanciadas, que reciben fondos del Estado para becar,  allí sí tenemos que hacer un trabajo mucho más minucioso porque el Estado está entregando fondos a una universidad particular, estos fondos tienen estar sujetos al control del organismo de control pertinente que es la Contraloría pero también tiene estar sujeto a la reglamentación que emite la Senescyt .Esa beca debería favorecer a las personas que están en los quintiles más bajos de la cadena de social.

¿Se realizan auditorías de cómo se usan estos recursos estatales y a quién benefician?

El órgano de control nato de los fondos públicos es la Contraloría, sé que hay algunos casos que sí ha hecho control pero no puedo aseverar que en todos los casos. Es importante porque uno tiene que rendir cuentas de esos fondos y tiene que rendir cuentas a través de los estados financieros y los estados financieros tienen que presentarse al Consejo de Educación Superior y a la Senescyt no solamente las universidades de particulares sino todas las universidades deben presentar sus estados financieros y también las universidades de postgrado.

Precisamente hubo una queja pública de la Universidad Andina sobre la reducción de sus rentas, ¿cuál es su versión al respecto?

Lo que es verdad es que nosotros tenemos un incremento de alrededor de 25 millones de dólares de los fondos que proceden del Presupuesto General del Estado por conceptos de financiamiento de la gratuidad y del Fopedeupo, que se financia con recursos del IVA y del impuesto a la renta y aparte de eso hay dos fondos que llaman de compensación por donaciones que compensan las donaciones de impuesto a la renta que recibían las universidades particulares y las públicas hasta el año 2007 cuando el presidente Rafael Correa decidió eliminar esa posibilidad. Actualmente los recursos son de mil 155 millones o sea en estos temas ha habido un incremento de 25 millones. Otra fuente que es importante es la fuente de autogestión, que se alimentaba en el año 2020 por ejemplo a través de la devolución del iva, Tras un dictamen de la Corte Constitucional, para el año 2022 ya no está prevista la devolución del iva por lo tanto allí hay una disminución. Hay otros fondos de autogestión,por ejemplo costos de segundas y terceras matrículas  o los cursos posgrado, que no se consideran dentro de la gratuidad. Es importante resaltar que allí sí puede haber una disminución, pero no es por culpa del Estado sino porque es la realidad nueva sobre la devolución del IVA y sobre cómo deben manejar sus fondos de autogestión.

Lo que es verdad es que nosotros tenemos un incremento de alrededor de 25 millones de dólares de los fondos que proceden del Presupuesto General del Estado por conceptos de financiamiento de la gratuidad y del Fopedeupo, que se financia con recursos del IVA y del impuesto a la renta y aparte de eso hay dos fondos que llaman de compensación por donaciones.

Los profesores universitarios se quejan de una excesiva burocratización del proceso universitario, dicen que pasan  más tiempo llenando formularios que dando clase ¿ha cambiado esta realidad o se me sigue solicitando este tipo de papeleo? ¿Quién lo pide y para qué?

No es verdad que sea la Senescyt quien solicite sino que es el sistema de educación superior.  Hay un sistema de información en donde cada universidad tenía que cargar información, una cantidad ingente de información, que creo que alguna es relevante y otra no tiene sentido. Tenemos que transformar ese sistema de información. Se pide datos como  qué profesor están dando clase tiempo completo, cuáles son los profesores a tiempo parcial, cuáles son profesores ocasionales, cuáles son las remuneraciones de los profesores, pero tener que cargar todos los años el contrato de un profesor me parece que es absolutamente inoficioso y además una exageración porque si eso se puede controlar con el Ministerio de Trabajo. Todo esto lo pedía el órgano de aseguramiento de la calidad de la educación superior que no es la Senescyt y también incluía la distribución de la carga horaria, así como un reglamento de escalafón docente que asignaba horas específicas para una tarea o  para investigación, para vinculación para docencia y el profesor pasaba llenando formularios  y la universidad tenía que cargar información en ese sistema.

¿Y este sistema sigue funcionando?

Sí, sigue funcionando pero tenemos que desmontarlo, es la primera tarea que nos hemos propuesto con nuevos funcionarios del Consejo de Aseguramiento de la Calidad y con los delegados del Ejecutivo. También vamos a proponer lo mismo al Consejo de Educación Superior pues tiene que haber un sistema mucho más sencillo mucho más flexible, con la información que es relevante y que es necesaria pero no que información que es abundante e innecesaria y que consume una enorme cantidad de tiempo. Pedían por ejemplo cosas como el nombre y apellido del profesor, dirección domiciliaria, teléfono celular y teléfono fijo, correo electrónico. 

¿Cuáles son sus perspectivas para este año 2022, cuáles serían las prioridades de su gestión?

Yo diría que hay varias prioridades que son importantes y que tenemos trabajar simultáneamente no en paralelo. Uno es el tema del reglamento de becas, queremos simplificar el reglamento del sistema de admisión para no volverlo demasiado complicado, para que la gente entienda mucho más fácilmente cuál es el proceso. También que la Senescyt se vuelva una entidad mucho más ágil mucho más cercana a la gente. Otro tema que es importante es cómo podemos manejar la fórmula de distribución de recursos para universidades, eso es un tema esencial y nos vamos a sentar con las universidades con todas y cada una de ellas para hacer mesas de trabajo y poder definir un nuevo modelo de fórmula, que permita que esos recursos sean más equitativamente distribuidos y mejor distribuidos. Tengo el  firme convencimiento de que trabajando todos en conjunto lo vamos a conseguir, porque del diálogo salen muchas cosas, de la acción unilateral de una institución o de la otra no se consiguen objetivos de largo plazo yo quisiera que la fórmula que definamos hasta junio de este próximo año dure cinco años, tenga larga duración.

Es  tema importante también cómo potenciamos las carreras técnicas y tecnológicas cómo potenciamos a los institutos superiores especialmente a los públicos. Estos institutos eventualmente podrían tener una capacidad de autogestión y de independencia de la Senescyt, porque un instituto técnico puede generar servicios pero no los puede vender porque no puede facturar porque la factura tendría que ser con el RUC de la Senescyt y no puede tener actividades comerciales.

Me parece que es injusto que un instituto dependa solamente de las fuentes de financiamiento del Estado a través de la Senescyt y no pueda generar otros fondos de autogestión como hacen las universidades.

Me parece que es injusto que un instituto dependa solamente de las fuentes de financiamiento del Estado a través de la Senescyt y no pueda generar otros fondos de autogestión como hacen las universidades.

¿Cómo encontrar un equilibrio entre la libertad que propone el Gobierno y  la necesaria rectoría que debe tener el Estado porque las universidades tampoco pueden ser islas, ni feudos ni negocios comerciales sin control alguno?

Por medio del control de la calidad de los programas y de los graduados. La medición de la calidad debería conducir a qué tipo de graduado tienes, qué índice de empleabilidad tiene, su rango de remuneración, así como cuánto tiempo se ha demorado ese graduado en tener su título. Hay que repensar hay que buscar la manera como podemos hacer las cosas pero la calidad se ve en el índice de deserción y el índice de graduación, se mide en el tema de remuneraciones el tema de empleabilidad así se ve en eso y también se ve la calidad en la investigación que hace. Ecuador está en un momento de crisis económica y tenemos que aprovechar los escasos recursos del Estado de la mejor manera posible y la mejor manera posible es hacer investigación para resolver problemas concretos del país, en el campo agrícola, en el campo industrial y en el campo del comercio. Estos campos son esenciales para el desarrollo del Ecuador yo creo que esa es una tarea que tenemos seguir trabajando todos los días y potenciando las carreras técnicas y tecnologías de corta duración. 

 

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