Back to top
9 de Marzo del 2020
Historias
Lectura: 15 minutos
9 de Marzo del 2020
Redacción Plan V
Yolanda Yupangui: debemos tener abogados muy profesionales, pero sobre todo humanistas
0
Ella es candidata a presidir el Colegio de Abogados de Pichincha. Desde su condición de jueza, funcionaria judicial y abogada, reflexiona sobre los desafíos del gremio de abogados en los tiempos modernos. Plantea salidas a los problemas del gremio, pero también cambios en el sistema de justicia para hacer de los servidores judiciales, personas formadas con ética, calidad profesional y humanidad.

No soy continuista, dice Yolanda Yupangui, abogada, ex jueza y, entre siete, candidata a dirigir el Colegio de Abogados de Pichincha, (CAP). Lo dice aunque ella fue vicepresidenta del primer periodo del presidente saliente, Ramiro García, y directora en su segundo periodo. En Pichincha hay 16.000 abogados registrados, pero en el Colegio hay 6.000 afiliados. Pero solo votan cerca de 2.000. Hay mucho ausentismo y el CAP enfrenta una renovación en momentos complejos para la Justicia ecuatoriana, en un periodo de transición.  Plan V habló con Yupangui sobre sus planes y reflexionó sobre la trascendencia de esta profesión.

¿Cuáles son los avances que usted destacaría en el CAP y que mantendría en caso de ganar?

La llamada academización del Colegio, dándole un tinte más cultural, más formal. Se formó la Escuela de Capacitación Permanente, se han dictado un promedio de 80 cursos ordinarios. Tenemos tres cursos internacionales, y se dio la ampliación de la actividad del Colegio. Se logró que todos los colegios provinciales trabajemos en equipo y se formó la Federación Nacional de Abogados. En lo físico hay que valorar la reconstrucción y remodelación de la sede del Colegio y lograr que se le declare casa patrimonial. Estoy más que consciente que la labor de Ramiro posicionó al CAP a un plano superior. Ha sido tiempo, esfuerzo, trabajo y relaciones. 

¿En qué ha fallado ese equipo?

Fallamos en la preocupación por las necesidades más directas de los agremiados. Visité a compañeras juezas y ellas me decían que ellas también son abogadas y, dijeron, quisiéramos saber qué han hecho por nosotras, y tuve que bajar la cabeza. 

¿Y qué esperan las abogadas juezas que se haga por ellas?

Una labor transversal con el Consejo de la Judicatura. El gremio tendría que buscar una interrelación. Hay otros candidatos que dicen lo mismo, pero hablan de luchar, de vencer, de confrontar. Yo no soy confrontativa, me guían la razón, el entendimiento y las normas, y sobre todo, la Constitución. Si existen normas, por qué no hacerlas respetar. Tenemos que trabajar por todos, pero con sensatez, como profesionales que somos. Si no hay un canal entre la Judicatura y el Colegio de Abogados —haciéndole ver la situación que viven no solo los jueces sino todos los funcionarios judiciales— hay que hacerlo. Fui directora provincial del Consejo de la Judicatura de Pichincha. Sé lo que ahí pasaba, pero desde ese puesto no se puede hacer mucho.

¿Y qué es lo que ahí pasa?

Hay maltrato para los empleados. Me refiero a que el juez y el empleado judicial tiene que estar supeditados al menos al coordinador. Y si este dice que sales a las diez de la noche, se sale a esa hora. No hay consideraciones familiares, de que viven dentro de un terrible estrés. Los servidores judiciales necesitan más sociabilización, no solo entre ellos sino en un círculo más amplio. Trabajan intensamente, tratan de sacar la mayor cantidad de sentencias, de hacer más trámites, porque se les evalúa por cantidad y se descuida la calidad. 

¿Y qué ha hecho usted frente a eso?

Una de las cosas que hice cuando estuve en el cargo fue generar la unidad de salud integral. Fue un primer trabajo, y sin recursos, pero sí con la ayuda de las mismas psicólogas de las unidades judiciales, con los médicos del Consejo de la Judicatura. Esta unidad era para hacer un análisis y dar soluciones a las situación en que se encontraban los servidores judiciales. Los jueces, especialmente, están sometidos a una tensión muy fuerte. Sobre todo los penales, no solo por su trabajo sino porque viven en un contexto de violencia, viven entre violentos. Ellos conocen y sentencian la violencia. Y eso puede generar que esos comportamientos se repitan en sus hogares y relaciones personales. Eso genera problemas adicionales. Una de mis metas es encontrar soluciones a este tipo de problemas que vive la gente en su cotidianidad laboral.

¿Qué se debe entender por estrés?

Ellos viven acoso laboral. Y en ese debiéramos adentrarnos más para que los servidores lo detallen. Se debe conversar con las autoridades para identificar el problema. El empleado no se queja, no porque sea indolente, sino por no perder el cargo. Si el servidor consigue que el CAP diga lo que tenga que decir en su representación, es un avance. Y el Colegio lo puede decir porque a mi no me van a despedir. Pero tampoco puedo entrar en el plano de la amenaza, que voy a demandar, a denunciar. Lo que se debe hacer es identificar los problemas, presentarlos y hacer que el Consejo de la Judicatura cumpla con sus deberes al respecto. Hablo de una suerte de conciliación para lograr mejoras en la situación de los judiciales. 

Los otros actores que reclaman acciones efectivas son los abogados litigantes.

Es otro de los problemas, y no es el juez, es la ley. La Ley Orgánica de la Función Judicial tiene artículos que imponen sanciones fuertes a los abogados que se atrasan, que son acusados y sancionados por supuestamente levantar la voz. Según los litigantes, son maltratados dentro de las audiencias. Yo no he asistido a esto, pero debería cerciorarme de lo que sucede, pero no es la queja de uno sino de un buen grupo de abogados y abogadas. Hay otra queja común, que es el de la Defensoría Pública. Los usuarios que entran en temas de niñez y laborales ya no necesitan abogado. Y la pérdida es para las dos partes. Para el abogado que ha perdido fuente de trabajo y para las partes en conflicto que al no tener una defensa técnica, pierde. No presentan las pruebas. Esta es una disposición en la ley de Defensoría Pública y se podría llegar a acuerdos para reformar eso. 

"La Ley Orgánica de la Función Judicial tiene artículos que imponen sanciones fuertes a los abogados que se atrasan, que son acusados y sancionados por supuestamente levantar la voz. Según los litigantes, son maltratados dentro de las audiencias".

¿Los abogados afiliados se sienten suficientemente escuchados?

Es un tema de fortalecer la participación, de que la gente pueda intervenir. A eso debemos dedicarnos, a que el afiliado sea escuchado con una política de puertas abiertas para que puede ingresar a cualquier hora y depositar sus comentarios, quejas o sugerencias. 

¿Eso tiene también que ver con abogados que no pueden escribir en las revistas indexadas?

Es uno de los problemas: escriben sus artículos pero el rato que no se les publica se sienten ultrajados. Eso tiene solución con abrir revistas iniciales para que, a quien le interese la escritura académica, tenga una plataforma donde adquiera experiencia en la forma y en el fondo. Tenemos una fabulosa biblioteca pero no es suficiente, debemos tener acceso virtual a publicaciones especializadas de todo el mundo. Se debe trabajar, y esa era idea de Ramiro García, en un "uber legal". Es decir, una plataforma en la cual cada abogado inscriba su especialidad, su experticia, sus servicios, de tal forma que la gente tenga acceso a una oferta rigurosa de servicios judiciales. 

Se criticaba que el Colegio se limitaba a organizar campeonatos de fútbol...

Hemos cambiado esa situación, pero eso no quita que los abogados tengan momentos de esparcimiento. Tenemos dos complejos, lástima que los afiliados no concurran. ¿Por qué no van? No lo sé, pero debo averiguar los motivos. Con el Club de Abogados hubo muy buenas experiencias en el fútbol, se dio presencia internacional, ganaron un campeonato en Argentina y luego se van a Paraguay. Hay que dar empuje a esto.

Pasando a temas más allá de lo gremial, usted como ex jueza y ex funcionaria judicial estará consciente de la exigencia generalizada de una justicia independiente, no sometida a poderes políticos o económicos de turno y con jueces y juezas que estén a la altura de lo que el país exige de ellos: rigurosidad, ética, autoridad profesional y moral...

En la gestión judicial hay situaciones que no comparto. Por ejemplo, no estoy de acuerdo con los jueces multicompetentes. No debieran existir. Parto de mi propia experiencia. Yo soy tributarista, tengo cuatro posgrados en tributación y si me ponen a resolver una causa penal, me matan. Diría muchas gracias y ahí queda el cargo. No es mi especialidad. Pero ahora, más los jóvenes, dicen que hay que tomar el reto, entonces conocen causas de lo laboral, penal, tributario, civil. Son multicompetentes, pero hacer de todo es muy difícil. Pero es cuestión de organización y de gestión con el Colegio de la Judicatura. 

¿Por qué se llegó a los jueces multicompetentes?

Porque no hay recursos. Se necesita bastante dinero. En cualquiera de los cantones pequeños se hace obligatorio poner jueces multicompetentes, porque son pocos habitantes y no se justifica pagar tres o cuatro jueces, por ejemplo. Pero creo que lo económico no debiera supeditar al derecho a un buen servicio de justicia. La justicia es el punto principal de una sociedad y si se necesita más personal hay que tenerlo. La especialidad es fundamental y se puede dar una reorganización. Otro tema sensible en el servicio de justicia es que los litigantes tienen muchos problemas con el Tribunal de lo Contencioso Administrativo. Porque no hay la cantidad de resoluciones que se necesitan. Hay acumulación de trabajo y al tener una buena cantidad de jueces, los remanentes puede apoyar el trabajo en lo Contencioso, y para eso es cuestión de brindar soluciones con la  Judicatura para que se nombren jueces temporales para resolver la carga judicial. Sucede en Procedimiento Civil, en lo Contencioso, en Niñez. 

"no estoy de acuerdo con los jueces multicompetentes. No debieran existir. Parto de mi propia experiencia. Yo soy tributarista, tengo cuatro posgrados en tributación y si me ponen a resolver una causa penal, me matan".

¿Sucede mucho en Niñez?

La congestión de trabajo es terrible. Hay jueces muy hábiles, y hay usuarios que acusan a jueces de corrupción. Pero no todos los jueces son malos o son buenos, hay de todo. Pero no se puede evaluar sin un proceso, para dar pautas a los jueces. Debemos hacer también una evaluación desde los usuarios. Que sean los propios abogados y los usuarios los que participen y tengan voz para identificar los jueces buenos de los malos. 

Usted topa un tema crucial y es la relación de la administración de justicia con la sociedad. La Justicia es un derecho humano y constitucional ¿cómo lograr que los operadores de justicia, abogados, jueces, judiciales, funcionarios, sean capacitados en temas que son ahora muy importantes, como la violencia de género, los derechos humanos, los derechos de la naturaleza, el crimen organizado? 

Es uno de los puntos fundamentales. Y por ello nos hemos relacionado en la lista con profesionales vinculados a la academia. A través de la academia debemos hacer que los abogados se preparen mejor en estas nuevas situaciones. Solo el tema digital es un problema. En el derecho tributario, por ejemplo, ahora la relación es mundial, las normas tributarias son internacionales; si no hay preparación internacional no se puede brindar servicios adecuados a empresas que son multinacionales y empresas nacionales que tienen una amplia actividad internacional. El derecho internacional es muy amplio ahora. El derecho en temas de competencia, también. Hay que capacitarse más, tener acuerdos y convenios con universidades, facilitar acceso a cuarto nivel, a doctorados, posdoctorados. Y también tenemos conexiones internacionales, con Salamanca, con la Universidad de Córdova. Debe haber voluntad del profesional, sobre todo del abogado que se queja mucho que no le dan nada, pero ahí están las ofertas, solo hay que tomarlas y gestionar. Se puede encontrar caminos institucionales y establecer las adecuadas relaciones. 

¿Cuál cree que debe ser la especialidad en la cual se deben incrementar esfuerzos?

Creo que los abogados y servidores judiciales debemos comprender y tratar, desde el marco del Derecho y de modo complejo, el tema de la violencia. La violencia de género, contra las mujeres y los niños está muy marcada. Abogados especialistas en temas de violencia son contados con los dedos de la mano. No hay especialización en el fenómeno. La gente que trabaja en esas unidades se ha ido especializando, pero se necesita mucho más.

Empezar, por ejemplo, que los abogados que defienden a los agresores de las mujeres dejen de usar argumentos medievales y que denigran la integridad de las víctimas. 

Me está dando la razón. Hay abogados y abogados y jueces y jueces, y ante este tipo de situaciones se debe permitir que los usuarios del sistema tengan la posibilidad de quejarse no solo ante la Judicatura sino también ante el CAP. He vivido lo que usted dice. Debo agregar que en temas de violencia de género las mujeres abogadas también sufrimos maltrato y discriminación. Esto debe ser conocido por el Colegio y encontrar soluciones. La formación en valores es necesaria, reeducar en principios, debatir y reflexionar sincera y abiertamente sobre estas situaciones. La formación del abogado moderno debe ser integral y humanista, además de profesional. Tenemos una responsabilidad muy alta con la justicia y con la sociedad. 

[RELA CIONA DAS]

Justicia injusta
Mariana Neira
La independencia de los jueces vuelve al debate tras el anuncio de sanciones a jueces
Redacción Plan V
Los empresarios de las carreteras contaron su versión en el caso Sobornos
Redacción Plan V
El crimen sí paga
Fernando López Milán
Arroz Verde ¿es la justicia inviable?
Juan Cuvi
GALERÍA
Yolanda Yupangui: debemos tener abogados muy profesionales, pero sobre todo humanistas
 


[CO MEN TA RIOS]

[LEA TAM BIÉN]

¿Qué buscan las iniciativas anticorrupción y cómo lograr articularlas?
Redacción Plan V
Comité Ecuménico de Proyectos: las siete plagas que el coronavirus destapa en Ecuador
Milagros Aguirre
Así saltó el virus de la COVID de los murciélagos a los humanos
Mateo Ordóñez
Almaluna, las almas guerreras de Consuelo y Constanza
Gabriela Muñoz

[MÁS LEÍ DAS]

Médicos de primera línea preocupados porque no acceden a pruebas PCR
Susana Morán
Femicidio en Galápagos: crónica de una muerte anunciada
Redacción Plan V
En Ecuador, jueces rebajan sentencias ejecutoriadas para beneficiar a narcos
Redacción Plan V
Situación "crítica" en Quito: los hombres mayores son las principales víctimas
Redacción Plan V