Back to top
19 de Julio del 2021
Historias
Lectura: 12 minutos
19 de Julio del 2021
Gabriela Muñoz
La vibrante historia de María Sol Muñoz en el mundo del fútbol
0

Su amor por el fútbol la ha llevo a lugares estelares de la dirigencia deportiva mundial. Fotos: Cortesía de María Sol Muñoz

 

La quiteña María Sol Muñoz fue la primera mujer en ocupar el cargo de representante de la Conmebol ante la FIFA. Tras 100 años de fundación, en el 2016 había por primera vez una silla destinada para que una mujer formara parte de la entidad rectora del fútbol sudamericano.

@GabyMunoz777


Hay dos definiciones esenciales sobre el fútbol. La una es la del experto francés en geopolítica Pascal Boniface. Dice que es un fenómeno auténticamente popular que no conoce fronteras ni límites y que es el paradigma de una globalización que se ha ido extendiendo de manera pacífica y sin imposiciones. Es una pasión colectiva que todos entienden, que emerge por encima de regiones y naciones y que comparten generaciones de todo el planeta.

El inolvidable humorista y dibujante argentino Roberto Fontanarrosa, “El Negro”, en una de sus entrevistas dijo que “a mí el fútbol me sirve para acordarme de fechas. Porque soy un desastre para eso. Por ejemplo, sé que mi viejo murió en el 71, pero no sé en qué día, o en qué mes. Entonces me guío por los mundiales”.

Así es el fútbol. Es parte de la conversación pública. Incide en el ánimo de la gente. Desata lo que está en el alma.

Y en este fenómeno transversal aparece la ecuatoriana María Sol Muñoz Altamirano, representante de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) desde 2016 ante el Consejo de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA). Ella es quien tiene voz y voto para “definir los objetivos de la dirección estratégica de la FIFA, sus políticas y valores, en particular en lo que se refiere a la organización y el desarrollo del fútbol a escala mundial y a todo lo relacionado con él”, según lo que establece el reglamento de uno de los organismos más poderosos del mundo.

María Sol no quiere conversar por teléfono ni zoom. Prefiere de forma presencial para contar su fascinante y vibrante historia mirando a los ojos. Llega puntual a la reunión. Mide 1.70 cm. Es espigada y elegante.

“Soy quiteñísima. Nací un 6 de diciembre y me encanta el fútbol gracias a mi tío Fernando Altamirano. Me llevó cuando era estudiante de colegio a un partido de la Liga Deportiva Universitaria en el estadio Atahualpa y desde ahí me quedé prendada con el ambiente del fútbol”.

Antes de que el virus del Covid-19 apareciera en nuestras vidas, los partidos del fútbol eran un mar de sensaciones y emociones. Las barras alentaban. Familias enteras llegaban emocionadas para alentar a su equipo. Los vendedores vendían cerveza para que la hinchada se refrescara o celebrara. Nunca faltaban en los estadios las empanadas de morocho y los gritos/insultos/apoyos durante la jornada Cuando llegaba el gol, los hinchas formaban una marea que se abrazaba y estallaba en júbilo.


Ella se ha codeado con estrellas de ese deporte como Diego Armando Maradona, el Pibe Valderrama, Ronaldinho Gaucho y Antonio Valencia.

María Sol está clarísima en una cosa: “Los cargos son efímeros, pasajeros. Un día estás y al otro día, no. Mi esposo, quien me acompaña y está conmigo en este maravilloso momento que estoy viviendo, suele reflexionar sobre todo esto".

Y María Sol estaba ahí, encantada de mirar los partidos. “No dejé de ir al estadio. Luego de que terminé el colegio, estudié Derecho en la Universidad Católica y al poco tiempo ingresé a trabajar en el Servicio de Rentas Internas (SRI), cuando era dirigido por Elsa de Mena, una mujer maravillosa.

Ella se sabía los nombres de todos los funcionarios. Y tuve la suerte y honor de ser parte de la nueva generación del SRI.  En esa época la Selección empezó a dar grandes alegrías al país. El ‘Sí se puede’ fue una frase que nos unió como nación”.

Con el primer sueldo que recibió como abogada tributaria del SRI se fue a Lima (Perú) para ver jugar a la “Tri” en las eliminatorias del Mundial. Con su primo Andrés Pérez llegó hasta el Estadio Nacional de Lima. Meses después, un 7 de noviembre de 2001, Ecuador clasificó por primera vez a un Campeonato Mundial de Fútbol luego de empatar 1-1 con Uruguay tras el histórico pase de Alex Aguinaga y el gol de Jaime Iván Kaviedes en el estadio Olímpico Atahualpa de Quito.

“Mi vida transcurrió en ir a los estadios y colaborar con el SRI durante casi 10 años. En ese tiempo me casé con Diego Cajas, hincha y miembro del club Universidad Católica. Pero, ¿sabes?, sentía que me faltaba algo, que quería cambiar de ambiente y desarrollar otros proyectos”, me dice.


Aquí junto al portugués Ronaldo y el uruguayo Enzo Francescoli.

En 2013 empezó su transformación. De abogada pasó a ser la relacionadora pública de Universidad Católica. Hacía los resúmenes de los partidos, se contactaba con los periodistas, asistía a los entrenamientos, empezó a entender las estrategias en la cancha, a comprender la cotidianidad de los futbolistas y del cuerpo técnico. Y poco a poco se adentró en aquel mundo que le encantaba desde adolescente. “Esos años fueron de los más felices de mi vida”.

Pero la economía del hogar de María Sol, ya con dos hijos (Juan Ignacio y Francisco José), requería más ingresos para la familia. Aceptó ser la asesora jurídica en una empresa pública municipal. “Fue una decisión durísima. Lloré mucho cuando me despedí del profe Jorge Célico y de los jugadores. Fue como desprenderme de mi familia”.

Eso sí, su rutina de los fines de semana no cambió. Iba al estadio con su esposo. Mientras me cuenta su vida, María Sol hace un paréntesis para decirme que uno de los mejores mundiales que ha visto en su vida es el de México 86.  Entre sus jugadores favoritos está el italiano Paolo Maldini, el argentino Gabriel Batistuta y el ecuatoriano Álex Aguinaga, por supuesto.

“Un día, Miguel Almeida, presidente de la Católica, me dijo que quería hablar conmigo al final del primer tiempo. En efecto, lo busqué y me contó que la Conmebol estaba actualizando sus políticas y que buscaba mujeres para ocupar puestos directivos. ¿Te interesa?, me dijo. Y claro que le dije que sí”.
Ese hecho fue decisivo y le cambió la vida para siempre.  Envió sus papeles a los directivos de la Conmebol. El proceso de selección duró dos meses, aproximadamente. 

Luego de esa primera llamada, el vértigo empezó. Convocatorias del equipo organizador de Conmebol para preparar su congreso de presentación en México, hacer maletas, coordinar los viajes, alistar las reuniones.


María Sol Muñoz asiste a las ceremonias de premiación de los distintos campeonatos en Sudamérica. Pone especial atención en el desarrollo del fútbol femenino.

“Recuerdo que estaba en reunión y vi en mi celular un número desconocido. Contesté y era Carlos Villacis, en ese entonces presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol. Me dijo que estaba contento de que mi nombre fuera el elegido para representar a la Conmebol ante el Consejo de la FIFA. Y yo simplemente me quedé estupefacta”.

Luego de esa llamada, el vértigo empezó. Convocatorias del equipo organizador de Conmebol para preparar su congreso de presentación en México, hacer maletas, coordinar los viajes, alistar las reuniones.

Tras 100 años de fundación -sí, 100 años- había por primera vez una silla destinada para que una mujer formara parte de la Conmebol. El congreso se realizó en un exclusivo hotel de México DF con el dirigente deportivo paraguayo y presidente de la organización, Alejandro Domínguez, quien le dio la bienvenida.

Si algo ha caracterizado a las instituciones que manejan el fútbol profesional es su impecable organización de eventos. María Sol recuerda que todo estaba ordenado y perfectamente planificado. Apenas llegó tenía un equipo que estaba cerca de ella y pendiente de cada detalle. Luego del congreso fue presentada oficialmente ante la prensa extranjera como la primera mujer en ocupar el cargo de representante de la Conmebol ante la FIFA.

Yo vuelvo a escribir de fútbol luego de 12 años.  Qué difícil fue encontrar a una mujer dirigente en los palcos, en las ruedas de prensa, en los congresos, en los mundiales de fútbol, en las presentaciones oficiales de los torneos nacionales e internacionales. Esos eventos eran un desfile interminable de corbatas y trajes.

María Sol reflexiona. “Es un camino largo. ¿Puedes creer que de las 211 federaciones que hay en el mundo, no se llega ni a diez presidentas? Esto hay que cambiar. Estamos trabajando en ello”.

En su informe de labores, a propósito del 74 Congreso Ordinario de la Confederación Sudamericana de Fútbol, que se realizó de manera virtual desde Paraguay en marzo pasado, María Sol detalló, entre otras acciones, las decisiones sobre las fechas de campeonatos y la aprobación del reglamento de los Torneos Olímpicos de Fútbol Tokio 2020. Además, priorizó esto:

Se definió la sede de la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2023, con la presentación del informe sobre las sedes candidatas y a través de la votación de los miembros del Consejo. De esta manera, la candidatura conjunta entre Australia y Nueva Zelanda fue la ganadora y estos países serán los anfitriones de la cita, la primera que se llevará a cabo con 32 selecciones participantes.

Se introdujeron medidas de protección para las jugadoras embarazadas y en período de lactancia y para salvaguardar su estabilidad laboral, así como su bienestar y de sus hijos, en entrenamientos y competencias.

El 19 de junio de 2020 fue reelecta por unanimidad en el seno del Congreso de Conmebol como representante ante el Consejo de FIFA.

María Sol está clarísima en una cosa: “Los cargos son efímeros, pasajeros. Un día estás y al otro día, no. Mi esposo, quien me acompaña y está conmigo en este maravilloso momento que estoy viviendo, suele reflexionar sobre todo esto. Hay que estar siempre con los pies en la tierra. Y mantenerte como eres. Que el poder nunca se te suba a la cabeza”.

Universidades y organizaciones acuden a María Sol para que dé charlas sobre su historia y lo que hace en la Conmebol. En sus redes sociales muestra sus reuniones, congresos y actividades. Ha estado con Maradona, Bebeto, Pelé y, claro, Paolo Maldini. Sus fotos son galácticas. Nuestro país tiene a la ecuatoriana María Sol Muñoz Altamirano como directiva de una de las organizaciones más influyentes y poderosas del mundo.

[RELA CIONA DAS]

El millonario problema entre CNT, GOL TV y los derechos de TV del fútbol ecuatoriano
Redacción Plan V
Piponazgo olímpico
Juan Cuvi
Carapaz, la derrota del poder y de la prensa deportiva
Rubén Darío Buitrón
Miopías del periodismo deportivo
Rubén Darío Buitrón
Maradona: gloria y sufrimiento
Rodrigo Tenorio Ambrossi
GALERÍA
La vibrante historia de María Sol Muñoz en el mundo del fútbol
 


[CO MEN TA RIOS]

[LEA TAM BIÉN]

El Guayaquil que nadie quiere ver lo retrató Jojairo en su rap
Redacción Plan V
Las mafias de tráfico de personas han "generado" mil millones en el 2021
Redacción Plan V
Ecuador: la eterna batalla por el precio del arroz
Redacción Plan V
El viceministro Xavier Vera y los mineros en la Plaza Grande
Redacción Plan V

[MÁS LEÍ DAS]

Un exgeneral de la Policía fue testigo clave en la defensa de Carolina Llanos
Redacción Plan V
San Lorenzo: así empezó la ola de violencia criminal que azota al Ecuador
Redacción Plan V
Más de 4.000 millones de dólares en glosas confirmadas por Contraloría no se pueden cobrar
Redacción Plan V
¿Por qué no es buena idea eliminar las tablas de drogas?
Daniel Pontón C.