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29 de Marzo del 2015
Historias
Lectura: 16 minutos
29 de Marzo del 2015
Redacción Plan V
Chimborazo: cómo PAIS infiltró el corazón del movimiento indígena

Foto: Presidencia de la República

Miles de indígenas de las comunidades cercanas a Riobamba recibieron al presidente Rafael Correa durante su visita el pasado 19 de marzo, luego tuvo lugar el incidente con el "Correamovil".

 

En los cantones de Chimborazo puede encontrarse la explicación del debilitamiento de la Conaie. En la provincia de la Sierra central Alianza PAIS captó a parte de la dirigencia indígena, así como logró dividir a Pachakutik e infiltrar a las comunidades indígenas.

Pega fuerte el sol en las calles de Riobamba. La ciudad tiene un aire triste. Cuando se está de suerte, mirando hacia el norte se puede ver la mole del Chimborazo, blanca y altísima.

Cuando no, un cielo gris es el marco de la "ciudad de las primicias" en donde, a pesar del frío que casi siempre es su marca distintiva, no faltan heladerías por los bruscos cambios de temperatura.

Quien llega a Riobamba ve algunas obras nuevas, como un viaducto en la entrada norte de la ciudad, que reemplaza a un redondel, o como la pavimentación con concreto de varias calles, en especial, las de circunvalación. 

La tarde del 25 de marzo de 2015, una pequeña caravana de dos vehículos sale de la Casa Indígena, una construcción decorada con murales de obispos católicos considerados progresistas, como monseñor Leonidas Proaño, hacia el sur de la ciudad.


La Casa Indígena de Riobamba, cuartel general de los indígenas de oposición, es obra del obispo católico Leonidas Proaño.

En los autos van Delfín Tenesaca, dirigente de la Ecuarunari de Chimborazo y varios simpatizantes. Se dirigen al nuevo edificio de los juzgados penales de Riobamba, ubicado en las afueras de la ciudad. Llevan carteles hechos con cartulina, en señal de apoyo a Tenesaca. Esa tarde, a las 14:00, un juez penal de la provincia ha llamado a audiencia en un juicio por injurias plateado por el prefecto indígena, Mariano Curicama, en contra de Tenesaca. El prefecto se ha querellado contra el dirigente, dice, en defensa de su honor, pues no le han gustado las insinuaciones que Tenesaca habría hecho sobre él en una entrevista en un canal de televisión local. Pide el prefecto USD 500 mil de indemnización y la pena máxima de seis años de cárcel contra el dirigente.


El dirigente de la Ecuarunari en Chimborazo, Delfín Tenesaca. 

El 13 de febrero de 2012, Tenesaca participó en una entrevista como candidato a asambleísta alterno de Lourdes Tibán. Al hablar sobre las actividades del prefecto, habría dicho que las autoridades locales debían rendir cuentas sobre sus acciones y sobre posibles irregularidades en la provincia. 

Tenesaca admite que Pachakutik como tal ha desaparecido en Chimborazo, para ser reemplazado por un "movimiento curicamista", lo que habría ocurrido también con la dirigencia indígena.

Tenesaca admite que Pachakutik como tal ha desaparecido en Chimborazo, para ser reemplazado por un "movimiento curicamista", lo que habría ocurrido también con la dirigencia indígena. En su criterio, el Gobierno no ha logrado solucionar los grandes problemas de las comunidades indígenas, aunque sí ha podido captar a las dirigencias y a las autoridades seccionales. En Chimborazo, hay por lo menos cuatro alcaldes indígenas alienados con el Gobierno, mientras que el propio alcalde de Riobamba, Napoleón Cadena, un ex académico de la Escuela Superior Politécnica del Chimborazo que llegó al cargo con el apoyo de CREO, estuvo entre las autoridades que recibieron al Presidente y formaron parte de su caravana. 

Es poco antes de las 14:00 cuando Tenesaca y sus partidarios estacionan frente al flamante edificio judicial de Riobamba. Se bajan de los dos carros y se colocan en la entrada, con sus carteles de cartulina, algunos escritos en quechua y otros en español, con los que respaldan al dirigente. Los guardias de uniforme rojo del edificio judicial advierten que solo van a dejar pasar a cinco personas y que los periodistas no van a poder grabar ni fotografiar la audiencia pública por orden del juez de la causa.


En las afueras de Riobamba, el edificio de los juzgados penales. Hasta ahí llegaron los indígenas para apoyar a Tenesaca. 

El ex diputado Guillermo Haro es el abogado defensor de Tenesaca. Cree que el juicio en su contra no tiene fundamentos.

El abogado de Tenesaca es el ex diputado Guillermo Haro, quien ya estaba sentado en la sala de audiencias minutos antes del arribo del dirigente. Pero la audiencia no se realiza: la acusación ha pedido un diferimiento. Ni el prefecto ni su abogado han llegado al edificio judicial. Y el proceso sufre un nuevo traspié. Haro rechaza la actitud del prefecto Curicama, pues en su criterio Tenesaca solo ha dicho la verdad sobre la división de los indígenas en la provincia.

Aunque la dirigencia provincial de Chimborazo de Pachakutik no responde a la dirigencia nacional, Mariano Curicama ya va en su tercer periodo como prefecto de Chimborazo, precisa Haro, quien afirma que con el nuevo delito de calumnia, esta no existe si la afirmación puede ser probada, por lo que parte de su defensa consiste en demostrar las irregularidades presuntamente cometidas por el prefecto. "Queremos que de la cara el Prefecto y que escuche nuestros argumentos", dice Haro, mientras sale del edificio judicial. 

Tenesaca y sus amigos se vuelven a subir a sus autos y regresan al centro de Riobamba, mientras que la querella ejemplifica la división de los indígenas y el acoso a los movimientos sociales en la provincia.


La audiencia en contra de Tenesaca, en un juicio de injurias planteado por el prefecto Mariano Curicama, fue suspendida a pedido de la acusación. 

Tenesaca y sus amigos se vuelven a subir a sus autos y regresan al centro de Riobamba, mientras que la querella ejemplifica la división de los indígenas y el acoso a los movimientos sociales en la provincia.

Carteles y marchas: Correa y la "emboscada"

Entre tanto, sobre la Plaza Roja de Riobamba llueve muy fuerte, apenas dos horas después, cuando el cielo se nubló. La Plaza sirve de marco al santuario del Señor de la Justicia. En las antiguas casas que rodean la Plaza, frente al templo católico, es posible ver fábricas de grandes cirios de colores, que evocan las procesiones de tiempos coloniales. En una de esas casas están reunidos los dirigentes del Seguro Social Campesino de Chimborazo, que se preparan para asistir a la marcha convocada en Quito para el 26 de marzo.

Pablo Castro tiene las manos manchadas de pintura blanca. El joven dirigente social, que estuvo detenido y acusado de terrorista como parte de los llamados "Diez de Luluncoto" usa un calentador y una gorra. Ha pasado todo el día entre telas rojas y pintura, que ayuda a secar con una plancha, mientras hace los carteles para la marcha del 26 de marzo. Castro ha sido acusado por el presidente Rafael Correa de ser uno de los instigadores de la "emboscada" en su contra en pleno centro de Riobamba, el pasado 19 de marzo.


Con la manos manchadas de tinta blanca, Pablo Castro da su versión sobre la situación política en Riobamba.


Activistas del Seguro Social Campesino de Chimborazo preparan carteles para asistir a la marcha del 26 de marzo en Quito. 

Esa noche, cuando la caravana del Presidente avanzaba hacia la Plaza Mayor de la ciudad, el Parque Maldonado, por medio de la calle Diez de Agosto, un grupo de opositores impidió el paso del "Correamóvil" a pocas cuadras del Parque Sucre. El Presidente ordenó, en ese mismo instante, la detención de varias personas presentes en ese lugar. Policías vestidos de civil se desplegaron luego hacia varios puntos del centro riobambeño y realizaron, en total, 11 detenciones. Pero Pablo Castro sostiene que la mayoría de los detenidos no tuvo nada que ver con el incidente al paso del "Correamóvil" por las calles del centro de la ciudad. 

Castro recuerda lo que ocurrió esa tarde. En su opinión, el gobernador Hermuy Calle fue uno de los promotores de que el Presidente decida entrar al centro de Riobamba en horas de la noche para realizar una contramarcha. Correa había llegado al aeropuerto Chimborazo de la Brigada Blindada Galápagos en horas de la tarde, a bordo del jet presidencial, donde fue recibido por no menos de dos mil indígenas, de cantones cercanos como Penipe, que estuvieron esperando el arribo del mandatario desde temprano.


En esta esquina de Riobamba, Correa se enfrentó a un grupo de opositores y ordenó la detención de dos de ellos. 

Correa había llegado al aeropuerto Chimborazo de la Brigada Blindada Galápagos en horas de la tarde, a bordo del jet presidencial, donde fue recibido por no menos de dos mil indígenas, de cantones cercanos como Penipe, que estuvieron esperando el arribo del mandatario desde temprano.

"Aquí no funciona lo del sanduchito, precisa Castro, los dirigentes de las comunidades les multan a los indígenas sino van, hasta con 20 dólares", lo que explica en su criterio la acogida del mandatario en el aeropuerto Chimborazo. En su opinión, el grueso de los militantes que apoyan al Presidente no llegaron de la ciudad de Riobamba, sino de las provincias vecinas como Tungurahua, Cotopaxi y Bolívar, a juzgar por las placas de los buses que los transportaban.

Para Castro, Alianza PAIS ha sufrido, al menos en el cantón Riobamba, algunos golpes como el triunfo del No en la consulta popular del 2011, o la derrota del hijo de Mauro Andino como candidato a alcalde de Riobamba. El joven dice que entre 200 y 300 personas acompañaban al Presidente en su recorrido hacia el Parque Maldonado, pues la mayoría de los indígenas se retiraron, y había por lo menos 2000 policías para protegerlo. Según Castro, otras 200 personas de la oposición eran quienes se encontraron con el Presidente cuando, cerca de las 19:30, transitaba por la calle Diez de Agosto. Cuando el Presidente, con su micrófono, ordenó las detenciones, la gente empezó a correr, dice Castro, y varios de los 11 sindicatos fueron detenidos por policías vestidos de civil. 

"Correa vino a provocar", sostiene Castro, y afirma que hubo personas como Gabriel Montoya, que fueron detenidos, sostiene, por protestar contra la Policía que detenía a los transeúntes. 

"No hubo plan para emboscarlo", afirma Castro, quien sostiene que no hubo planificación alguna para interceptar al Presidente mientras transitaba hacia la Plaza Mayor. En la opinión del dirigente, en el cantón Riobamba el Gobierno no tiene el apoyo masivo que reivindica. "Lo que hubo es una confrontación del Presidente contra el pueblo de Riobamba y la gente solo respondió", dice, quien cree que el Presidente no debió "retar a los riobambeños". 

Castro afirma que fue Miguel Lluco, dirigente del Pachakutik oficialista en Chimborazo, quien es uno de los operadores de la división de los indígenas en la provincia. Lluco, un hombre cercano al ex periodista y ministro de Agricultura, Javier Ponce Cevallos, estuvo en el Palacio de Gobierno como invitado al almuerzo de los indígenas gobiernistas con el jefe del Estado. "Creo que la gente está perdiendo el temor", sostiene el joven, mientras vuelve a su tarea de preparar carteles. 

Once detenidos por agresión y resistencia

Diagonal al edificio de la Corte Provincial de Justicia y a pocas cuadras del lugar del incidente con la caravana presidencial, se encuentra el despacho del abogado Luis Carvajal. Carvajal está defendiendo a ocho de los once sindicatos por haber tomado parte en la supuesta "emboscada" de Riobamba. Uno de ellos, quien se muestra esquivo, sostiene que es solo un dirigente  que pasaba por el lugar, cuando fue detenido por la Policía. El joven no quiere dar ninguna declaración a este portal, mientras espera en silencio que su abogado explique lo que ocurrió aquella tarde. 

Según el jurista, la primera marcha de opositores al presidente Correa había terminado poco tiempo antes de que el Presidente decidiera entrar al centro de la ciudad. Piensa que el mandatario actuó de forma "irresponsable" al decidir transitar por el centro de la ciudad cuando aún caminaban por esas calles algunos de sus opositores.


El abogado Luis Carvajal lleva el caso de ocho de los 11 detenidos por protestar contra el Presidente en el centro de Riobamba. De espaldas, uno de ellos, que prefiere no dar declaraciones.

Las fricciones, dice, ocurrieron cuando fueron insultados como "sufridores y tirapiedras", y las detenciones se realizaron en distintos puntos del centro de la ciudad.

Las fricciones, dice, ocurrieron cuando fueron insultados como "sufridores y tirapiedras", y las detenciones se realizaron en distintos puntos del centro de la ciudad. En la presencia del Presidente solo se detuvo a dos, pero la Policía siguió deteniendo a varias personas que alegan que fueron arrestadas de manera arbitraria. En un principio, la Policía redactó partes por alterar el orden público, una contravención penada con cinco días de cárcel, pero el fiscal de la causa decidió acusar por el delito de ataque y resistencia, que tiene una pena de uno a tres años. 

Los once fueron liberados, pero se han dictado en su contra medidas como la prohibición de salir del país y de presentarse cada semana ante el fiscal. Según el abogado, no hay pruebas de la supuesta lluvia de palos, tubos y piedras y botellas que se habrían lanzado en contra del Presidente. No obstante, hay 30 días para que la Fiscalía pueda probar sus sospechas sobre la "emboscada" contra el Presidente. 

Para el abogado, no hay ningún indicio de que se haya cometido el delito, por lo que inclusive el juez no dictó la prisión preventiva en contra de los sindicados. "Creo que el Presidente debió actuar con más responsabilidad, pues fue irresponsable, con todo respeto, que hayan bajado con la caravana por donde la gente de la otra marcha se estaba retirando. Solo estaban transitando por la calle y volviendo a sus casas". Tampoco, sostiene, hubo "emboscada" porque no ha habido ni planificación ni concierto para agredir al Presidente, en especial, cuando afirma que iba con cinco mil personas y asegura que solo 50 trataron de enfrentarlo. 

De momento, las únicas pruebas presentadas por la Fiscalía son una hoja volante de Montecristi Vive, que se refiere a las enmiendas constitucionales, y unas fotos del centro de Riobamba, de las esquinas en donde tuvieron lugar los incidentes. 

Este portal intentó obtener el testimonio de los apresados, pero estos declinaron por temor de que la justicia pueda tomar algún otro tipo de medidas en contra de ellos.

 

 

 

 

 

 

 

 

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