Back to top
8 de Marzo del 2015
Historias
Lectura: 11 minutos
8 de Marzo del 2015
Redacción Plan V
¿Concursos: fracasó la meritocracia?

Foto: Flickr Consejo de Participación Ciudadana

La mayoría en el Pleno del Consejo de Participación está controlado por figuras cercanas al Gobierno lo que sumado al control de las comisiones ha desvirtuado los concursos. 

 

Un aluvión de denuncias sobre presuntas irregularidades en los concursos organizados por el Consejo de Participación Social ponen en dudas la eficacia del esquema "meritocrático" supuestamente implementado por el correísmo. El presidente Correa denuncia reglamentos demasiado complicados, mientras opositores piensan que los concursos tuvieron demasiada discresionalidad. La renovación del Consejo de Participación está a cargo del Consejo Nacional Electoral.

Al cierre de la convocatoria, 242 carpetas de todo el país llegaron al Consejo Nacional Electoral (CNE) para el concurso que debe renovar, en su totalidad, al Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS) antes de julio de este año.

La cifra es ostensiblemente menor que hace cinco años, cuando 1228 personas se presentaron en un concurso en donde el correísmo no logró colocar a todos los vocales, pues dos candidatos vinculados a movimientos de oposición lograron llegar al Pleno. 

Estos dos vocales, al que el Presidente ha calificado de "infiltrados" y "tirapiedras" por su cercanía con el extinto MPD, dirigieron al jefe del Estado dos duras cartas públicas, tras ser fustigados en una sabatina.

En la primera, suscrita por David Rosero, se destaca cómo el modelo de supuesta "meritocracia" promovido por la Constitución de Montecristi terminó convertido en una "palancocracia" en la que el tráfico de influencias sería la norma de los supuestos concursos de méritos. 

En la segunda, la consejera Andrea Rivera Villavicencio hace una réplica a las descalificaciones personales de que las fue víctima por parte del presidente Rafael Correa. 

Pero más allá de la polémica política, ¿cómo han funcionado los concursos de méritos y cuáles han sido sus principales falencias?

Aunque los consejeros del Pleno del CPCCS deben aprobar las designaciones, los concursos como tales son realizados por Comisiones de Selección, con diez integrantes, de los que cinco son delegados de las funciones del Estado pero en la práctica, estarían alineados con el Gobierno.

¿Varias metidas de mano?

Según la Constitución, el CPCCS debe organizar concursos de méritos para lograr la designación, supuestamente sin influencias políticas, de algunos funcionarios de control que, en el modelo de la Constitución de 1998, eran designados por el Congreso Nacional. 

El supuesto remedio para la politización en el Pleno del Palacio Legislativo consistió en que se hagan concursos públicos de selección para esas designaciones, lo que, en teoría, es una garantía de que no habrá acuerdos políticos de por medio.

Aunque los consejeros del Pleno del CPCCS deben aprobar las designaciones, los concursos como tales son realizados por Comisiones de Selección, con diez integrantes, de los que cinco son delegados de las funciones del Estado pero en la práctica, estarían alineados con el Gobierno.

Los otros cinco restantes, según la misma manida fórmula, son delegados de la "sociedad civil" que presentan sus carpetas para su postulación.

Lo que se toma en cuenta en los concursos es los títulos académicos, que tienen puntajes específicos, la experiencia profesional y social, y los resultados de varias pruebas. Fue en uno de estos concursos que se eligió al actual fiscal general del Estado, Galo Chiriboga, al superintendente de Comunicación, Carlos Ochoa, a los integrantes del propio CNE, entre otros. 

Según fuentes del CPCCS, el Gobierno ha realizado una serie de imposiciones para falsear los seguros de este sistema presuntamente infalible. Primero, por medio de la designación de las comisiones de calificación, y, luego, por medio de la mayoría de consejeros oficialistas en el Pleno del CPCCS. Las interpretaciones de los reglamentos, el doble estándar y el control de las comisiones de selección serían las claves, en las designaciones realizadas por lo menos desde el 2011.

Los cinco delegados de las funciones del Estado, designados por el Gobierno en su mayoría, han ejercido un claro control de las comisiones, se dice en el CPCCS. Los otros cinco integrantes, supuestamente electos en concursos vigilados por el propio CPCCS, terminan siendo designados por el Pleno controlado por el oficialismo y han "saltado de comisión en comisión".

Uno de los casos más conocidos es el de Ulbio Guadalupe, un personaje cercano al régimen, quien fue presidente de la comisión que nombró al actual fiscal general y luego terminó con un cargo público en el Consejo de la Judicatura. Actualmente, Guadalupe se ha postulado para el concurso de nuevos integrantes del CPCCS, pues aspira a ser consejero.

Otro caso es el de Janneth Zambrano, quien presidió la comisión de selección del anterior CNE y luego también de su proceso de renovación parcial. Así mismo, destacan los nombres de Carlos Baca, un abogado que es asesor del Palacio de Gobierno y fue vicepresidente de la comisión seleccionadora de los vocales del CNE, y Telmo Concha, quien tras presidir la comisión de selección de defensor del pueblo, fue funcionario del propio CNE. En este último cargo fue designado Ramiro Rivadeneira, ex asesor del presidente de la Judicatura, Gustavo Jalkh.

Los consejeros del CPCCS no tienen potestad de conocer cómo se califican las carpetas en los concursos, cosa que tampoco pueden hacer los veedores. ¿Se ha montado un aparataje para que los concursos no se salgan de control?

Por otro lado, los consejeros del CPCCS no tienen potestad de conocer cómo se califican las carpetas en los concursos, cosa que tampoco pueden hacer los veedores. ¿Se ha montado un aparataje para que los concursos no se salgan de control? Para los consejeros Rosero y Rivera el mero hecho de que el Presidente diga que son unos "infiltrados" evidencia que el régimen cree que todo el Estado debe estar bajo su control. 

La falta de presencia de los veedores, cuyos informes no son vinculantes, los juicios en contra de veedores como los que emitieron un informe sobre los contratos de Fabricio Correa, son otros aspectos que han debilitado este proceso. Informes como el de Karina Guerrero sobre el concurso para fiscal general, que no tuvo ninguna acogida, evidencian que tal participación no tiene mayor espacio en el esquema de "meritocracia".

La renovación del CPCCS no parece ofrecer, en criterio de opositores, garantías para que eso cambie en el mediano plazo. El simple hecho de que haya apenas la sexta parte de interesados en el concurso del 2015 evidenciaría que no hay confianza en la ciudadanía en la Función de Participación Ciudadana.

Una renovación con reparos

El CNE debe nombrar al CPCCS, previa la designación de una comisión técnica, presidida por René Maugé. El reglamento, que fue cuestionado por el Presidente, fue una herencia de Omar Simon, actual secretario de la Presidencia y ex encuestador, quien fue presidente del CNE. Al cierre de las postulaciones, salieron a la luz algunos nombres de personajes con vinculación oficialista.

Para David Rosero, los dardos presidenciales que critican el reglamento con el que se eligirá al nuevo CPCCS deberían apuntar a Omar Simon, quien lo implementó cuando dirigió la Función Electoral.

Entre estos, Edwin Jarrín ex secretario de Transparencia y funcionario del Palacio Presidencial, quien es esposo de la asambleísta Soledad Buendía; Diego Guzmán,ex  miembro de la Comisión del Gobierno para el 30S, secretario de Transparencia y el primero en promover el concepto de "prensa corrupta";  Ulbio Guadalupe quién dirigio la comisión de selección que designó al fiscal Chiriboga; Gina Chavez Vallejo, esposa de Patricio Pazmiño, presidente de la Corte Constitucional; Mauro Andino ex candidato a la alcaldía de Riobamba e hijo del asambleísta  de PAIS, Mauro Andino; Doris Gallardo, comisionada que formó parte de la comisión que eligió al actual CNE, fue directora ejecutiva del Consejo de la Judicatura y antes secretaria del presidente Correa; Roxana Silva ex consejera oficialista en el CNE, entre otros.

Entre las postulantes está también la feminista Solanda Goyes, quien no logró llegar a ocupar una silla en el CNE en el reciente proceso de renovación parcial. 

Este proceso, que se preveé termine en julio de este año, incluye etapas de impugnación, pero para ese mes terminaría con  la designación de siete consejeros titulares y siete suplentes.

Varios movimientos sociales, feministas y políticos, realizarán por su cuenta un proceso de vigilancia a este nuevo concurso, según anticipó el ex vocal del TSE por el MPD, Fausto Camacho. Los promotores de esa iniciativa no tienen claro si el CNE va a publicar en su web la documentación de concurso, pues no tendría obligación legal. Lo que sí se sabe es que, tan pronto fueron recibidas, las carpetas fueron escaneadas. 

Los defensores de audiencias, un concurso en el congelador

El CPCCS que concluye sus tareas se iría sin realizar la designación de los defensores de audiencias y lectores. Estos personajes, que deberán trabajar en conjunto con por lo menos 61 medios de comunicación de alcance nacional, tienen el supuesto propósito de cumplir con las tareas de los press ombudsman: procesar las quejas u observaciones del público de los medios de comunicación y velar por el cumplimiento de la ética periodística.

Nuevamente, por la vía del concurso de méritos, el CPCCS debía nombrar a estos funcionarios, cuyos sueldos deberán ser cubiertos por los medios de comunicación con los cuales trabajen. Aunque no está claro si actuarán como censores, en el CPCCS se estableció que una comisión especial conformada de manera distinta a las anteriores, revisará las carpetas. Esta comisión estaría integrada por siete delegados, uno de cada vocal que integra el Pleno, lo que significa que contaría con delegados de Rosero y Rivera si se hace antes de julio.

Pero el proceso está detenido desde noviembre de 2014, y, se dice en el CPCCS, el objetivo es que cuando se posesione un Pleno totalmente oficialista en julio se pueda designar a los defensores de los lectores sin ningún tipo de interferencias de "infiltrados".

Los defensores ya debían estar posesionados en enero de 2015, pero el proceso está en la congeladora. 

 

GALERÍA
¿Concursos: fracasó la meritocracia?
 


[CO MEN TA RIOS]

[LEA TAM BIÉN]

El Gobierno prepara un confinamiento de fin de semana contra la pandemia
Redacción Plan V
Una salud pública, herida de muerte y con menos camas, ha enfrentado la pandemia en el mandato de Moreno
Redacción Plan V
Una economía estancada y con más deuda externa tras cuatro años de Moreno
Redacción Plan V
Lenín Moreno: El desempleo y la pobreza fueron de la mano
Redacción Plan V

[MÁS LEÍ DAS]

Mientras Correa "pide cacao", el correísmo prepara el contraataque
Redacción Plan V
El contralor Pablo Celi, detenido por la trama de sobornos en Petroecuador
Redacción Plan V
Así se lavan en Miami los sobornos del 10% que circulan en Petroecuador
Redacción Plan V
La peor tragedia del correísmo no es haber perdido las elecciones, sino su futuro
Ramiro J. García Falconí