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15 de Enero del 2018
Historias
Lectura: 10 minutos
15 de Enero del 2018
Alexis Oviedo

Phd por la Universidad Católica de Lovaina. Ex investigador del Centro de Aprendizaje Continuo y Participación de esa universidad. Ex gerente del Proyecto de Pensamiento Político de la SNGP. Docente universitario.

El decreto de la plebe

Foto: Luis Argüello

Los ecuatorianos acudiremos a las urnas este 4 de febrero. La campaña del gobierno en favor de las tesis del Sí ha sido inconsistente e invisible.

 

En el apoyo que tiene el SI a la consulta convocada por el presidente Moreno, no está dicha la última palabra. Hay experiencias que muestran cómo una consulta que se daba por ganada, perdió. El caso más representativo es la pérdida del SI en la Consulta colombiana del año 2016, el “plebiscito por la paz”.

Un joven garabatea en su cuaderno árboles, frutas, arco iris,… Pregunta a su bonachón contertulio: —¿Qué hay más alegre que la alegría? Este responde —¡nada! Ahora el joven está de pie, a sus espaldas están el sol y el mar y él dice a sus amigos: —tengo que hacer algo que sea placentero,... pero que signifique eso…”.

Son dos escenas de la película NO, de Pablo Larraín y el joven es el actor Gael García personificando a Saavedra, un publicista exitoso, cuyo reto era hacer que gane el NO en el plebiscito nacional de 1988 convocado por Pinochet.  El dictador invitaba a los chilenos a que le dejen ocho años más en el poder, votando SI. El NO ganó en Chile y un año después se dio paso a la elección presidencial.

Dos años antes, un poco más al norte, un dictador civil socialcristiano convocó a una consulta popular. El convocante había gobernado ya por dos años, los abusos, en especial a los Derechos Humanos, y la galopante corrupción eran la marcade su mandato, sin embargo, la pregunta planteada iba en favor de los derechos individuales y si ganaba se hacía posible que los ciudadanos participen en procesos electorales sin estar afiliados a un partido político. La oposición a pesar de estar consciente de que el triunfo de esta pregunta podría serle hasta beneficioso en el futuro, la analizó desde lo político: el plebiscito era un arma para golpear al gobierno. Encabezó la campaña por el NO y este ganó con un 56 %. Esa ganancia unió a los, en diverso grado, descontentos con el despótico gobierno de León Febres Cordero, fortaleció a una oposición muy golpeada en los dos años previos y ayudó a que en el año 88 gane la socialdemocracia.

Lección uno: Los procesos consultivos pueden tener diversos sentidos y los objetivos que pueden alcanzarse no necesariamente se ciñen a lo preguntado.

Curiosamente, algunas medidas sugeridas por el gobierno conservador de Durán Ballén en esa consulta, y que perdieron estrepitosamente, fueron implementadas por el autodenominado izquierdista Correa: reestructuración de la función judicial...

Casi una década después un ex socialcristiano, el presidente Sixto Durán invitaba, por segunda vez en su gobierno, a que los ecuatorianos le respondan SI o NO a 11 preguntas planteadas. Algunas invitaban a consolidar el neoliberalismo iniciado por Hurtado, puesto en marcha por Febres Cordero e impulsado con fuerza en ese período, por el vicepresidente Alberto Dahik (sí, el mismo que ahora junto a otros 19 economistas de derecha “estudian” medidas para “reactivar la economía”). Otras preguntas iban hacia la gobernabilidad desde la relación ejecutivo legislativo, la creación de un tribunal constitucional, la descentralización y  la distribución de recursos. Ganó nuevamente el NO (60%), y según los analistas, más allá de que Sixto convocó a su consulta en el tercer año de gobierno, en la derrota tuvo mucho que ver el escándalo de malversación de fondos del que fue acusado el vicepresidente Dahik ese mismo año 1995, quien se dio a la fuga (y regreso tranquilo en el año 2011, gracias a la ayuda de su amigo Rafael Correa).

Curiosamente, algunas medidas sugeridas por el gobierno conservador en esa consulta y que perdieron estrepitosamente, fueron implementadas por el autodenominado izquierdista Correa: reestructuración de la función judicial, la prohibición de paralización de servicios públicos, la transferencia progresiva de recursos a los gobiernos seccionales…


Democracia Sí, es, por ahora, la única organización que activa en la calle por el Sí. El gobierno permanece inactivo.

Lección 2: Lo que hagan altos funcionarios del gobierno en tiempos cercanos a la consulta afectan decisivamente a los resultados de la misma.

Si hasta el año 95, el NO fue la respuesta mayoritaria a las preguntas propuestas por el ejecutivo, en las consultas populares siguientes gana el SI. Las consultas realizadas por los diferentes gobernantes, desde el año 97, tienen factores comunes: el alto respaldo popular a su proponente y el ser propuestas luego de un tiempo relativamente corto de éste en el poder (Correa, además de ganar la consulta del 2007, ganó las otras convocatorias); el proceso consultivo es visto como un hito de ruptura, como una oportunidad de deshacerse del pasado reciente; sea desde el afirmar lo preguntado o como una muestra de apoyo el nuevo proceso.

Luego del derrocamiento de Bucaram, Alarcón, sin ser amado por todos, marcaba el fin de la era del “loco que ama” y entre otras cosas preguntaba si el pueblo lo quería como su gobernante. Alfredo Palacio, el sucesor del derrocado “dictócrata” hizo su consulta en el 2006 con preguntas que marcaban diferencias con su predecesor. Esa ruptura con el establishment también se dio con Correa al convocar a Asamblea Constituyente.

Sorpresiva fue la derrota que sufrió el presidente Santos en el plebiscito colombiano de octubre del 2016, pues hasta agosto de ese mismo año el SI doblaba al NO en los sondeos.

El mayoritario apoyo que tiene el SI a la consulta convocada por el presidente Moreno, también responde a los factores anotados, sin embargo, no está dicha la última palabra. Hay experiencias previas que muestran como una consulta que se daba por ganada, perdió. El caso más representativo es la pérdida del SI en la Consulta colombiana del año 2016, el “plebiscito por la paz”.

Sorpresiva fue la derrota que sufrió el presidente Santos en el plebiscito colombiano de octubre del 2016, pues hasta agosto de ese mismo año el SI doblaba al NO en los sondeos. Aunque el margen fue un estrecho (50.21% del NO frente a un 49.78 del SI), al analizarse la derrota del SI se concluyó que esta ocurrió debido: al carácter muy general de la única pregunta y lo difuso de su planteamiento; al poco conocimiento que tuvo la población de los significados implícitos en la misma; a la inadecuada forma de comunicar las acciones positivas que se iban realizando en las semanas previas al plebiscito; el incorrecto direccionamiento de la campaña del SI hacia segmentos poblacionales específicos… Algunos analistas consideran además otros factores, tales como la baja popularidad del presidente Santos y la dispersión de los que apoyaban el SI, mientras el NO tuvo un discurso único, que seguía los lineamientos del principal opositor, el ex presidente Uribe. En un proceso donde hubo un 63% de ausentismo.

El lector de este artículo podrá ver las analogías con el proceso que se nos avecina. En nuestro país, la campaña por el SI, se ha basado en la publicidad televisiva y radial. Sin embargo, la campaña gubernamental por el SI en las calles, las visitas puerta a puerta y el trabajo “in situ” con los votantes o es inexistente o no ha sido adecuadamente difundido. No se conoce la estrategia desarrollada por parte de la responsable gubernamental de la consulta, la flamante vicepresidenta Vicuña. Del lado de los aliados, a excepción de la organización “Democracia Sí” que se moviliza en todo el país invitando a votar afirmativamente, no se miran apoyos contundentes. Espinel, quien renunció a su cargo ministerial aduciendo que lo hacía para “hacer campaña”, ha desaprecido…; el Centro Democrático de Jairala, ha entrado en los medios de comunicación desde su affaire con el asambleísta Yunda. Tímida y limitada a plásticos cartelitos colgados de los postes ha sido la participación de la izquierdista Unidad Popular, a la vez que muchos entusiastas por el SI, se desencantaron al ser ratificada como vicepresidenta una militante de la línea dura de AP.


El ez presidente Correa ha enfrentado personalmente la campala por el NO, mientras que del lado del gobierno nadie del ganinete da la cara por el Sí en la consulta.

La campaña por el NO, está comandada por un debilitado Correa, cuyos acólitos no dudan en hacer campaña sucia, usan maliciosamente los videos donde le decían NO a la consulta del 2011 adaptándolos a esta realidad (en uno de ellos sale el mismo secretario gubernamental Humberto  Cholango). Siguiendo el estilo bucaramesco, ponen a una mujer voluptuosa cuyo vestido dice NO, como producto de comunicación y otros estilos de propaganda que siendo rechazados por los “políticamente correctos” puede ser efectivos para asegurar el voto de un segmento de población, en especial de la costa, que siempre le dio votos al mashi y que ahora se lo disputa Moreno. Quizás el gobierno tiene una sorpresa para ese segmento y en el tiempo adecuado lance alguna estrategia vinculada al uso clientelar del aparato estatal para lograr esos votos necesarios, tal cual lo hizo Correa durante su gobierno.

Quedan aún tres semanas. El 5 de febrero sabremos si el SI arrasa en las 7 preguntas o si es que, al menos, el pueblo permite al “mashi” ser candidato. Por ahora, debe recordarse que los triunfalismos pueden traer desencantos. El 5 de febrero sabremos si el plebiscitum: decreto de la plebe, es acorde a lo que quiere el gobierno o va en su contra.

GALERÍA
El decreto de la plebe
 

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