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13 de Agosto del 2018
Historias
Lectura: 7 minutos
13 de Agosto del 2018
Redacción Plan V
El esplendor de los cancilleres del correato: sin "momias", pero con cocteles

Foto: API

Los ex cancilleres del correato, Ricardo Patiño y Guillaume Long, no escatimaron gastos para agasajar a quienes consideraban sus aliados en el mundo: China, Cuba, Venezuela, Bolivia y Unasur. 

 

En el Palacio de Najas, durante la gestión de los ex cancilleres Ricardo Patiño y Guillaume Long, más de tres millones de dólares se gastaron en eventos protocolarios. El más caro de todos fue la visita del presidente de China, que costó 286 mil dólares. Por lo menos 318 eventos se han realizado entre 2015 y julio de 2017. Las "reuniones de trabajo" de Patiño fueron frecuentes, así como los gastos del Estado en promover la fallida Unasur.

"Momias cocteleras". Así se refería el ex presidente Rafael Correa a los diplomáticos ecuatorianos, en especial, a los de carrera, quienes, en su opinión, habían convertido el Palacio de Najas en la sede de una institución excluyente, de castas, en la que la diplomacia no servía a la ciudadanía de la que se proclamaba abanderado. 

Pero los cocteles en la Cancillería no dejaron de organizarse. Durante las gestiones de Ricardo Patiño y Guillaume Long, la diplomacia ecuatoriana se empeñó a fondo en agasajar a quienes el correato consideraba sus principales aliados en el mundo: China, Cuba, Venezuela, Bolivia y en la promoción de la Unasur, la fallida iniciativa de integración regional con la que el correato quería marcar la diferencia con relación a la Organización de los Estados Americanos. 


En el Palacio de Najas, la diplomacia correísta organizó más de 300 eventos, entre cocteles, recepciones y reuniones. Foto: Flickr Cancillería

La diplomacia ecuatoriana se empeñó a fondo en agasajar a quienes el correato consideraba sus principales aliados en el mundo: China, Cuba, Venezuela, Bolivia y en la promoción de la Unasur.

Los dos ejecutores de la política exterior del correato fueron dos incondicionales de la ideología difusa y contradictoria de Rafael Correa: por un lado, Ricardo Patiño, como él, un economista autodenominado de izquierdas, y luego, el extranjero nacionalizado ecuatoriano Guillaume Long, un personaje de la academia progresista nacido en Francia, con nacionalidad británica y de aspecto totalmente europeo, pero quien aseguraba ser "un ecuatoriano que nació donde le dio la gana". 

Ambos llegaron a la Cancillería con la consigna de acabar con la diplomacia de las "momias cocteleras". Pero no pudieron salir de la dinámica del ceremonial cancilleresco, por lo que el Palacio de Najas contrató a la empresa Southconsult, de Diego Custode Salmon, en consorcio con Prostatus, para que atienda el nuevo esplendor de la diplomacia correísta. 

3'263.709

Dólares gastó la Cancillería entre julio de 2015 y julio de 2017 en recepciones y eventos de distinto tipo. 

Según el contrato firmado entre la Cancillería y su proveedor de eventos -que actualmente, es el organizador de todos los eventos del Palacio Legislativo y de los gabinetes itinerantes del presidente Lenin Moreno- entre el 16 de julio de 2015 y el 31 de julio de 2017, se han realizado en los salones del Palacio de Najas por lo menos 318 eventos, con un costo de USD 3'263.709 de los que los más caros han sido los actos por el cambio de mando del 24 de mayo de 2017, con USD 463.423; un encuentro presidencial y reunión con del Gabinete del Perú llegó a costar USD 369.103, otra reunión similar con el Gobierno de Colombia por USD 204.584 y la visita del presidente de China, Xi Jinping con USD 286.482.  La relación con China generó otros gastos, como la "reunión de reflexión sobre el relacionamiento Celac-China" con USD 135.198. 

Durante la gestión de Patiño, aparecen en la lista varias "reuniones de trabajo" del canciller que cuestan entre USD 500 y USD 5000 por sesión. También aparece una visita al campo Aguarico, probablemente en el marco de la campaña "La mano sucia de Chevron" por USD 3760. Patiño también se empleó a fondo en algunas de las gestiones de la diplomacia correísta más sonadas: la promoción de la Unasur y la Celac, las relaciones con Cuba y Venezuela, los fallidos diálogos entre el Gobierno de Colombia y el ELN,  o el cierre de la frontera marítima con Costa Rica. 

Durante la gestión de Patiño, aparecen en la lista varias "reuniones de trabajo" del canciller que cuestan entre USD 500 y USD 5000 por sesión. Estas se redujeron considerablemente durante la administración de Guillaume Long. 

Así, USD 42 mil costó la visita de los "héroes cubanos" al Ecuador, mientras que se gastaron USD 148.108 en reuniones relacionadas con la Celac, en donde en varias ocasiones se pagó más de mil dólares por "traducción de documentos". La visita de la ex canciller venezolana, Delcy Rodríguez, costó USD 1200, mientras que la despedida del embajador de Cuba llegó a valer USD 5717. En contraste, la despedida del embajador de Japón solo costó USD 2749. La visita de una camarógrafa brasileña, llamada Raoni Miranda Maddalena le costó a la Cancillería USD 7062.

Entre tanto, por una reunión de análisis de la situación nacional e internacional se pagó USD 52.166; la inauguración de la fallida mesa de diálogos entre el Gobierno de Colombia y el ELN costó USD 57.640, la rueda de prensa organizada sobre el proceso fue facturada a USD 1576 a los que hay que sumar USD 24.592 por concepto de un evento de inicio, en total, USD 83.808. La recepción del Encuentro Latinoamericano Progresista (ELAP) sobrepasó los USD 22.000, mientras que en la cumbre Hábitat III la Cancillería gastó USD 80.123.


El presidente de la República Popular China, Xi Jinping, fue considerado uno de los principales aliados y financistas del correato. Foto: Presidencia de la República

286.482

dólares costó la visita del presidente de China, Xi Jinping, al Ecuador. 

Patiño se despidió de la Cancillería con más eventos: entre su rendición de cuentas y el acto de despedida de Patiño, la Cancillería gastó USD 1419. Durante la gestión de Long, en cambio, se redujeron la frecuencia y los costos de las llamadas "reuniones de trabajo del canciller", que aparecen en las planillas de la época de Patiño en varias oportunidades. En cambio, se gastó casi USD 142 mil en las reuniones por el cierre de límites marítimos con Costa Rica y USD 6107 por la visita de trabajo del canciller de China a Quito. El ex canciller Long se despedió con un acto protocolar con el Cuerpo Diplomático que costó USD 4107.

Durante la gestión de María Fernanda Espinosa, entre el 24 de mayo de 2017 y el 31 de julio de 2017 se realizaron doce eventos, de los que el más costoso fue la celebración del Inti Raymi: USD 8031. 

Este portal solicitó una entrevista al organizador de estos eventos, Diego Custode, pero no obtuvo respuesta. 

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