Back to top
16 de Mayo del 2021
Historias
Lectura: 20 minutos
16 de Mayo del 2021
Mariana Neira

Periodista de investigación, dirigió la redacción de la revista Vistazo en Quito.

Guadalupe Llori, la primera que enfrentó a Correa, fue apresada y humillada por nueve meses
0

Foto hisórica: la nueva presidenta de la Asamblea Nacional del Ecuador, Guadalupe Llori (izq.), recibe de manos de la asambleísta Pierina Correa, directora de la sesión de instalación de la nueva Asamblea, el certificado de su cargo. Pierina es hermana de Rafael Correa (2007-2017), en cuya primera presidencia Llori fue detenida y encarcelada, acusada de sabotaje y terrorismo y luego de peculado. Pasó nueve meses en prisión, donde fue humillada.  Foto: Asamblea Nacional

 

Con su estilo, Correa acusó a Llori de propiciar las acciones violentas en la provincia. Dijo que Llori: “Es peor que la Mama Lucha, es tan tontísima que no se puede hablar con ella”. Llori le respondió que un presidente no podía calificar así a una dirigente amazónica, dando "la imagen de un vulgar patán". Al día siguiente fue detenida en su casa, por policías y militares, con violencia y sin el debido proceso.


Hablábamos del maltrato que la nueva presidenta de la asamblea nacional, Guadalupe Llori, sufrió en el gobierno de Rafael Correa, cuando una joven de 24 años —que en el 2007 debió haber tenido 10 años— preguntó: ¿Quién es ella? Le dijimos que Llori fue la primera persona valiente que enfrentó a Correa y en represalia, él usó a las fuerzas de seguridad y a la justicia para que la metieran en la cárcel, la humillaran y la agredieran durante nueve meses.

Fue el primer caso de violación de los derechos humanos de Correa al que se sumaron muchos otros, incluidos crímenes, que han quedado en la impunidad.

La historia con Guadalupe Llori empezó en julio 2006. Las comunidades de El Pindo y Santa Rosa, del sector Dayuma, en la provincia amazónica de Orellana firmaron un convenio con la petrolera china Petroriental que opera los bloques petroleros 14 y 17 que, dijeron, no lo cumplía sus compromisos.

13 enero 2007. Faltaban dos días para que Rafael Correa se posesionara como presidente de la República, cuando la prefecta de Orellana, Guadalupe Llori, manifestó que iniciarían un paro indefinido de actividades en esta provincia para protestar en contra de las empresas petroleras que habían incumplido con los acuerdos firmados con la Asamblea Biprovincial de Orellana y Sucumbíos para la ejecución de obras, entre esas, asfaltados de carreteras. (Nota: Orellana inicia hoy paro indefinido. Diario El Universo.)

Rafael Correa asumió la presidencia de la República y los moradores pusieron su esperanza en él, promocionado como ‘verde’ y defensor de los pobres. Acudieron a su gobierno para una intermediación. Se armó una primera comisión para revisar el cumplimiento del acuerdo. La presidía Lucía Ruiz, subsecretaria de Protección Ambiental del Ministerio de Energía y Minas. Para sorpresa de los comuneros, esta comisión se pronunció a favor de la empresa china diciendo que “la petrolera sí acogió los términos iniciales del convenio al contratar hasta un 70 por ciento del personal de la zona.

En el tema de salarios tampoco se evidenciaron problemas. En el caso de la contratación de camionetas se debía analizar cómo se beneficiaba a más personas, y no que una sola contratase con la compañía el servicio de transporte, según dijo diario La Hora.

Descontentos con el informe, para exigir a la empresa china el cumplimiento de sus compromisos, las comunidades de Dayuma resolvieron realizar un paro de actividades.


Ahora como presidenta de la Asamblea Nacional, Guadalupe Llori, dirigenta amazónica. Foto: Asamblea Nacional

Un paro de pobladores de dayuma, orellana, en contra de una compañía petrolera se convirtió en una jornada de terrorismo de estado a unicios del gobierno de correa, como una forma de escarmiento por la disidencia popular a su gobierno.

3 de julio 2007. A Santa Rosa entraron 12 carros con militares que “se tomaron” el centro del poblado “lo que fue rechazado por los comuneros y fueron de inmediato reprimidos con bomba lacrimógena y bala, por ello decenas de pobladores tuvieron que huir al monte armados de cartuchera y haciendo disparos para ponerse a buen recaudo… evitar ser detenidos”, según Antonio Kuncus, presidente de esa comunidad.

Resultaron heridos Adrián Mesías, 28 años, y Luis Suquilanda, 38. Uno de ellos, grave, fue trasladado a Quito. En ese momento se rompió la opción de diálogo con los dirigentes del paro. “Los comuneros decían que se sentían burlados por el gobierno y la petrolera Petroriental”, reportó el portal Ecuadorinmediato.

“Durante la semana de protestas se han registrado 31 heridos, tanto del lado de los pobladores como de los militares y de la Policía que resguardan la zona. Entre los dos grupos se acusan de lanzarse perdigones, disparos, bombas lacrimógenas y molotov”, informaba diario La Hora.

14 de agosto 2007. Ante esta situación, la Asamblea Biprovincial con Orellana y Sucumbíos dirigida por el prefecto de Sucumbíos, Guillermo Muñoz; el alcalde de Lago Agrio (capital de Sucumbíos), Máximo Abad; la prefecta de Orellana, Guadalupe Llori, resolvió un paro general para reclamar por el retraso en las labores de asfaltado de 40 km de la vía de ingreso a Dayuma, en cuya obra iniciada en el 2005 estaban comprometidos el Consejo Provincial, Petroecuador y las petroleras privadas. Diario El Universo reportó que este era el undécimo paro en Dayuma, desde 1998, siempre “en busca de atención gubernamental en servicios básicos y mejor trato de las petroleras, que cesen los derrames petroleros”. La gente interrumpió las vías. El gobierno declaró el estado de emergencia.

30 de noviembre 2007. Militares y policías llegaron a Dayuma. “Mientras cumplían con la misión asignada (despejar las vías) fueron atacados por individuos que lanzaron dinamita y disparos, provocando lesiones de esquirlas en siete de los uniformados, así como una herida de bala en la pierna de un policía”, dijo un informe militar.

Cuando entró el Ejército “fue como una guerra. Llegaron disparando. Entraron a las casas y sacaron a los hombres, a quienes los garrotearon antes de llevarlos apilados como sacos, pero ellos no hicieron nada”, aseguró Esmeralda Montaño, esposa de Wilson Mantilla, uno de los 22 presos acusados de terrorismo y sabotaje.

Gran parte de los 2.800 pobladores de Dayuma huyeron a la selva, 25 de ellos fueron apresados acusados por las autoridades como “terroristas y saboteadores”. Entre los enjuiciados estaban el vendedor de sandías, el vulcanizador, el jornalero, un indígena shuar y obreros de las petroleras y la constructora Fopeca.

Cuando entró el Ejército “fue como una guerra. Llegaron disparando. Entraron a las casas y sacaron a los hombres, a quienes los garrotearon antes de llevarlos apilados como sacos, pero ellos no hicieron nada”.

Tras siete días de protestas, “el gobierno informó de siete atentados en contra de la  infraestructura petrolera provocando derrames de petróleo cuantificados en 2.600 barriles. La petrolera estatal Petroecuador suspendió sus exportaciones totalmente al dejar de producir crudo”.

“Las fuerzas represivas endurecieron, a su vez, las acciones para expulsar a los  manifestantes y tomar el control de decenas de pozos ocupados por la gente. También la  policía se propone despejar las carreteras para habilitar la circulación, hasta ahora interrumpida”. Hubo golpeados y asfixiados por las bombas de gas lacrimógeno lanzadas por los  uniformados.

“El paro se mantenía inalterable por parte de los habitantes amazónicos a pesar de que  dos dirigentes habían sido detenidos: el prefecto de Sucumbíos, Guillermo Muñoz, y el alcalde de Lago Agrio, Máximo Abad, quienes integran la Asamblea Biprovincial que convocó al paro”. 

El presidente Correa salió en defensa de las empresas petroleras al decir que “existen ciertas mafias vinculadas con politiqueros para extorsionar a las petroleras”.

La  prefecta de Orellana, Guadalupe Llori, dijo que Correa “no puede jugar con los destinos de una provincia de una manera tan irresponsable diciendo lo que le da la gana. Está faltando a la verdad. Está cometiendo terribles desatinos en la provincia de Orellana, tratando a mi pueblo de mafiosos, sicarios y terroristas”. El presidente Rafael Correa “odia a las provincias petroleras... Tiene un doble discurso”.

Con su estilo, Correa acusó a Llori de propiciar las acciones violentas en la provincia. Dijo que Llori: “Es peor que la Mama Lucha, es tan tontísima que no se puede hablar con ella”. Mama Lucha era una mujer temida que dirigía a un grupo de delincuentes en Quito. (Llori es peor que mama Lucha).


Guadalupe Llori es trasladada por un amplio contingente policial, acusada de "sabotaje y terrorismo", la figura penal favorita del correísmo que solo aplicó a los líderes populares y sociales.

Llori le contestó: “Yo puedo decir, luego de lo que él (Rafael Correa) dijo comparándome con ‘Mama Lucha’, que es una  mala réplica del presidente de Venezuela. Él no debería realizar este tipo de declaraciones en contra de una mujer amazónica. No debería dar esas intervenciones radiales donde da la imagen de ser un vulgar patán, denigrando así la imagen de una autoridad femenina”, de acuerdo a la comunicación sobre el arresto y la detención arbitrarios de Guadalupe Llori de Human Rights Foundation.

8 de diciembre 2007. El cruce de palabras con Correa tuvo su efecto. Este día, a las 16:07 llegó a la casa de la prefecta Guadalupe Llori un contingente de decenas policías y militares para llevarla detenida a un cuartel militar por ‘sabotaje y terrorismo’. El Ministerio de Defensa negó que muchos uniformados hubieran participado en la detención; solo fueron 12, dijo.

El cruce de palabras con Correa tuvo su efecto. Ese día, a las 16:07 llegó a la casa de la prefecta Guadalupe Llori un contingente de decenas policías y militares para llevarla detenida a un cuartel militar por ‘sabotaje y terrorismo.

Llori es militante del partido Pachakutik, brazo político de la Confederación de Nacionalidad Indígenas, Conaie, pero Correa insistía en vincularla al Partido Sociedad Patriótica (PSP) de su mayor opositor, el ex presidente de la república, Lucio Gutiérrez. Esto pese a que tanto Pachakutik como ella apoyaron su campaña. En la segunda vuelta, por ejemplo, el candidato Correa se hizo muy tarde en un mitin en Coca y la avioneta no pudo despegar para llevarlo a una cita en Tena. Llori puso a su disposición el carro de su yerno, Christian Lozada, para transportarlo. Jéssica y Paúl Palacios, hijos de la Prefecta, y dos guardaespaldas, lo acompañaron en el viaje, según contó ella.

Lea: Llori es considerada ‘presa de conciencia’

Lea: Detenida la prefecta Llori por terrorismo

El 11 de diciembre 2007, por intervención de la Asamblea Constituyente, activistas de derechos humanos y representantes de la provincia de Orellana llegaron a Quito para exponer sus problemas. El presidente Correa dispuso el levantamiento del Estado de emergencia y la formación de una comisión para identificar las necesidades de la zona, los posibles abusos de los militares y seguir la evolución de los procesos judiciales a los detenidos.

La Corte de Justicia de Sucumbíos había emitido tres órdenes de prisión: una en contra la prefecta de Orellana, Guadalupe Llori, y dos contra dirigentes que estaban fugitivos. Ella estaba en la cárcel común para las mujeres, en Quito, pese a existir una especial para detenidos de cierto rango, de acuerdo al diario HOY, en su nota  El Gobierno da marcha atrás en Dayuma, del 12 de diciembre del 2007.

11 de diciembre 2007. Rafael Correa niega el indulto a Guadalupe Llori y 22 detenidos, porque “muchos de ellos fueron capturados en delito flagrante”. El ministro de Gobierno (e), Fernando Bustamante, señaló que existen ocho heridos, algunos de bala, en filas de la fuerza pública. (Nota: ‘Autoridades de Orellana hacen llamado al diálogo’. El Universo. 11 diciembre 2007).

12 de diciembre 2007. Para Guadalupe Llori el panorama se volvía cada vez más gris. A los cargos de ‘sabotaje y terrorismo’ le agregaban ‘peculado’. Este día, el director de auditoría de proyectos y ambiental de la Contraloría del Estado, Germán Lynch, emitió un informe sobre un examen especial de ingeniería a varias obras del Consejo Provincial de Orellana, determinando “indicios de responsabilidad penal” en los contratos para el lastrado de la vía Lipino-Balcón Hermoso, de 2,5 km, ejecutado por la compañía Transorellana por USD 76.967,13, y el acarreo de material pétreo para la vía de Puerto Murialdo a Bajo Huino, de 12 km, contratada con Segundo Cárdenas, por USD 51.000.

La defensa presentó varios alegatos. “Incluso el 1 de febrero (2008) logró que el presidente de la Corte de Nueva Loja de entonces, Alberto Guerra, revocara las tres órdenes de prisión vigentes, por terrorismo y dos por peculado. Ese día se dieron sucesos hasta ahora no explicados. Las dos secretarias de la Corte, Mariela Salazar y Liliana Suárez, fueron retenidas por supuestos militares. Una secretaría ad-hoc gestionó las boletas de libertad, pero cuando llegaron a Quito, la Policía embarcó en un patrullero al director de la cárcel, Washington Yaranga. Guerra fue destituido. El 8 y 25 de julio del 2008, el reemplazante de Guerra, Germán Yánez, dictó auto de llamamiento a juicio contra Llori y los dos contratistas”. 

La Asamblea dio amnistía a los presos por el caso Dayuma, pero Llori no salió porque ya tenía otros dos procesos encima. Después se dio una secuela de maltratos a esta mujer que solo el chontaduro y la yuca le ayudaron a soportar

6 de febrero 2008. Varios seguidores de la prefecta Llori protestaron ante la Fiscalía General del Estado. Exigían su libertad. Ella permanecía detenida en Quito a pesar de existir una boleta de libertad extendida por la Corte Superior de Justicia de Nueva Loja. Un escrito del Ministerio Público en el que se cuestionaba la actividad de los jueces detuvo la salida de la Prefecta.

Que no sea liberada “es una manipulación política. El señor director de la cárcel está siendo presionado, personalmente me ha dicho a mí que no quiere perder el cargo, porque esta cuestión viene de arriba”, dijo su abogado defensor Pablo Guerrero. Más tarde, Pablo Guerrero y un hermano tuvieron que autoexiliarse porque el gobierno de Correa les acusó de terrorismo porque durante la sublevación policial del 30 de septiembre 2010, fueron al canal estatal Ecuador TV con varias personas a pedir la oportunidad de que se entrevistara también a opositores del régimen, dijo Ecuadorinmediato.

7 de marzo 2008. Tres de cinco consejeros despojaron del cargo de prefecta a Guadalupe Llori.

14 de marzo 2008. La Asamblea dio amnistía a los presos por el caso Dayuma, pero Llori no salió porque ya tenía otros dos procesos encima. Después se dio una secuela de maltratos a esta mujer que solo el chontaduro y la yuca le ayudaron a soportar, según dijo el periodista José Olmos, de El Universo. “Tres carceleros, entre ellos una mujer, irrumpieron cerca de la medianoche del 19 de julio (2008) en la celda de Guadalupe Llori, ex prefecta de Orellana, en la cárcel de mujeres de Quito. Hacían una requisa, hubo forcejeos y ella quedó con magulladuras y moretones. Tres semanas después aún tiene en su brazo derecho una cicatriz que, dice, es de un rasguño. Luego del incidente, una compañera del pabellón le prestó un teléfono celular y Llori llamó a su hermana Mónica, residente en Londres.

“Llorando le contó lo sucedido. También relató que hace cuatro meses, como castigo, la obligaron a lavar grandes ollas y pelar papas, pero ante su negativa le hicieron restregar el piso para sacar restos de chiclets e impidieron el acceso de parientes y amigos durante un día de visitas.

“Mónica había grabado la versión y horas después la difundió entre organismos internacionales ante los cuales denunció la situación de su pariente.

Aunque voceros del gobierno negaron existieran maltratos y persecución, en esos días circuló en Europa un folleto donde se denunciaba el caso y pedía justicia para quien se la consideraba prisionera política.

“Como consecuencia, el 5 de agosto (2008), Human Rights Foundation, organismo con sede en Nueva York (EE.UU.) dedicado a la defensa de los derechos humanos, envió una carta de queja al presidente Rafael Correa. No era la única. El 3 de julio (2008), la Sociedad Internacional para los Derechos Humanos, con sede en Frankfurt (Alemania), y la Fundación para los Derechos Humanos, de Nueva York, habían enviado otra misiva reclamando porque Llori estaba presa durante ocho meses sin un debido proceso”.

Aunque voceros del gobierno negaron existieran maltratos y persecución, en esos días circuló en Europa un folleto donde se denunciaba el caso y pedía justicia para quien se la consideraba prisionera política.

Lea: Llori es considerada ‘presa de conciencia’
José Olmos. El Universo 17 de agosto 2008)

23 de septiembre 2008. Guadalupe Llori recuperó su libertad tras otro drama judicial. Ella compareció ante el Municipio de Quito para solicitar el habeas corpus, el cual que fue concedido porque, según la concejal Margarita Carranco, “se encuentra ilegal e inconstitucionalmente privada de su libertad, por lo que resuelve aceptar el recurso de hábeas corpus interpuesto por Guadalupe Llori, ordenando su inmediata libertad”.

En los exteriores de la Cárcel de Mujeres estaban simpatizantes de la ex prefecta de Orellana que gritaban: “Justicia para Guadalupe Llori”, mientras el director del centro carcelario, Washington Yaranga, intentaba huir en una camioneta de la institución e incumplir la orden de excarcelación. Pero al ser reconocido, una veintena de manifestantes le obligó a reingresar a la cárcel y firmar la boleta de libertad de Llori que abandonó el centro de rehabilitación a las 15:32. Al salir de la Cárcel de Mujeres de Quito, tras nueve meses de reclusión, Llori se arrodilló y agradeció a Dios “porque ha triunfado la justicia”, según reportó Teleamazonas.

26 de abril 2009. Guadalupe Llori fue reelecta por cuatro años como prefecta de Orellana. Malas intenciones hubo de tirar abajo ese resultado, pero el 31 de mayo 2009, el Consejo Nacional Electoral (CNE) confirmó el triunfo.

El 15 de junio 2010, Llori se presentó en Europa a dar testimonio sobre las violaciones de derechos humanos cometidos en su contra por el gobierno de Correa. El testimonio se realizó en Oslo, Noruega, en el Oslo Freedom House y fue organizado por el Human Rights Foundation. Con lágrimas en los ojos y la voz quebrada que casi no le dejaba hablar, Guadalupe Llori agradeció a todos los foros internacionales de derechos humanos que la apoyaron. Y dijo que desafortunadamente, desde su elección en el año 2006, Llori ha tenido que contemplar como el presidente Correa convertía a Ecuador en un estado totalitario y centralista.

Lea: 2007/11/26 Las protestas en Dayuma y la venganza de Rafael Correa contra la prefecta de Orellana Guadalupe Llori 


@MarianaNeiraL

[RELA CIONA DAS]

Ecuador es el tercer país del mundo con más denuncias por DD.HH. contra inversionistas chinos
Manuel Novik
Crisis carcelaria y derechos humanos
Alfredo Espinosa Rodríguez
Los insultos heredados
Mariana Neira
Los pecados de la justicia ecuatoriana que terminan en fiascos internacionales
Redacción Plan V
El Código de Ética de Lasso y los gobiernos de las galladas
Fermín Vaca
GALERÍA
Guadalupe Llori, la primera que enfrentó a Correa, fue apresada y humillada por nueve meses
 


[CO MEN TA RIOS]

[LEA TAM BIÉN]

Los hipódromos salen de la órbita de los juegos de azar
Redacción Plan V
Aborto por violación: ¿por qué la ley no debe tener un límite de edad gestacional?
Susana Morán
Las presiones que tumbaron a Jorge Madera del IESS
Redacción Plan V
Miles de ecuatorianos, solicitantes de asilo y expulsados, a la deriva en la frontera México-EEUU
Susana Morán

[MÁS LEÍ DAS]

El millonario problema entre CNT, GOL TV y los derechos de TV del fútbol ecuatoriano
Redacción Plan V
El polémico primer contrato colectivo de los trabajadores de la CNEL EP
Redacción Plan V
Las presiones que tumbaron a Jorge Madera del IESS
Redacción Plan V
César Montúfar vuelve al ruedo
Redacción Plan V