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3 de Abril del 2017
Historias
Lectura: 8 minutos
3 de Abril del 2017
Redacción Plan V
La campaña de Guillermo Lasso: ¿perder ganando?

Foto: Expreso/EFE/Robert Puglla

El presidenciable de CREO logró captar una buena parte de la votación de los otros candidatos, pero la ventaja de diez puntos de Moreno pesó en su contra. 

 

Aunque creció un 81% en votos, la candidatura del abanderado de CREO, Guillermo Lasso, no logró superar el 51% de los votos necesarios para llegar al Palacio de Carondelet. Entre las razones estarían la falta de acuerdos con las bases de las fuerzas políticas de oposición, una estrategia que le apuntó a personas en vez de colectivos y la presencia electoral de PAÍS en especial, en las provincias de la Costa, que se volcaron masivamente por el candidato oficialista.

A pesar de las alegaciones de un posible fraude, las elecciones de segunda vuelta del 2 de abril de 2017 dejan algunas lecciones. Tal como habían revelado los resultados de las elecciones generales del 19 de febrero, y como habían anticipado analistas como Eduardo Gudynas, la presencia nacional de Alianza PAÍS, aunque reducida por el desgaste de diez años en el poder, se mantiene todavía con fuerza entre los votantes.

La tienda oficialista, si bien perdió escaños en la Asamblea Nacional, mantiene todavía una mayoría que le permite un amplio margen político, mientras que la votación para las presidenciales evidenció que Lenin Moreno concentra su respaldo en las provincias de la Costa, mientras la mayoría de provincias de la Sierra y Amazonía se volcó por Lasso. 

La tienda oficialista, si bien perdió escaños en la Asamblea Nacional, mantiene todavía una mayoría que le permite un amplio margen político, mientras que la votación para las presidenciales evidenció que Lenin Moreno concentra su respaldo en las provincias de la Costa, mientras la mayoría de provincias de la Sierra y Amazonía se volcó por Lasso.

Con un 99% de los votos escrutados, la candidatura oficialista habían logrado imponerse en 12 de las 24 provincias de la República, en especial, en todas las de la región Litoral y en provincias de la Sierra como Carchi, Imbabura y Azuay. En la provincia amazónica de Sucumbíos también se impuso la tienda verde flex.

En las doce provincias restantes ganó Guillermo Lasso, que son casi todas las provincias serranas, las provincias amazónicas menos Sucumbíos y en la Región Insular.

El análisis de los resultados evidencia que Moreno logró imponerse mayoritariamente en las provincias de la Costa más golpeadas por el terreno del año pasado, en especial, en Esmeraldas, donde logró una ventaja de siete puntos, mientras que en Manabí consiguío una diferencia de 35% con relación al candidato opositor. En la provincia de Santo Domingo, Moreno se impuso por cinco puntos, por 17 puntos en Los Ríos y por cuatro puntos en la provincia del Guayas. En Santa Elena, la ventaja fue de 21 puntos, mientras que en El Oro el candidato oficialista logró una victoria de casi ocho puntos. 

La tendencia se extendió a provincias de la Sierra como Azuay, considerado un bastión tradicional de la centroizquierda, en donde Moreno también se impuso por siete puntos; a Imbabura, en donde la ventaja fue de once puntos, mientras que en Carchi obtuvo dos puntos de ventaja. Con relación a Sucumbíos, el margen de victoria de Moreno fue de un punto. 

Lenín Moreno se impuso también las circunscripciones electorales del exterior, es decir, entre las colonias de ecuatorianos en Europa, América, Asia, África y Oceanía. 

La Sierra con Lasso 

En cambio, en las provincias en donde se impuso Lasso, como Pichincha, logró una ventaja de entre dos y cuatro puntos. Así, en la provincia del Pichicha, Lasso se impuso con casi cinco puntos, mientras que en las provincias en donde se concentra el electorado indígena (que ya había votado por él en lugar de hacerlo por el general (r) Paco Moncayo) como son Tungurahua, Cotopaxi, Chimborazo y Bolívar el magnate logró un apoyo significativo. Así, en Cotopaxi aventajó a Moreno por dos puntos; en Tungurahua, la ventaja fue de 21 puntos a favor de Lasso; en Chimborazo la ventaja de Lasso sobre Moreno fue de casi veinte puntos; en Bolívar logró superar a PAÍS con 30 puntos, mientras que en Cañar la ventaja estuvo cercana a los cuatro puntos a favor de CREO.

En la provincia de Loja, los votantes se inclinaron por 19 puntos a favor de Lasso, siendo ésta la última provincia serrana conquistada por CREO. 

En la región Amazónica, CREO logró imponerse en la mayoría de provincias, como Napo (33 puntos), Orellana (12 puntos), Pastaza (29 puntos), Morona Santiago (28 puntos) y Zamora Chinchipe (26 puntos).

¿A dónde se fueron los votos?

Tras la primera vuelta, cerca de un 30% del electorado se había decantado por opciones como Cynthia Viteri, Dalo Bucaram, Iván Espinel y algunos de los otros postulantes. Aunque se sabía que Lenín había partido en la recta final con un 40% del apoyo popular, y Lasso con aproximadamente el 28% de los sufragios, al final, la tendencia, en números redondos, fue que Moreno logró captar el 11% de esa votación en disputa, mientras que Lasso captó el 20% restante.

Si bien el crecimiento en votos de Lasso fue mucho mayor que el de Moreno, lo cual indica que buena parte del electorado de la derecha y centro derecha se inclinó por el magnate, los votos no fueron suficientes para ganar la elección. Así, en la primera vuelta, Lenín Moreno logró por lo menos  3.716.343 sufragios, mientras que en la segunda, con el 99% de los votos contabilizados, ha obtenido  5.053.576, lo que significa un incremento del 36% entre la primera y la segunda vuelta y cerca de un millón 200 mil votos que obtuvo de los otros candidatos. 

La votación adicional de Moreno podría provenir del centro izquierda, en especial serrano, como se evidencia en Azuay, donde PAÍS se impuso, y de las bases de movimientos populistas de la Costa como el FE de Dalo Bucaram y Compromiso Ecuador de Iván Espinel.

La votación adicional de Moreno podría provenir del centro izquierda, en especial serrano, como se evidencia en Azuay, donde PAÍS se impuso, y de las bases de movimientos populistas de la Costa como el FE de Dalo Bucaram y Compromiso Ecuador de Iván Espinel. El apoyo de las bases de Bucaram a Moreno había sido ya anticipado por el binomio de FE, Ramiro Aguilar, en esta entrevista. 

Por su parte, Guillermo Lasso sacó en la primera vuelta  2.652.403 votos, mientras que en la segunda esa votación había aumentado en un 81.9%, pues logró obtener  4.823.134, es decir, casi duplicó su votación.

Muchos de estos votos provinieron de las provincias indígenas, de la población urbana de Quito y Guayaquil que, por diferentes motivos, optó por apoyar a Lasso como señal de rechazo frente a Alianza PAÍS. Así, En Guayas, los líderes del PSC y Madera de Guerrero, como Jaime Nebot y Cynthia Viteri, anunciaron su apoyo electoral al magnate, mientras que en Quito mucha de la clase media urbana capitalina, que había sido uno de los baluartes del correísmo en sus primeros años, abandonó al correísmo tal como habían anticipado analistas como Juan Cuvi, y optó por apoyar al magnate como opción frente a Alianza PAÍS. 

A pesar de que el presidente Rafael Correa había mostrado su optimismo sobre que la candidatura de Moreno obtendría más votos de mujeres, lo cierto es que la votación de Guillermo Lasso fue de hombres en un 49.79%, versus un 50.21% de mujeres que se decidieron por el magnate. En el caso de Moreno, la votación masculina fue de 48.64% frente a un 51.36% de mujeres. 

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