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13 de Enero del 2019
Historias
Lectura: 24 minutos
13 de Enero del 2019
Fermín Vaca
Periodista político. Es editor de PLANV. Ha trabajado en los principales periódicos de Ecuador en la cobertura de política y actualidad. 
La política en internet: ¿un elefante en la sala?

Fotomontaje: PlanV

La internet y, en particular, las redes sociales, se han convertido en espacios políticos y en escenarios de debates y corrientes de opinión. 

 

A pesar de que buena parte del debate político se ha instalado en la internet en la mayoría de democracias, en el Ecuador y en otros países de la región la comunicación política y el esquema regulatorio se concentran solamente en los medios tradicionales: radio, prensa y televisión en campañas publicitarias por medio de vallas y afiches. Tres consultores políticos y una académica fueron consultados por PLANV sobre las perspectivas de este debate.

Un elefante en la sala. Una de esas cosas evidentes, enormes, inocultables, pero de las que nadie quiere hablar. La política en la internet se está conviertiendo en el Ecuador y en otros países de la región en eso precisamente: una cuestión visible de la que las clases políticas, los legisladores y las autoridadades electorales prefieren no debatir. 

Con una reciente propuesta, el consejero del Consejo Nacional Electoral (CNE), Luis Verdesoto, planteó la posibilidad de ampliar la pauta electoral del actual proceso electoral hacia los medios totalmente digitales, aceptando la nueva realidad de que buena parte de la población se informa y actúa en política por medio de la internet. Como si ejemplos como la Primavera Árabe, en donde fueron cruciales las redes sociales, o el más reciente caso francés de los Chalecos Amarillos, no fueran claras muestras del uso político de la internet, la propuesta del consejero Verdesoto fue recibida con escepticismo, pues los criterios de los abogados del CNE cuestionaron tal posibilidad. El tema se encuentra en una suerte de congelador, a la espera de pronunciamientos de la Procuraduría General del Estado y la Contraloría, así como la Cancillería.

Mientras tanto, el 7 de enero el CNE declaró cerrado el periodo de registro de medios de comunicación para la pauta electoral, y precisó que 755 medios de prensa, radio y televisión han entregado su documentación en el Consejo. 

Aunque la resolución, aprobada en un principio por el CNE y luego dejada en suspenso, no se refería a las redes sociales, muchos debates políticos ya se ha instalado en Twitter y en Facebook, mientras en que YouTube algunos candidatos están pautando ya cuñas, como es el caso del candidato a prefecto de Pichincha por CREO, Federico Pérez. 

En materia de internet, cabe diferenciar, en primer lugar, la pauta en medios digitales propiamente dichos, y, por otro lado, la presencia de los candidatos en redes sociales masivas, como Facebook, Twitter, Instagram o YouTube. En el país, ninguna de las dos aristas está regulada por el momento. 

En el caso de los medios digitales, los pareceres jurídicos del CNE,  se basaron básicamente en la Ley de Comunicación y el Código de la Democracia. Siguiendo la línea interpretativa de la Supercom en tiempos de Carlos Ochoa, no consideran "medios de verdad" a los portales. En el caso de las redes, el gasto electoral no las considera como sujetos de control. Y eso que las leyes que regulan la materia son ambas herencia reciente del correato, un gobierno que presumía de miras y perspectivas de primer mundo, pero que habitualmente concluían en alguna ejecutoria tercermundista. 

Leyes obsoletas 

Sin embargo, esta situación no es única del país. Un estudio comparativo de las legislaciones electorales de la región, elaborado por el Centro Carter, evidencia que en la mayoría de países de América Latina, tal vez con la salvedad de Argentina, la cuestión de la internet no ha sido planteada. En casi todos los países estudiados, las regulaciones electorales hacen expresa mención de la prensa, la radio y la televisión, y regulan el acceso de los candidatos a los medios tradicionales, sea este de forma gratuita o subvencionada por el Estado, pero en ninguno se hace una mención expresa sobre la internet o las redes sociales. 

Las dos aristas de la internet en política

Para el consultor político quiteño Gustavo Isch, ningún intento de las autoridades electorales de control en las nuevas tecnologías debería formularse. "Una élite política o económica" podría tomarse la atribución de regular la libertad de expresión, cuyos criterios van a ir cambiado de manera continua. Pero la política está en las redes, y para Isch hay dos tendencias: usarlas para campañas sucias, por medio de noticias falsas, usarlas para atacar a algunos políticos y a Gobiernos, o también emplearlas como herramientas de campaña de candidatos con poco acceso a medios tradicionales. Esos candidatos, estima el consultor, han entendido esa arista pero la siguen usando de manera muy limitada. 

El caso brasileño, con el triunfo de Jair Bolsonaro, evidenció una estrategia de difusión de mentiras y noticias falsas que confundieron al elector, lo que para Isch debe ser observado. En el Ecuador de Correa, la campaña de comunicación permanente del correato se dedicaba de manera constante a posicionar una sensación de bienestar y éxito político falsas, además de dedicarse a perseguir a opositores y adversarios. Acabar con la reputación del adversario, presentarlo como incompetente, corrupto o mentiroso, sigue siendo una estrategia usada por algunas campañas, según Isch. 

 

Acabar en Internet con la reputación del adversario, presentarlo como incompetente, corrupto o mentiroso, sigue siendo una estrategia usada por algunas campañas, según Gustavo Isch.

Isch cree que la intención de control de las redes sociales puede ocultar el intento de élites corruptas de controlar el flujo de la información para evitar que se conozcan hechos de corrupción. En esa medida, el consultor cree que si en el Ecuador se llegara a plantear un control de las redes sociales, este no puede darse sin una debate profundo con todos los actores sociales y políticos. La política, recuerda Isch, es mucho más que lo electoral, pues afecta muchos ámbitos de la vida social. 

Sobre la pauta electoral en los medios digitales, Isch cree que el CNE debe enmarcarse en la actual legislación y no salirse de ella. Cree que la presencia de la publicidad electoral en las redes sociales podría alterar de manera sustancial la forma en la que operan en la actualidad en el debate político nacional. 

Sin embargo, el consultor cree que la dinámica de las redes sociales se ha impuesto por encima de las espectativas de los políticos. "Les guste o no las redes están ahí y los políticos más renuentes a ellas están teniendo que tenerlas en cuenta. En el otro extremo, hay políticos que están totalmente pendientes de las redes sociales y de lo que ahí se dice", precisa Isch.  Los políticos, en criterio de Isch, se están acercando de manera "errática" a las redes sociales, y muchos de ellos todavía confunden los "me gusta" con electores asegurados. Por ello, se produce el fenómeno de que se estén comprando seguidores en las redes sociales de ciertos políticos con la intención de que se conviertan en votos: "Eso es algo equivocado, son niveles totalmente distintos", precisa Isch. Isch cree que ya no es necesario que las cosas existan en la realidad, sino que también deben estar en las redes sociales, en una doble dimensión que asegure su impacto real. "No basta con hacer una declaración o una reunión. Ese dato de la realidad debe estar en las redes sociales. Los propios medios tradicionales están recurriendo a las redes sociales como fuentes", destaca Isch. 

Isch cree que en el actual proceso electoral habrá ejemplos de comunicación positiva, pero también ataques y antagonismos. En el país, precisa, se han  instalado campañas promovidas por políticos, a veces ocultos, que son claramente campañas sucias. "La campaña estará marcada por las redes sociales, que generarán corrientes de opinión". 

¿Queremos ver candidatos en nuestras redes sociales?

El consultor y publicista Carlos Ferrín, autor de varias campañas en algunas tiendas políticas, desde el correísmo hasta la postulación presidencial de Dalo Bucaram, opina desde Guayaquil que, contrariamente a lo que podría pensarse, a la gente no le interesa que los políticos aparezcan en sus redes sociales de amigos y familia. 

Ferrín destaca que se emula mucho en nuestro medio las campañas de los políticos de Estados Unidos, desde Obama a Trump. La reciente campaña norteamericana de Trump, basada en noticias falsas, o los mensajes de Bolsonaro en Whatsapp, evidencian que el uso de las redes pueden impactar en el electorado. 

Sobre la pauta en medios electorales, en la actualidad Ferrín estima que el grueso del pautaje está en la televisión, pero cree que las redes y la internet, de alguna manera, se han vuelto un espacio en donde no hay pauta electoral y la población podría sentirse incomodada. "El tema es delicado, las redes sociales son una válvula de escape sobre la pauta tradicional. Pero todo depende de cómo las usen las políticos. De plano sostengo que la gente entra a Facebook y lo último que quiere ver es un político. Buscan cosas divertidas, tendencias como la reciente de El Chimuelo, por ejemplo".

 

En opinión de Carlos Ferrín "de plano sostengo que la gente entra a Facebook y lo último que quiere ver es un político. Buscan cosas divertidas, tendencias como la reciente de El Chimuelo, por ejemplo".

Es por ello que Ferrín sostiene que los políticos "deben ser creativos para entrar donde la gente no quiere verlos a ellos", por lo que recomienda una campaña que sea "menos invasiva". Además, destaca, en el país todavía se sigue considerando que se puede llegar a cientos de miles de personas con una cuña en televisión nacional que con anuncios en internet, en donde habría que "pautar mucho para llegar a esa cantidad". Ferrín reconoce, sin embargo, que las redes sociales permiten una focalizar de manera quirúrgica a los públicos, mientras que en televisión se debe tomar en cuenta los sondeos de audiencia. 

¿Podrá pasar un fenómeno similar a Trump o Bolsonaro en el Ecuador? Ferrín cree que hay motivos de preocupación de la gente que fueron explotados por ambos políticos, apostando a la ira de la gente. Por ello, le baja el énfasis a las herramientas tecnológicas. "Las preocupaciones actuales son empleo, crisis y drogas y por eso se están enfocando en ello autoridades locales en todo el país que, en principio, no tienen la solución de esos temas entre sus competencias", precisa Ferrín.

La perspectiva en el interior del país

Miguel Antonio Moreira es un joven consultor político que trabaja con candidatos de cantones de Manabí. Cuando en todas las provincias se siente el ambiente prelectoral, el consultor cree que, en su provincia, en especial lejos de las grandes ciudades, la penetración de la televisión es menor que la de las radios y las de las redes sociales. 

 

La juventud en Manabí está conectada, las redes sociales son el territorio que debe aprovechar quien quiera atraer el voto joven, siempre que maneje un buen relato y audiovisuales atractivos que apelen a las emociones", estima Miguel Moreira.

Para Moreira, "hoy no se conciben elecciones sin Internet,  pero en 2019 los candidatos en Ecuador sigan priorizando la televisión, la prensa escrita y la radio, dando poca importancia al Internet y las redes sociales, es un error que quizás les pueda costar la elección". El consultor estima que "la pre campaña en el interior del país se está moviendo de forma interesante en Internet, pero aún no se aprovechan bien los espacios, los candidatos intentan tener presencia en redes. El problema es que no son constantes y no todos invierten, muchos creen que el community manager puede ser el sobrino adolescente del compadre, y no, debe ser un profesional. La estrategia digital no puede descuidarse". En el caso de los electores en Manabí, Moreira estima que "la juventud en Manabí está conectada, las redes sociales son el territorio que debe aprovechar quien quiera atraer el voto joven, siempre que maneje un buen relato y audiovisuales atractivos que apelen a las emociones. Las redes son esenciales para construir y viralizar relatos breves de gran impacto".

"Veo que a la campaña en Internet le hace falta color, los candidatos deben dejar de ser grises y aburridos. Tienen que conectarse con lo que le interesa a los jóvenes. Por supuesto, las elecciones no se ganarán solo en redes sociales, apenas es una herramienta, que debe conectarse con la campaña en territorio, el contacto cara a cara con los votantes y una buena propuesta, harán que un candidato triunfe", agrega.

Moreira estima que, en la región, la regulación electoral en internet es un debate pendiente:  "Veamos el caso de Perú, donde la población votó en referéndum por cuatro temas, uno de ellos fue la modificación del financiamiento de campañas electorales. El proyecto aún se encuentra en ejecución, en cuanto esté regulado sin duda incluirán las medidas pertinentes respecto a las publicaciones en redes sociales. En otros países también se está analizando reformas a la ley, tal como se lo hace ahora en Ecuador".

   ENTREVISTA   

Karina Cáceres: "las noticias falsas nos muestran
que tenemos graves problemas en las instancias
de formación de opinión pública"

Karina Cáceres

Licenciada en Relaciones Internacionales por la Universidad Católica de Córdoba, Argentina. Máster Internacional en Estudios Latinoamericanos por el Instituto de Iberoamérica de la Universidad de Salamanca, España y por el Institut des Hautes Études de L'Amérique Latina, Universidad Paris Sorbonne III, Francia.

La politóloga  argentina, quien reside en España, conversó con PLANV sobre la situación de este fenómeno en la región. Cáceres ha investigado, comenta a PLANV desde Madrid, donde dialoga con este portal, sobre reformas políticas, financiamiento político con perspectiva de género, campañas electorales y género. Ha formado parte de diversos proyectos de investigación, dentro de los que se destacan el Sistema de partidos subnacionales y Democracia en América Latina para el Instituto de Iberoamérica de la Universidad de Salamanca, el Observatorio de Reformas Políticas de América Latina para la Organización de Estados Americanos (OEA) y en la actualidad, forma parte del equipo de comunicación de la Red de Politólogas, un espacio que busca articular una red de expertas en política latinoamericana y visibilizar su trabajo.

-¿Cómo ve el panorama de la regulación electoral en internet en América Latina?

A pesar de que Internet y las redes sociales llevan instalados en nuestras vidas cotidianas desde hace años, los gobiernos de América Latina (y sus legisladores) aún no han acabado de comprender y/o contemplar este fenómeno dentro de las regulaciones electorales. En muchos casos, se entiende de manera amplia el concepto de “medios de comunicación” para abarcar así a las nuevas tecnologías. Sin embargo, los medios digitales y las redes sociales tienen sus propios parámetros y dinámicas de funcionamiento que difieren sustancialmente de lo analógico. Si a esto le sumamos el análisis de mega-datos (big data) y la capacidad de hiper-segmentación con la que contamos hoy en día, queda claro que las regulaciones en materia electoral sobre las campañas electorales en la región necesitan discutirse y actualizarse.

"Los medios digitales y las redes sociales tienen sus propios parámetros y dinámicas de funcionamiento que difieren sustancialmente de lo analógico. Con el análisis de mega-datos (big data) y la capacidad de hiper-segmentación, queda claro que las regulaciones en materia electoral sobre las campañas electorales en la región necesitan discutirse y actualizarse".

Es necesario aclarar que, en la gran mayoría de nuestras democracias latinoamericanas, la regulación sobre las campañas electorales (acceso a medios de comunicación, encuestas y sondeos, períodos de campañas) se encuentra enmarcadas dentro de leyes “marco” como de financiamiento político, leyes electorales (como el caso ecuatoriano y su Código de la Democracia) y/o leyes de partidos. Esto podría provocar que la regulación de la pauta publicitaria en “medios no tradicionales” se diluya dentro de otros puntos y no se logre un debate profundo sobre la temática.


-En una reciente ponencia, usted ha destacado esfuerzos de las autoridades electorales en México y Brasil para combatir las noticias falsas. ¿Deben preocuparse también por fenómenos como la pauta en Facebook?

Las democracias actuales se enfrentan a un nuevo desafío que no esperaban: la desinformación. Las noticias falsas contaminan el ejercicio informativo y libre de los ciudadanos y pueden incluso llegar a formar ideas erróneas basadas en mentiras. Este contexto de desinformación es potencialmente peligroso para la estabilidad del sistema democrático, pero al mismo tiempo, puede crear graves problemas para la legitimidad y reputación de líderes sociales, instituciones, empresas, etc.

La gravedad de este nuevo desafío radica en vulnerabilidad de las sociedades democráticas a las noticias falsas y a la capacidad limitada de la ciudadanía, nuestras instituciones y sistemas políticos para evitar la propagación y multiplicación de “fake news”.

La preocupación por los anuncios de Facebook se ha instalado en la agenda pública, en gran parte por el escándalo de “Cambrigde Analytica”; sin embargo, no es el único canal de propagación de desinformación. Concentrarse sólo en esta red social para combatir este problema no es la solución.

Lo que las noticias falsas nos muestran es que tenemos graves problemas en las instancias de formación de opinión pública. Tenemos que reflexionar y construir alternativas y propuestas para mejorar la calidad de información que recibe nuestra ciudadanía.


-En Ecuador se discute si se debe colocar pauta electoral -que es pagada por el Estado- en medios totalmente digitales. ¿Conoce usted de debates parecidos en España e Iberoamérica?

En México se dió un debate parecido, pero respecto a la fiscalización del gasto de los partidos en Internet. A raíz de eso, en el Reglamento de Fiscalización del INE se estableció en los artículos 203, 215 y 309 las pautas de la publicidad en redes sociales y medios digitales.

-¿Los medios digitales pueden considerarse similares a la prensa escrita para efectos de pauta electoral?

Los medios digitales no funcionan como la prensa escrita. La principal diferencia tiene que ver con la protección de datos de los ciudadanos. Actualmente, disponemos de la tecnología necesaria para saber cuánto tiempo se pasa una persona en una web, los “mapas de calor” de las mismas, las búsquedas que realizamos, etc. Toda esta información puede obtenerse y utilizarse para personalizar los mensajes que los partidos pueden difundir.

"Más allá de que hiper regular no es una solución a la hora de abordar estos temas, si es necesario garantizar a la ciudadanía la extrema protección de sus datos personales, especialmente sobre sus preferencias políticas".

-La campaña electoral en Estados Unidos estuvo fuertemente influenciada por Facebook, ¿cree que ese fenómeno ocurra también en la región?

Este fenómeno es mundial, y no hay una democracia que no se vea amenazada por la desinformación. Cualquiera que tenga acceso a internet, un móvil y/o cuentas en redes sociales es susceptible de recibir y difundir una noticia falsa.

-¿Cómo vio la campaña en redes, en especial Whatsapp, que hizo en Brasil Jair Bolsonaro y cuál puede ser el rol de las autoridades electorales en su regulación?

El uso de las redes sociales (ahora también Whatsapp, que no nos olvidemos fue comprada por Fabebook) por parte de los partidos políticos para ganar elecciones no es algo nuevo, sólo que ahora le estamos prestando más atención. Desde la primera elección de Obama, en el año 2008, las nuevas tecnologías irrumpieron con fuerza en el marketing político.

Los partidos políticos deben difundir sus mensajes en donde sus potenciales votantes se encuentren, y ahora, eso es en redes sociales y en nuestros móviles. Las redes sociales no conocen de franjas de horarios, permiten obtener datos en tiempo real, personalizar los mensajes y se puede pensar y probar diferentes estrategias en simultáneo. Sumando a esto, permiten viralizar contenidos y amplificar su mensaje.

En el caso brasileño, las redes sociales fueron fundamentales para el acceso a información en las recientes elecciones presidenciales en: 65% de los adultos en ese país usa WhatsApp, y 46% leyó noticias sobre política durante la campaña.

En términos regulatorios, no creo que regular sea la solución. La capacidad de fiscalización de los organismos electorales queda pequeña en comparación a la magnitud de propagación un mensaje en el sistema digital. La clave para contrarrestar a las noticias falsas es fortalecer las virtudes cívicas y digitales de la ciudadanía para que puedan distinguir entre una noticia real, de una que no lo es y exigir mayor calidad en la cobertura mediática de algunos temas que pueden generar polémica. Una ciudadanía educada en valores democráticos y con habilidades digitales es el mejor antídoto para la desinformación.

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