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12 de Abril del 2021
Historias
Lectura: 17 minutos
12 de Abril del 2021
Fermín Vaca Santacruz
La Sierra y la Amazonía dieron la victoria a Lasso
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Guillermo Lasso ganó el balotaje con una holgada diferencia de cinco puntos.  Foto: Reuters

 

El abanderado de CREO obtuvo una ventaja de cinco puntos, más de 400 mil votos, sobre el candidato correísta Andrés Arauz. Las últimas semanas de campaña fueron cruciales para aglutinar el voto anticorreísta sobre todo en la Sierra y la Amazonía a favor de Guillermo Lasso. Dos analistas destacan que el debate fue un punto de inflexión y que el correísmo cometió errores estratégicos, además de la inexperiencia de Arauz. Lasso logró anular con éxito la campaña correísta que pretendía vincularlo con Lenin Moreno, cuya presencia fue tóxica durante todo el proceso electoral.



Tras un escrutinio rápido y eficaz, los resultados electorales dieron el triunfo en la segunda vuelta al candidato de CREO, Guillermo Lasso, quien obtuvo una cómoda ventaja de por lo menos cinco puntos sobre el candidato del correísmo, Andrés Arauz. 

Aunque el correísmo mantuvo el apoyo sobre todo de las provincias de la Costa, el cómputo nacional terminó favoreciendo a Guillermo Lasso, quien obtuvo más de 400 mil votos de ventaja por encima de  Andrés Arauz. 

La votación de Quito, Guayaquil, Cuenca, la Sierra Central y la Amazonía se decantó mayoritariamente por Lasso, quien triunfó en todas las provincias del callejón interandino, en la Amazonía y en las Islas Galápagos. Arauz, en cambio, logró imponerse en todas las provincias de la Costa, pues si bien la votación urbana de Guayaquil fue favorable a Lasso, no así en el resto de cantones del Guayas.

Arauz logró imponerse en las provincias de la cuenca del río Guayas, como son Guayas y Los Ríos, y en el resto de jurisdicciones costeras, sobre todo en Manabí, Esmeraldas, Santa Elena, y El Oro. Solamente en la provincia amazónica de Sucumbíos se pudo imponer Arauz, mientras en el resto de la Amazonía se evidenció el apoyo a Lasso. 

Aunque el correísmo mantuvo el apoyo sobre todo de las provincias de la Costa, el cómputo nacional terminó favoreciendo a Guillermo Lasso, quien obtuvo más de 400 mil votos de ventaja por encima de  Andrés Arauz.

Buena parte del electorado capitalino se decantó por Lasso, al igual que en la ciudad de Cuenca, y en las provincias de la Sierra Central como Cotopaxi, Tungurahua y Chimborazo, mayoritariamente indígenas, en donde el voto nulo no tuvo el impacto esperado por la dirigencia indígena y más bien se evidenció un apoyo significativo a Lasso.

La Costa correísta

Las provincias del Litoral votaron mayoritariamente por Andrés Arauz y la propuesta correísta, con excepción de Santo Domingo de los Tsáchilas, en donde ganó Lasso con el 52% de los sufragios. En Esmeraldas, Arauz obtuvo el 55.36% de los votos frente al 44.64% de Guillermo Lasso, es decir, una ventaja  de 11 puntos. Una situación similar ocurrió en Manabí, donde Arauz alcanzó el 66.13% de la votación frente al 33.87% de Lasso. Esto, a pesar de que parte de la campaña anticorreísta se centró en denunciar supuestas irregularidades en el uso de los fondos para la reconstrucción luego del terremoto de 2016 que asoló a ambas provincias. 

En las provincias de Guayas y Santa Elena también se impuso Arauz. En Guayas, un tradicional bastión socialcristiano, alcanzó el 53%, mientras que Lasso logró el 47%. En Santa Elena, Arauz se alzó con el 61% de los votos, versus el 39% de Lasso. En Los Ríos, Arauz sacó el 63% y Lasso el 37%. Finalmente, en El Oro, Arauz alcanzó el 52% versus el 48% de Lasso. 

El correísmo centró su campaña en provincias como Manabí. Inclusive, Arauz, cuya esposa es manabita, realizó su cierre de campaña en Manta y Crucita.

En las dos principales ciudades manabitas, como son Manta y Portoviejo, Arauz se impuso con el 70% y el 74% respectivamente. En Manabí, solo en el cantón El Carmen Lasso obtuvo una pequeña ventaja sobre Arauz. 

En las dos principales ciudades manabitas, como son Manta y Portoviejo, Arauz se impuso con el 70% y el 74% respectivamente. En Manabí, solo en el cantón El Carmen Lasso obtuvo una pequeña ventaja sobre Arauz.

En la ciudad de Guayaquil, Lasso se impuso con 53% contra el 47% de Arauz, mientras Arauz ganó en los cantones rurales de Guayas. 

En la ciudad de Esmeraldas, ganó Lasso con el 53%, mientras en el resto de cantones de esa provincia ganó Arauz. 

En las principales ciudades de Santa Elena, como son Salinas y La Libertad, se impuso Arauz con más del 57%. 

Quito y la Sierra con Lasso

En contraste, en la región Interandina, la votación se volcó de manera mayoritaria a favor de Guillermo Lasso, sobre todo en Quito, en Pichincha y en las provincias de la Sierra central y el Austro. En Carchi, provincia en donde en primera vuelta ganó Xavier Hervas de la ID, se impuso Lasso con un cómodo 64% versus el 36% de Arauz. En Tulcán ganó Lasso con el 71%. 


Simpatizantes de Guillermo Lasso festejaron ante la sede del Consejo Nacional Electoral, norte de Quito.

En Imbabura, Lasso obtuvo el 54% versus el 46% de Arauz. En Ibarra, se impuso Lasso con el 62%, mientras Arauz ganó en el resto de cantones, incluyendo Otavalo (57%). 

En Pichincha, que en el apogeo del correísmo era un bastión electoral de Rafael Correa, el candidato Lasso pudo captar el 65% de los votos, versus el 35% de Arauz. El grueso de la votación a favor de Lasso se concentró sobre todo en Quito, con un 66 por ciento a favor de Lasso.

En las provincias de la Sierra central, mayoritariamente indígenas, buena parte del electorado rural y urbano se volcó a favor de Lasso, quien ganó en Cotopaxi con el 63%, en Tungurahua con el 76% y en Chimborazo con el 66%. En Bolívar Lasso logró el 70% de los sufragios.

La votación se desarrolló de manera rápida y sin incidentes

En Pichincha, que en el apogeo del correísmo era un bastión electoral de Rafael Correa, el candidato Lasso pudo captar el 65% de los votos, versus el 35% de Arauz. El grueso de la votación a favor de Lasso se concentró sobre todo en Quito, con un 66 por ciento a favor de Lasso.

En Latacunga, se impuso Lasso con 73%, al igual que en cantones indígenas como Pujilí o Sigchos. 

En Ambato, Lasso logró el 76% de los votos, y ganó en todos los cantones de Tungurahua.

En Riobamba, Lasso logró el 74%, pero algunos otros cantones de mayoría indígena, como Guamote y Colta, le dieron la espalda. En Guamote, donde Lasso fue repudiado por moradores que le reprocharon la represión de octubre en donde murió un comunero local, se impuso Arauz con el 52%. 

El panorama se repitió en las provincias del Austro. En Cañar, Lasso logró el 52% versus el 48% de Arauz; en Azuay, Lasso captó el 56% versus el 44% de Arauz. En Loja, la votación para Lasso fue del 68%. 

En la ciudad de Azogues, Lasso logró el 66% de los votos. En el cantón Cuenca, Lasso consiguió el 61% de los votos, aunque en cantones azuayos como Camilo Ponce, Pucará, Nabón, Sigsig y Oña ganó Arauz. 

Entre tanto, en la ciudad de Loja, Lasso obtuvo el 76% de los votos. 

La Amazonía se inclinó por Lasso

En la región amazónica, Lasso se impuso en la mayoría de provincias. Solamente en Sucumbíos, Arauz logró convencer al 57% del electorado. En la ciudad de Lago Agrio Arauz logró el 56% de los votos. 

Pero en las provincias vecinas la victoria favoreció a Lasso. Así en Napo obtuvo el 75%, en Orellana el 56%, en Pastaza el 74%, en Morona Santiago el 70%, al igual que en Zamora Chinchipe. En Tena, Lasso logró el 79% de los votos, en Francisco de Orellana captó 55% y en Puyo el 75%. En Macas, la votación de Lasso llegó al 70%, mientras en Zamora fue del 76%. Esto, a pesar del apoyo que Arauz logró de la dirigencia indígena amazónica, en un acuerdo con Jaime Vargas, que sin embargo no parece haber sumado votos a su propuesta en la región, aunque sí aumentó sus negativos en Quito y en la Sierra. 


En cantones amazónicos como Joya de los Sachas, la votación se inclinó a favor de Lasso. Foto:  EFE

Lasso se impuso en la Amazonía a pesar del apoyo que Arauz logró de la dirigencia indígena amazónica, en un acuerdo con Jaime Vargas, que sin embargo no parece haber sumado votos a su propuesta en la región, aunque sí aumentó sus negativos en Quito y en la Sierra.

En las islas Galápagos, Lasso repitió su victoria de la primera vuelta, logrando el 65 por ciento de los votos. En los principales cantones insulares, como Puerto Ayora y Puerto Baquerizo Moreno, obtuvo más del 72% de los sufragios. 

De esta forma, Arauz logró ganar en solamente siete provincias (seis de la Costa y una de la Amazonía), mientras Lasso consolidó su presencia nacional en las 17 jurisdiciones restantes en la Sierra, la Amazonía y la región Insular. 

¿En qué momento perdió Arauz?

Dos consultores políticos consultados por este portal sostienen que hubo varios momentos en la campaña de segunda vuelta y varios factores que explican el holgado triunfo de Guillermo Lasso por sobre Andrés Arauz. 

Desde Guayaquil, el consultor político Carlos Ferrín sostiene que la segunda vuelta motivó un recambio en los equipos de ambas campañas y cambios en sus imágenes. En el caso de Lasso, se mantuvo en secreto la presencia de los estrategas Jaime Durán Barba y Santiago Nieto, mientras que Arauz modificó sus mensajes. 

Ferrín sostiene que un punto de inflexión fue el debate, en donde Lasso pudo convencer a los distintos anticorreísmos que habían votado por Hervas y Pérez. La campaña de Lasso provocó al correísmo, sostiene Ferrín, lo que le hizo perder la perspectiva de la elección y a la postre el apoyo electoral. 

En contraste, Ferrín cree que la campaña de Lasso fue efectiva en llegar a los indecisos, que, sobre todo en la Sierra, se decantaron por la candidatura de CREO y por el nulo, pero descartaron a Arauz. 

Ferrín asegura que la ventaja de cinco puntos de Lasso sobre Arauz se debe que Arauz cometió "muchos errores" que fueron compensados por aciertos del magnate. La influencia de Rafael Correa pudo haber sido decisiva en contra de Arauz, de manera similar a cuando el correísmo perdió la Alcaldía de Quito a manos de Mauricio Rodas, según estima Ferrín. 


Foto: Luis Argüello. PlanV

La influencia de Rafael Correa pudo haber sido decisiva en contra de Arauz, de manera similar a cuando el correísmo perdió la Alcaldía de Quito a manos de Mauricio Rodas, según estima Carlos Ferrín.

En la etapa temprana de la campaña, un eventual "candidato de Correa", lograba hasta un 27% de apoyo en las primeras encuestas y luego al lanzarse Arauz este logró un 32%. Las reservas que había dentro del propio correísmo sobre Andrés Arauz y la decisión de Correa de involucrarse en la campaña perjudicaron a Arauz, pues su discurso de un joven técnico que representaba a la juventud fue anulado por las campañas de Correa en su cuenta de Twitter. Tampoco ayudaron a la campaña correísta piezas polémicas como la sátira de Lasso en un banco, que provocó rechazo aun en militantes correístas. "Correa fue una especie de contrainfluencer de Andrés Arauz, que en lugar de atraerle votos se los auyentó", precisa Ferrín sobre el efecto de las salidas del ex presidente en la campaña. 

Sobre el impacto de la gestión de Lenin Moreno, Ferrín cree que el correísmo fracasó en su intento de posicionar que Lasso cogobernó con Moreno y tampoco pudo atajar la denuncia sobre el empleo de Arauz en el Banco Central. "Es más fácil encontrar una vídeo de Correa recomendando a Lenin que una foto de Lasso con Moreno", dice Ferrín, para ejemplificar el fiasco del correísmo al querer posicionar el mensaje de campañas como "Lasso empuja la silla". 

"Frases de Lasso como Andres no mientas otra vez y la partida de nacimiento político de Arauz fueron poderosas y permitieron que los indecisos se decantaran por Guillermo Lasso. Además, en la Sierra no cayó muy bien el acuerdo entre Vargas y Arauz, desagradó a los indígenas y al conservadurismo quiteño. Ese fue un revés para la campaña de Arauz", destaca Ferrín.

Desde Quito, el consultor político Gustavo Isch precisa que el voto de Arauz siempre estuvo anclado a Rafael Correa. "Arauz no tenía capital político. Y el correísmo sin Correa estaba debilitado sobre todo por la salida de Moreno y el plebiscito que promovió", explica Isch. Para el consultor, Correa escogió a Arauz pensando que como joven podría acercarse a los jóvenes, aunque esto fue "un error de cálculo" pues el correísmo no logró dominar ni el lenguaje ni los medios de interacción de los jóvenes como sí, lo hizo, en cambio, Xavier Hervas. 

Por su parte, Arauz cometió errores debido a su inexperiencia, en temas como sus pronunciamientos sobre la dolarización y las vacunas argentinas. Eso, dice Isch, motivó lo que el consultor considera un supuesto contagio de covid para "sacar de circulación" al candidato por algunos días. Luego Arauz intentó desmarcarse de Rafael Correa y eso produjo el efecto contrario, pues provocó reservas en el propio electorado correísta e indeciso que no percibió a Arauz como un candidato solvente. 

Isch sostiene que en el debate se evidenció la inexperiencia de Arauz, y Lasso tuvo éxito al presentarlo como un político mentiroso, al realizar afirmaciones que Arauz no pudo desmentir.

"Las apariciones de Correa fueron poco inteligentes, mientras que en la otra campaña Jaime Nebot desaparece sobre todo en la Sierra y en Quito en donde su imagen es negativa, Correa siguió pretendiendo conducir la campaña", precisa Gustavo Isch.

Otro elemento tuvo relación con las alianzas de los candidatos: mientras Lasso obtuvo apoyos de políticos como Gustavo Larrea o el propio Xavier Hervas, Arauz "se junto con el lumpen político al recibir apoyos de Abdalá Bucaram, Isidro Romero y Jaime Vargas, quien es cuestionado en Quito como uno de los cabecillas del levantamiento de octubre", destaca Isch, lo que motivó sobre todo a la clase media capitalina a votar por Lasso. "El Partido Social Cristiano pierde en sus bastiones de la Costa, mientras Yaku Pérez pierde en la Sierra Central y en Quito al intentar promover el voto nulo", precisa Isch.

"Los resultados de Arauz no son malos, son importantes, pero al final pierde las elecciones", lo que más que por la presencia anecdótica de Correa se explica por el paulatino deterioro político del correísmo. "Las apariciones de Correa fueron poco inteligentes, mientras que en la otra campaña Jaime Nebot desaparece sobre todo en la Sierra y en Quito en donde su imagen es negativa, Correa siguió pretendiendo conducir la campaña, y en los cierres de campaña mientras Lasso se dirige al país, Arauz lo hizo a la militancia y con un video previo de Correa", apunta Isch.

La mala gestión de Moreno  y su entorno también fue un elemento tóxico en la campaña. Isch precisa que en primera vuelta cualquier candidato relacionado con Moreno fue muy afectado por una presencia "nefasta". Pero coincide con Ferrín en que Lasso tuvo más éxito en asociar a Arauz con la continuidad de Moreno que viceversa. "La figura de Moreno gravitó en estas elecciones y lo que ocurrió que fue afectó más a Arauz, porque Lasso logró desmarcarse de la imagen de Lenin Moreno", finaliza. 

 

 

 

 

 

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