Back to top
21 de Febrero del 2015
Historias
Lectura: 25 minutos
21 de Febrero del 2015
Leopoldo López: sé que un día tocarán mi celda y me dirán que salgo en libertad

Leopoldo López es acusado de "sabotaje y terrorismo" por supuestamente incitar protestas en Venezuela el año 2014, en donde hubo un total de 43 muertos. La ONU pidió su liberación.

 

El líder opositor venezolano Leopoldo López, desde una celda de castigo en la prisión de Ramo Verde, contesta estas preguntas, días antes de que se dieran los acontecimientos que condujeron a la prisión del alcalde de Caracas, Antonio Ledezma.

Leopoldo López

Nacido en Caracas en 1971, es economista y político. Fue alcalde del Municipio Chacao. Encabezó una serie de protestas que motivaron su arresto en febrero de 2014. Algunas organizaciones lo consideran un preso político.

El canal NTN24 dio a conocer una carta que Leopoldo López, retenido desde el pasado 18 de febrero de 2014 en la cárcel de Ramo Verde, en Venezuela, envió en exclusiva a ese medio y que compartimos con nuestros lectores con la autorización de la cadena de alcance continental. López escribió en su celda de castigo las respuestas a las preguntas enviadas.

¿Cuál es el tratamiento que usted ha recibido en su condición de preso político al interior de esa prisión?

Como presos políticos hemos recibido un trato discriminatorio. Pasé los primeros seis meses en aislamiento, encerrado en mi celda. Cuando recibía visita, entraban en mi celda y la cerraban con candado, solo permitían una hora de patio en solitario a las seis de la mañana. Desde que llegué no nos han permitido el contacto con los otros presos del penal, para las actividades como la misa siempre estamos bajo la custodia cuerpo a cuerpo de un funcionario de Inteligencia militar. Luego de seis meses permitieron el contacto limitado con los otros presos políticos y siempre bajo la custodia de los funcionarios de Inteligencia. En el piso donde estoy colocaron tres cámaras para mantener la supervisión permanente de nuestras actividades. En un año que llevo preso no me han permitido visita más allá de mi familia directa y abogados. Hemos tenido momentos de mucha tensión; en una oportunidad el director de la cárcel ordenó que nos lanzaran excremento humano por la ventana, hecho que fue denunciado y nunca atendido por la Fiscalía. Hemos sido víctima de requisas violentas por parte de funcionarios de Inteligencia militar que se han presentado sin presencia de Fiscalía, encapuchados, armados y con actitud hostil.

¿Como ser humano, no como líder de oposición, cómo se encuentra, físicamente y mentalmente luego de un año en prisión?

"Como presos políticos hemos recibido un trato discriminatorio. Pasé los primeros seis meses en aislamiento, encerrado en mi celda. Cuando recibía visita, entraban en mi celda y la cerraban con candado, solo permitían una hora de patio en solitario a las seis de la mañana".

A pesar de las dificultades, del aislamiento y de la violación permanente a nuestros derechos humanos, me he sentido bien. He conseguido fortaleza en la oración diaria, en la lectura permanente y en una rutina de ejercicios en mi celda. Además, me he propuesto desarrollar destrezas que antes no practicaba, me he dedicado al dibujo y estoy aprendiendo a tocar el cuatro (un tipo de guitarra común en Venezuela)  que para mí ha sido un reto. Gracias a Dios he hecho de cada día una oportunidad para crecer y para cumplir con una rutina que me ha permitido desarrollar el autocontrol y la disciplina. Desde que llegué, entendí que había una variable que no podía controlar, el tiempo, el momento de mi liberación, es por eso que trato de no pensar en cuándo saldré libre ya que amarrarse a una fecha, a un tiempo específico puede ser fuente de frustración cuando no llega la libertad. Sé que un día tocarán mi celda y me dirán que salgo en libertad, mientras llegue ese día voy a aprovechar cada día, cada hora en crecer como persona, en formarme intelectual y espiritualmente, en tener más claro cada paso que debemos dar para la recuperación de Venezuela. Esa idea, la de una mejor Venezuela me motiva y es fuente permanente de inspiración.

¿Quisiera que nos narrara, con detalles, qué fue lo que sucedió el pasado 12 y 13 de febrero, día en el cual, según su esposa, fue violentada su celda?

El 12 de febrero a las 5am se presentó una comisión de inteligencia militar, encapuchados, vestidos de negro y armados con la intención de requisar nuestra celda. Estoy seguro que fue una orden en respuesta a las reuniones de mi esposa Lilian con Amnistía Internacional, con el secretario general de la OEA, (José Miguel) Insulza y con el vicepresidente de Estados Unidos, John Biden. Me resistí a que entraran hasta que llamaron a mi abogado, como es mi derecho. Daniel Ceballos también se resistió a la requisa, la razón por la que nos resistimos es por la violencia y el robo de nuestras pertenencias, en particular de mis escritos, durante las requisas anteriores. Ante nuestra decisión de impedir la entrada a la celda que había logrado bloquear, el director del penal, Homero Miranda, subió con mandarria y un esmeril e intentó romper los barrotes. No pudo y desistieron de la intención de entrar en la mañana. El día pasó en una tensa calma, por la solicitud de mis abogados vino un representante de la Defensoría y les dije que estaba seguro que entrarían en la noche, que les pedía estuviesen presentes ante esa posibilidad. Efectivamente llegaron de nuevo a las 7 pm, una comisión con más hombres, igual vestidos de negro, en principio con capuchas y con actitud muy hostil. Intentaron entrar y me negué. Ante mi negativa estaban preparados para tumbar la reja y para eso subieron un soplete, mandarria y esmeril. Con el soplete debilitaron la reja hasta tumbar la resistencia y entraron. Fueron momentos de tensión, mi celda en un momento estaba alumbrada por las llamas del soplete y los ruidos de la mandarria. Cuando lograron entrar iniciaron la requisa, no me resistí, pregunté por la Defensoría y no estaba, por mi abogado y tampoco le permitieron la entrada. La requisa duró siete horas, hasta las 2 am. Revisaron cada libro, leyeron cada hoja de mis escritos, levantaron el piso, abrieron huecos en las paredes, sacaron mi comida, voltearon todas mis pertenencias. Al final no me informaron qué se llevaron, pero pude ver que se llevaron mis escritos, cartas y otras pertenencias. Al terminar la requisa me trasladaron a una celda de castigo de 2 metrospor 2 metros, me han mantenido en total aislamiento y pusieron a un custodio en la puerta de la celda para evitar que nadie se acerque. Esta entrevista me la pasó mi abogado quien me pudo visitar el día de hoy 17 de febrero.


El equipo de La Noche, de NTN 24 envió un cuestionario al líder opositor Lepoldo López, quien contestó a sus preguntas el pasado 18 de febrero desde su prisión de Ramo Verde. Es una carta verídica de 16 páginas que López escribió con su puño y letra.

¿Qué es lo que más lo afecta de estar en prisión?

Lo que más afecta de estar preso es no poder compartir con mi esposa y mis hijos todos los días. Mi hijo menor, Leopoldo, tenía un año cuando entré en prisión, aprendió a caminar en Ramo Verde y ya está hablando sus primeras frases.

Manuela, que tenía cuatro años, está más consciente de mi situación, siempre me pregunta cuándo voy a salir y lo que más me motiva es que me habla de las cosas que quiere hacer conmigo cuando salga, ir a la playa, subir el Ávila (cerro cercano a la ciudad de Caracas) y que le enseñe a montar a caballo. Gracias a Dios tengo una esposa maravillosa que se ha crecido en esta adversidad, no solo como mi voz ante los venezolanos y el mundo, sino también como madre. Lilian ha mantenido el ánimo de mis hijos y se ha mantenido fuerte en estos meses ya convertidos en un año. Los días de visita son maravillosos, estar con mi esposa y mis hijos me fortalece, cuando vienen jugamos, pintamos, hacemos tareas y leemos cuentos. Manuela es muy curiosa y le gusta que le cuente sobre los animales, sobre los planetas, sobre los insectos y también sobre la vida del niño Jesús. Cada vez que viene le tengo algo preparado para que podamos aprender juntos. Lilian me cuenta que Manuela se llena de entusiasmo cada vez que sabe va a venir a Ramo Verde. En oportunidades tengo la posibilidad de llamar a mi casa por el teléfono público, no me permiten llamadas de contenido político, de hecho, en una oportunidad fui castigado con 15 días de aislamiento por haber conversado con algunos de mis compañeros de voluntad popular. En este momento, tengo las visitas suspendidas, al igual que las llamadas a mi casa.

¿De qué manera usted logra enterarse o informarse de todo lo que sucede políticamente en Venezuela?

Me entero de lo que pasa en el país por la prensa que me traen a diario. Sin embargo, toda la situación crítica de restricción de información que hay en la prensa venezolana, lo que llega de la situación real del país es limitada. Por otra parte, aprovecho los días de audiencia de mi juicio para poder conversar con abogados, familia y muy limitados compañeros que han podido pasar a las audiencias para ponerme al día.

¿Si pudiera devolver el tiempo se volvería a entregar?

"No me permiten llamadas de contenido político, de hecho en una oportunidad, fui castigado por 15 días de aislamiento por haber conversado con algunos de mis compañeros de voluntad popular".

Hace un año, a esta hora, 1:00 am., del 18 de febrero, Diosdado Cabello fue a casa de mis padres a pedirles que no me entregara en la manifestación que había convocado porque habían planes para asesinarme. Como es lógico mi familia, mis padres y Lilian estaban muy nerviosos con esa noticia y me pidieron que no me entregara. Mi respuesta fue, que ya había tomado la decisión de enfrentar la justicia injusta y que me iba a presentar como lo había planificado, que iba a dar la cara. Les expliqué que no tenía otra opción, irme al exilio o a la clandestinidad, situación en la que estaba en ese momento, no eran opciones para mí. Era huir de mi responsabilidad y eso no podía hacerlo. Horas después, salí del lugar en donde había permanecido en clandestinidad, llegué a casa de un amigo cerca del lugar de la convocatoria y a las 11:30 am me fui solo en moto, con un casco integral para taparme el rostro y poder llegar donde estaba la gente. Me sorprendió la cantidad de gente, eran decenas de miles de personas que habían salido a la calle a acompañarme. Cuando entré a la multitud, me quité el casco, me bajé de la moto y comencé a caminar junto a muchos de mis compañeros de lucha hasta donde estaba el piquete de la Guardia Nacional y la Policía. Allí estaba la estatua de José Martí y decidí meterme en ese pedestal para poder dirigir mis últimas palabras antes de ser encarcelado. Tomé un megáfono y le expliqué a los que podían escuchar, las razones de nuestra convocatoria a la salida del régimen corrupto, ineficiente, militarista, opresor y antidemocrático que ha sido la causa, el origen de la crisis generalizada que hoy vivimos los venezolanos. No tenía duda de que lo que estábamos haciendo era lo correcto, la protesta no violenta era nuestro último recurso para poder expresar el descontento y promover una salida constitucional y democrática a la crisis. Minutos después, fui arrestado y me llevaron a una tanqueta de la Guardia Nacional. Habían miles de personas rodeando la tanqueta, no se podía mover. El comandante de la Guardia Nacional que recibía llamadas de Nicolás Maduro, del vicepresidente y de Diosdado Cabello, no sabía qué hacer. Le pedí que no reprimiera a los manifestantes, que sería peor. Él en respuesta me pidió ayuda y me entregó a un megáfono, y fue así como me tocó a mí de nuevo dirigir de manera pacífica un viacrucis que duró 3 horas hasta que finalmente logramos salir del mar de gente que nos rodeaba. De allá me llevaron al aeropuerto La Carlota y fue cuando pude hablar por primera vez con Diosdado Cabello, quien se había convertido en mi verdugo, el hombre responsable de meterme preso. Allí él tomó la decisión de sacarme en helicóptero hasta Fuerte Tiuna para luego llevarme a los tribunales. Salieron 3 helicópteros, 2 para despistar y el que nos llevaba a nosotros. No había otra manera de salir del aeropuerto porque los manifestantes habían tomado pacíficamente todas las entradas. Del Fuerte Tiuna, fuimos a tribunales y luego de varias horas sucedió lo previsible, me dejaron privado de libertad. Luego de la decisión de la juez fui trasladado a Ramo Verde y fui recluido en un edificio apartado del resto de los presos, en total aislamiento. A partir de esa noche, han pasado 365 noches, unas más largas que otras, pero en ninguna de esas noches por más difícil que sea la situación he pensado en que he debido hacer algo distinto a lo que hice un día como hoy, hace un año, dar la cara y enfrentar la justicia injusta. Nunca ha pasado por mi mente un pensamiento de arrepentimiento a nuestra lucha y a haber dado la cara. Si lo tendría que volver a hacer, tomaría la misma decisión.

¿Un año después, cree usted que valió la pena entregarse a una justicia que ustedes no consideran independiente?

Sí ha valido la pena a pesar del dolor de mi familia y mi gente cercana. Ha valido la pena por distintas razones. La primera es por haber dado la cara y asumir plena responsabilidad de mis acciones. Yo creo que para liderar hay que asumir responsabilidades, especialmente en momentos difíciles. Por otra parte el juicio que montaron en mi contra es un juicio claramente político y que pone en evidencia el desmoronamiento moral y ético del sistema de justicia venezolano. Mi juicio es una demostración, es uno de muchos casos, que muestra la urgente necesidad de un cambio profundo en la conducción de las instituciones del Estado venezolano. La persecución y el juicio en mi contra y en contra de otros presos políticos también ha servido para que instituciones, gobiernos y la opinión pública internacional entienda que en Venezuela no tenemos democracia. Que hoy en Venezuela tenemos una dictadura del siglo XXI, con la sofisticación de estos tiempos pero con la mano dura de cualquier dictadura.

¿Duerme usted tranquilo o teme por su vida en prisión?

Sí duermo tranquilo, aunque los sonidos de las rejas y los candados en las madrugadas siempre traen la idea de una requisa violenta. Las noches son silenciosas y el sonido agudo y con un profundo eco de las rejas abriendo y cerrando es una alarma que despierta hasta el sueño más profundo. Hace unos meses durante otra requisa entraron sigilosamente sin hacer ningún ruido y cuando desperté tenía al lado de mi cama a dos hombres uniformados de negro y en absoluto silencio. A partir de ese día siempre me acuesto pensando que esa amarga experiencia se pueda volver a repetir...

¿Qué opinión tiene de la forma como la oposición que aún está en libertad ha actuado en este último año?

"Aprovecho esta oportunidad para mandarles un fuerte abrazo a todos los que salieron a protestar, especialmente a los jóvenes, son una inspiración para seguir adelante en nuestra lucha".

No contestó

Un año completo el 12F, qué representó este movimiento en la lucha por la democracia que libra Venezuela, ¿cuál es el balance que usted hace del significado que tuvieron estas protestas?

Las protestas que se iniciaron a partir del 12F fueron en su inmensa mayoría pacíficas. Los episodios de violencia fueron como reacción a la brutal represión de los cuerpos policiales y de los colectivos armados. Aprovecho esta oportunidad para mandarles un fuerte abrazo a todos los que salieron a protestar, especialmente a los jóvenes, son una inspiración para seguir adelante en nuestra lucha. Contrario a lo que dice el gobierno y algunas voces de la oposición, en mi opinión, lo de las protestas del 2014 sirvieron para quitarle la máscara democrática al gobierno de Maduro. Estoy seguro que cuando finalmente logremos alcanzar el cambio en Venezuela, este episodio del 2014 quedará registrado como un momento de despertar de un pueblo que salió a las calles a enfrentar la brutalidad y la represión de una dictadura que tenía que ser sustituida por un gobierno y un estado verdaderamente democrático.

Muchos venezolanos lograron unirse para protestar hace un año, pero muchos critican, que no hubo un plan de acción para capitalizar esta movilización, para que fuera más efectiva en términos políticos, para que se mantuviera en el tiempo, ¿cuál es su opinión?

El plan de acción estaba claro, las protestas eran una condición para activar los mecanismos constitucionales que permitirían una salida a la crisis sustituyendo a la élite corrupta que tomó por asalto a las instituciones del Estado venezolano. Esto no pudo materializarse por dos razones, la primera por la brutal represión policial y judicial y la segunda por el espejismo de un diálogo ficticio que solo buscaba desmovilizar la calle y aplacar la vocación de cambio urgente.

Ustedes en el llamado a los venezolanos a un acuerdo nacional para la transición aseguran que el gobierno de Maduro ya entró en fase final. ¿Realmente ustedes creen que con la terquedad del régimen chavismo estén dispuestos a dejar el poder?

Un clamor que ha surgido durante los últimos meses, era la necesidad de presentar una propuesta concreta de qué hacer ante la crisis. Viendo esta necesidad, quienes promovimos la salida, María Corina Machado, Antonio Ledezma y yo presentamos una propuesta concreta de los pasos a seguir para salir de la crisis. Presentamos un plan de acciones a tomar en los ámbitos institucionales, social y económico, todo enmarcado en la constitución y bajo la profunda convicción que el cambio que merece Venezuela debe darse de la manera más democrática, legítima y amplia. El documento para una transición que presentamos es una propuesta hecha por demócratas para conquistar la democracia, está muy lejos de ser una invitación a un golpe como lo ha querido presentar de manera irresponsable y cobarde Nicolás Maduro. Invito a todos los venezolanos que queremos un cambio a leer el documento y a sacar sus propias conclusiones.

¿Qué piensa usted de la actuación que ha tenido la comunidad internacional frente a casos como el suyo?

Aprovecho esta oportunidad para agradecer a las organizaciones, gobiernos y personalidades que han solicitado nuestra liberación. Con respecto a la actuación de la comunidad internacional frente a la crisis venezolana, espero sobre todo de nuestros países vecinos que entiendan que nuestra lucha por un cambio democrático, es legítima, constitucional y que es nuestro derecho y nuestro deber como demócratas luchar por la conquista de la democracia en Venezuela.

"Espero sobre todo de nuestros países vecinos que entiendan que nuestra lucha por un cambio democrático, es legítima, constitucional y que es nuestro derecho y nuestro deber como demócratas luchar por la conquista de la democracia en Venezuela".

Su esposa Lilian Tintori se reunió hace poco con el secretario de la OEA, José Miguel Insulza. ¿Usted confía en los buenos oficios de la OEA teniendo en cuenta, que desde que se agudizó la crisis en Venezuela el año pasado, este organismo parece no tener la grave situación de su país como una prioridad?

No contestó

Ahora que usted cumple un año tras las rejas, las consignas de la sociedad civil que clamaban libertades democráticas parecen haberse quedado en eso, en consignas, ¿el presidente Maduro se niega a escuchar aún la disidencia?

No contestó

Dicen algunos que usted podría ser el próximo Mandela venezolano, ¿qué opinión le merecen estas afirmaciones?

A lo largo de este año he tenido la oportunidad de leer a profundidad sobre las experiencias de líderes que fueron a prisión por sus convicciones. Mandela, Luther King, Gandhi, Martin Lutero, Tomás Moro, Aung San Suu Kyi, Sócrates, Pablo, Pedro y muchos otros. Todos son testimonios de hombres y mujeres que motivados por profundas convicciones estuvieron dispuestos a sufrir prisión y hasta la muerte sin claudicar sus ideales. Sus vidas, sus testimonios son una profunda fuente de inspiración para mí. En la reja de mi celda tengo pegadas sus imágenes para siempre tenerlos presente.

¿Qué mensaje le envía a todos los venezolanos al cumplirse el primer año del 12F?

A todo el pueblo venezolano le mando mi agradecimiento por el apoyo que he recibido y les pido que no perdamos la fe y la perseverancia en la búsqueda de un cambio para Venezuela. Estoy convencido que el cambio que merecemos debe estar guiado por un principio rector, por una idea fuerza que nos una a todos en una misma aspiración: que alcancemos una Venezuela en donde todos los derechos sean para todas las personas.

Mensaje

Esta entrevista la escribí en mi celda de castigo durante la madrugada del 18 de Febrero del 2015. Gracias por la oportunidad y espero pueda llegarle a los venezolanos. Fuerza y Fe

Leopoldo López

Preso político, preso de conciencia.

[RELA CIONA DAS]

¿Se está dando un brote del virus de la “Pax Americana”?
Jaime Breilh Paz y Miño
Quién era Mariana Granja y porqué su muerte nos involucra a todos
Juan Carlos Calderón
Bazofia
Gabriel Hidalgo Andrade
La respuesta "frágil e inconsistente" del Ecuador frente a la migración venezolana
Redacción Plan V
Gobiernismo y oposición hoy
Gabriel Hidalgo Andrade
GALERÍA
Leopoldo López: sé que un día tocarán mi celda y me dirán que salgo en libertad
 


[CO MEN TA RIOS]

[LEA TAM BIÉN]

Más de 2.000 contagios diarios se registraron la semana pasada; Pichincha con las peores cifras
Redacción Plan V
Más de 2.000 contagios diarios se registraron la semana pasada; Pichincha con las peores cifras
Redacción Plan V
La sombra del correísmo en el Consejo de Participación Ciudadana
Redacción Plan V
El Banco Mundial aboga por la integración económica y social de los venezolanos
Redacción Plan V

[MÁS LEÍ DAS]

La (nueva) alianza entre Jairala y el correísmo
Redacción Plan V
@cicirm91, la tuitera que enseña a cocinar durante la pandemia
Gabriela Muñoz
Las pruebas para COVID de Yunda con nuevos tropiezos
Redacción Plan V
Los otros entretelones de la sentencia de Tamayo a favor del líder de Los Choneros
Redacción Plan V