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20 de Julio del 2023
Historias
Lectura: 18 minutos
20 de Julio del 2023
Redacción Plan V
Luisa González recorre el país cobijada por la maquinaria de propaganda electoral del correísmo
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La selfie con Correa. Luisa González, Pabel Muñoz, Paola Pabón y otros candiatos asistieron al mitin político, en Carapungo, norte de Quito. La jornada tuvo un gran despliegue de marketing y rompió la cotidianidad de este sector populoso de la capital. FOTOS: Luis Argüello. PlanV

 

Canciones populares con letras adaptadas, seguridad privada, vehículos de alta gama, drones y personal de comunicación acompañan a Luisa González, candidata presidencial de la Revolución Ciudadana que llegó a la segunda vuelta electoral con el 33% de los votos. Esta es una crónica de una de sus visitas al norte de Quito y un perfil de su trayectoria política y de su familia.



 

En un vehículo Chevrolet Tahoe negro, de vidrios polarizados, Luisa González llegó al norte de Quito para iniciar su recorrido. Eran las 17:30 del pasado lunes, 10 de julio, cuando la candidata del correísmo desfiló en medio de una calle de honor que sus simpatizantes formaron en Carapungo. Este es un populoso barrio de Calderón, una de las parroquias más grandes del país que, tradicionalmente, es apetecida por políticos en tiempos de campaña por su electorado.

González escogió este sector y a Cotocollao para su primer arribo al norte de la capital. Cuando la aspirante presidencial descendió del vehículo no reparó en posar para ‘selfies’ con los seguidores que su guardaespaldas dejaba acercar a la política de origen manabita. En ocasiones, ella misma tomó los celulares y buscó el mejor encuadre.

Antes de la caravana, simpatizantes de la Revolución Ciudadana se organizaron para el mitin de ese día.

Arriba, rostros de todas la edades se dieron cita la tarde del 10 de julio en Carapungo. Hubo un gran despliegue de propaganda y objetos alusivos al movimiento que vistieron a los simpatizantes. Abajo, una niña en la caravana política. El uso de menores en campañas políticas está prohibido.

Arriba, jóvenes candidatos a asambleístas posan para las cámaras antes de la llegada de la candidata. Abajo, la exasambleísta Paola Cabezas fue una de las primeras en llegar a Carapungo para unirse a la caravana. 

Todo debe estar bien coordinado. De eso se encargó uno de los organizadores, quien controló quién subía a los dos camiones que recorrieron el populoso barrio del norte de Quito.

Como en todo mitin político, regalar camisetas atrae a los ciudadanos e intenta sumar votos.

Más de 10 minutos duró el desfile de besos, abrazos y fotos hasta que subió al camión de su campaña, cubierto de una gigantografía de González y del expresidente Rafael Correa. Andrés Arauz, su binomio, fue el gran ausente. Su nombre solo apareció escrito y sin foto en la puerta y el parabrisas del vehículo. En medio de la multitud apareció un cartón en tamaño real de Correa, un elemento que se volvió frecuente en la campaña presidencial de Arauz, en 2021. Pero esta vez la figura de papel no estuvo en la camioneta.

Desde otras parroquias llegaron simpatizantes para sumarse a la caravana del correísmo.

Quienes sí estuvieron en el vehículo de la campaña fueron las principales figuras del correísmo en la ciudad como Pabel Muñoz, alcalde de Quito, y Paola Pabón, prefecta de Pichincha, quienes hicieron un alto a sus actividades como autoridades locales para subirse a la camioneta o la tarima como ocurrió en el sur de Quito, donde el binomio correísta estuvo antes.

El chofer del camión adaptado con propaganda se alista  El borrego que se hizo popular en redes sociales tuvo menos visibilidad entre la propaganda correísta. 

La candidata presidencial aparece en los afiches con una pose de súper heroína. La foto en plano contrapicado mira al espectador desde arriba y el cielo de fondo refuerza la imagen casi religiosa, monolítica. La cara seria y mirada fuerte de la aspirante correísta contrastan con la dulzura de la señora que sostiene el cartel. 

Un gran despliegue de seguridad. Hombres con equipos de comunicación sofisticados estuvieron pendientes de cualquier posible incidente.

Paola Pabón, prefecta de Pichincha, también se tomó selfies con las personas que esperaban la llegada de la candidata del correísmo. 

Ni bien llegó a la camioneta, González mostró su carácter. Una persona, de una casa cercana, lanzó un balde de agua a la caravana en clara muestra de rechazo al movimiento político. Entonces, la candidata tomó el micrófono y dedicó un minuto de su tiempo a recriminar al vecino por su acción, mientras la cubrían con un paraguas. “Salga y dé la cara”, le dijo al habitante que no volvió a aparecerse ante las decenas de seguidores que González animó en contra del vecino del balde con agua. “Vayan y díganle que eso no se hace”. 

Luisa González recriminó a un vecino por lanzar agua a minutos de su llegada a la caravana. 

Esta escena no apareció en las cuentas oficiales de la candidata, a quien le acompaña un nutrido equipo de comunicación. En sus mítines, una operadora maneja un ‘drone’ que filma los trayectos. Hay fotógrafos de la campaña que se suben a las casas por donde pasan las caravanas y otros están a cargo del monitoreo de redes sociales y de grabar cada imagen favorecedora para la candidata. Hay miembros de la campaña que, en cambio, se acercaban a los curiosos, indecisos o transeúntes y les hablaban de las propuestas de la Revolución Ciudadana. También pedían a los conductores que pitaran y, si uno de ellos estaba muy animado, se encargaban de llamar la atención de la candidata para que lo salude.

Seguridad y destreza para pilotar un drone. La caravana avanzó y los drones siguieron el recorrido para obtener tomas para las redes sociales. Una joven, quien dirigió uno de los drones, debió estar pendiente de que la pequeña aeronave no choque con los obstáculos como cables, casas, postes y al mismo tiempo no tropezar entre la multitud, todo un reto. 

Una camioneta como centro de operaciones multimedia en movimiento. Fotógrafos, videógrafos y drones se desplegaron en varios lugares de la caravana. Muchas fotos y videos llegaban a la laptop del equipo para editar. La música del camión donde van los candidatos está detrás y va a todo volúmen con las cuñas de campaña. Los audífonos son imprescindibles para el trabajo multimedia. 

En busca de las mejores fotos. Equipado con un teleobjetivo, un cronista gráfico del equipo de Luisa González pidió permiso a los vecinos para subir hasta una ventana y así obtener un mejor ángulo. 

Aunque estas elecciones son extraordinarias, ‘exprés’ como las llaman, el correísmo ha logrado montar rápidamente toda una maquinaria de propaganda electoral. Por ejemplo, la música. La letra de canciones como ‘Carpuela’, una bomba que se volvió himno para los migrantes ecuatorianos, fue adaptada a los temas de la campaña correísta. Hubo populares cumbias y hasta reggaetones con estribillos sobre su candidata.

Carapungo es una zona altamente residencial y comercial. Las viviendas tienen al mismo tiempo negocios de todo tipo. La música de la caravana llamó la atención a los vecinos que salieron a ver qué político los visitaba esta vez. Algunos residentes saludaron a la candidata y otros miraron con desaprobación todo el despliegue propagandístico que interrumpió su tranquilidad.

El camión, sin la presencia de Andrés Arauz, recorrió varias cuadras. Pabel Muñoz, alcalde de Quito, y varios exasambleístas bailaron y saludaron a los vecinos.

González en este recorrido habló únicamente de seguridad al tiempo de que su propia campaña mostraba un despliegue en ese sentido. Además de su guardaespaldas personal, hubo personas que vigilaban el desarrollo del recorrido. Gonzaléz es una de los ocho aspirantes presidenciales que ha solicitado protección policial al Consejo Nacional Electoral.

La Elegancia al Vestir. Los maniquíes desde un negocio cercano parecen observar el cordón de seguridad que con camisetas blancas distinguen a los encargados de no dejar entrar a la calle por donde circula la caravana.

Rafael Correa asistió al mitin impreso en cartón. La imagen del expresidente apadrina a los candidatos de la Revolución Ciudadana de estas elecciones, al igual que en la campaña del 2021.

Como en otras elecciones, la caravana correísta tuvo un despliegue particular. Hombres y mujeres vestidos con las camisetas de la campaña formaron un anillo alrededor del vehículo para impedir que las personas se acerquen demasiado y abrir paso. El anillo se mantuvo hasta que la candidata bajó del camión, se tomara las últimas ‘selfies’ y dejara el sector en su vehículo de alta gama, seguido una camioneta Ford 150 y de otros vehículos todo terreno.

Al atardecer, se encienden las luces de las calles y también las del camión que iluminan los rostros de los candidatos que avanzaron lentamente por las vías principales de Carapungo. 

Una familia política

Luisa Magdalena González Alcívar nació el 22 de noviembre de 1977, en Chimbacalle, en Quito. Pero ella se define como montubia y originaria de Canuto, parroquia de Chone. En su primera entrevista tras ser designada como candidata presidencial del correísmo, González explicó que su madre, Ligia Alcívar Álvarez, estaba de vacaciones en la capital cuando ocurrió el parto. Alcívar tampoco ha estado exenta de la política. En 2007, fue candidata a asambleístas por Pichincha, por el Partido Social Cristiano.

Pero la faceta más política de su familia viene por el lado de su padre, quien es Jorge Luis González Zambrano. La familia González tiene una larga trayectoria en la actividad pública, según contó Juan González Cabal, empresario y miembro de esta extendida familia en Manabí, a Plan V. Su hermano, Gustavo, fue secretario particular del expresidente Gustavo Noboa, por ejemplo.

Narró que la familia tuvo alcaldías durante décadas en el cantón manabita de Bolívar. Uno de ellos fue Francisco Ramón González Álava, un antiguo militante del PRE, quien fue alcalde de este lugar por casi 20 años. Él falleció en 2021 a sus 77 años. Otra figura es Elba González Álava, quien terminó como alcaldesa de Tosagua a sus 89 años y se convirtió en la política de mayor edad en el país. Ella también fue diputada al igual que su hermano, Aníbal, ya fallecido. La exalcaldesa no atendió los mensajes ni llamadas de Plan V para confirmar su parentesco con la actual candidata correísta. Según el empresario, los González Álava son primos del padre de Luisa. “Los González en Manabí han sido más de servicio, que de politiquería”, manifestó.

Aunque reconoce haberla visto un par de veces en reuniones familiares, Juan González Cabal la describe como una mujer perseverante y leal al expresidente Rafael Correa. La ahora candidata trabajó con el exmandatario durante los 10 años de su gobierno. Ocupó 13 cargos durante el correísmo en los que ella mismo ha destacado el de Secretaria Nacional de la Administración Pública. Desde ese cargo coordinó los gabinetes ministeriales. “Sé qué tenía que hacer cada ministerio para cumplir los objetivos”, fue su argumento para afirmar que está preparada para la Presidencia, durante una entrevista con el espacio digital Ingobernables

“Mi principal asesor va a ser Rafael Correa, por supuesto. O díganme ustedes, pueblo ecuatoriano, quién puede manejar mejor la economía de un país sino Rafael Correa que ya lo demostró. El país no está para improvisar”, anunció un día después de su elección como candidata a la Presidencia. Tras esa declaración, la aspirante tuvo que precisar cómo sería esa asesoría si Correa vive en Bélgica y tiene una condena en firme de ocho años por el delito de cohecho en el caso Sobornos. “Me dijo que puede asesorarme virtualmente”, afirmó González a El País de España. “¿No le ofrecería un indulto?”, fue otra de las preguntas que le hizo el medio español. “Nunca. Él mismo no lo quiere”, respondió.

Pasadas las 19:00, la caravana llegó a su fin. Luisa González y su equipo abandonaron el lugar.

Ni el fuerte sonido de la música despertó a un bebé en medio de la campaña.

Polémicas

González ha reconocido tener una personalidad fuerte. Por ejemplo, se refirió a esta característica cuando contó que fue madre adolescente y se casó a los 15 años. “(Con un) temperamento un poquito complicado desde niña. Les dije a mis padres que me casaba, me dieron el permiso y me casé. Estuve siete años casada y después de eso me divorcié”.

Este pasaje de su vida fue criticado en redes sociales. González, sin embargo, ha usado esta referencia para acercarse a las mujeres y madres solteras y a bajar la resistencia que ha generado su posición anti aborto. Fue parte de los legisladores que usaron pañuelos azules para rechazar la Ley de Aborto por Violación en 2022. Al ser cuestionada sobre esta postura, ella dice que no gobernará para sus convicciones personales. Plan V ha solicitado una entrevista con la candidata, pero hasta el momento de esta publicación no hubo respuesta.

“(Con un) temperamento un poquito complicado desde niña. Les dije a mis padres que me casaba, me dieron el permiso y me casé. Estuve siete años casada y después de eso me divorcié”, Luisa González.

Como legisladora, fue integrante del Comité de Ética de la Asamblea que aprobó el informe que recomendó la destitución de Guadalupe Llori, de la presidencia de la Asamblea. González fue la carta del correísmo en esa comisión. También fue parte de la Comisión Permanente de Derecho a la Salud y Deporte. Asistió al 94% de las votaciones y solicitó información en 96 ocasiones, según el Observatorio Legislativo de la Fundación Ciudadanía y Desarrollo.

Durante los dos años que estuvo en el cargo -antes de que el presidente Guillermo Lasso decretara la muerte cruzada y disolviera la Asamblea- González presentó dos proyectos de ley: uno para reformar la Ley Orgánica de la Función Legislativa y otro para la gestión de la emergencia sanitaria. Ambas quedaron en trámite.

Luisa González niega que haya existido corrupción en las obras del correísmo, por ejemplo, en las carreteras que se volvieron emblema de ese gobierno. En la entrevista para Ingobernables, pidió a sus detractores que le mencionen una sola obra que haya dado origen a un proceso judicial por sobreprecio. Plan V publicó 50 historias de corrupción y 16 obras públicas que estuvieron envueltas en escándalos entre 2007 y 2017.  “Este fue un relato para deslegitimar tanta obra”, dijo González sobre las denuncias que hubo en medios de comunicación.

González, dura crítica de medios, ha aceptado entrevistas solo con aquellos que se muestran afines a su movimiento político, como las radios del empresario Jorge Yunda, exalcalde de Quito y exlegislador. A este último cargo, Yunda llegó bajo el auspicio de Alianza País.

La última entrevista que dio la candidata fue a Correa. En ese espacio, Correa hizo solo tres preguntas a su candidata. Una fue sobre economía, donde la aspirante dijo que traerá las reservas internacionales; otra sobre el Yasuní y dijo que prefiere que se siga explotando el crudo de esta reserva: y otra sobre el crimen organizado, en la que González dijo que su familia teme por su seguridad. La entrevista terminó siendo una conversación sobre lo que ambos llamaron los logros de su régimen y la destrucción de su modelo por sus sucesores. Él la llamó futura presidenta y ella se dirigió a él como presidente.

El 20 de agosto, Luisa González alcanzó el 33% de los votos, casi la misma votación que Andrés Arauz en 2021, y se encuentra en la segunda vuelta electoral que se realizará el 15 de octubre, con una ventaja de cada nueve puntos sobre Daniel Noboa. 

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