Back to top
28 de Octubre del 2019
Historias
Lectura: 10 minutos
28 de Octubre del 2019
Redacción Plan V
Las narcoprotestas que sacudieron a México
0

Incendios de autos, bloqueos de vías, balaceras y secuestros fueron la respuesta de los narcos a la detención del hijo de El Chapo, conocido como El Ratón. 

 

La fallida detención de uno de los hijos de El Chapo Guzmán, en la ciudad de Culiacán, al norte de México, detonó violentos enfrentamientos entre el Ejército y los sicarios del cartel de drogas. Al final, el joven fue liberado. El fiasco puso en duda la capacidad del Gobierno de imponer el orden en la zona.

Sicarios armados con fusiles de guerra sembraron el caos en por lo menos 19 puntos de la ciudad mexicana de Culiacán, en el estado de Sinaloa, en donde opera uno poderoso cártel de drogas del mismo nombre. Los hombres armados presionaron así contra el intento de detención de Ovidio Guzmán López, hijo del narcotraficante Joaquín “El Chapo Guzmán”. Fue de tal fuerza la asonada, que los militares mexicanos tuvieron que liberarlo, decisión que fue respaldada por el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador. 

Ovidio Guzmán fue detenido en un operativo del Ejército en el Fraccionamiento (urbanización) de Tres Ríos, en Culiacán, pero su prisión no duró más que pocas horas, pues apenas se conoció del arresto, que podía conducir a la extradición del joven a los Estados Unidos, sus hombres armados empezaron a sembrar el caos en la ciudad, disparando contra la población, contra edificios públicos e instalaciones militares, así como incendiando vehículos.


Dos de los hijos de El Chapo, Ovidio e Iván, están en la mira de las autoridades mexicanas. 

Los hombres armados presionaron así contra el intento de detención de Ovidio Guzmán López, hijo del narcotraficante Joaquín “El Chapo Guzmán”. Fue de tal fuerza la asonada, que los militares mexicanos tuvieron que liberarlo, decisión que fue respaldada por el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

Otro de los hijos del capo, que fue condenado a cadena perpetua en Estados Unidos, llamado Iván Archivaldo, supuestamente también había sido detenido por el Ejército mexicano, pero debió ser liberado por la presión de sus milicias. Luego, Iván lideró ataques en toda la ciudad para presionar por la liberación de su hermano Ovidio.

El secretario de Seguridad Pública, Alfonso Durazo, precisó luego que “en el inmueble que fue controlado por personal que participó en el operativo no estaba Iván Archivaldo. Él estuvo fuera y de hecho fue uno de los promotores de la movilización de diversos integrantes de la organización criminal en Culiacán”.

Por lo menos 35 soldados del Ejército mexicano habían logrado detener a Ovidio, pero debieron liberarlo cuando los sicarios del cartel respondieron con las armas. Según el secretario de Seguridad Pública, Alfonso Durazo, la liberación se produjo para evitar más muertes entre la población civil, aunque no menos de 14 personas perecieron en los choques. 

Aunque el presidente mexicano dijo desconocer los detalles del operativo de captura, se hizo cargo de la decisión de liberar al "Chapito", como se le conoce en la zona. “Acabamos de tomar una decisión muy difícil, pero muy humana en el conflicto en Culiacán, Sinaloa, decidimos primero la vida de los seres humanos, no a la violencia”, dijo el presidente López Obrador. Sin embargo, el presidente aclaró que "yo no estaba informado. No me informan en estos casos porque hay una recomendación general que se aplica, le que tengo mucha confianza en el secretario de la Defensa Nacional (Luis Cresencio Sandoval), y yo creo que tenía conocimiento la Secretaría de Defensa, porque desde luego hay mandos", explicó el mandatario. López Obrador defendió su decisión  no solamente para evitar daños a la población civil de Culiacán, sino para evitar la caída de militares y policías en los combates. 

Según el secretario de Seguridad Pública, Alfonso Durazo, la liberación se produjo para evitar más muertes entre la población civil, aunque no menos de 14 personas perecieron en los choques.

Recordó que en tres años del gobierno del ex presidente Felipe Calderón fueron asesinados 160 elementos del Ejército mexicano en choques con fuerzas criminales: “En tres años de gobierno de Felipe Calderón, tres años, 160 militares y marinos asesinados. En ese sexenio, de todos los asesinados en enfrentamiento, casi el 50%, pero la guerra eso es lo que añoran, eso es lo que quisieran que lleváramos a cabo, de todos los enfrentamientos, de todos los muertos que hubieron, o sea del 2006 a la fecha, en ese sexenio, casi el 50% los que perdieron la vida” dijo el mandatario, mientras mostraba gráficas en una conferencia de prensa.


Culiacán, la capital de Sinaloa, vivió horas de pánico y terror tras la captura de Ovidio Guzmán López. Foto: AP

Una jornada de terror

Los sicarios del cartel, tras conocer de la noticia de la detención del joven Guzmán, respondieron con balaceras, bloqueos de vías, incendios,  la liberación de más de 50 presos del penal de Aguaruto (con la intención de que ayuden en el combate contra los militares) , y la amenaza de atacar a los familiares de los soldados, pues llegaron a acercarse a las villas en donde viven las familias de los miembros del Ejército acantonados en Sinaloa. 

En total se llevaron acabo 14 enfrentamientos y 19 bloqueos en distintos puntos de la ciudad fronteriza, mientras hombres armados bloquearon importantes avenidas de Culiacán como Tres Ríos y  la avenida Obregón, la principal de la urbe. También se registró un retén de los sicarios a 30 kilómetros de la Obregón, sobre la carretera que conecta Culiacán con el balneario de Mazatlán.

Esta semana, cerca de 1500 personas desfilaron por el centro de Culiacán, pidiendo el cese de la violencia en la región de Sinaloa. La marcha, a donde concurrieron personas de toda edad y músicos locales, rechazó los sucesos violentos de las últimas semanas. 


Los sicarios del cartel incendiaron vehículos y bloquearon vías en varios puntos. (Cuartoscuro.com)

No es la primera vez

Para el periodista mexicano Javier Garza, quien vive en la cercana ciudad de Torreón, en el estado de Coahuila, no es la primera vez que los sicarios de los cárteles responden de esta forma a las capturas que realizan las autoridades. Garza recuerda que casos similares han ocurrido en lugares como Guadalajara, así como en Matamoros y en Tamaulipas. De hecho, destaca Garza, en diálogo con este portal desde México, es uno de los elementos que las fuerzas de seguridad suelen tomar en cuenta a la hora de realizar este tipo de operativos. 

"El Gobierno no ha dado una versión coherente sobre la planeación y si habían tomado en cuenta esa posibilidad", destaca Garza, quien asegura que nunca antes habían ido los sicarios a atacar una instalación militar, como es el caso de las villas de las familias de los soldados. Para el periodista, tampoco se calculó la capacidad de fuego de los sicarios, pues cuando El Chapo Guzmán fue detenido no hubo ese tipo de respuesta de los sicarios. "Fue un infierno de una proporción que no se había visto en ninguna parte de México", explica. 

Garza destaca que la fuerza armada del cártel es muy grande, a pesar de que la ciudad de Culiacán tiene una población de más de medio millón de habitantes, pero el llamado "Chapito" estuvo arrestado durante algún tiempo en una instalación de la Fiscalía, y los militares enfrentaron problemas para trasladarlo al aeropuerto, cuyos accesos rápidamente empezaron a controlar los sicarios. Era lo más posible que hubiera ataques, y no se podían utilizar helicópteros, pues los sicarios tienen fusiles Barret calibre .50, destaca Garza. Esa potente arma de guerra tiene un mira telescópica y un gran alcance, y se conoce que es usado por los sicarios de los carteles. 

Era lo más posible que hubiera ataques, y no se podían utilizar helicópteros, pues los sicarios tienen fusiles Barret calibre .50, destaca el periodista javier Garza.

Para el periodista, la presencia de potentes armas y la resistencia que iban a presentar los sicarios podría ser la razón por la cual el Gobierno mexicano decidió liberar al hijo del capo. 

En lo político, Garza cree que la postura del presidente López Obrador podría ser "ingenua", pues aunque el Gobierno se repliegue, no hay garantías de que los criminales que operan en la región vayan a actuar de la misma manera. No se trata, afirma, más que de criminales que utilizan poder de fuego para proteger sus negocios. 

En Torreón, destaca, también llegó a haber tres homicidios diarios relacionados con el narcotráfico, pero que se hayan salvado vidas en Culiacán puede poner más vidas en riesgo: "se ha empoderado a los criminales y se les ha dicho que pueden hacer lo que quieran". Garza no descarta que la policía local haya estado controlada por el cartel, lo que motivó que los militares mexicanos no pidieron apoyo a las fuerzas de seguridad de la ciudad.

Habría cuestionamientos sobre que el Ejército ha sacado parte de sus efectivos de Sinaloa, mientras que los grupos de sicarios sumaron varios cientos de personas. Por lo pronto, la tranquilidad ha vuelto a Sinaloa, aunque López Obrador no ha descartado un nuevo operativo contra los hijos del famoso narcotraficante. 

 

[RELA CIONA DAS]

La matanza a los periodistas mexicanos
Redacción Plan V
Narcotráfico en Ecuador: 'es de proporciones endémicas, expandiéndose en todas las ramas del Estado'
Insight Crime
La Fiscalía investiga a Serrano por tentativa de asesinato
Redacción Plan V
Los riesgos de la democracia
Rodrigo Tenorio Ambrossi
El infierno no llega al Ecuador... Todavía
Juan Cuvi
GALERÍA
Las narcoprotestas que sacudieron a México
 

[CO MEN TA RIOS]

[LEA TAM BIÉN]

El polémico sermón del padre rector de la PUCE
Las propuestas económicas del Gobierno, a fojas cero
Redacción Plan V
La noche en que la fiscal general no pudo dormir
Diego Vallejo hace una nueva denuncia contra José Serrano

[MÁS LEÍ DAS]

Militares envían una carta a Lenín Moreno
Éxtasis y agonía del ciclo político: Bolivia y las democracias en América Latina
Adrian Bonilla
El Ecuador minero y su deuda con la transparencia
Redacción Plan V
Anticorrupción: EE.UU. hace lo que Ecuador no quiso hacer