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5 de Noviembre del 2019
Historias
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5 de Noviembre del 2019
Redacción Plan V
Las razones de las bajas notas de los jueces de la Corte Nacional
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Foto: Consejo de la Judicatura

El pleno del Consejo de la Judicatura busca un mecanismo para reemplazar a los jueces de la Corte Nacional que han sido evaluados. 

 

La evaluación de los jueces y conjueces de la Corte Nacional de Justicia evidenció malas calificaciones y varias falencias, que, según dos expertos consultados, son comunes a todo el sistema de justicia en el país. Esta semana el Consejo de la Judicatura deberá resolver quiénes salen y quiénes se quedan en la Corte.

Las bajas calificaciones obtenidas por la mayoría de lo jueces y conjueces de la Corte Nacional de Justicia, que fue evaluada por el Consejo de la Judicatura, llaman la atención. En las conclusiones del informe presentado por el Comité Evaluador, la mayoria de los magistrados no alcanzaron los 80 puntos sobre 100, que fueron fijados como límite para permanecer en el cargo.

Así, según un comunicado del CJ,  que el 24 de octubre les notificó a los magistrados de los resultados, "según el artículo 8 del Reglamento que rige este proceso, los evaluados podrán solicitar la reconsideración de sus calificaciones, dentro del término de tres días desde la notificación; el Pleno del Consejo de la Judicatura tiene un término de cinco días para resolver" y esa resolución se conocería este 7 de noviembre. 

El Consejo de la Judicatura explicó que "el artículo 9 señala que una vez finalizado el periodo de reconsideración, el Pleno del CJ emitirá la resolución que contenga los resultados definitivos y declarará concluido el proceso de evaluación. De esta decisión no cabe recurso alguno".

De los 19 jueces de la Corte Nacional de Justicia, solo siete alcanzaron un puntaje mayor al 80%. los otros 12 sacaron notas que fluctúan entre el 56 y el 76 por ciento.

De los 19 jueces de la Corte Nacional de Justicia, solo siete alcanzaron un puntaje mayor al 80%. los otros 12 sacaron notas que fluctúan entre el 56 y el 76 por ciento.

Mientras que en el caso de los 15 conjueces, solo cinco alcanzaron más del 80% en sus calificaciones. Dos magistrados más, quienes actúan como jueces y conjueces al mismo tiempo, tampoco alcanzaron los 80 puntos sobre 100 requeridos por el concurso. 

Haciendo uso de su derecho, los magistrados presentaron por lo menos 25 reconsideraciones por no estar de acuerdo con la nota impuesta. El pleno del CJ también recibió y respondió 22 pedidos de información y dos alcances a la reconsideración de los jueces y conjueces. 

Pero mientras se toma la decisión definitiva, los vocales del CJ analizan a quién encargar los cargos de los jueces nacionales que saldrían, a pesar de los pedidos de reconsideración. Para el vocal Juan José Morillo, es probable que el periodo de transición no tome más de 15 días, aunque no se descarta que sean algunos de los jueces provinciales quienes asuman la magistratura nacional hasta que se convoque un nuevo concurso. 

Para el vocal Juan José Morillo, es probable que el periodo de transición no tome más de 15 días, aunque no se descarta que sean algunos de los jueces provinciales quienes asuman la magistratura nacional hasta que se convoque un nuevo concurso.

Las razones de las notas bajas

El catedrático universitario Juan Carlos Mejía fue uno de los integrantes del Comité Evaluador. Mejía explicó algunas de las razones por las cuales hubo notas bajas entre los jueces de la Corte de casación nacional. 

Una de las cosas que más llamó la atención de los evaluadores, quienes usaron varias sentencias para conocer el trabajo de los jueces, tiene que ver con el uso de una suerte de "formatos" con los que se trabajaba en la Corte Nacional. Mejía explica que, por ejemplo, si una sentencia tenía 20 páginas, el 90% de ella se refería a generalidades, y apenas un 10% aportaba con el análisis de cada caso. Varios de los evaluadores, precisa Mejía, consideraron que no era adecuada esa forma de sentenciar por parte de los jueces nacionales, pues las consideraciones teóricas y las transcripciones ocupaban la mayor parte de las sentencias y la resolución de los casos apenas media página.


El Comité Evaluador analizó varios aspectos sobre el desempeño de la Corte Nacional. Foto El Universo

Una de las cosas que más llamó la atención de los evaluadores, quienes usaron varias sentencias para conocer el trabajo de los jueces, tiene que ver con el uso de una suerte de "formatos" con los que se trabajaba en la Corte Nacional.

Aunque las sentencias tienen una redacción típica, que con frecuencia incluye una transcripción de las acciones de los jueces que tramitaron antes el asunto -la Corte Nacional es un tribunal de última instancia- en muchos casos los evaluadores encontraron largas explicaciones sobre qué es la casación, que con frecuencia se repetían, y pocos razonamientos sobre el caso que les era puesto en consideración. 

La matriz de sentencias

"Era casi como tener un formulario, un banco  o una matriz de donde sacaban los textos dependiendo de qué norma invocaba el recurrente", explica Mejía al describir la forma de trabajar de los magistrados. "Era un trabajo superficial y esta práctica era especialmente preocupante en la materia penal", explica el evaluador. 

"Las sentencias eran bastante flojas", relata Mejía, mientras en lo referente a las evaluaciones orales de los jueces nacionales, que también se realizaron, pone énfasis en que muchos de ellos no podían verbalizar conceptos básicos del derecho. 

"Aunque nunca llegamos a definiciones complejas", precisa Mejía, en varias de las evaluaciones orales los jueces trastrabillaban y daban definiciones incompletas. 

Juan Carlos Mejía destaca el uso de formatos en la preparación de sentencias. 

Mejía descarta que se haya evaluado la elocuencia o la capacidad de retórica de los jueces nacionales, sino que más bien que se consideró su capacidad de construir sus argumentos legales. Por ello, el evaluador recordó que en una sentencia se deben tomar en cuenta los alegatos de las partes, luego las consideraciones del juez y finalmente la sentencia, que es una la resolución del problema jurídico presentado. Mejía cree que la consideración del juez debería ser, idealmente, el 90% de la sentencia. 

"Hubo un caso de una sentencia que decía que los argumentos del recurrente eran demasiado breves, y se le hizo notar que el ciudadano merece que se le expliquen las razones del juez", recuerda Mejía. El evaluador considera que sus observaciones son "irrebatibles", y que las evaluaciones orales nunca pasaron del nivel básico. Las evaluaciones orales fueron colocadas en un canal de Youtube. 

"Hubo un caso de una sentencia que decía que los argumentos del recurrente eran demasiado breves, y se le hizo notar que el ciudadano merece que se le expliquen las razones del juez", recuerda Mejía.

"Las notas bajaron porque había poca jurisprudencia y doctrina", explica Mejía. 

Otro elemento que se tomó en cuenta fueron las declaraciones juramentadas de los magistrados, pues se buscaban posibles inconsistencias en ingresos y patrimonios. Mejía recordó que cada año los funcionarios públicos deben presentar su declaración juramentada, pero que se encontraron algunos datos curiosos. En por lo menos siete casos se pudo constatar que hubo jueces que incrementaron su patrimonio en hasta un millón de dólares en cuatro años, cuando los ingresos de los jueces son de cerca de solo 80 mil dólares mensuales. Aunque los jueces y conjueces pueden ser profesores universitarios, Mejía expresó su sorpresa sobre los incrementos "inusitados" de ingresos de algunos de los miembros de la Corte Nacional. Tanto el CJ, cuanto la Contraloría y posiblemente la Fiscalía deberían investigar esas irregularidades patrimoniales, explica Mejía. 

"Hay gente que ha llegado a los 45 años con medio millón de dólares de patrimonio, eso llama la atención", explica el evaluador. 

"El conocimiento es muy bajo, la sentencias son como formularios preparados y sin mucha fundamentación", concluye Mejía, quien precisa que el uso de la doctrina y la jurisprudencia han sido muy marginales en el caso de las sentencias de los jueces. 

¿Pero, por qué trabajaban así los jueces? Mejía cree que hay gran cantidad de litigios, ya que por lo menos el 70% de los ecuatorianos en capacidad de trabajar está involucrado en algún tipo de litigio. El evaluador cree que sí hay una sobrecarga en todo el sistema legal, y recuerda que el conjuez se encarga de ser una especie de filtro que analiza si se procesan o no los recursos de casación. El accionar de la Corte Constitucional también es un condicionante a la hora de emitir sentencias. 

"Ecuador ha tenido varios sistemas para elección de jueces, con colegios electorales por ejemplo, de donde ha salido la mejor Corte que hemos tenido en mi opinión", destaca Mejía, quien asegura que hay jueces que fueron electos por consideraciones políticas. 

Las limitaciones del proceso

El profesor de la PUCE, Salim Zaidán cuestiona el procedimiento. 

Para el profesor de derecho de la Universidad Católica, Salim Zaidán, más allá de las calificaciones, sigue habiendo temas polémicos en la forma en la que esta evaluación se llevó acabo. 

Zaidán destaca que aunque la Constitución no concede una garantía absoluta de estabilidad a los servidores judiciales, llama a ser "muy cuidadosos" con este tipo de procesos de evaluación. "El problema de este proceso ha sido la falta de seguridad jurídica", sostiene Zaidán, quien recuerda que no solamente el informe del Comité Evaluador sino otros insumos han sido tomados en cuenta en la decisión. La evaluación, por otro lado, es una competencia del pleno del Consejo de la Judicatura, que, sin embargo, se apoyó en un Comité Evaluador y no en su Dirección de Talento Humano. 

Zaidán cree que hubo un error en el pleno de la Judicatura al interpretar el tema de la renovación por tercios de la Corte Nacional, mientras que solo hay tres causales para la remoción de los servidores judiciales, como es no superar una segunda evaluación cuando esta, en rigor, sería una primera. 

"EL PROBLEMA DE ESTE PROCESO HA SIDO LA FALTA DE SEGURIDAD JURÍDICA", SOSTIENE EL CATEDRÁTICO DE LA UNIVERSIDAD CATÓLICA,

SALIM ZAIDÁN.

"Ni el propio Consejo de la Judicatura ha previsto qué pasará cuando se produzca la remoción. No está claro cómo regular el proceso de designación de nuevos jueces de la Corte Nacional. Al parecer, se va a emitir una nueva resolución con esos criterios", explica el académico. 

Pero Zaidán destaca que en el marco legal vigente no se considera que los jueces nacionales puedan ser reemplazados por jueces de las cortes provinciales, como se estaría considerando, y habría que esperar para conocer la forma en la que se reintegra la Corte Nacional. Para Zaidán, las sentencias "matriciadas" tendrían una explicación: el anterior Consejo de la Judicatura, que presidió Gustavo Jalhk, privilegiaba la cantidad por sobre la calidad de los fallos. "Antes se medía la eficacia de los jueces en función de número de sentencias, por lo que había sentencias de muy pobre calidad", explica el académico. Ahora, ese criterio habría sido desechado por el Comité Evaluador lo que explicaría las críticas a las sentencias analizadas. Zaidán comparte el criterio de Mejía de que hay poca motivación en los jueces y que se usan "plantillas" en las sentencias judiciales y escasa interpretación técnica del derecho. "La carga de procesos influye mucho, y, en especial ese concepto de valorar al juez en función del número de sentencias". 

Para el catedrático no se debieron hacer públicos los análisis de las sentencias, pues eso podría dar elementos a los litigantes. 

Sobre el análisis del patrimonio, Zaidán cree que la Contraloría es la que debió entregar la información sobre los bienes de los jueces y no los propios jueces como se ha decidido.

No descarta que los jueces de la Corte Nacional puedan concurrir ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos: "Los estándares internacionales establecen que los jueces solo pueden ser separados por cuestiones graves, por lo que algunos de los removidos podrían declararse como víctimas de violaciones de derechos ante organismos internacionales", finalizó Zaidán. 

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