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14 de Marzo del 2024
Historias
Lectura: 18 minutos
14 de Marzo del 2024
Redacción Plan V
Los 17 peligros de la Av. Simón Bolívar (y qué tiene que ver en ello el ex juez Edison Curipallo)
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A primeras horas de la mañana se producen grandes embotellamientos en esta vía perimetral. Fotos: Luis Argüello / PlanV

 

Prácticamente todas las acciones que el Municipio está tomando en la peligrosa vía perimetral capitalina se basan en una consultoría pagada por el Banco Mundial que puso en evidencia todas las trampas mortales en esa ruta. Mientras tanto, el ex juez Edison Curipallo dejó fuera de servicio todos los fotorradares.

Una consultoría del Banco Mundial, titulada Inspección de Seguridad Vial, estableció, sobre el papel, los puntos críticos en la Avenida Simón Bolívar, la vía perimetral que recorre el costado oriental de Quito desde el extremo sur hacia el extremo norte.

Es sobre este documento, entregado al Municipio el año pasado, que se basan los informes que el alcalde metropolitano, Pabel Muñoz, usó para, a su vez, emitir una resolución de la Alcaldía que declara nuevas políticas de seguridad vial, en respuesta a la propuesta del concejal Wilson Merino de declarar en emergencia a la vía.

Durante el año anterior, dos consultores internacionales, Marta Obelheiro de Brasil y Daniel Mustata de Australia, realizaron un minucioso recorrido a lo largo de 55 kilómetros de la avenida Simón Bolívar, entre la curva de Santa Rosa (al sur) en el cantón Mejía, y  Av. Mango Inga (al norte, cerca de la Mitad del Mundo), recorriendo de esta manera toda la extensión del valle capitalino, atravesado por esta vía perimetral.

Al cruzar la urbe de norte a sur, en una gran longitud, el uso del suelo varía entre lo urbano, lo semi urbano, lo industrial y lo rural. Por ejemplo, hay sectores en el extremo norte, cerca de llegar a la entrada de la Mitad del Mundo, que son claramente rurales, mientras que la zona cercana al mall de El Portal es considerada industrial. Varios barrios del sur de Quito son atravesados por la vía, lo que le convierte en una zona urbana o semi urbana en esos tramos. 

El proceso inició en julio de 2023, cuando los dos consultores, pagados por el Banco Mundial, recorrieron la vía entre el 5 y el 7 de julio, de día y con condiciones meteorólogicas mayormente despejadas.

La observación de los dos expertos extranjeros tuvo lugar entre las 12:00 y las 18:00 de un día viernes, uno de los momentos de más tráfico en la Simón Bolívar. La inspección tuvo una importante limitación: no se pudo realizar de noche, ni en condiciones de lluvia, por lo que los expertos no pudieron analizar en qué puntos se acumula el agua o en qué zonas la lluvia y la oscuridad vuelven aún más peligrosa la vía. 

La avenida Simón Bolívar tiene seis carriles, tres en cada dirección. 

Las intersecciones con redondeles han sido observadas por su pobre señalización y fluidez.  Fotos: Luis Argüello / PlanV

La vía recorre el perímetro capitalino de sur a norte y cruza por zonas rurales, industriales y urbanas. 

La señalización y el uso del suelo son aspectos clave en la Simón Bolívar. 

La velocidad es la principal causa de accidentes 

Hasta el día de la inspección realizada por los dos expertos extranjeros, se estimaba que en la ruta se habían producido, entre 2018 y los primeros días de julio de 2023, por lo menos 1.100 heridos y 210 fallecidos. Para el día de la inspección, el 36% de las muertes entre 2018-2023 eran atribuibles al exceso de velocidad, pues el promedio de los velocímetros en esa ruta ha sido estimado en por lo menos 82 kilómetros por hora.

La primera impresión que tuvieron los dos expertos extranjeros es que la vía es usada por todo tipo de vehículos, desde el transporte pesado hasta taxis y transporte escolar. La vía, que cuenta con seis carriles, atraviesa por zonas pobladas en donde moradores se aventuran por zonas sin aceras ni cruces peatonales, lo que llamó la atención de los dos expertos. En donde hay cruces peatonales, señalaron, se evidenció que la mayoría están despintados, y que no consideran la dificultad que tiene realizar el cruce de seis carriles.

Así mismo, les llamó mucho la atención la presencia de vendedores ambulantes, que se aventuran en sitios críticos de la vía y pueden ser atropellados o provocar accidentes con los carros que se detienen de improviso a comprar algo. Solo en el extremo norte, hay carriles para bicicletas, aunque el uso de estos carriles por parte de ciclistas es muy marginal. Sobre la vía, hay personas que esperan buses, aunque, destacan los dos expertos, no hay infraestructura adecuada para los paraderos de bus.

Los seis fotorradares de la Simón Bolívar están inutilizados por orden del ex juez Curipallo. 

Los paraderos de buses requieren de una intervención urgente en toda la ruta. 

 

Los vehículos pesados ignoran la norma que los obliga a circular siempre por la derecha y con regulaciones de peso y balance. 

Otro aspecto que llamó la atención de los dos consultores fue la falta de señalización. Desde la ausencia de letreros sobre velocidad o de curvas adecuadas, hasta las señales en el pavimiento despintadas o inexistentes.

Además pudieron notar grandes objetos como árboles, postes, torres eléctricas, bolardos de concreto y otros que, en caso de un choque a alta velocidad, pueden resultar fatales. En las zonas en donde la velocidad podría ser mayor, la infraestructura debería contar con barreras de protección, algo que no existe en esos tramos, según pudieron notar. 

Los cruces, intersecciones y redondeles les dieron a los técnicos más preocupaciones: la mayoría de ellos carecen de señalización adecuada y son confusos, lo que también puede provocar accidentes.

Al analizar la señalización sobre velocidad, relacionada con el tipo de suelo que cruza la vía (debe ser menor en zonas urbanas y tiende a ser mayor en rurales), los expertos encontraron que las señales no estaban colocadas de acuerdo con esos criterios. Así, pudieron constatar que en tramos del sur hay señales de 90 kilómetros por hora, a pesar de que son zonas de alta urbanización, lo que pone en peligro a los habitantes.

Varias instituciones educativas como la UIDE y el colegio Anderson tienen sus accesos en esa vía. 

Los 17 grandes peligros en la Simón Bolívar

El recorrido de los expertos de Brasil y Australia les llevó a las primeras conclusiones. Así, identificaron que la medida más urgente era la gestión de la velocidad. Si bien la vía fue diseñada como una ruta perimetral de alta velocidad, lo cierto es que la urbanización en ambos sentidos ha provocado la presencia de miles de personas que intentan cruzar la vía a diario, o que son usuarias de transporte público que sirve a varios sectores.

Aunque actualmente el límite general de velocidad es de 90 kilómetros por hora, la consultoría evidenció que esa no es una velocidad segura actualmente, debido a la urbanización y la presencia de peatones. Al respecto, los consultores recomendaron una mayor señalización, controles de velocidad como radares más efectivos,  y de plano, reducir de manera significativa la velocidad en esa vía. Además, se pudo notar que los giros en U están, en general, mal hechos, obligando a los vehículos pesados a ocupar hasta los tres carriles al girar, mientras que las barreras de contención que están instaladas, al parecer, no son de la consistencia adecuada, pues no parecen poder resistir los impactos que se han producido.

Tras su visita, los expertos sinterizaron los peligros en la Simón Bolívar en 17 grandes temas, sobre los que formularon las siguientes recomendaciones:

1.- Bajar los límites de velocidad. Según la consultoría, la velocidad máxima en la Simón Bolívar debería ser de máximo 70 kilómetros por hora en zonas rurales e industriales, y no más de 50 kilómetros en tramos urbanos y semi urbanos.

2.- Mejorar la señales en las salidas. La señalización en los carriles de salida debe ser mejorada, con flechas en el pavimentos y otra señalización vertical.

3.- Más señales en las curvas. Las señales del tipo Chevron (las grandes flechas que indican que se avecina una curva) están en general mal hechas, y no da una idea correcta de cuan pronunciada es la curva. Estas señales pueden ser mejoradas en el corto plazo. 

4.- Señales de curvas que están incorrectas. En la Simón Bolívar, hay señales de curvas que no muestras correctamente la forma de la curva, lo que puede provocar accidentes. Se deberían colocar nuevos y más adecuados letreros, dijeron los consultores.

5.- El pavimento en las curvas no es adecuado. En las curvas, anotaron los expertos, el pavimento es el mismo que en el resto de la vía, cuando deberían colocarse pavimentos de alta fricción, que mejoran el agarre con la colocación de un polímero. Esto se podría hacer en un año.

6.- Los objetos peligrosos en la vía. Objetos como postes, árboles, grandes bloques de concreto, deberían ser retirados de la vía hasta en 12 meses. Los árboles en los bordes o en los parterres son considerados un peligro mayor en caso de impactos y deberían ser talados.

7.- Las barreras en los costados son un peligro para los motociclistas. Las llamadas barreras New Jersey, que son de concreto o de plástico, deben ser modificadas, de manera que no se conviertan en un peligro, en especial, para los motociclistas.

8.- La señalización en el suelo está descolorida. Los consultores dijeron que en un plazo de hasta seis meses, se podría repintar la señalización en el suelo, que notaron fuertemente descolorida a lo largo del recorrido.

9.- Los paraderos de buses. Una revisión de las paradas de bus en toda la vía es urgente. Se deberían colocar pasos y accesos peatonales en todas ellas, tanto en las que ya están señalizadas, cuando en las que han surgido de manera informal.

10.- La zona escolar del Colegio Anderson. En la vía se encuentra el colegio Anderson, y los expertos explican que la señalización en la zona es muy pobre. Recomiendan que la velocidad en esa zona escolar se reduzca a no más de 50 kilómetros por hora.

11.- Los peores lugares para cruzar la vía que deben ser mejorados. La consultoría identificó la presencia de varios puntos en donde cruzar es muy peligroso para los peatones y pidió reformas como la construcción de pasos elevados o de semáforos que puedan usar los peatones. Entre estos lugares están: Intercambiador Carapungo, Redondel Urbaland, Intersección con San Jose de Moran, Puente Villorita, Santa Clara de Común y la Intersección con Marieta de Veintimilla.

12.- No hay carriles de aceleración en todos los ingresos. La consultoría pudo determinar que en la mayoría de vías de ingreso a la Simón Bolívar no hay carriles de aceleración, lo que significa que se corre el riesgo de choques. Esto podría mejorarse rápidamente con señalización en la vía.

13.- Cerrar los giros en U. La posibilidad de girar en U en la vía debería ser restringuida, advierten los consultores, colocando en su lugar rotondas o intersecciones semaforizadas que permitan cambiar de sentido. 

14. La distribución del espacio vial. Los carriles, que típicamente son de 3.65 metros de ancho, se amplían más en algunas zonas, mientras que no hay aceras para peatones o ciclistas. La salida sería que los carriles sean de solo 3.50 metros, así como colocar espaldones (el espacio que separa la vía de la cuneta) de por lo menos un metro.

15.- Las bandas sonoras están en mal estado. Las "bandas sonoras" son esos pequeños obstáculos de plástico sobre la calzada, que advierten al conductor que debe bajar la velocidad. La mayoría de los instalados en la Simón Bolívar están en mal estado y eso impide que funcionen de manera adecuada. Se podrían volver a colocar en corto plazo, dijeron los conductores.

16.- Circulación de vehículos pesados y las señales que nunca respetan. En teoría, los vehículos pesados, desde buses hasta grandes camiones, deben circular siempre por la extrema derecha. Pero en la Simón Bolívar las señales que lo indican son escasas, y los conductores pesados van por donde quieren. Además, el peso de los vehículos pesados debe ser controlado, para que no circulen con sobrecarga, lo que no ocurre actualmente. Los consultores piden más señales de "Mantenga la derecha" para pesados y estaciones de pesaje para sancionar sobrecargas de este tipo de vehículos.

17.- Los vendedores ambulantes. En las horas pico, vendedores ambulantes se aventuran en la vía, lo que es peligroso tanto para ellos cuanto para los conductores. Los expertos recomendaron prohibir todas las ventas ambulantes sobre la calzada de la Simón Bolívar y la creación de espacios de ventas fuera de las vías.

¿Qué está haciendo el Municipio?

En una reciente entrevista, el alcalde metropolitano, Pabel Muñoz, explicó que la ciudad realiza trabajos de señalización en toda la vía, entre los que mencionó, por ejemplo, la pintura de líneas continuas en las curvas, para recordar que ahí no se puede rebasar. Este tipo de medidas, explicó el alcalde, se seguirán realizando, junto con campañas de concientización entre los conductores para la disminución de velocidad.

Muñoz reiteró su intención de lanzar un proceso de concesión de la vía así como de la Ruta Viva, lo que implicaría el pago de un peaje para su uso, lo que significaría que haya recursos para realizar algunas de las recomendaciones formuladas por la consultoría externa y los expertos del Municipio de Quito.

El alcalde no adelantó cuándo se podría dar paso al proceso de concesión de la vía, pero destacó un nuevo actor vial en Quito: el polémico ex juez de Santo Domingo, Edison Curipallo.

¿Qué tiene que ver el ex juez Curipallo en las vías de Quito?

El polémico ex juez del cantón Santo Domingo, Edison Curipallo, quien tras las relevaciones de chats en el caso Metástasis, en lo que se le relaciona con el capo Leandro Norero, a quien habría cobrado sobornos a cambio de sentencias favorables para su entorno, se encuentra preso en Quito. En septiembre del año pasado, el ex juez acogió un pedido de acción de protección de alcance nacional, presentada por Immer Abel Gómez, presidente de la Federación de Transporte Pesado (Fenacotip).

La decisión del juez dejó durante seis meses los fotorradares de todo el país, y también los de la Simón Bolívar, en calidad de adorno, pues se dispuso que dejen de funcionar con la supuesta intención de "proteger los derechos" de los camioneros, que alegaron que los fotorradares no están bien calibrados y eso produce multas exageradas.

Según explicó el alcalde Pabel Muñoz, los fotorradares, que en la Simón Bolívar son seis, no están operativos por la sentencia del ex juez Curipallo. Esto significa que, hasta que se logre cumplir la decisión del ex juez, los aparatos en la Simón Bolívar no hacen más que mostrar la velocidad, por lo que los agentes de tránsito, al no poder multar con esa base, están solamente aplicando charlas de concientización a los usuarios, dijo el alcalde.

De todas formas, otro aspecto que llamó la atención de los consultores del Banco Mundial fue que nadie los respeta realmente: tras desacelerar en las cercanías y pasarlos, la gran mayoría de conductores vuelven enseguida al exceso de velocidad.

 

 

 

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