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4 de Marzo del 2016
Historias
Lectura: 9 minutos
4 de Marzo del 2016
Redacción Plan V
6 de cada 10 pobres extremos no reciben el Bono

Foto: Santiago Arcos

La extrema pobreza en el Ecuador agrupa a cerca de 1,3 millones de personas, la mayoría del sector rural y con baja escolaridad.

 

Esta es una radiografía de la pobreza extrema en el Ecuador. Una investigación demuestra cómo, debido a un mal registro, 6 de cada 10 personas en la extrema pobreza no recibe el Bono de Desarrollo Humano, cuando debieran recibirlo.

En  la  lucha  contra  la  pobreza  los  programas  de  transferencias monetarias  condicionadas han  sido ampliamente extendidos en América Latina, Ecuador no  es la excepción gracias al Bono de Desarrollo Humano. No obstante si se analiza  a  la  población  pobre  extrema  por  ingresos, solamente  el  40.22%  de  los  hogares  de  ese  estrato  son  beneficiarios  de  dicha  transferencia, de acuerdo a un informe especializado al cual tuvo acceso este medio.

Los  incrementos  de cobertura a dicha población y la aplicación de montos variables del BDH logran  reducir  la  extrema  pobreza  por  ingresos  hasta  en  3  puntos  porcentuales, lo  que  implica  que  hasta  medio  millón  de  personas  dejan  dicha  condición  en  caso  de  efectuarse.

Dichas medidas son alicientes de la pobreza extrema por ingresos en el corto plazo por lo que es necesaria la aplicación de política pública que mejore  las  destrezas  y  la  realidad  laboral  de  los  individuos  que  se  encuentran  en  dicha condición de privaciones. El anterior Registro Social (2008) tenía un mejor grado  de focalización  –hasta el 68.83% de hogares pobres extremos como beneficiarios- que el utilizado actualmente (2013), por lo que es importante mejorar el actual  mecanismo en  pro  de  mejorar los  niveles  de  bienestar  de  dicho  segmento  poblacional.

La cifra oficial de pobreza por ingresos en el Ecuador se radica en el 23, 28% de la población; es decir 3,2 millones de personas. Mientras que la pobreza extrema se sitúa en 8,45%, unas 1,18 millones de personas.

1,3

millones de personas están en la extrema pobreza en el Ecuador.

El especialista consultado dice que el hecho de que el 60% de las personas en extrema pobreza no recibe el bono de desarrollo humano, cuando debiera recibirlo, se debe a errores en la focalización, que es el Registro Social 2013, ya que, tal como se presenta la cifra de receptores, existe una gran parte de beneficiarios que no se encuentran en condiciones de pobreza extrema por ingresos, mientras que un gran segmento de pobres extremos no son receptores de dicha transferencia. Si bien la forma de  calcular e identificar a un potencial beneficiario del BDH  no  toma en  cuenta la condición  de pobreza por  ingresos  es  importante  tomar  en  cuenta  que  ambas  medidas  deberían poseer  un  alto  grado  de  convergencia entre pobres (o pobres extremos) por ingreso y  receptores del BDH, dice el documento publicado en Foro Económico Ecuatoriano.

Una  de  las  principales  razones  que  motivaron  esta  investigación que se revela aquí  era  analizar  el  nivel  de  precisión  que tiene el actual instrumento de focalización del BDH. En diciembre  del 2015  tan  solo  el  40.22%  de  los hogares  pobres  extremos  son beneficiarios  de  la  transferencia;  sin  embargo  con  el  anterior  mecanismo  de  focalización  (Registro Social  2008)  la  asignación  de  la  transferencia  a  los  hogares  pobres  extremos  por  ingresos  era  mejor, tomando  en  cuenta  los  años  2009,  2010,  2011  y  2012  el  porcentaje  de  hogares  pobres  extremos  por  ingresos que recibían el bono era de 62.3%, 60.87%, 64.82% y 68.83% respectivamente

Los problemas de focalización con el actual Registro Social no solo se dan dentro de la población pobre extrema  por  ingresos, dice el informe. Si  se  analiza  los  hogares  por  decil  de  ingreso,  se  evidencia  que  la  cobertura  del BDH en los hogares del decil 1 fue de 58.71%, 57.38%, 66.33% y 71.33% en los años 2009, 2010, 2011 y 2012 respectivamente mientras que para el año 2015 la cobertura de dicha transferencia en los hogares pertenecientes  al  mismo  decil  fue  de  tan  solo  39.92%. Esto  implica  problemas  serios  en  la focalización del actual Registro Social y un mejor desempeño del Registro Social del 2008.


Las campañas del Miess se presentan en los enlaces ciudadanos del Presidente de la República. Foto: Flickr Presidencia

US$ 131

es el monto máximo del Bono de Desarrollo Humano para una familia hasta con tres niños menores de cinco años.

Otro punto que  es  importante  mencionar  es  que  a  partir  del  año  2014  se  inició  un  proceso  de  depuración  de  los beneficiarios del BDH, que de acuerdo  a los datos mencionados  puede  haber afectado  a hogares que realmente necesitan la transferencia.

Con el objetivo de analizar los efecto de la universalización de la transferencia del BDH en los hogares  pobres  extremos, para este informe  se  trabajaron  tres  simulaciones:  i)  entrega  de  BDH  a  todos  los  hogares  en  extrema  pobreza  por  ingresos;  ii)  entrega  de  BDH  variable  a  los  hogares  pobres  extremos  por  ingresos  que actualmente  reciben  la  transferencia;  y,  iii)  entrega  de  BDH  variable  a  todos  los  hogares  pobres  extremos por ingresos.

El  BDH  variable  consiste  en  una  transferencia  adicional  a  los  US$   50  mensuales que  se  asigna  actualmente y  entrega US$ 30 mensuales si el hogar tiene un niño menor a cinco años. En el caso que el  hogar tenga dos niños menores a cinco años se asigna US$ 27 adicionales y si el hogar tiene 3 niños se asigna un adicional de US$ 24. Esto representa un ingreso de US$ 80, US$ 107 y US$ 131 si el hogar tiene 1, 2 o 3 niños menores de cinco años respectivamente. En el caso de que el hogar tenga hasta 3 niños de entre 5 y 17 años se  asignan  transferencias  de  US$  10,  US$ 9  y  US$ 8.1,  con  lo  que  el  hogar  pasaría  a  recibir  US$  60,  US$69  y  US$77 mensuales. Tomando  en  cuenta que existen  hogares con  miembros menores de 5 años y entre 5 y 17 años existen valores variables que se ajustan al número de miembros en dichos rangos etáreos.

La  ampliación  de  cobertura  y  el  incremento  de  la  transferencia  mensual  tienen  impactos  financieros  para  el  programa.  Según  datos  de  la  Encuesta Nacional de Empleo Desempleo y Subempleo,  el  costo  total  de  la  trasferencia  es  de  US$  545  millones anuales, mientras que para cada una de las simulaciones el presupuesto de la asignación debería aumentar  en  US$  99,  44 y 181  millones  para  las  simulaciones  1,  2  y  3  respectivamente.

US$ 545

millones anuales es el monto de transferencia para los casos de extrema pobreza.

Actualmente la población  que vive en condiciones de pobreza extrema asciende a 1.3 millones; en  el caso de aplicar una cobertura universal del BDH a toda este grupo poblacional, el número de individuos que dejaría la condición es de 285 mil aproximadamente.

En   el   caso   de   aplicación   del   BDH   variable   a   los   actuales   beneficiarios, aproximadamente  141  mil  personas  dejarían  de  ser  pobres  extremos;  finalmente  el  caso  de  cobertura universal con BDH variable, 498 mil personas abandonarían la pobreza extrema situando a la población en condición de pobreza extrema en 872 mil personas aproximadamente.

Las condiciones laborales

La PEA que vive en pobreza extrema (los cálculos que se detallan en esta sección es para población de 18 años y más) registra profundas deficiencias y asimetrías en términos de escolaridad e ingreso laboral. A nivel nacional, la escolaridad promedio se ubica en 9.48 años mientras que la escolaridad promedio de la PEA en pobreza extrema es solamente de 6.84 años; comparando con los individuos que no son pobres extremos existe una diferencia promedio de casi tres años de escolaridad (9.64 años).

En  el  caso  del  ingreso  laboral,  las  asimetrías  son  mucho  más  profundas,  el ingreso  laboral  mensual promedio a nivel nacional se ubica en US$ 488 mientras que en el caso de los pobres extremos este rubro es de tan solo US$ 91; los individuos que no son pobres extremos registran un ingreso laboral promedio de US$ 510.

60%

de personas en extrema pobreza trabaja en el sector rural.

El empleo adecuado es casi inexistente entre los pobres extremos, mientras que 9 de cada 10 individuos de  este  estrato  socio  económico  tiene  empleo  inadecuado  y  el  individuo  restante  se  encuentra desempleado.

La crítica situación laboral de los individuos que viven en extrema pobreza tiene como reflejo los altos niveles de informalidad en los que éste estrato poblacional se desempeña. Ocho de cada 10 individuos trabaja en sector informal de la economía, tan sólo uno labora en el sector formal y el individuo restante trabaja  en  el  servicio  doméstico.  Comparando  con  los  individuos  que  no  son  pobres  extremos,  la diferencia  es  abrumadora  ya  que  de  dicho  grupo  5  de  cada  10  individuos  labora en  el  sector  formal mientras que tres de cada 10 personas lo hace en el sector informal (de igual manera en los promedios nacionales).

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