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25 de Abril del 2016
Historias
Lectura: 24 minutos
25 de Abril del 2016
Redacción Plan V
¿Cuál es el futuro de la solidaridad con Manabí?

Foto: Luis Argüello

En el centro de acopio del Municipio de Quito, miles de donaciones han sido empaquetadas para ser enviadas a las zonas afectadas. 

 

Foto: Reuters

En Manta, una mujer recibe donaciones distribuidas por soldados del Ejército.  

 

La tragedia en Manabí y Esmeraldas movilizó a miles de personas, tanto de la sociedad civil, cuando del Gobierno Nacional y los gobiernos locales. Aunque las Fuerzas Armadas, con base en Portoviejo, intentan canalizar la ayuda, las iniciativas privadas que han partido desde todas las regiones y ciudades de la República se les ingenian para llegar a los últimos rincones. Karla Morales nos habla de la ayuda privada, mientras el periodista Jean Paul Bardellini da su testimonio sobre el rescate en Pedernales. Un reporte de Milhojas evidencia la importancia de las redes sociales en la búsqueda de personas de las que no se tenían noticias.

Marcelo Espinel, un joven abogado, vestía ropa deportiva. Eran las 16:00 del 20 de abril de 2016 en la Tribuna de Los Shirys, al norte de Quito, y colegiales de dos exclusivos colegios católicos, entre otros voluntarios, se encontraban recibiendo donaciones para los damnificados de Manabí y Esmeraldas. 

Cada diez minutos, camiones de transporte se estacionan en el carril derecho de la avenida, junto a la Tribuna, y los voluntarios, comandandos por Espinel y otros, se acercaban a cargar los camiones. Los colegiales iban clasificando lo que se recibía: en cajas colocaban ropa, medicamentos, y bidones con agua purificada unos y de la llave otros, rotulados con mensajes de aliento, algunos laicos, y otros religiosos. 

Espinel alza la voz y los colegiales se preparan para ayudar a cargar los camiones. Los choferes esperan, entre tanto, que la capacidad de sus vehículos sea cubierta. Aclaran que también son voluntarios y que nadie les ha pagado por prestar su camión para el transporte de las vituallas. Van hacia el parque Bicentenario, donde el antiguo edificio del aeropuerto sirve como centro de acopio.

Los colegiales arman una cadena humana y empezan a transportar las cajas y los bidones con agua hacia un pequeño camión que ha llegado. Espinel se sube en el vehículo y empieza a acomodar las donaciones en el camión. Tras diez minutos la tarea termina y el camión parte. Los jóvenes aplauden cada vez que se ha cargado y cerrado un camión.  Mientras los chicos ayudan a cargar los bultos, las chicas los preparan y clasifican. 


Colegiales voluntarios ayudan a cargar camiones en la avenida de Los Shyris, al norte de Quito. 


Cajas con alimentos y medicamentos eran enviadas en un camión al parque Bicentenario. 


En los bidones de agua se podían leer mensajes de aliento para los damnificados de Manabí y Esmeraldas. 

Los jóvenes aplauden cada vez que se ha cargado y cerrado un camión.  Mientras los chicos ayudan a cargar los bultos, las chicas los preparan y clasifican.

La tarde transcurre así, entre el entusiasmo de los colegiales y la que parece inagotable energía del joven abogado.

Al otro lado del parque La Carolina, al pie del monumento religioso conocido como La Cruz de Papa, que marca el sitio de la visita del santo Juan Pablo II, también hay voluntarios. Ahí las tareas son coordinadas por empleados del Municipio. Camiones, camionetas y hasta buses son cargados con las donaciones de personas que llegan en sus autos, Una cadena humana ayuda a descargar colchones, latas de atún, y ropa de todo tipo que ha sido donada por ciudadanos. La recolección municipal, a esa hora, está por concluir, y los voluntarios recogen los desechos: cartones, empaques, cintas de embalajes, papeles.

Al pie de la efigie del Santo católico, se ha colocado un sitio específico para recibir donaciones de balanceado para mascotas, que se apilan en costales para ser transportados. En ese lugar, a diferencia de la Tribuna, los voluntarios son universitarios de universidades públicas y grupos de organizaciones juveniles, como los Scouts, cuya sección femenina también está presente.


En la Cruz del Papa se recibe ayuda que es canalizada por medio del Municipio de Quito. 

Daniela Valencia, lucía su pañoleta en el cuello, parte del uniforme de la organización juvenil, mientras ayudaba a recolectar la ropa y los víveres. 

Desde ahí, escoltados por motos de la Agencia Metropolitana de Tránsito, salen los transportes hacia el Parque Bicentenario. 

No hay mucha ceremonia en el proceso: se abren las cajuelas de los autos y una cadena de voluntarios pasa de mano en mano lo que la gente trae. Un policía metropolitano agradece a los donantes. Y estos se retiran, acaso decepcionados por lo impersonal del proceso, pero, en todo caso, satisfechos de haber ayudado.

Las motos abren paso para un bus de color verde en cuyos asientos se han colocado bultos con las donaciones. Al llegar al antiguo terminal del viejo aeropuerto, hoy convertido en centro de convenciones, el bus pasa directamente mientras familias de la ciudad, en sus vehículos, hacen cola para entregar sus donaciones. No hay mucha ceremonia en el proceso: se abren las cajuelas de los autos y una cadena de voluntarios pasa de mano en mano lo que la gente trae. Un policía metropolitano agradece a los donantes. Y estos se retiran, acaso decepcionados por lo impersonal del proceso, pero, en todo caso, satisfechos de haber ayudado. 

El balance oficial 

Entre tanto, según datos oficiales del Gobierno, el balance hasta el 25 de abril de 2016 daba cuenta de que se había rescatado con vida, de entre las edificaciones destruidas, a por lo menos 113 personas, se había reportado a 48 personas desaparecidas, se confirmó la muerte de 655 habitantes de las zonas afectadas, se atendió médicamente a 17.638 oersonas de las que presentan heridas 4605 y estaban albergadas 29.067  personas. Esto significaba que las familias damnificadas eran por lo menos 5896. 

Los centros de donación del Gobierno eran siete, ubicados en Quito, Guayaquil, Esmeraldas, Portoviejo, Manta, Pedernales y Canoa, mientras se habían habilitado 101 centros del Ministerio de Inclusión Social en todo el país, además de las dependencias del Consejo Nacional Electoral, del Ministerio de Educación y en algunos centros comerciales para recibir donaciones. 

Según el Gobierno, por lo menos 2140 médicos y 21.549 integrantes de las Fuerzas Armadas y de Orden, así como rescatistas, fueron movilizados a la zona. A esto se suman 800 técnicos en electricidad. También se había recibido ayuda de 28 países amigos y de organismos internacionales. Se reportó la movilización de 29 vehículos sanitarios a la zona del desastre, entre hospitales móviles del Estado y de una fundación privada, así como ambulancias y otros.

Tres ambulancias aéreas, 16 aviones, 18 helicópteros. y 604 vehículos militares han sido desplegados en la zona, que hasta el 23 de abril habían realizado 152 vuelos logísticos.

Por otro lado, el Estado ha entregado 113.878 kits de alimentos, y 1´317.704 litros de agua. Al mismo tiempo, se habría asegurado el suministro de combustibles, pues 91 de las 97 gasolineras de la zona estarían abastecidas y operando.

El Gobierno se habría fijado un plazo de seis semanas para diseñar una estrategia de reconstrucción de las provincias afectadas. 

Por lo menos 1´015.613 personas estarían expuestas a los efectos de la tragedia, de las que el 42,3% están bajo la línea de la pobreza por consumo, según cifras del Gobierno. 

Por lo menos 1´015.613 personas estarían expuestas a los efectos de la tragedia, de las que el 42,3% están bajo la línea de la pobreza por consumo. 

Se estima también que el 40,2% de las viviendas afectadas pueden ser reparadas, mientras que el 29,9% no podrían ser reconstruidas. La población afectada por el sismo, no tenía servicios básicos antes de la catástrofe en por lo menos el 74,4%.

Finalmente, las cifras oficiales dan cuenta del derribo de por lo menos 6998 viviendas, 2740 afectadas pero no derrumbadas, daños en 13 edificios de salud y en 281 instituciones educativas, en por lo menos 71 kilómetros de vías, en 7081 kilómetros de tendido eléctrico y en 118 estaciones móviles. 

Los países vecinos como Colombia y Perú también han entregado ayuda. Según José Sandoval, embajador del Ecuador en Lima, un barco partió del puerto peruano de El Callao con 230 toneladas de ayuda hacia nuestro país. El diplomático dijo que "los voluntarios ecuatorianos han recolectado 37 toneladas que se suman a la ayuda del Perú". La colonia ecuatoriana en el país vecino ha tenido una intensa actividad: "hemos tenido niños, universitario, jubilados, un soldado veterano de la Guerra del 41, que han venido a apoyar", sostuvo el diplomático. 


En el centro de convenciones del Bicentenario se clasifican las donaciones y se las despacha a Manabí. 


Parte de la carga viaja por tierra y otra es enviada al aeropuerto de Tababela para su transporte aéreo. 

La labor de los privados

Mientras tanto, grupos de particulares se han movilizado y organizado para llevar donaciones y atención médica a las zonas afectadas, a veces sin coordinación con el Gobierno, a pesar de que ya se están realizando contactos en especial con las Fuerzas Armadas, que se encuentran en la zona tratando de organizar las donaciones.


En el centro de acopio del Gobierno, en Pifo, varios soldados toman un descanso de las largas e intensas jornadas. El ejército tiene desplegados más de diez mil hombres para labores de apoyo y control. Foto: Daniela Merino

Si bien el tránsito hacia Manabí no ha sido restringuido, los militares han tomado el control de los centros de acopio en la provincia, y en unidades como el Fuerte Militar de Portoviejo se reciben las donaciones y se vuelven a empaquetar y distribuir.

Se informó que naves de la Armada del Ecuador entregan agua y alimentos a pescadores en comunidades rurales, por medio de buques guardacostas y otras unidades de superficie de la Escuadra Naval.

Pero esto no ha impedido que grupos de particulares monten sus propios operativos. Es el caso del que lidera el colectivo Kahre de Guayaquil, dirigido por Karla Morales. Morales, quien es hija del periodista deportivo Carlos Víctor Morales, se encuentra en la zona de la tragedia coordinando un operativo privado que asegura haber atendido a por lo menos cinco mil personas, es decir, la sexta parte de los damnificados, según cifras del Gobierno. 

  Entrevista     

Karla Morales"Nadie se va a negar a ser solidario" 

La activista Karla Morales denunció ataques en redes sociales. 

¿Cuál es el balance que hace de la ayuda que ha entregado usted y su organización en Manabí?

Hasta la fecha tenemos aproximadamente 210 contenedores enviados. Hay contenedores desde 20 hasta 40 toneladas. Básicamente hay víveres, colchones, medicinas, materiales de construcción.

¿Esta ayuda proviene básicamente de Guayaquil?

Hemos recibido de todas partes: de Quito, de Guayaquil, de otras provincias y hasta de Estados Unidos. Tenemos un centro de acopio en Guayaquil en el Club Terranostra, y tenemos un centro de operaciones en San Vicente, desde donde salen cuadrillas. Tenemos por lo menos 300 voluntarios y un equipo de 20 personas, que trabajan conmigo en Kahre.

¿A cuántas personas han atendido y dónde?

Estimo que a cinco mil personas, en sitios como Charapotó, Tosagua, San Clemente, Bahía, San Vicente, Jama, El Matal y otras 60 poblaciones. Para esta semana esperamos atender a tres mil personas, hemos traído 30 médicos de la Patrulla Médica colombiana. No hemos hablado con el Ministerio de Salud pero nuestros médicos trabajan en equipo. 

"Hasta la fecha tenemos aproximadamente 210 contenedores enviados. Hay contenedores desde 20 hasta 40 toneladas. Básicamente hay víveres, colchones, medicinas, materiales de construcción".

¿Qué es Kahre? ¿Es una fundación? ¿A qué se dedica?

No somos una fundación legalmente, porque no estamos constituidos como tal. Funcionamos como un colectivo mientras las cosas se ponen más fáciles para constituir ONGs. 

¿Cuál es la coordinación que han tenido con las Fuerzas Armadas?

El sábado 23 de abril en la tarde nos reunimos con el coronel Gómez, que está encargado de la zona donde estamos nosotros, y le presentamos nuestro programa y él se quedó admirado, literalmente nos dijo "me saco el sombrero con ustedes y quiero aprender de lo que están haciendo y hemos tenido una reunión fructífera por lo que contamos ya cooperación de las Fuerzas Armadas.

¿Qué problemas han encontrado en su tarea? ¿Hay falta de seguridad, de organización? 

En la primera semana de asistencia inmediata nuestro desafío más grande fue lograr coordinar el trabajo. Estuve en contacto permanente con el Ministerio de Agricultura, pero había descoordinación entre las entidades del Gobierno, pienso que no hubo una política para atender la emergencia. Hubo visitas de militares que intentaron trasladar nuestra carga a otro lado, pero finalmente nos dejaron tranquilos. Luego recibí una llamada del viceministro de Agricultura quien nos dio su respaldo. Pero pienso que las mismas autoridades no tenían claro qué se debía hacer. 

"Yo le diría al presidente que si bien donando atún no se va a reconstruir Manabí, sí vamos a llenar las barrigas de las víctimas afectadas durante la primera semana del desastre."

¿Qué opina usted de las afirmaciones del presidente Correa de que donando atún no se va a reconstruir Manabí? ¿Cómo debe diseñarse la reconstrucción en el mediano plazo?

Yo le diría al presidente que si bien donando atún no se va a reconstruir Manabí, sí vamos a llenar las barrigas de las víctimas afectadas durante la primera semana del desastre. Hemos dado de comer, entregado agua y atendido médicamente a las personas. Pienso que Manabí debe reconstruirse desde diferente perspectiva, pero era necesaria una asistencia inicial.

¿Cómo enfrentar la "fatiga del donante", pues la gente deja de interesarse y de donar? ¿Ocurrirá esto pronto?

Más que combatirla, debemos acercar al donante a la realidad. Mientras yo le diga al donante que estoy haciendo bien las cosas y que puedo solo va a pensar que ya no hace falta, pero si planteamos el trabajo en equipo nadie se va a negar a ser solidario. Es posible que parezca que con el tiempo disminuyan las donaciones, pero debemos acercanos a los donantes y priorizar las cosas. Nos debemos focalizar en grupos de donantes en función del tipo de programa, especialmente en materia de prevención, pues es una provincia que ya sufrió un terremoto y a pesar de eso no se ha trabajado con la comunidad.

¿Usted ha recibido ataques en redes sociales, de quién provienen y cómo los está tomando?

Le soy honesta, no los he leído ni sé de quién vienen. Me enteré que hubo pero por la gente que me defendió de ese ataque, pero tampoco tengo tiempo para sentarme a leer lo que alguien destructivo puede decir. Sembrar odio es fácil y cómodo y quienes estamos trabajando para resolver las cosas estamos bastante ocupados como para dedicarle tiempo a eso. En todo caso, lo tomo con indiferencia, pues vienen de odiadores. 

 Testimonio   

Jean Paul Bardellini: "No olvidaré Pedernales"

Periodista, corresponsal del canal NTN24

Jean Paul Bardellini realizó una cobertura especial en Manabí. 

Que decir sobre una tragedia que nos ha golpeado a todos, para la que simplemente no hay palabras...
No las hay para tanto dolor y devastación, pero tampoco alcanzan para la esperanza que significó la solidaridad, las ganas de ayudar y sobretodo, el trabajo de voluntarios, Rescatistas, bomberos, policías y militares quienes arriesgaron su vida para salvar otras.

También se me acabaron los insultos para expresar la rabia he impotencia al ser testigo de cómo maquinaria pesada era usada para remover escombros sin esperar las 72 horas que establece el protocolo internacional para rescates en estructuras colapsadas, "fue la desesperación de la gente" me dijo un funcionario con rango de ministro, desesperación que tal vez llego al ver que los equipos de rescate increíblemente llegaron 10 horas después, cuando voluntarios y periodistas lo hicimos mucho antes.

Los quienes y porqués espero descubrirlos algún día.
Duele porque los rescatistas de varios países explicaban que al hacerlo la maquinaria compacta los escombros, los llena de polvo, reduciendo a casi 0 las posibilidades de sobrevivir en ellos.

Solo la escuchamos una vez... Por 4 horas buscamos otra señal de vida, y al no hallarla simplemente se marcó el lugar para regresar, "cuando se pueda" y con maquinaria...

Duele porque no olvidaré jamás mi desesperación y la de los rescatistas cuando escuchamos un "mami"... Era la tarde del lunes y la débil vos de una niña pequeña salía de los escombros del Hotel Playas de Pedernales. Solo la escuchamos una vez... Por 4 horas buscamos otra señal de vida, y al no hallarla simplemente se marcó el lugar para regresar, "cuando se pueda" y con maquinaria...

Eso me quebró.... Por primera vez en mi carrera debí parar, para llorar, llamar a casa, gritar...
Uno cree que se acostumbra pero no.

Y esa escena se repetía una y otra vez... Pero los milagros existen y fui testigo de varios, una madre y su bebé de 8 meses salieron con vida de abajo del edificio que los sepultó durante 16 horas, aunque se llevó a sus otros dos hijos, a quienes no lograron rescatar a tiempo...

Jamás olvidaré a Reinaldo y Delia, quienes pese a perder su casa y la mitad de su restaurante, decidieron trabajar 14 horas diarias gratis para ayudar con comida caliente y palabras de ánimo a víctimas y rescatistas...

No olvidaré Pedernales, no olvidaré a los hombres y mujeres que allí, arriesgaron su vida, a los que allí la dejaron y los que allí mismo la reconstruirán...

Gracias a quienes se preocuparon por mí, quisiera decirles que me fue bien, pero no, esta vez el Jean ser humano le ganó al periodista.

Y esta historia es de esas que marcan de por vida.

Lo que el Estado entorpeció, las redes sociales solucionaron

MilHojas.is

Inmediatamente después del terremoto de 7,8 grados ocurrido en Ecuador, las redes sociales se convirtieron en la única fuente de información y comunicación para los ecuatorianos. A minutos de haber ocurrido el sismo, los servicios de telefonía sufrieron un silencio inesperado lo que despertó la curiosidad sobre la magnitud de la tragedia.

Tanto las autoridades como los medios de comunicación tardaron en emitir información preliminar sobre el terremoto lo que motivó a la ciudadanía a moverse en plataformas como Twitter, Facebook y Whatsapp.

Uno de los principales interrogantes era el paradero de las personas que se encontraban en el sitio de la tragedia y que no se habían comunicado con sus familiares y amigos.

La etiqueta #DesaparecidosEc empezó a utilizarse por los ciudadanos como herramienta para buscar a sus personas de las cuales no se tenía información.

Hasta el momento, más de 1.000 tuits fueron enviados con fotos y descripciones de los desaparecidos llegando a una audiencia de más de 3 millones de personas con 6 millones de impresiones.

Es decir, el hashtag ayudó a que los rostros de los desaparecidos sean vistos  por millones de personas.

Un ejemplo del buen resultado que dio esta iniciativa es el caso de Mike Fitzpatrick, canadiense, quien a través de las redes sociales, pudo localizar a su padre horas después del sismo. “He tenido demasiados contactos profundos con individuos desinteresados, gente que tropezó con el  dos horas después de que sobrevivió a una caída de tres pisos del edificio en el  que estaba. La doctora que lo atendió vio su foto a través de un amigo en común y pudimos hablar con mi padre”.

De igual manera, la etiqueta #EncontradosEC, fue clave para informar los resultados de la búsqueda de sobrevivientes. Aproximadamente se han enviado 1.352 tuits con 3 millones de impresiones.

Las cifras varían constantemente, pero los ciudadanos se encargan de aclarar a otros sobre la búsqueda.

Aquí un enlace de storify para revisar, realizado por la cuenta @TerremotoEc

Servicios

Durante la emergencia, varios ciudadanos denunciaron a través de las redes sociales la falta de recursos y materiales para los heridos en la emergencia.

En este sentido, la cuenta de twitter @shababaty creó  los hashtags #SeNecesitaEC y #SeOfreceEC, cuyo objetivo fue ayudar con la difusión de las necesidades en la zona del desastre.

Así, el primer tuit con la etiqueta se realizó el 18 de abril a las 10: 38 de la mañana y de manera inmediata tuvo una repercusión en la red social.

“La idea detrás de los HT's fue crear una manera sencilla para que los ciudadanos vía redes sociales informen sobre lo que hacía falta o lo que se necesitaba”, dice @shababaty.

De igual manera, la iniciativa sirvió para orientar a los voluntarios sobre los lugares que necesitaban ayuda urgente.

Un ejemplo de la efectividad de que los ciudadanos puedan interactuar de manera organizada durante la crisis fue el tuit enviado el 22 de abril a las 17:00 en el que se pedía a través del HT #SeNecesitaEC un “Camión Grande para transportar kits para armar viviendas para albergues”.

La respuesta fue inmediata y en 30 minutos este requerimiento ya había sido atendido por la misma ciudadanía.

Según la métrica de resultados, 1481 tuits fueron subidos con la etiqueta #SeOfreceEc y  1.487 a #SenecesitaEC, llegando a más de 7 millones de impresiones.

Además, la etiqueta #EmpresaSolidariaEC fue creada para visibilizar el aporte de la empresa privada durante esta emergencia.

Definitivamente, la propuesta ciudadana en redes sociales surgió como respuesta a la falta de información de las autoridades durante esta crisis. 

Durante la semana pasada, las cuentas de gobierno han tenido que hacer usos de los hashtags creados para poder canalizar su información.

A pesar de los esfuerzos del gobierno por controlar la situación, es claro que las acciones realizadas por las instituciones públicas no son suficientes. 

Hoy más que nunca los ciudadanos han demostrado que en el Ecuador las redes sociales se han convertido en el canal donde se rompen las censuras y nacen las iniciativas exitosas.

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