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23 de Enero del 2017
Historias
Lectura: 16 minutos
23 de Enero del 2017
Susana Morán
Desaparecidos, cuando a nadie importan

Fotos: Luis Argüello

Néstor Salazar, Lidia Rueda y Telmo Pacheco, miembros de ASFADEC, reclamaron atención de los candidatos para que el tema de desaparecidos sea debatido e incluido en sus propuestas.

 

Pese a que existen más de 3.000 personas desaparecidas, ningún candidato a Presidente aborda esta problemática en sus planes de Gobierno. Los familiares han intentado acercarse a los postulantes, pero afirman que no han recibido respuestas o compromisos reales. Los vacíos legales y la indolencia de las autoridades son algunos de los obstáculos que enfrentan.

Activistas y familiares afectados defienden una cifra: 3.208 desaparecidos en los últimos tres años en Ecuador. Es el número de personas cuyo paradero aún es desconocido. Este número dice también que al menos 8 casos por día están quedando en la incertidumbre. Es el número del olvido tanto para una sociedad como para su clase política.

Es una realidad que en esta campaña por la Presidencia no merece una línea en los planes de Gobierno de los candidatos. Ni en sus declaraciones públicas. Solo  Guillermo Lasso, aspirante por CREO, mencionó hace un mes que incluiría este tema cuando le llevó la sugerencia por un tuit. Mientras que el candidato a asambleísta Mario Pazmiño (PSC) ha prometido fiscalizar lo que ha hecho el Estado en este sector. Nadie más.

Alexandra Córdova, madre del joven desaparecido David Romo, dice sentirse defraudada. Ella presentó una proyecto a los precandidatos y todos, según contó a Plan V, le prometieron incluirlo en sus planes. Ninguno lo hizo. Ante esta falta de iniciativas, la Asociación de Familiares de Personas Desaparecidas en Ecuador (Asfadec) envió una carta a los postulantes que se resume en esta pregunta: “¿Usted señor/a candidato alcanza a entender el dolor de no tener a nuestros seres queridos junto a nosotros?”.

Expertos coinciden que este tema también está desaparecido no solo del debate electoral sino de la sociedad. Pasa por la ineficiencia de las instituciones a cargo que no se ponen de acuerdo ni en la cifras de denuncias, en la insensibilización de los agentes de justicia y del Estado en general y en los vacíos legales que enfrentan cada día los familiares de quien algún día dejó de volver a sus hogares.

El primer eslabón: las inconsistencias de las cifras

Por supuesto la cifra de 3.208 casos sin resolver no es oficial. Es el resultado de la investigación y la paciencia de una organización para dar sentido a un problema, a su problema. Se trata de Asfadec que en su camino se ha encontrado con los hechos más insólitos. Como la vez que una fiscal le dijo a Elizabeth Rodríguez, madre de Juliana Campoverde desaparecida en el sur de Quito hace 4 años y 7 meses, que no puede investigar a un pastor solo por su condición de religioso. O las veces que las madres cuyas hijas no llegan a sus hogares y los agentes les responden que no se preocupen porque seguro se fueron con el novio o escaparon porque están embarazadas. Casos por los que han pasado hasta 11 fiscales y las investigaciones se mantienen en punto muerto. Agresiones contra quienes van a reclamar por los suyos frente al Palacio de Gobierno.

Volviendo a las cifras, Asfadec sostiene que otro retrato del olvido es el descuido de las estadísticas de este problema. El 11 de enero de 2016, la Fiscalía informó que de 2013 a junio de 2015 había un total de 29.309 denuncias. Pero en el mismo reporte, en el desglose por sexo  y edad, se registraron 30.799 denuncias. Es decir, una diferencia de 1.490 casos. La organización sostiene que estos también deben sumarse los 1.718 que la Fiscalía anuncia como casos en investigación y por eso su cifra de lucha es 3.208.

Pero esta no es la única inconsistencia. Las hay, por ejemplo, entre instituciones: La Dirección Nacional de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestros (Dinased) reportó que en el 2014 hubo 4.781 denuncias. Mientras que en ese mismo año, la Fiscalía contabilizó 10.163. E incluso dentro de la misma institución: de 29.309 denuncias reportadas en enero de 2016 por la Fiscalía pasaron a 20.123 en otro reporte de agosto de ese mismo año.

Juan Pablo Albán, abogado y experto en el tema de desapariciones, lamenta que en los últimos tres años no se haya determinado si son desapariciones involuntarias relacionadas con redes, por ejemplo, de trata de personas con fines laborales o sexuales. A julio de 2016,  el 67% de los casos fueron mujeres y de ellas cerca del 48% tenía edades entre 12 y 17 años. “Pero también sabemos en varios de estos casos tenemos desaparición forzada, es decir donde los responsables son agentes del poder público, o personas particulares que han actuado con el apoyo o complacencia de agentes del poder público”.

Plan V solicitó una entrevista a la Fiscalía por este tema, pero aún no responde. Sin embargo, el fiscal Galo Chiriboga se pronunció al respecto en junio de 2016: “Es una dinámica que se produce casi todos los días. Tratamos de homologar la información que tienen la Fiscalía y la Dinased (Policía especializada en desapariciones), pero no siempre se logra homologar”.

La indolencia y los vacíos jurídicos

“Tratan a los desaparecidos como un acto administrativo, como si se perdiera un carro o un animal”. Telmo Pacheco resume así el problema jurídico en las investigaciones de estos casos. Él busca a su hijo desde hace cinco años y hoy al frente de Asfadec pide que las desapariciones forzadas en manos de particulares también sea tipificado en el Código Penal Integral (COIP). En la actualidad, en el artículo 84 del COIP habla únicamente de la desaparición forzada en manos de un agente del Estado. “La única parte de la ley (que menciona el tema de desaparecidos) es el estatuto orgánico de procesos de la Fiscalía General. Pero no dice cómo lo tratará. Hay un vacío legal en materia de investigaciones gigantesco”, afirma Daniel Véjar, abogado de INREDH. Aunque INREDH no está de acuerdo en dar más poder punitivo al Estado, coincide en que debe haber una regulación. “Porque como no está tipificado no es un delito y porque no es un delito no existe un proceso que diga cómo investigar”, explica.

En el 2009, el Estado ecuatoriano ratificó la Convención Internacional para la Protección de todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas (CED ), cuyo artículo 3 obliga a los estados a que incluyan como sujeto activo del delito no solo a los agentes del Estado, sino también a las personas o grupos de personas que actúan sin la autorización de los mismos. En el 2012, Francia ya hizo esta observación a Ecuador en el Examen Periódico Universal (EPU) de la ONU. Pero en el último informe sombra enviado por INREDH y Asfadec al EPU de mayo de 2017 señala que no existe ningún avance hasta el momento. “Por ende, para estos casos, se requiere que la persona desaparecida aparezca viva o fallecida”, refiere el documento. Si aparece muerta investigarán asesinato u homicidio. Si aparece viva se investigará secuestro, rapto, trata de personas. “Si existen todas las pruebas en contra (de un sospechoso), pero si no hay materialidad, es decir el cuerpo, no puede formular cargos”, manifestó Véjar.

Otro aspecto importante que señala el jurista es que el tiempo de desaparición no se lo toma en cuenta ni siquiera como un agravante. A esto se suma que si bien en el COIP las investigaciones sobre desapariciones no prescriben, tampoco eso garantiza la eficacia. Sobre todo después de que el fiscal Galo Chiriboga declarara el 7 de noviembre de 2016 que el “recrear aunque haya pasado 10 o 5 años no importa”.

Los retos para el Estado

Plan V consultó a un experto y a familiares sobre cuáles deberían ser los retos que el futuro gobernante debe plantearse en el tema de desaparecidos. Estas son sus demandas:

Juan Pablo Albán, jurista y defensor de DDHH:

1. Al Estado tomar el tema en serio, sensibilizarse con la víctima. Eso implica escuchar su demanda, no pretender que sabe  más que la víctima.

2. Se desarrolle de mecanismos de atención dotados de los recursos suficientes. Si vamos a tener un cuerpo de investigación que se dedique a los desaparecidos debe contar con fiscales suficientes, con representación nacional, porque las desapariciones no solo son en las grandes ciudades. Los fiscales deben tener la formación apropiada que trasciende de los derechos ordinarios de materia penal.

3. Prestar atención a las recomendaciones de los organismos internacionales. Ya se la llamado la atención al Ecuador por la falta de diligencia en las investigaciones de personas desaparecidas. Porque el número de desaparecidos va en aumento y el número de resoluciones de los casos va en baja.

4. Lo más importante es desarrollar un banco de datos genéticos porque todas las semanas en los diarios sensacionalistas hay la noticia de que fueron encontrados restos. Hay NN que son enterrados en fosa común que seguramente pueden coincidir con la identidad de personas desaparecidas.

5. Es necesario excluir de la investigación a las potenciales entidades involucradas. En muchos casos el presunto responsable es la Policía y esta no puede investigar porque no habrá objetividad.

ASFADEC:

6. Un solo protocolo unificado para las investigaciones y coordinación entre Judicatura, Fiscalía y Dinased.

7. Una base de datos unificada de NN que se encuentran en cementerios, morgues, cárceles, hospitales.

8. La tipificación de la desaparición forzada en manos de particulares para que la Fiscalía esté obligada a investigar.

9. Un equipo interdisciplinario de profesionales que incluya hasta un psiquiatra forense.

 

   ENTREVISTA   

"Los candidatos hablan de animales, pero no de los desaparecidos"

Alexandra Córdova, madre de David Romo, desaparecido

Usted como afectada directa, ¿cómo se siente tratada por la clase política y por los aspirantes a la Presidencia?

Desde que inició la campaña me movilicé con todos los precandidatos a las diferentes dignidades y con los medios de comunicación para que en sus entrevistas incluyan el tema de desaparecidos. Pero es lamentable ver que ni los comunicadores ni los políticos hicieron eso. Como madre de David Romo y ciudadana estoy segura que es su obligación incluir las propuestas de las personas desaparecidas. Al presentar esta propuesta recibí el apoyo de los candidatos. No me puedo quejar. Pero el objetivo era que en sus planes de trabajo incluyan a las personas desaparecidas. Hasta el momento no he visto este tema en ninguna propuestas. Le escuché al coronel Mario Pazmiño en una entrevista, pero más que esté en una entrevista necesitamos que eso esté en un proyecto y que esté plasmado allí con firmas para que tenga la mayor seriedad posible.

¿En este escenario cómo se siente?

Defraudada por cada una de estas personas porque se supone que son políticos para supuestamente ayudar a la sociedad, así como los medios. Es cierto me han dado entrevistas, han visibilizado el caso de David, pero ahora necesitamos ese compromiso mayor. Ahora nos tocó a nosotros, pero que tal si el día de mañana les toca a esos periodistas, a esos políticos. Solo cuando las personas viven en carne propia actúan. Me llamó la atención de un candidato que hablaba de sus propuestas y una de ellas era por los animales. Yo amo a los animales. Pero no me parece que un candidato se presente a hablar de los animales y no de las personas, más aún cuando son miles los desaparecidos en esta década. Ni siquiera los candidatos de gobierno lo hacen, pese a que les entregué el proyecto en sus oficinas, ninguno de ellos ha llamado para ver qué es lo que deseamos. Los demás por lo menos nos han recibido, pero de los candidato de Gobierno no hemos recibido nada.

¿Con quienes se han contactado del partido oficial?

Envié un oficio al señor Lenín Moreno y otro para los asambleístas.

¿Por qué el candidato más opcionado hasta el momento no los escucha?

Porque ni a los candidatos ni al gobierno en general les interesa los desaparecidos. La obligación de cada uno de ellos y de los futuros gobierno es ver por qué están desapareciendo las personas. Creo que son esas bandas tan poderosas que lastimosamente nadie quiere enfrentarse . Yo todavia no pierdo la esperanza de que alguien quiera incluir entre sus propuestas a los desaparecidos. Porque es cierto están desaparecidos, pero aquí están sus familiares y amigos y cada uno de ellos es un voto para esos políticos. El ver que hablen de los animales y no de las personas me dejó admirada. Es lastimoso ver que buscan solo donde hay réditos políticos, donde pueden brillar.

¿Del nuevo presidente qué esperarían?

Preparé un proyecto para la búsqueda de personas desaparecidas. Debe cambiarse todo. Se necesita un instituto técnico para la búsqueda, que debe estar conformado por personas extranjeras, porque aquí nadie está preparado. Conjuntamente necesitamos que se cree una dirección de las personas desaparecidas. Es cierto ahora hay la Dinased, pero investiga varios delitos. Necesitamos que sea solo uno de desaparecidos y con la veeduría de tres familiares que controlen y verifiquen el actuar los fiscales.  En lo legal queremos que se tipifique la desaparición involuntaria por parte de particulares. Necesitamos que la investigación no sea administrativa que no tiene plazos, no tiene un protocolo unificado. Es cierto que la investigación es imprescriptible pero yo que saco investigando la desaparición de mi hijo 20 años, 30 años, cuando ya las pistas se habrán perdido. Los investigadores no deben ser agentes policiales sino civiles, ellos son juez y parte.

Pido que el Estado inicie una campaña de prevención, ¿Porque no se usa todo el aparataje estatal? Cuando una persona desaparece debe ser incluida en cada una de esas pantallas que tienen el Estado. Es cierto están en las pantallas del Consejo de la Judicatura dentro de un edificio donde nadie más las va a ver, pero deben estar en terminales terrestres y aéreos. No queremos cosas a medias. Es cierto este Gobierno nos creó la DINASED y la Unidad de Desaparecidos en la Fiscalía.

Eso lo que más promocionan…

Claro, pero no necesitamos más edificios, sino personas preparadas y sobre todo que  las instituciones y funcionarios hagan su trabajo como debe ser.

Lleva más de 3 años buscando a su hijo, ¿cómo resumiría este tiempo?

Como una indolencia por parte del Estado, un quemeimportismo.

¿Temen que pase lo mismo en el siguiente gobierno?

Independientemente de quién esté en el nuevo gobierno, así sean las mismas personas que están ahora, si no se hacen estos cambios drásticos, profundos, va a seguir sucediendo.

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