Back to top
14 de Mayo del 2020
Historias
Lectura: 13 minutos
14 de Mayo del 2020
Redacción Plan V
Los deudos de los fallecidos perdidos han pasado por un sufrimiento extremo y sin atención, sostiene vicedefensora
0

En Guayaquil, las familias que han perdido a sus fallecidos han salido a protestar para exigir respuestas al Estado. Foto: José Beltrán. El Universo 

 

Zaida Rovira, vicedefensora de la Defensoría del Pueblo, cree que al menos cuatro derechos se han vulnerado a los familiares que han perdido a sus fallecidos en hospitales o cuando estos han sido recogidos de sus hogares por el Gobierno durante la emergencia sanitaria. El próximo lunes, esta institución presentará una acción de protección contra el Estado con los pedidos de más de 20 familias.

Zaida Rovira

La abogada Zaida Rovira es la vicedefensora de la Defensoría del Pueblo. Trabaja en Guayaquil. Fue coordinadora de la institución en la provincia del Guayas.

¿Desde cuándo empezaron a detectar la pérdida de fallecidos en Guayaquil?

Empezó aproximadamente en la tercera semana de abril, cuando los ciudadanos empezaron a notar que no les entregaban los cuerpos de forma oportuna o que en algunas situaciones hubo confusión. Pero esto se volvió incalculable, porque no podemos decir cuántos cuerpos se no se han enterrado, desde hace dos semanas cuando empezamos a receptar las quejas en la Defensoría del Pueblo.

¿Cuántas quejas han recibido?

Más allá de las quejas receptadas, hemos generado las alertas a través del Comité Permanente de DDHH, de las redes sociales y medios de comunicación. Existen alrededor de 131 cadáveres sin identificar. En la Defensoría del Pueblo estamos planteando la demanda con aproximadamente 22 personas, pero pueden seguir sumándose. El domingo que cerremos el texto tendremos el dato concreto, pero será por más de 20 personas.

¿Cuáles son los principales problemas que han detectado?

Primero hubo una falta de información a los ciudadanos desde el momento que ingresaron sus familiares a los centros de salud. Se les pidió que se vayan a sus casas y que dejen un número telefónico. Pero la llamada llegó, en la mayoría de los casos, para decir que la persona había fallecido. Otro de los graves problemas es que cuando las personas iban a retirar los cadáveres resulta que los familiares no habían fallecido en el momento que les habían dicho sino dos, tres hasta cuatro días antes y a veces hasta más. En consecuencia cuando iban a retirar los cadáveres ya no los encontraban. Esto quiere decir que no se aplicó el protocolo para el manejo y disposición final de los cadáveres.

Otra situación muy crítica fue el hecho de que no se identificaran los cadáveres, que se los pusiera amontonados y que la ciudadanía los tenga que buscar en las propias morgues o en los contenedores. Se presentó un cuadro alarmante de sufrimiento extremo para los familiares. Esto tiene que ver, como le decía hace un momento, que no se aplicó el protocolo.

¿Los familiares nunca recibieron información concreta de dónde fueron depositados sus fallecidos?

No. Realmente no saben. Por los medios de comunicación, por las redes sociales y por las declaraciones de las autoridades sabemos que existen 131 cadáveres sin identificar. Les han dicho que están en los contenedores, pero mientras no exista identificación real no se va saber si corresponde el cadáver a la familia que lo está reclamando.

"Otro de los graves problemas es que cuando las personas iban a retirar los cadáveres resulta que los familiares no habían fallecido en el momento que les habían dicho sino dos, tres hasta cuatro días antes y a veces hasta más".


Un trabajador sanitario con equipo de protección transporta un cadáver a un contenedor refrigerado afuera de un hospital en Guayaquil, el pasado 3 de abril. Foto: Reuters.Vicente Gaibor

La Fiscalía también está haciendo un proceso de reconocimiento, pero este proceso ¿va lento o rápido?

Hoy en la mañana estuve en la Criminalística (Guayaquil) y no hay ningún tipo de información. Los familiares están amontonados afuera esperando que se les dé un dato. Eso nos lleva a pensar que no existe un proceso rápido para poder aliviar el dolor de los deudos. Lo que reclaman es que se les diga pronto cuál es el proceso o mecanismo que están usando para la identificación. Porque en ninguno de los casos se ha tomado muestras a los familiares, por ejemplo. Es muy complicado decir que tienen un protocolo de identificación.

El Estado está en deuda con los familiares de los fallecidos. El hecho de que no se haya puesto a la cabeza de estas tareas a personas capacitadas con el perfil y con el currículo adecuado para manejar situaciones de esta naturaleza es una falla terrible del Estado. Tendrá que asumir las responsabilidades. No creo que esto pueda ser resuelto en pocos días. Los familiares tienen que ir todos los días a rogar en Criminalística, donde ni siquiera son atendidos, que es lo peor. Se los tiene en una peregrinación terrible. Deberían transparentar la información y el procedimiento que están utilizando para la identificación de los cadáveres.

(Nota de la redacción: Horas después de esta entrevista, la Fiscalía emitió un boletín en que el anunciaba que había identificado 45 cuerpos y que solicitó la inhumación de los mismos. Aseguró que se hizo una identificación antropológica por medio de las características físicas, como estatura, señas particulares, tatuajes, entre otras. Asimismo, informó, que aplicó el método técnico científico dactilar, en el que se recabaron las impresiones dactiloscópicas de los fallecidos para cotejarlos con la base de datos del Registro Civil. Así lograron la identificación de los cuerpos. Pero también cotejará el ADN entre los fallecidos y sus familiares. Sin embargo, por la mañana, la vicedefensora y medios de comunicación reportaron que se mantenía la incertidumbre de las familias y la falta de información).

¿Los cuerpos que están perdidos son los primeros que recogió el Gobierno o es algo que se dio durante la mayor crisis hasta finales de abril?

Me atrevería decir que corresponde a todas las fechas. Mientras la información no sea clara, oportuna y veraz no podemos determinar, además, en qué fecha fallecieron. Tenemos personas que están buscando los cadáveres desde hace más de un mes. La pérdida o la confusión se dieron desde el inicio. Nunca se aplicaron los protocolos. En el momento que un ciudadano tiene que ir a buscar un cadáver en la propia morgue y en los contenedores, quiere decir que nunca hubo una aplicación correcta del protocolo.

"No creo que esto pueda ser resuelto en pocos días. Los familiares tienen que ir todos los días a rogar en Criminalística, donde ni siquiera son atendidos, que es lo peor. Se los tiene en una peregrinación terrible".

Eso en el caso de los hospitales, pero también hay fallecidos que fueron recogidos de las casas y tampoco aparecen.

Recordemos que hubo dos protocolos. Uno para el manejo y disposición final de cadáveres extrahospitalarios y otro para el hospitalario. Cuando se llevaban los cadáveres de las casas, los familiares ya no los volvían a ver. Quedan serias dudas de que corresponda el lugar donde está sepultado el cuerpo a su familiar. Los deudos no tuvieron más información desde que se retiró el cuerpo de la casa. Entonces hubo mal manejo en ambos protocolos.

¿Por qué la Policía, específicamente Criminalística, no responde a las familias?

Yo estuve allí y lo que escuché es que les dijeron que tienen que esperar a que sean identificados todos los cadáveres. Una vez que estén identificados los 131, que todavía faltan por identificar, se les va a dar la información. Esto agudiza el dolor de las familias. Esto incrementa la angustia que están pasando. Además si ya hay una cantidad de cuerpos identificados deberían entregárselos a la familia para que los puedan sepultar.

¿Cómo califica el manejo de los cuerpos por parte del Estado?

Hay negligencia.  Pero además hay una vulneración de derechos a la familia, a los deudos. Recordemos que la Constitución concede el derecho a la integridad personal, esto incluye la integridad física y la integridad emocional. Lo que se ha hecho es causar un grave daño, una angustia. Por otro lado se ha vulnerado a la seguridad jurídica con respecto a la aplicación de los protocolos debidos al manejo y destino final de los cadáveres. Además debemos recordar que el ser humano planifica su vida hasta su muerte. Es decir, muchas de estas personas tenían sus bóvedas, sus ceremonias religiosas. El hecho de que haya fallecido no quiere decir que se terminara ese plan. Se ha afectado eso y hasta el derecho a la libertad religiosa se les prohibió. Y por último (se ha vulnerado) el derecho a disponer de bienes y servicios públicos privados de óptima calidad. Porque los hospitales lo que están brindando, a más del derecho de la salud, es el derecho de a disponer un servicio público y la entrega y disposición final de cadáveres.


El Gobierno creó una Fuerza de Tarea Conjunta para levantar los cuerpos de las casas. Foto: Anadolu. Cablenoticias 

"A más del dolor propio de perder un ser querido, está la angustia a la que el Estado les ha obligado pasar. No es normal que después de perder un ser querido tengamos que buscar su cadáver".

¿Qué puede hacer el Estado para corregir esta situación?

El Estado, primero, tendrá que asumir la responsabilidad y pedir las disculpas públicas a la ciudadanía, a los deudos, porque se trata de resarcir el derecho y además de la reparación del derecho. Eso tiene que ver con que de forma inmediata se clarifiquen los protocolos. La información en estos procesos es sumamente indispensable, tiene que ser clara, veraz, oportuna que es lo que ha estado reclamando la Defensoría del Pueblo durante todo este tiempo. El Estado tiene que decir a la ciudadanía dónde están los cadáveres a los familiares, la identificación y la sepultura de cada uno de ellos.

¿Cuál es el estado emocional de las familias?

Hay un dolor profundo, indignación, frustración, decepción. A más del dolor propio de perder un ser querido, está la angustia a la que el Estado les ha obligado pasar. No es normal que después de perder un ser querido tengamos que buscar su cadáver. Que tengamos que llorar a otro cadáver que no era el familiar. En la ciudadanía hay mucho dolor y va a ser muy difícil de resarcir. Estamos conscientes que lo que han pasado estas personas muy difícilmente podrá olvidarse. Es un dolor tan grande.

¿Estas personas han recibido algún apoyo sicológico?

No lo han recibido de parte de las instituciones llamadas a hacerlo. La Defensoría del Pueblo abrió una plataforma en su página web para dar asistencia sicológica. Pero ni el Ministerio de Salud, ni el IESS u otra entidad han dado asistencia personalizada a los familiares.

En esa plataforma convocamos a sicólogos profesionales para que colaboren con la asistencia a la ciudadanía. Es parte de la propia solidaridad ciudadana y se inscribieron una gran cantidad de psicólogos para ayudar a los deudos. Recibimos llamadas a diario. Lo que el Estado se ha negado a hacer lo ha hecho la ciudadanía a través de la Defensoría. 

Si usted es una persona que no encuentra a su familiar fallecido puede comunicarse con la vicedefensora Zaira Rovira al 099 439 9128 o a nuestra redacción planv.com.ec@gmail.com

GALERÍA
Los deudos de los fallecidos perdidos han pasado por un sufrimiento extremo y sin atención, sostiene vicedefensora
 


[CO MEN TA RIOS]

[LEA TAM BIÉN]

Estas son las respuestas que reciben por Whatsapp los familiares que no ubican a sus fallecidos
Susana Morán
Morir dos veces en Guayaquil
Susana Morán
Escasos datos de informe demuestran “aumento desproporcionado” de defunciones en Guayas
Susana Morán
Las historias desconocidas de la pandemia en Manabí
Redacción Plan V

[MÁS LEÍ DAS]

Contratación pública: tarimas, trajes de baño y hasta cursos de francés en plena pandemia
Leonardo Gómez Ponce - Observatorio de Gasto Público
Coronavirus: Ecuador es el país con mayor letalidad en Sudamérica; Santa Elena tiene el mayor aumento de muertes
Redacción Plan V
Las historias desconocidas de la pandemia en Manabí
Redacción Plan V
El COVID-19 y la grave amenaza de la disolución social y nacional
Redacción Plan V