Back to top
12 de Enero del 2020
Historias
Lectura: 20 minutos
12 de Enero del 2020
Redacción Plan V
El laberinto de Yachay: ¿una apuesta perdida?
0

Foto: El Universo

Una vista de las instalaciones de la universidad Yachay, una apuesta científica y tecnológica que fue usada políticamente por el gobierno anterior. 

 

Despidos sin motivación alguna, irregularidades en nombramientos, denuncias de autoritarismo, pérdida de autonomía frente al Senescyt, y una serie de conflictos marcan ahora a la que se vendió como la emblemática universidad Yachay.

En diciembre del 2019, un apócrifo firmado por un movimiento llamado Las luciérnagas y distribuido en el parqueadero del campus de Yachay, en Urcuquí, provincia de Imbabura, denunciaba que a cuatro de sus compañeros (estudiantes) se les seguía un proceso disciplinario por expresar su descontento contra las autoridades. En el reclamo usaron el claxon de motocicletas frente a las oficinas del rectorado. Fue por lo que ellos denunciaron como el despido intempestivo de siete de sus maestros a mitad del semestre académico en curso. "Los despidos se realizaron de manera improvisada y hasta el día de hoy no sabemos las razones", decía el colectivo. 

Este es el texto completo de la denuncia de un catedrático alemán. Ver el PDF

Otro elemento de conflicto se dio por la reducción del presupuesto de Yachay, lo cual implicó un reacomodamiento salarial del cuerpo docente. Para los denunciantes "se hizo un recorte salarial inequitativo a todos nuestros maestros. Es decir, se recortó menos a quienes más ganaban, mientras se reducía mucho a quienes menos ganaban. Ante esto, los maestros propusieron una nueva reforma salarial, más equitativa y justa. Sin embargo, desde agosto, las autoridades han dado largas a esta situación, lo cual ha causado gran malestar entre nuestros maestros. Por esta razón, y sumada la falta de respeto, prepotencia e inestabilidad generada por las autoridades, muchos han mencionado que no volverán el próximo semestre".

Y el tercer punto que reclama el colectivo es que en los meses de marzo y abril del 2019, cuatro profesores denunciaron irregularidades en los concursos de méritos y oposición, realizados para dar nombramientos a nuestros profesores, requisito fundamental para que nuestra universidad sea acreditada y por ende tenga autonomía. Recientemente, llegó el informe emitido por el Consejo de Educación Superior y concluye que en los casos mencionados no se ha llegado a verificar la existencia de irregularidades. Y ahora, uno de los denunciantes es rector y otro es decano de la Escuela de Matemáticas".

Esta crisis derivó en la cesación de funciones del presidente de la Comisión Gestora, (CG) y rector de Yachay, el 12 de agosto del 2019,  el PhD Spyridon Agathos, mediante Resolución RCG-SO-07-No. 052-2019. En la misma se nombró al PhD. Hermann Mena como presidente de la CG y rector de Yachay. Esta decisión fue denunciada por el ex decano de la Escuela de Matemáticas y Ciencias Computacionales de Yachay. 


En septiembre de 2017, el presidente Lenin Moreno realizó un recorrido por Yachay. Foto: Presidencia de la República

Mientras tanto, el gobierno de Lenín Moreno tomó varias decisiones. La primera, desaparecer Yachay EP, la empresa pública que administraba la Ciudad del Conocimiento, y cambiarla de nombre a Siembra EP, mediante Decreto Ejecutivo 945, firmado el 10 de diciembre del 2019. El decreto agregó a la empresa un objetivo: Desarrollar un ecosistema de docencia, investigación, innovación y producción enfocado en productos agrícolas tradicionales y no tradicionales, para alcanzar el desarrollo humano sostenible en la región norte del país...

  ANÁLISIS  

El fracaso del autoritarismo y el clientelismo en Yachay

Por Andreas Griewank*, ex decano de la Escuela de las Ciencias Matemáticas y Computacionales. 

Cinco años después de su fundación, en abril del 2014, la Universidad de Investigación de Tecnología Experimental Yachay (Yachay Tech) tiene su octavo rector y su décimo jefe del Departamento de Talento Humano. Todos los docentes tienen doctorado, pero algunos de ellos están pagados por debajo del escalafón del Consejo de Educación Superior (CES) vigente. Más del 80% de las aulas u oficinas no son utilizables por fallas estructurales.

¿Qué sucedió? Seguramente hubo corrupción e incompetencia, tanto en la universidad como en Yachay EP, la empresa pública. Esto tuvo su origen en un liderazgo y una gestión que siempre actuaron según órdenes de fuera de Yachay y nunca utilizaron las experiencias y opiniones de los estudiantes, administrativos o docentes. Ni siquiera de los decanos. El modelo estadounidense seguido por la universidad en sus inicios, fue bastante jerárquico. Además, los miembros de la Comisión Gestora (CG) original, así como algunos gerentes ecuatorianos, tuvieron miedo de que ocurriera una politización como la que ha ocurrido en otras universidades importantes de América Latina.

En consecuencia, el expresidente Rafael Correa delegó la estructuración y gestión de Yachay a un grupo de tres profesores de ingeniería del Instituto de Tecnología de California, en Pasadena (CalTech). Uno de ellos fue el joven José Andrade, de Chone, quien tuvo contacto personal con el presidente y su movimiento político. El primer rector, Fernando Albericio, un español, llegó vía Yachay EP, que obtuvo su asesoría siendo el director del Science Park en Barcelona. Con ayuda de una empresa inglesa, fueron reclutadas otras ocho autoridades. Todos ellos ganaban al menos 13 mil dólares por mes, a pesar de que, por ejemplo, los miembros de la Comisión Gestora sólo visitaban algunas veces por año el Ecuador, mientras recibían además sus salarios de CalTech. Esto fue posible por el Decreto 247 del entonces presidente, que estipuló que autoridades universitarias con más que 100 publicaciones de un alto nivel, podrían recibir efectivamente hasta tres veces el salario del presidente de la República. Casi la mitad de las 12 autoridades no cumplían con este requisito, pero el entonces secretario de la Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt) aceptó que resúmenes pudieran contar también como publicaciones, en contra de todas las reglas académicas. El primer rector Albericio reveló estos hechos de corrupción a la prensa, después de su despido por la CG.

El modelo estadounidense seguido por la universidad en sus inicios, fue bastante jerárquico. Además, los miembros de la Comisión Gestora (CG) original, así como algunos gerentes ecuatorianos, tuvieron miedo de que ocurriera una politización como la que ha ocurrido en otras universidades importantes de América Latina.

El despido de Albericio, en octubre del 2015 fue un error fatal, porque el rector era un químico reconocido mundialmente y aún así estuvo siempre muy presente en el campus, en el que conoció personalmente a casi todos los miembros de la universidad. Él tuvo el apoyo de la mayoría de los docentes, estudiantes y administrativos, quienes escribieron cartas de protesta en contra de su despido.

Lamentablemente, el canciller y la mayoría de los decanos apoyaron este primer golpe en Yachay, que fue seguido por una purga de las voces opositoras. Tal como sucedió en los siguientes siete cambios de liderazgo, las declaraciones oficiales de la universidad nunca explicaron algo sobre las razones, por el contrario, se dedicaron a alabar al nuevo jefe, sin siquiera agradecer al jefe saliente por su trabajo. Como en un entorno estalinista, las cuentas electrónicas siempre fueron cortadas inmediatamente y las personas leales al jefe despedido, removidas de sus cargos.

El ex decano denuncia prácticas "estalinistas" en Yachay. 

También mensajes emitidos por personas no gratas, como por ejemplo hoy el ex rector Spiros Agathos, son rechazados por el sistema de correos electrónicos de Yachay Tech. Seguidamente, para mantener el control total de Yachay desde afuera, la CG promovió al entonces canciller a rector y a la entonces vice canciller al cargo de canciller. La promoción de ambos no fue apoyada por el vice canciller de investigación ni por los decanos, salvo el decano de la Escuela de Geología (quien era el esposo de la nueva canciller).

Después se observó que esta escuela, la más pequeña de las cinco, recibía un tratamiento preferencial, por ejemplo en el aspecto presupuestario. El canciller y la vice canciller, de origen estadounidense, trataron de aprender el español, pero nunca llegaron a alcanzar un nivel suficiente para comunicarse en este idioma en reuniones internas o con el público ecuatoriano. Esta fue una deficiencia especialmente desastrosa durante la campaña electoral nacional, antes de la primera vuelta de las eleciones en febrero del 2017. Yachay no tuvo voz, ni rostro visible en este período crítico. Yachay debió haber sido un activo del gobierno saliente, pero este tema fue evitado como una vergüenza durante la campaña. Lo mejor que se esperaba, era que Yachay no se mencionara en modo alguno. Por lo tanto, ninguna de las corrientes de la Alianza PAIS (AP) asumió compromisos con Yachay después de los comicios.

Aparentemente, el Gobierno actual no sabe qué hacer con esta “papa caliente” correísta. Solo recibe atención esporádica y mínimos recursos.

El Consejo Académico (CA), compuesto por el canciller, los dos vice-cancilleres y los decanos, siempre jugó exclusivamente un rol consultivo, en el sentido de que sus recomendaciones podían ser rechazadas por los rectores o la CG. Algunas veces, docentes y administrativos participaron en las reuniones del CA, pero ni ellos ni los representantes de los estudiantes, tuvieron derecho a voto. Mi propuesta de nombrar una comisión de enseñanza y aprendizaje, con una fuerte representación estudiantil, fue rechazada por todos los rectores. Debido a que la CG es la más alta y única autoridad, ella debe ocuparse de muchos detalles administrativos, incluida, por ejemplo, la homologación de asignaturas para estudiantes individuales.

Por otro lado, cuando fui miembro de la Comisión Gestora, CG, entre febrero del 2018 y abril del 2019, nunca se discutieron cuestiones estratégicas. En este período, por primera vez, una representante de la Senescyt fue incorporada y las tres subsecretarias, quienes asumieron este rol sucesivamente, actuaron como si tuvieran no solo voz y voto, sino voz y veto. A partir de ahí, Yachay Tech ha perdido toda su autonomía académica. La Senescyt tiene dos votos en la CG y nombra o despide a los otros miembros arbitrariamente. El miembro externo, Juan Carlos de los Reyes (de la EPN), fue removido hace seis meses, por falta de cooperación con los poderes de facto.

El quinto rector, Carlos Castillo Chávez, fue seleccionado de una manera casi democrática, según la cual una comisión, con representantes de todos los grupos de la universidad, propuso una terna de candidatos a la CG. Desafortunadamente, el nombrado se reveló como una persona muy autoritaria, quien en el CA y otras instancias internas, gastaba horas hablando de su propia trayectoria profesional y logros actuales. Él empleaba a los conocidos de su asesora y despedía a otros libremente. También convenció a Correa de efectivamente disolver la CG en el último día de su mandato.

Después de esto, el rector Castillo Chávez actuaba sin ninguna restricción institucional o legal.

el quinto rector se fue por un desacuerdo personal con el entonces secretario de la Senescyt y, además, porque no quiso aceptar una reducción en su salario mensual de 18 mil dólares..

Poco más tarde, él despidió a la canciller, tres decanos y dos jefes de departamento, por "austeridad". Una vez más, no hubo ninguna deliberación, ni tampoco contrapeso o control. Él finalmente se fue por un desacuerdo personal con el entonces secretario de la Senescyt y, además, porque no quiso aceptar una reducción en su salario mensual de 18 mil dólares. Recientemente, todavía ha tenido injerencia en los asuntos de Yachay por la vía del decano de la Escuela de Geología y otras personas poco calificadas, a quienes nombró durante su mandato.

Este decano y Hermann Mena, un matemático ecuatoriano, introdujeron una denuncia ante Senescyt en contra de los concursos que terminaron regularmente al fin de Marzo de este año. El entonces secretario Adrián Bonilla suspendió los nombramientos e hizo una auditoría que no encontró ninguna irregularidad específica en los trámites, pero criticó que cuatro autoridades concursaron y que, por falta de titulares en Yachay, algunos concursantes eran también jurados.

Estos aspectos fueron conocidos desde el fin de octubre del año pasado y fueron aprobados unánimemente por la entonces Comisión Gestora, incluso por la subsecretaria de Senescyt y el decano de Geología. Después, Senescyt y CES amenazaron con sancionar a los antiguos miembros de la CG, pero hace medio año irrespetaron todas las fechas límites para impugnaciones, y aún no han tomado una decisión, ni con respecto a las sanciones, ni con respecto a la suspensión de los nombramientos.

El 13 de agosto de 2019, Hermann Mena fue recompensado por su denuncia con la posición de rector, a pesar de que él no tiene ninguna experiencia administrativa, mientras que cinco años de tal experiencia son requeridos por la Ley Orgánica de la Educación Superior (LOES) de Ecuador. Antes de su nombramiento, Senescyt removió a todos los miembros de la CG, que hubieran podido oponerse a esta acción. Después de esto, la universidad vive otro período extremadamente autoritario donde todas las discusiones son prohibidas, incluso en el consejo académico. El 2 de octubre de 2019, siete miembros de la escuela de Matemática fueron despedidos únicamente mediante mensajes de Quipux en la noche, sin ninguna advertencia, justificación o conversación.

Supuestamente, el despido de los siete profesores fue decisión del decano encargado Hugo Leiva, uno de los denunciantes que fueron recompensados con posiciones por su colaboración, aunque él solamente tiene apoyo de dos colegas en la escuela. No hubo ninguna discusión en el CA y no hay ninguna posibilidad de apelación para los despedidos, quienes llegaron con sus familias a Yachay de fuera del Ecuador, para hacer su contribución a la universidad. Además, el rectorado va a introducir un control biométrico para los docentes, como el que ya existe para los administrativos. Este control es especialmente ridículo, porque muy pocos docentes tienen una oficina, digna de llamarse tal, y en todo caso, nada de eso se aplica en universidades internacionales.

El 13 de agosto de 2019, Hermann Mena fue recompensado por su denuncia con la posición de rector, a pesar de que él no tiene ninguna experiencia administrativa, mientras que cinco años de tal experiencia son requeridos por la Ley Orgánica de la Educación Superior (LOES) de Ecuador.

Los que abogan por una estructura universitaria jerárquica, usualmente afirman que las decisiones son tomadas rápidamente y bajo consideraciones de gente altamente calificada, sin preferencias o intereses personales y lejos del populismo. De hecho, en estos primeros años de Yachay, ha ocurrido precisamente lo contrario. Personas de bajo rango se han comportado como líderes de talla mundial, irrespetando a los colegas y las condiciones ecuatorianas.

Por otro lado, los representantes del CES y la Senescyt, que deberían supervisar el proceso de creación de Yachay, tienen trayectorias científicas muy modestas. Ninguno de ellos calificaría como profesor principal según el escalafón de Yachay u otras universidades serias y algunos ni siquiera calificarían como profesores agregados. Además, varios tienen vínculos personales con algunos docentes en Yachay, y usan esta influencia para avanzar en sus propias agendas y carreras. La CG actual no contiene un solo científico de alto nivel con experiencia administrativa, ni del Ecuador ni del exterior.

Por buenas razones el pueblo ecuatoriano está muy preocupado con los cientos de millones de dólares que fueron invertidos en la infraestructura y el personal, tanto de Yachay EP como de Yachay Tech. Naturalmente, la mayor parte fue derrochada en seis grandes edificios, que tienen fallas estructurales y que nunca serán utilizables. Las autoridades de la universidad seguramente no tienen ninguna responsabilidad en este fracaso, que involucró no solamente a Yachay EP y empresas extranjeras, sino también al Cuerpo de Ingenieros del Ejército. En Yachay Tech, aparte de los altos salarios (parcialmente ilegales) de las autoridades, hasta mediados del año pasado, el mayor despilfarro fue ocasionado por una rotación insólita en todos los niveles del liderazgo de la administración. También hubo incertidumbre de todos sobre la medida en que Yachay sería exceptuada de los reglamentos ecuatorianos. Por esa razón muchos trámites fueron repetidos y muchas decisiones revocadas.

En Yachay Tech, aparte de los altos salarios (parcialmente ilegales) de las autoridades, hasta mediados del año pasado, el mayor despilfarro fue ocasionado por una rotación insólita en todos los niveles del liderazgo de la administración.

Después de que la Senescyt entró a la CG al principio del año pasado, tuvimos tres subsecretarias y tres secretarios, más el vice presidente. Todos se pronunciaron a favor de diferentes prioridades y requisitos para Yachay. Desde el principio, los docentes y administrativos desarrollaron muchos planes estratégicos, mallas curriculares y reglamentos diversos que, después, fueron descartados por el siguiente gobierno. En lugar de este caos autoritario, Yachay necesita una cultura de deliberación en una estructura autónoma, con cogobierno de todos los grupos de la universidad. Teóricamente, el cambio del marco legal a la norma de la LOES va a ocurrir a fines de este año, con la autoridad investida en el Consejo Superior de la universidad, en lugar de la CG. Naturalmente, para esto es necesario que el contribuyente ecuatoriano recobre la confianza en este proyecto emblemático. A fines de septiembre del 2019, la primera promoción de Yachay Tech se graduó, no obstante todos los obstáculos que enfrentaron durante sus estudios.

Por el momento, no está asegurado que los estudiantes de las nuevas promociones puedan graduarse bajo condiciones adecuadas e inspiradoras. Por otra parte, lo más importante es que ellos vivan la experiencia de un entorno universitario que fomente la libre discusión y el respeto mutuo.

*Andreas Griewank es un científico alemán. Professor Emeritus del Instituto de Matemáticas en la Humboldt University, de Berlín. Investigador invitado en el Centro de Modelización Matemática en Áreas Clave para el Desarrollo, Modemat, de la Escuela Politécnica Nacional, Quito. Miembro del Smart Data Analysis Systems Group, SIAM, Fellow Class del 2017.

[RELA CIONA DAS]

Ser bachiller: el camino de la incertidumbre
Rodrigo Tenorio Ambrossi
Entre universidades oceánicas y la taylorización de la cultura
Álex Ron
Educación universitaria y autonomía del aprendizaje
Fernando López Milán
¿Cómo cerrar una facultad de Filosofía?
Santiago M. Zarria
"La obligación de lo público es garantizar los derechos de los ciudadanos"
Juan Carlos Calderón Vivanco
GALERÍA
El laberinto de Yachay: ¿una apuesta perdida?
 


[CO MEN TA RIOS]

[LEA TAM BIÉN]

La salida de Albericio o cómo en Yachay falló la química
César Ricaurte y Redacción PLANV
Yachay, la nueva rica, y la pobre Universidad Central
Mariana Neira
Yachay: la costosa promesa redentora
Arturo Villavicencio
En Yachay no creen ni sus rectores
Andrés Ortiz Lemos

[MÁS LEÍ DAS]

El laberinto de Yachay: ¿una apuesta perdida?
Redacción Plan V
La "década ganada" de los grupos económicos ecuatorianos
Redacción Plan V
7 claves para entender la polémica por los sobrevuelos norteamericanos
Redacción Plan V
Así es el centro cultural que Irán promueve en Quito
Redacción Plan V