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11 de Febrero del 2019
Historias
Lectura: 13 minutos
11 de Febrero del 2019
Redacción Plan V
El victimario de Diana guardó el cuchillo en dos ocasiones

Foto: Amparito Rosero. Publicada en El Universo

Durante 90 minutos, Jordis L. mantuvo secuestrada a Diana Carolina, mientras todo se transmitió en vivo.

 

En su versión, Jordis L. cuando en su narración llegó al episodio mortal, dijo que sucedió “eso” porque “su calma se desbordó” al sentirse acorralado por el tumulto y porque los policías empezaron a acercarse con pistolas apuntándole a su cuerpo. La defensa de la familia de la víctima pide una reconstrucción de los hechos antes de que termine la instrucción fiscal.

La defensa de la familia de Diana Carolina, la mujer que fue acuchillada por su pareja en Ibarra ante la presencia de decenas de curiosos y de policías, pide explicaciones. Ellos aseguran que la Fiscalía solo está investigando el femicidio de la mujer de 26 años, pero existen otros dos delitos que estarían pasando por alto: el secuestro y la omisión de los policías que debían proteger la vida de la víctima.

El abogado Marlon Jácome pide que se haga una reconstrucción de los hechos para aclarar la participación de los policías.

Marlon Jácome Luna, abogado de la familia de la víctima, alertó en rueda de prensa que la Fiscalía se niega a hacer la reconstrucción de los hechos. Esta es una diligencia facultativa de la Fiscalía, no es obligatoria. Pero la familia cree que es importante porque el femicidio solo fue el último momento de una cadena de hechos el pasado 19 de enero. La víctima estuvo 90 minutos secuestrada por su victimario, Jordis L, de 22 años. El hecho incluso fue transmitido en vivo por redes sociales. “El femicidio ocurrió al final de los hechos, se transmitió en vivo, pero jurídicamente hablando hubieron muchas omisiones por parte de las personas que deben precautelar la vida”.

El delito que señalan es el de omisión dolosa que se refiere al comportamiento de una persona que, “deliberadamente, prefiere no evitar un resultado material típico, cuando se encuentra en posición de garante”.

La defensa ingresó la solicitud a la Fiscalía la semana pasada, pero el pasado viernes fue rechazada. Según Jácome, la explicación que le ha dado la fiscal del caso es que existe demasiada abundancia de prueba en video, que es suficiente para el tipo penal de femicidio. “Es un hecho que se lo realizó en público, pero para nosotros y de las versiones que existen en el expediente existe la omisión. Es decir, algo no hicieron bien los señores policías”, dijo.

El lunes 11 de febrero, la defensa insistió en ese pedido. “Como familia estamos interesados en descartar la posibilidad de que haya existido presunto omisión por parte de los señores uniformados de la Policía Nacional de Ecuador”, dice el escrito. El delito que señalan es el de omisión dolosa que se refiere al comportamiento de una persona que, “deliberadamente, prefiere no evitar un resultado material típico, cuando se encuentra en posición de garante”. Ese es el artículo 28 del Código Penal Integral (COIP).

La investigación está en instrucción fiscal desde el 20 de enero, etapa que finalizará el próximo 20 de febrero, por lo tanto, los abogados esperan que esta diligencia se realice este sábado, pues las reconstrucciones deben hacerse un día y hora similares a los hechos. La Fiscalía podría tener dos alternativas si decide hacer la reconstrucción: que inicie otra investigación por el delito de omisión culposo o vincule a otras personas dentro del proceso actual. Pero si no da paso a la diligencia, Jácome asegura que podrá una denuncia ante la Fiscalía. “Los funcionarios públicos, teniendo la obligación de prevenir la muerte de Diana Carolina, no lo hicieron”.

Nuevos detalles del crimen

El abogado narró que el secuestro de Diana Carolina duró 90 minutos antes de que se acuchillada. Y se inició en un lugar público. “Dos miembros de la Policía acudieron a ese lugar y fueron testigos desde el primer momento en que el victimario sacó el cuchillo que lo mantuvo detrás de la espalda”. 

Al menos 23 policías acudieron desde el primer instante del hecho hasta la tragedia.  Según las versiones, hubo policías que fueron solo para acordonar el lugar y otros en cambio llevaron el proceso de verbalización -término con el que se conoce a las negociaciones- con el victimario. Pero eso es lo que los abogados de la familia buscan aclarar.

Aún se desconoce hasta el momento el avance de un proceso contra los uniformados al interior de la institución policial. Un días después de los hechos, la ministra del Interior, María Paula Romo, dijo que esa muerte debió ser evitada con el uso de la fuerza por parte de la Policía Nacional y prometió investigar una serie de errores que hubo en el manejo de este caso. La decisión más inmediata fue el cambio de gobernadora y jefe de la Policía en Imbabura.

El victimario de nacionalidad venezolana rindió su versión el pasado 1 de febrero en la cárcel de Latacunga donde se encuentra detenido. Este último narró, durante tres horas, los detalles de su relación con Diana Carolina y los hechos del 19 de enero. A los abogados de la familia, les llamó la atención algunas circunstancias. Hay un instante en que la víctima sostiene en sus manos una botella de agua. El victimario aseguró que en el trayecto hubo dos ocasiones en las que guardó el cuchillo. La primera sucedió cuando él le dijo a la víctima que se vaya, que lo deje solo. Pero Diana Carolina regresó, lo abrazó y le dijo que no lo quería dejar solo porque lo van a lastimar.

Diana Carolina dejó dos niños menores en orfandad, que en la actualidad viven con su padre. Pero él ha dicho que quienes se harán cargo de los menores serán los abuelos. El Plan Toda Una Vida se ha acercado para ofrecerles una casa, pero los abuelos al ser dueños de una no pueden aplica a ese beneficio.

Y la segunda ocasión, según su versión, fue cuando la víctima le dijo que ella tenía sed. Entonces guardó el cuchillo para sacar una moneda de un dólar, que le entregó a un curioso para que le comprara la botella de agua. “Si hubo tiempo para guardar el cuchillo y decirle a a víctima para que se vaya, si hubo tiempo para que guarde el cuchillo y entregar un moneda, ¿por qué la policía no actuó?”, se pregunta el abogado. Hubo 13 cuadras que víctima y victimario recorrieron recorrieron las calles de Ibarra.

En su versión, Jordis L. nunca mencionó la palabra “asesinato” en su versión. Se refirió al crimen con “eso”. Cuando en su narración llegó al episodio mortal, dijo que sucedió “eso” porque “su calma se desbordó” al sentirse acorralado por el tumulto y porque los policías empezaron a acercarse con pistolas apuntándole a su cuerpo, recuerda el jurista.

Los abogados han visto el video del instante exacto en que el victimario toma a la mujer y este coloca el cuchillo detrás de su espalda. Los policías se acercan y ellos le preguntan a la chica si quieren que lo detengan, y Diana Carolina al parecer asiente con su cabeza y es en ese momento cuando el agresor se da cuenta, saca el cuchillo y empieza la retención de mujer.

 El 21 de enero, Diana Carolina fue sepultado por sus familiares y amigos en Ibarra. Foto: API

La Fiscalía ha llamado hasta el momento a ocho policías para que rindan sus versiones. En la lectura que han hecho los abogados de la familia de Diana Carolina encontraron que hubo policías que dijeron que en 10 años no habían disparado un arma y otro aseguró que ni en su formación como policía hizo práctica de tiro. También una versión que dice que el director de las fuerzas élites policiales, nunca contestó el teléfono y por eso no llegaron policías capacitados, como un francotirador. Uno de los policías del Unidad del Mantenimiento del Orden dice que no tuvo ángulo de tiro. En los pasillos, los abogados conocieron que un policía estuvo a punto de tirar la moto encima del agresor, pero una coronel le dijo supuestamente que lo haga porque se daña la moto. Eso para los abogados demuestra una falta de entrenamiento.

En las 13 cuadras que recorrió la pareja hay sitios con y sin iluminación. Según Jácomen, el victimario hizo ‘zigzag’, es decir cambiándose de una acera a otra, con policías por todos los lados. Si hubo temor o falta de preparación eso es algo que se debe aclarar, sostiene. “En esa versión, yo le creí”, dice Jácome sobre las afirmaciones del victimario. El hombre era padre del bebé que Diana Carolina esperaba, cuya relación había empezado en octubre pasado.

El victimario afirma que desde el principio pidió un taxi para irse a la casa, que no tenía la intención de matar a Diana Carolina. Agregó que cogió el cuchillo para defenderse del dueño de patio de comidas y del arrendatario del local donde vendían las empanadas y por donde pasó la parejo. Según Jordis L., ella también pedía el taxi. Pero llegaron los policías y con malas palabras -dice el victimario- pedían que bote el cuchillo. Según Jordis L., al subirse al taxi iba a botar el cuchillo. Dijo también que con la persona que pudo tener un poco de diálogo fue con un fiscal que acudió. Los otros policías, agregó, hablaban al mismo tiempo e insultaban.

El pasado 4 de febrero, la Comisión de Relaciones Internacionales de la Asamblea Nacional escuchó a la familia y a la defensa de policías. Hugo Espín, abogado de cinco oficiales que estuvieron presentes en el operativo de Diana Carolina, relató los hechos de acuerdo con una línea de tiempo sobre base del reporte de llamadas del ECU 911. También comentó que la víctima nunca presentó denuncia previa en contra su agresor, quien sí lo hizo fue el padre de los dos hijos de Diana Carolina. La ministra Romo dijo que fue la víctima la que hizo una llamada de auxilio al 911 antes de que fuera asesinada. “Al parecer habían algunas llamadas anteriores y un proceso en la Junta de Protección de Derechos de la Niñez en Ibarra.  El 911 tratándolo como un asunto de violencia intrafamiliar, envía un grupo de policías que son preventivos”, manifestó en una entrevista en Teleamazonas. El abogado Espín, en cambio, sostuvo que por pedido de un tercero, la Policía acudió al lugar de los hechos.


Hugo Espín, abogado de 5 policías, durante su comparecencia en la Asamblea. Foto: Asamblea Nacional

Mencionó que los uniformados no dispararon porque no tenían un blanco exacto, pues el agresor se movía en zigzag utilizando a la mujer como escudo humano. Sostuvo que durante 90 minutos se hizo un proceso de verbalización con el agresor y nunca se le abandonó a Diana Carolina. Al finalizar mencionó que la Policía tiene algunas falencias: capacitación, dotación de medios logísticos, protocolos de atención y una legislación para la legítima defensa, expresó.  

Tras el femicidio de Diana Carolina por el joven venezolano, decenas de ecuatorianos salieron a las calles para pedir que los venezolanos se fueran. Esto en medio del tuit del presidente Lenín Moreno que afirmaba: “Les hemos abierto las puertas, pero no sacrificaremos la seguridad de nadie”.

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