Back to top
21 de Noviembre del 2023
Historias
Lectura: 20 minutos
21 de Noviembre del 2023
Redacción Plan V
La historia de una negligencia eléctrica programada
0

El equipo técnico de Transelectric realizó trabajos de mantenimiento programados el 12 de noviembre del 2023. Foto: CELEC

 

Una serie de omisiones, muy poca gestión, ceguera ante las advertencias de las propias autoridades del sector, llevaron a una crisis energética como no se había dado en tres lustros. Durante ocho meses no se aplicó un plan emergente para impedir los apagones. Y dos días antes de culminar su mandato, Lasso firmó contratos eléctricos por USD 700 millones. Esta es la historia.


El Plan Maestro de Electricidad permite cubrir la demanda de energía de todo el Ecuador. La demada son todos los usuarios del sistema eléctrico: los ciudadanos comunes, la industria, sectores mineros, camaronero… Esta demanda se cubre a través de la oferta de generación eléctrica. En el sistema nacional interconectado de electricidad, Ecuador tiene 7400 MW conectados y que  participan del  mercado eléctrico mayorista. A esos se suman las centrales de generación de diferentes empresas de distribución eléctrica, como la Empresa Eléctrica Quito, por ejemplo, que también poseen centrales de generación. Con eso, el país tiene 8.864 MW de capacidad instalada. En 2022, la potencia nominal a escala nacional fue 8.864,37 MW; de los cuales, 5.425,72 MW (61,21 %) corresponden a centrales con fuentes de energía renovable y 3.438,65 MW (39,79 %) a centrales con fuentes de energía no renovable. (El MW es un mega watt, que es una unidad de potencia que se corresponde a mil kilovatios que se producen en una central eléctrica que funciona ininterrumpidamente durante una hora).

Este es el mapa completo del sistema eléctrico ecuatoriano, tanto para la oferna de energía, como para la demanda. Ver PDF

Las fuentes de energía renovable que aprovechó el país para la generación de electricidad en 2022 fueron: hidráulica, biomasa, fotovoltaica, eólica y biogás.

De la capacidad total instalada predominan, entre las de tipo renovable, las centrales hidroeléctricas con 5.191,30 MW (95,68 %). Estas centrales se encuentran instaladas en tres regiones del Ecuador: costa (2 provincias), sierra (9 provincias) y amazonía (4 provincias).  Azuay posee la mayor capacidad instalada 2.042,49 MW, conformada principalmente por los 1.075 MW de potencia nominal de la central hidroeléctrica Molino.  En segundo lugar, se encuentra Napo 1.565,60 MW con el aporte de 1.500 MW de potencia nominal de la central Coca Codo Sinclair.

La demanda de energía, en cambio, es decir lo que el país entero necesita de electricidad va por los 4.500 MW.

¿Cómo ocurrió entonces que con un superavit de potencia instalada de casi 3.500 MW ahora tengamos apagones? Porque esta capacidad instalada depende del recurso, responde la ex viceministra de Electricidad, Enith Carrión. Se puede tener una gran capacidad instalada para generación, pero qué pasa si no tengo agua, o combustible, pues se tiene una capacidad de generación efectiva, que depende del recurso. De ahí nace la planificación, que significa, según la experta, aprovechar de manera óptima los recursos. El 80% de la capacidad instalada en el país es de generación hidroléctrica, luego las centrales térmicas y una pequeña parte de energías no renovables, como la aeólica.

Las energías renovables no convencionales: aeólica, fotovoltaica o la biomasa tienen un comportamiento intermitente, al igual que su recurso. Entonces se hace difícil poder dar estabilidad al sistema. Esto significa que cuando se hace el despacho energético se necesita tener siempre energía de base.

El 10 de noviembre, la Central Hidroeléctrica Coca Codo Sinclair aportó con 1 240 MW al Sistema Nacional Interconectado (SNI), gracias a la disponibilidad de sus unidades de generación y el incremento de caudales en el río Coca. Foto: CELEC

Ecuador para el efecto, tiene dos cuencas. La más grande es la del Amazonas, donde está la mayor cantidad de generación hidroeléctrica: Coca Codo, San Francisco, Delsitanisagua, Paute… donde hay grandes caudales para la generación. La cuenca del Pacífico tiene, a su vez, pequeños caudales para pequeñas centrales. Ahora, el comportamiento hídrico del Ecuador determina siempre seis meses de estiaje en cada cuenca, de los cuales tres meses la sequía es coincidente en ambas cuencas. A esto se suman los efectos del cambio climático, donde hay sequías más extremas, o las precipitaciones son más fuertes. Esto último puede causar mayores problemas, pues hay correntadas, residuos que se arrastran, sedimentos, a veces hay que detener las turbinas para evitar daños. Al haber apostado casi toda la matriz eléctrica a las centrales hidroelécticas, el país es altamente vulnerable a esas condiciones. Colombia pruduce electricidad, por ejemplo, con hidroeléctricas, gas, carbón, térmicas…
El parque térmico del Ecuador es en su mayor parte antiguo, equipos que entraron en funcionamiento hace cinco décadas y han cumplido su vida útil, “y en muchos casos el seguir haciendo mantenimiento resulta mucho más caro que empezar un reemplazo de esas centrales térmicas”, dice la ingeniera Carrión.

Hay un concepto que maneja al ex funcionaria del gobierno de Lasso, donde estuvo un poco más de seis meses: el sistema eléctrico necesita firmeza. Las energías renovables no convencionales: aeólica, fotovoltaica o la biomasa tienen un comportamiento intermitente, al igual que su recurso. Entonces se hace difícil dar estabilidad al sistema. Esto significa que cuando se hace el despacho energético se necesita tener siempre energía de base. Esta es la energía que se pueda controlar, en las centrales hidroeléctricas se controla a través del embalse y en las térmicas a través del combustible. Así se puede dar no solo firmeza sino continuidad de la generación. En la generación aeólica el viento es intermitente y estacional.

Cada MW cuenta

En septiembre del 2022, Ecuador tuvo que enfrentar el problema recurrente del estiaje. Se hicieron gestiones con las autoridades energéticas de Colombia y Perú para suplir los déficits a través del intercambio de energía. De Colombia se obtuvo 450 MW a tiempo constante. Uno de los problemas en ese intercambio es que por el fuerte invierno de ese año en Colombia se perdieron varias torres de la línea transmisión. La capacidad de trasmisión desde Colombia se vio limitada, pero con varios recursos adicionales se pudo superar.

El CENACE informó que, al 31 de diciembre del 2022, la reserva energética total en los embalses llegó a 343,06 GWH (que era el 35% del año anterior), como consecuencia de las condiciones hidrológicas registradas y que presentaron una tendencia decreciente a partir de agosto de ese año, y cuyos registros de caudales se presestaron con valores inferiores a los históricos. La entidad infirmó también que la indisponibilidad promedio de las unidades de generación, por varias causas que podían ser controlables, alcanzó 1.170 MW, de los cuales 542 MW eran hídricos y 628 térmicos.

Con Perú, se aplicaron los contratos existentes con empresas privadas de ese país, con CELEC-EP. Aunque la línea de interconección es insuficiente, pues se limita a 50 MW. También fueron recuperados 100 MW del parque térmico, lograron que ingrese en operación comercial la central aeólica Minas de Huascachaca, con 50 MW. Ingresaron todos los grupos térmicos al garantizar con Petroecuador el suministro de combustible, así como la dotación de un millón de metros cúbicos más de gas para abastecer a la central Machala y se acudió al sector industrial para que pueda aportar su generación al sistema nacional.

El estiaje en un contexto de crisis climática ha tenido un grave impacto. Desde que se mide la temperatura científicamente, esto es a fines del siglo XIX, de acuerdo con la NASA, los años más calientes en la historia reciente de la Tierra se ubican en esta década. En Ecuador, el estiaje del 2022 empezó en ocutbre y terminó a finales de febrero, pero no hubo apagones. De todas maneras fue dramático y Ecuador estuvo a punto de tener apagones. La lección fue la elaboración y puesta en marcha de un plan de acción inmediata para que no se vuelva a pasar por una crisis parecida en el 2023. Este plan se oficializó el 9 de febrero del 2023. Ahí constaban las acciones inmediatas a tomar, como estas:

Optimizar y dar cumplimiento estricto a los planes integrales de gestión de los mantenimientos, del período 2023-2024, de las centrales de generación eléctrica públicas; medida orientada a maximizar la disponibilidad del parque generador.

Cumplir el plan de recuperación de capacidad de las centrales térmicas de CELEC EP; además, definir y ejecutar el cronograma de desafectación o rehabilitación de las unidades de generación en condición de obsolescencia.

Los apagonses en Ecuador, aunque ha reducido sus horarios, han impactado en todos los sectores productivos y de la sociedad. Foto: EFE

El punto prioritario era dar mantenimiento a la infraestructura existente, para maximizar la disponibilidad del parque térmico e hidroeléctrico, dragar los embalses... Es decir, poner toda la estructura del sistema a disponibilidad de la generación.

Incrementar la disponibilidad del Sistema Nacional de Transmisión a través de la ejecución del Plan integral de gestión de los mantenimientos, correspondientes al período 2023-2024.

Fortalecer los mecanismos de suministro de combustibles líquidos para la generación termoeléctrica.

Coordinar las acciones necesarias para mantener vigentes los contratos de importación de electricidad suscritos entre CELEC EP y los agentes peruanos.

Mantener actualizado el catastro de generación eléctrica del sector industrial, que puede contribuir al abastecimiento de la demanda ante escenarios de alerta energética.

Actualizar el esquema regulatorio del sector eléctrico, incrementando los mecanismos de autoabastecimiento de la demanda y los incentivos a la incorporación de instalaciones de generación domiciliaria con base en energías renovables y generación distribuida.

Implementar en las Empresas Eléctricas de Distribución los planes de reducción de pérdidas, de gestión de la demanda y optimización del alumbrado público en procura de un consumo eficiente de energía eléctrica.

Y en los anexos constaban las acciones, los responsables, y cada 15 días se debía realizar un reporte al Ministerio de Electricidad para hacer un seguimiento del avance. 

El punto prioritario, de acuerdo con la ex viceministra, era dar mantenimiento a la infraestructura existente, para maximizar la disponibilidad del parque térmico e hidroeléctrico, dragar los embalses... Es decir, dar todo el mantenimiento necesario para poner toda la estructura del sistema a disponibilidad de la generación. Esto contrasta con el anuncio previo, en el 2021, de las nuevas autoridades del sector, que anunciaron una inversión de USD 800 millones para mantenimiento. 

También era muy importante hacer un levantamiento del parque generador del sector industrial, que tiene sus unidades térmicas y que, puestas en marcha en hora pico, podía aliviar la carga en el sistema nacional interconectado.

Se le pidió a la Agencia de Control y Regulación una actualización inmediata de la normativa para tratar de activar la generación distribuida, como constaba en el plan eléctrico. A febrero del 2023 no se tenía claro el contenido de la resolución 01, que salió a fines de octubre: ocho meses después.

Cabe indicar que, a la fecha las reservas energéticas del Sistema Eléctrico Ecuatoriano han alcanzado niveles que ponen en riesgo el continuo abastecimiento de la demanda de energía del sistema, por la concurrencia de múltiples factores: oficio del cenase del 17 de octubre del 2023.

El CENACE es el órgano técnico estratégico adscrito al Ministerio rector de energía y electricidad. Es el Operador Nacional de Electricidad —entidad estratégica del sector eléctrico ecuatoriano, que opera y administra el funcionamiento técnico y comercial del Sistema Nacional Interconectado y de las interconexiones internacionales—. El organismo emitió el oficio CENACE-CENACE-2023-0713-O el 17 de octubre del 2023, en el cual concluyó que:“(...) Cabe indicar que, a la fecha las reservas energéticas del Sistema Eléctricoe  Ecuatoriano han alcanzado niveles que ponen en riesgo el continuo abastecimiento de la demanda de energía del sistema, por la concurrencia de múltiples factores como: bajos caudales afluentes en la zona amazónica, retraso de las precipitaciones en la zona occidental ante el Fenómeno de El Niño, restricciones para el suministro de combustibles a varios generadores, parada de unidad termoeléctricas por falta de combustible, indisponibilidad de generación por mantenimientos correctivos no programados, limitación de las exportaciones de Colombia (que en los últimos días viene ofertando con generación que consume combustibles líquidos, con precios de orden de 380 USD/MWh, y que impactan fuertemente en el estado financiero en las empresas del sector), falta de excedencia energética exportable del sistema de Perú, falta de expansión de generación firme y tasas elevadas de crecimiento de la demanda...

El documento, ante la crisis inminente, decía que "estas condiciones han llevado al sistema eléctrico nacional a un alto riesgo de falta de cobertura de energía eléctrica en el muy corto plazo". Y solicitó al Ministerio de Energía y Minas la declaración de Período de Alerta de Déficit de Generación en el Sistema Nacional Interconectado, previo a la potencial declaratoria de Período de Déficit. Y empezaron los apagones. 

Como operador técnico del sector eléctrico, el CENACE estaba obligado por norma a elaborar pronósticos climáticos a corto, mediano y largo plazo, para estimar la generación eléctrica, y por ende la planificación operativa. 

Entre las herramientas técnicas utilizadas para la operación del Sistema Nacional Integrado está el modelo de WRF para la predicción numérica del tiempo y simulación atmosférica del última generación, diseñado para ser aplicado tanto en el pronóstico operativo como en las investigaciones climáticas y metereológicas.  En su informe de labores del 2022, el CENACE informaba que se podían enfrentar las amenazas metereológicas de sequías o lluvias intensas, que puede comprometer las reservas de energía o de potencia en el Sistema Nacional Interconectado, lo cual "será la base para la proyección de la disponibilidad y de proyección hidroeléctrica, orientado a la cobertura de la demanda con seguridad, calidad y economía...".

Este es el decreto de la declaración de emergencia del sector eléctrico Ver PDF

Diciembre del 2022: las primeras advertencias

En la reunión del Consejo de Coordinación del Sistema Eléctrico Ecuatoriano, COCSE, el 20 de diciembre del 2022, el Consejo Nacional de Electricidad, CENACE,  informó las condiciones de hidrología, los niveles de reservas y producción de energía, incluidas las proyecciones de abastecimiento energético futuro y el crecimiento de la demanda.

Adicionalmente, el operador CELEC-EP reportó el alto nivel de indisponibilidad del parque de generación y restricciones de transmisión, ambos sistemas de propiedad de la empresa estatal, debido a la falta de cumplimiento de los planes de mantenimiento aprobados y que estaban, entonces contribuyendo a la disminución de las reservas energéticas del país. Menos de un año después, empezaron los apagones.

La entonces viceministra de Electricidad, Enith Carrión, para “asegurar el abastecimiento energético del Sistema Nacional Interconectado”, reiteró la necesidad expuesta en varias instancias, reuniones de trabajo y diversos medios, de que CELEC EP gestione de manera inmediata acciones como:

Reuperar en el menor tiempo posible, la disponibilidad del parque termoeléctrico de CELEC EP que se encuentra indisponible o en recuperación por mantenimiento. Solicitó para ello presentar los cronogramas de actividades a realizarse, con las actividades e hitos de control respectivos, a fin de cumplir con los planes de mantenimiento aprobados por CENACE.

También preparar y presentar un plan de acción sobre las actividades y gestión para la determinación de las unidades o centrales de generación del sistema que ya han cumplido su vida útil, y de ser el caso, incluir las acciones pertinentes y oportunas para la reposición o recambio de los referidos equipamientos.

Se reiteró a la CELEC para que revise los convenios que ha suscrito con otras entidades ajenas al sector eléctrico y que compromenten infraestructura que es necesaria para asegurar la disponibilidad del parque de generación para cubrir eventos de estiaje severos como el actual.

Además, analizar y prever los procesos de contratación para las actividades de construcción, implementación, mantenimiento, repotenciación o reposición de las unidades del parque generador y de los equipos del Sistema Nacional de Transmisión, que permitirían asegurar el disponer de la infraestructura necesaria para el abastecimientos de energía eléctrica, en el mediano y largo plazo, con condiciones de seguridad, calidad y economía, previendo el crecimiento normal de la demanda y la presencia de escenarios de muy baja hidrología.

Se reiteró a la CELEC para que revise los convenios que ha suscrito con otras entidades ajenas al sector eléctrico y que compromenten infraestructura que es necesaria para asegurar la disponibilidad del parque de generación para cubrir eventos de estiaje severos como el actual.

Este requerimiento debe estar atendido de manera prioritara por parte de CELEC EP; y, se exhorta a la Agencia de Regulación y Control de Energía y Recursos Naturales No Renovables (ARCERNNR), que en el ámbito de su competencia, realice el seguimiento y control pertinente, aplicando el régimen sancionatorio que corresponda.

Esta fue una carta dirigida por la Viceministra de Electricidad a Nicolás Eduardo Andrade Laborde,  gerente general de la Empresa Pública Estratégica CELEC EP, Corporación Eléctrica del Ecuador.

El oficio estaba dirigido con copia a todas las autoridades pertinentes: Es decir, todos estuvieron avisados. Eso no evitó los apagones, el Gobierno no dio explicaciones salvo generalidades que,  como constaban en el decreto de emergencia, no explicaba al pueblo ecuatoriano los detalles de cómo, un proceso y planificación que se había eleborado en ocho meses terminó en nada.

O sí. El decreto de emergencia permitió la compra emergente de 32 generadores eléctricos, adquisición que fue denunciada ante la Fiscalía por un presunto sobreprecio, por un total de 54 MW por USD 65 millones. Y dos días antes de entregar el poder, el gobierno del presidente Guillermo Lasso firmó ocho nuevos contratos eléctricos por USD 700 millones de inversión privada para aumentar 450 MW al sistema en energía eléctrica y fotovoltaica. Según las cifras oficiales, cada MW instalado costará USD 1.6 millones.

GALERÍA
La historia de una negligencia eléctrica programada
 


[CO MEN TA RIOS]

[LEA TAM BIÉN]

¿Informe presidencial o reality show?
Napoleón Saltos
Los 5 peligros del discurso de Daniel Noboa sobre la violencia en Ecuador
Redacción Plan V
Correísmo: ¿rebelión en la granja?
Redacción Plan V
Daniel Noboa: la estrategia del anzuelo
Gustavo Isch

[MÁS LEÍ DAS]

Entre el Hotel Quito y Oloncito
Consuelo Albornoz Tinajero
La fiscal Diana Salazar alega su embarazo de alto riesgo como argumento contra el juicio político
Redacción Plan V
Movimiento Nacional Surgente: ¿la nueva cara del correísmo?
Redacción Plan V
!Ay, Pame! o de la impudicia
Fernando López Milán