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24 de Junio del 2018
Historias
Lectura: 22 minutos
24 de Junio del 2018
Redacción Plan V
La verdad de Raúl Chicaiza, el agente que denunció a Correa

Fotomonontaje: PlanV

Durante cinco horas, el exagente de inteligencia policial, Raúl Chicaiza, dio un testimonio anticipado en la Corte Nacional de Justicia. Dijo que Correa estaba al tanto de toda la operación.

 

Durante cinco horas, el exagente Raúl Chicaiza relató cómo se planeó el secuestro de Fernando Balda, hecho criminal ocurrido en Bogotá en agosto del 2012. Ahora, con lágrimas en los ojos dio su versión anticipada, en la cual dijo que el expresidente Correa fue quien ordenó el acto delincuencial, ilegal y secreto, en un país extranjero.

El secuestro de Fernando Balda en Colombia, ocurrido el 13 de agosto de 2012,  alcanzó al expresidente Rafael Correa como uno de los sospechosos del delito de asociación ilícita y plagio que investiga la Fiscalía.

Correa fue vinculado al expediente el 18 de junio cerca de las 15:00, justo un mes antes que concluya la instrucción fiscal del caso. El fiscal, Paúl Pérez Reina, presentó 13 elementos de convicción en contra de Correa, entre ellos, las versiones de sus exfuncionarios como Homero Arellano, exministro coordinador de Seguridad y exsecretario de la Senain, Rommy Vallejo su exasesor en seguridad, exedecán y exsecretario de la Senain. Vallejo dijo que la orden de ubicar a Fernando Balda en Colombia la dio el exmandataro. Pero sin duda, el testimonio que ha puesto a Correa bajo la lupa de la Fiscalía es el testimonio anticipado de Raúl Chicaiza, el exagente de Inteligencia que se atribuye la planificación del fallido secuestro.

Chicaiza dio un testimonio anticipado libre y voluntario bajo la figura de cooperación eficaz firmada con la Fiscalía. Chicaiza, un latacungueño de 43 años, divorciado, ingeniero en seguridad y policía retirado se tomó cinco horas para detallar paso a paso el antes y después del secuestro. El exagente empezó aclarando que cuando Correa era presidente “si no obedecíamos teníamos un problema seguro”. Y para que no queden dudas de lo que decía citó los ejemplos de los capitanes Diego Peñaherrera del Ejército, exedecán de la esposa del exmandatario Anne Malherbe y el capitán de la Marina, Edwin Ortega, sancionado y separado de las filas porque atrevió a responder un mail que envió el expresidente a los militares.

 

Haber encabezado los trabajos de identificación en Twitter de los ciudadanos que decían que no estaban de acuerdo con la ideología del presidente le hizo ganarse la confianza de Pablo Romero.

Chicaiza, ante la jueza de la Corte Nacional de Justicia, Daniella Camacho, Caupolicán Ochoa, abogado del exjefe de Estado y otros defensores, incluido el suyo, Diego Chimbo, con la voz quebrada inició pidiendo “mil disculpas a mi pueblo, como a Fernando Balda, las cosas no hacemos porque queremos sino porque cumplimos con el mando institucional”, de acuerdo a la ley de seguridad pública, mencionó.

Recordó que desde 2010 por orden de la Dirección General de Inteligencia (DGI) pasó a la Secretaría de Inteligencia (Senain), estuvo por dos años en la Unidad de Barridos Electrónicos, no tenía equipos para hacer inspecciones y pasó por las varias sedes de la Senain y por la casa de seguridad ubicada en el piso 17 del edificio Benalcázar Mil. Desde 2010 hasta 2012 y en las administraciones del primer secretario Francisco Jijón, su relevo de Homero Arellano a quien le sucedió Luis Yépez los procedimientos y barridos electrónicos fueron normales.

Chicaiza recibió encargos de hacer barridos electrónicos con gente de las Fuerzas Armadas y el Ejército, dio un curso y graduó a 24 especialistas en barrido para la DGI y Senain. A finales de 2011 hubo un nuevo cambio en la Senain Raúl Patiño, hermano del excanciller y ministro de Defensa Ricardo Patiño, reemplaza a Luis Yépez. Raúl Patiño trae como su asesor a Pablo Romero quien pasa a ser subsecretario de Inteligencia y luego asume como secretario de la Senain accidental.

Haber encabezado los trabajos de identificación en Twitter de los ciudadanos que decían que no estaban de acuerdo con la ideología del presidente le hizo ganarse la confianza de Romero. Se le encargó que haga las identificaciones de las IP y de los perfiles de todos los que estaban en contra de Rafael Correa. Chicaiza y su grupo entregaron los informes de los ciudadanos identificados, a través de la ingeniería social.

Eso le valió para que el 3 de mayo de 2012 reciba la disposición de presentarse en el despacho de la Senain en la Alpallana, que ya tenía a Romero como secretario accidental. “Me indica que tiene una misión para mí, trasladarme a Colombia con la invitación de Plinio Apuleyo de la Fundación Internacional para la Libertad Mario Vargas Llosa en Medellín”, le dijo a la jueza Camacho.

A la reunión que se cumplió el 7 de mayo asistieron, entre otros, el expresidente Álvaro Uribe, los activistas Luis Almeida, Leonardo Viteri, Mario Pazmiño, Stalin Sacoto, el analista Terán, el político Fernando Balda. La cita se cumplió en el salón Guayacanes de 08:30 a 11:00. Chicaiza recogió la información que dentro de la reunión hubo manifestación de los activistas en contra del Gobierno del Ecuador, “estaban inconformes con el gobierno y pretendían hacer marchas y piratería informática”. Se tomó fotos con los asistentes para evidenciar la reunión.

Ese mismo día, a las 13:00, almorzó con Fernando Balda y los activistas que presentes hasta las 14:30. El exagente aseguró que Balda le dijo que tenía un programa de piratería informática, “que si quiero ver para que me demuestre. Manda a bajar su computadora Apple. Ingresó al troll center de Fernando Alvarado y a su correo electrónico y dijo que había mandado equipos a Manta con Software y hardware”.

 

La estrategia de la defensa es “intentar develar que él (Chicaiza) estaba vendiendo equipos de espionaje internacional, cuando se frustra la deportación y dicen traigan a toda costa a Fernando Balda. Le dan la disposición a Pablo Romero, Romero le dice a Chicaiza y él cuestiona por qué tengo que hacerlo y le dicen que es una orden del mandatario”: Diego Chimbo, abogado de Chicaiza.

Las conversaciones siguieron por la noche y el exagente le dice a Balda que sí está interesado en los equipos pero pide características, precios, garantías. Balda responde que trabaja con técnicos y especialistas que dotan de equipos al Ejército y Policía colombiana, que armaron el sistema de piratería del DAS de Colombia. Esa noche tomaron vino.

Según Chicaiza, al día siguiente desayunaron y Balda le pidió que le ayude con la cuenta del consumo y que pague el hospedaje de él y de un acompañante que se quedaron una noche más en el hotel. Salió el 9 de mayo previamente le dio un correo electrónico para que le envíe los datos de los equipos de piratería.

Aseguró que cuando regresó al Ecuador y le dio un informe a Pablo Romero a través del boletín al instante con la oferta sobre la venta de equipos de espionaje de Balda y el correo que le envió. Adjuntó fotos de la reunión y se las entregó a Romero, quien le dijo: “hermano en este momento le voy a dar a conocer al presidente”, luego le dijo que lo felicitaba. “Ratón, el presidente está muy agradecido de la información que le trajiste, va a salir en algún enlace”, le comentó.

La información, según recordó el exagente, salió al aire el 2 de junio de 2012 en el enlace 274. Correa dio a conocer la situación de los activistas que se reunieron en Colombia y lo que pretendían hacer.

Romero le dio luz verde para traer adquirir los equipos de interceptación telefónica que ofrecía Balda. Le dispuso que viaje el 17. Fue a Bogotá y se hospedó en un hostal. Balda le dijo que ese sector era peligroso y le ayudó a hospedarse en el hotel Capital “en donde me hospedé con los nombres reales y número de cédula” e inició la negociación de los equipos. Para esa reunión Chicaiza ya había recibido la autorización para adquirir los equipos.

Afirmó que para esos días ya sabía que Balda tenía boleta de captura del tribunal sexto de lo Penal de Pichincha, ya sabía quién era y que estaba requerido por un delito contra la seguridad interna del Estado. Se quedó en Bogotá del 17 al 20 de mayo. A las reuniones Balda llevaba diferentes socios.

A su regreso se reportó con el secretario Pablo Romero. Pocos días después el presidente en el enlace 274 Correa le pide la renuncia a Raúl Patiño y asume Romero, indicó “porque la información que le trajimos llegó a tener más poder con el presidente”.

Según Chicaiza, el 30 de mayo del 2012 le llama Balda y le pidió dinero y que —cuadrarían en Colombia— sería descontado del pago de los equipos. Chicaiza le pidió el dinero a Romero y he hizo un giro a Colombia en nombre de la pareja de Balda, Vanesa Casteló, a través de la empresa Rexeira ubicada en el edificio Mansión Blanca.

Ese fue el primero de no menos de tres giros por 2.000 dólares cada uno. Cada paso que daba Chicaiza lo hacía conocer a Romero, quien le transmitía la información a Correa, le dijo el exagente a la jueza.

El 5 de junio del 2012, por información reservada, le dicen que tenga cuidado porque viaja a Colombia Rommy Vallejo asesor de Correa y que el 6 de junio hubo una operación de detención en Colombia a Balda, pero lo dejaron libre porque el activista había hecho “llamadas de alto nivel”.

El 24 de junio Chicaiza recibió una llamada de Balda para que ayude a identificar quién estuvo detrás de la detención del 6 de junio; le dice que tenía grabado en circuito cerrado todo el movimiento. Le dijo que quería saber “quiénes son los perros de inteligencia que han hecho la operación con la Policía de Colombia”.

 

Felipe Rodríguez, abogado del acusador particular, Fernando Balda, considera que el testimonio anticipado de Chicaiza fue clave para dilucidar las actuaciones del expresidente.

Nuevamente le pide dinero. El documento de los giros está en cadena de custodia. El 29 de junio de 2012 recibe una nueva disposición que viaje a Colombia. Esta vez con Diana Falcón. Pablo Romero le dice: “Ratón, el presidente ya tiene conocimiento y necesita evidenciar todo lo que está haciendo Fernando Balda en Colombia”. Y, como entre hombres pueden pensar mal, le envían con la agente Falcón. Ponen a Falcón a sus órdenes, la misión era evidenciar todos los equipos que vende Balda en Colombia. “Mi fachada era mi historia ficticia que yo era empresario dedicado a la seguridad electrónica. Yo era especialista en C4, seguridad electrónica e integral”, añadió.

Del 29 de junio al 2 de julio de 2012 fueron a Colombia por orden de Pablo Romero. El financiamiento fue con gastos especiales dados que se desembolsaban en efectivo desde cuando ingresó a la Senain a través de Francisco Jijón, Arellano, Luis Yépez, Raúl Patiño, Romero. La misión fue sustraer toda la información de la venta de equipos de espionaje: emisores, receptores electrónicos de grabación de Balda con la negociación de equipo.

A su retorno hizo el correspondiente reporte para Romero. Balda le dijo lo del espionaje y que “si el gobierno del perro de Correa pudiera comprobar algún vínculo habríamos dado papaya”. Eso le informó a Pablo Romero que le dijo: “te das cuenta lo que sabe". Le dice que "ya le doy a conocer al presidente y ya te confirmo”.

Entre el 17 al 19 de julio hubo una nueva disposición de viajar a Colombia. Luego el pedido que el técnico venga al Ecuador. “Siempre las reuniones fueron en el hotel Capital y en el restaurante. Nunca me reuní con Fernando Balda en lugares clandestinos”, reiteró.

El 23 de julio traen al país a Franklin Herrera, proveedor del Ejército y de la Policía de Colombia. Lo retiran del aeropuerto y lo llevan al Dan Carlton, pero el sábado lo pasan al hotel Reino de Quito. Él pide dinero para viajar a Manta a revisar los equipos, le dan 200 dólares. Con él hicieron muchas pruebas que consistían en espejear la información de correos y celulares, enviaron virus de piratería informática con éxito.

Para el 6 de agosto el expresidente Correa estaba molesto porque “Fernando Balda seguía enviando en redes sociales y nos hace conocer el caso Mameluco”. Aunque Vallejo y Santiago Mena estaban al tanto, la misión le encargan a “Ratón porque ya tiene camaradería con Balda”.

Le dan la misión de ser lo más profesional posible. Pablo Romero le señaló: “No sé cómo, pero el presi quiere que le traigan como sea a Fernando Balda desde Bogotá”.

Por esos días ya le dijeron a Chicaiza que no se preocupe que los mismos socios le iban a vender a Balda porque no le quieren en Colombia. “Tu misión es llevar el dinero, contacta a los militares que tienen conocimiento, con los morenos, ellos son muy profesionales, lleva el dinero y absolutamente nada más”, le dijo Romero antes del viaje.

Según Chicaiza, por su experiencia de haber sido usado por los políticos, tuvo desconfianza y le dijo a Pablo Romero: “mientras no tenga el apoyo político de arriba no puedo hacer nada”.

Según Chicaiza, por su experiencia de haber sido usado por los políticos, tuvo desconfianza y le dijo a Romero: “mientras no tenga el apoyo político de arriba no puedo hacer nada”. Romero le dice: “eres desconfiado Ratón”, y delante suyo llama a Rafael Correa, a un número privado, a quien le dice que está “con el amigo, compañero que hizo lo de la reunión con Uribe”. Por el altavoz escucha una voz que identificó como la del expresidente que la reconoció porque seguía los enlaces sabatinos y le dijo: “Compañero buen día, como vamos, al flaco ya le di las órdenes, ya sabe lo que tiene que hacer, tienes el apoyo político e institucional, manos a la obra compañero, manos a la obra”.

Lo siguiente fue que Romero le dijo: “Te das cuenta Ratón, crees que te estoy mintiendo, manos a la obra, ten mucho cuidado allá, cuidado te dejas meter preso, eso sería muy atroz para el Ecuador y para el presi”.

El 7 de agosto Balda le pide un tercer giro. Nuevamente 2.000 dólares. Chicaiza le pide los equipos, le dice que los GPS imantados ya están conectados y listos.

Con la operación en curso Chicaiza recibe la disposición de viajar el 9 de agosto. El día anterior Romero le habla de la operación Balón o Wilson. En esta ocasión, del 9 al 14 de agosto Chicaiza viaja acompañado por Falcón. Llegan al hotel Capital. Para que secuestren a Balda el exagente dio 28.000 dólares a alguien que identificó como el “militar”. La idea era que sea dejado en el cuartel militar en Ipiales. Al encargado del secuestro le dijo que su jefe le ordenó que sea llevado al Ecuador. Él le respondió “para nosotros es fácil, nosotros nos encargamos de hacer la vuelta”.

El 13 de agosto Chicaiza le da 3.000 dólares a Balda. Habían almorzado juntos y participaron de reuniones. A las 21:00 se despiden y a la medianoche recibe una llamada de la pareja de Balda para saber si no sabe noticias de él. Al día siguiente es el mismo Balda lo llama para confiarle que le han hecho el “paseo millonario”. Le pide 1.000 dólares más. Chicaiza regresa al Ecuador el 14 de agosto y recibe la llamada del comandante de Policía de la época, que según Chicaiza era Diego Mejía, para preguntarle qué pasó con la operación, toda la gente esperando en Ipiales para judicializar, “me dejó en la vía pública”. Luego recibió cinco llamadas, una de ellas de Romero que le dijo que Correa lo iba a llamar. La conversación se concreta y Correa, según el exagente le dice: “tranquilo compañerito tranquilo, sabemos lo que ha pasado, están en el Ecuador, no tuvieron problemas con la Policía”, le habría dicho además “usted tiene apoyo político, económico e institucional, ya le di las indicaciones al flaco”.

Luego hubo reuniones con Vallejo, Romero y otros, además de abogados de BlueCell. Le decían que no se preocupe que ya van a solucionar. Aparentemente el trabajo de barridos seguiría, fue a Guayaquil para cumplir tareas, pero en Colombia las investigaciones avanzaron, hubo cinco sentenciados que se sometieron a la cooperación eficaz y la situación para Chicaiza y Falcón se complicó. Recordó que entre los ofrecimientos estuvo que Ledy Zúñiga, asesora del Ministerio del Interior viajaría a Colombia a tratar de solucionar el problema.

Ante lo que consideró la falta de ayuda y que siempre los políticos han utilizado a los policías empezó a grabar sus reuniones con Romero. Al menos tres quedaron registradas. Romero y Zúñiga han negado las acusaciones. Lo mismo hizo el expresidente.

“Después de habernos usado recibimos el pase”, dijo en la Corte. Aseguró que él y Falcón fueron refundidos en sitios peligrosos lo que acabó con su matrimonio y su familia. Tuvo que vender sus vehículos y casa para defenderse. Envió al menos cinco cartas pidiendo ayuda al expresidente pero no recibió respuesta. Correa dijo que nunca leyó las comunicaciones.

No es que los agentes hacían espionaje a los de la Senain y a los generales, fue por la desesperación porque nunca les ayudaron, con la experiencia del caso Fybeca decidieron protegerse, dijo Chicaiza en la Corte.

Regresaron nuevamente a la Senain e hicieron algunos trabajos como traer de Panamá a un sospechoso del caso 30S. Chicaiza reveló que todos los boletines al instante eran secretos, las acciones fueron encubiertas y sin autorización judicial.

A pesar de los problemas jurídicos, Chicaiza dice que “debo agradecer a Rafael Correa porque nunca nos siguieron ninguna instancia ni administrativa ni judicial, pero que no digan que fue abuso policial”. Aclaró que no es que los agentes hacían espionaje a los de la Senain y a los generales, fue por la desesperación porque nunca les ayudaron, con la experiencia del caso Fybeca decidieron protegerse.

Puntualizó que en la DGI existe gente por afinidad política no por profesionalismo. Uno de los últimos mensajes que recibió fue: “No te preocupes, no te va a pasar nada, tenemos el poder hasta el 2024”. Nosotros fuimos usados, dijo Chicaiza a la jueza Camacho. Lloró cinco veces y pidió perdón “si es que he cometido, no es a título personal, es a título de jerarquía”. Se mostró dispuesto a revelar otras operaciones efectuadas como la operación Hotel en Londres. Pidió clemencia y protección de víctimas que está en análisis de la Fiscalía. Dijo que el exdirector de la DGI, Fausto Tamayo no conoció de sus viajes a Colombia y que el exagente Jorge Espinoza estuvo en Colombia en los días del secuestro por coincidencia porque estaba de vacaciones. En este caso hay seis procesados: Chicaiza, Falcón, Espinoza, Tamayo, Romero y Correa. La instrucción fiscal inició en marzo y concluye el 18 de julio. Hasta el momento hay dos vinculaciones. Romero tiene orden de prisión, se encuentra en España en donde ha solicitado asilo. Correa está en Bélgica y no ha descartado solicitar también asilo.

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La verdad de Raúl Chicaiza, el agente que denunció a Correa
 

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