Back to top
19 de Octubre del 2015
Historias
Lectura: 12 minutos
19 de Octubre del 2015
Desirée Yépez
Marcela Lagarde: "hay una guerra profunda contra las mujeres"

Fotos: Gabriela Vivanco

Mujeres de distintos sectores sociales expresaron sus preocupaciones a Marcela Legarde sobre derechos humanos. Estuvo en Quito y Guayaquil hablando sobre la violencia de género. 

 

El ícono del feminismo en América Latina estuvo de visita en Ecuador. Estudiantes, profesionales, activistas participaron del conversatorio ‘Feminicidio’, que ofreció en FLACSO. Para Marcela Lagarde, hay una guerra profunda contra las mujeres. Colectivos feministas se sumaron al evento.

Gustavo Jalkh, presidente del Consejo de la Judicatura, no se quedó a escuchar  la conferencia de Marcela Lagarde, el pasado viernes 16 de octubre, en el hemiciclo de la Facultad Latinoamericana de Ciencas Sociales (FLACSO).

Al menos eso pareció cuando, luego de las palabras inaugurales, se despidió de uno de los referentes del feminismo de América Latina; a pesar de que en su discurso de apertura, Jalk destacó la importancia del tema del conversatorio: el feminicidio.


Gustavo Jalkh se despide afectuosamente de Marcela Lagarde, antes del inicio del conversatorio: Feminicidio.


Según Gustavo Jalkh, antes la violencia de género no convocaba a la política pública ni a las autoridades.


Varios letreros fueron desplegados durante la intervención de Gustavo Jalkh, presidente del Consejo de la Judicatura.


Gustavo Jalkh salió del auditorio, previo al comienzo de la charla de Lagarde, mientras un grupo de mujeres exponía sus letreros impresos en sus camisetas.

Mujer. Mexicana. Izquierdista. Feminista. Esos cuatro términos describen a Marcela Lagarde que fue recibida en la Flacso.

Mujer. Mexicana. Izquierdista. Feminista. Esos cuatro términos describen a Marcela Lagarde que fue recibida en la Flacso. El lugar fue un espacio de diálogo entre mujeres de ‘a pie’. Los hombres representaron una minoría y las autoridades abandonaron el lugar en cuanto la voz grave de Lagarde estaba por romper el silencio.

A eso de las 09:24, el auditorio estaba lleno, en su mayoría, de mujeres que exigen justicia, no más impunidad y que se respeten sus derechos. La figura de Marcela Lagarde, de 67 años, convoca por ser quien acuñó el término feminicidio. La palabra se refiere a la muerte de las mujeres en un contexto violento, en donde existen tres responsables: victimario, sociedad y Estado. La mexicana desarrolló el concepto para nombrar la latente realidad violenta de Ciudad Juárez al norte de México. “Cuando algo no tiene nombre, no existe”, dice la académica y antropóloga.


Ernesto Pazmiño (defensor del Pueblo), Cecilia Armas (fiscal general subrrogante), Moni Pizani (representante de ONU Mujeres), Gustavo Jalkh (presidente de la Judicatura), Mónica Lagarde y Ana María Goetschel (profesora investigadora de FLACSO).


Mujeres, en su mayoría, llenaron el Hemiciclo de FLACSO para atender a la conferencia de feminicidio que ofreció Marcela Lagarde.

Las y los asistentes recibieron con aplausos la llegada de Lagarde a la mesa central dispuesta en el centro del auditorio. Ella, vestida de negro con una chaqueta de satín concha de vino, saludó amablemente con la cabeza. Las canas que se mezclan con su cabello negro dan cuenta del largo y arduo recorrido en los caminos del feminismo. La mexicana estuvo previamento en Guayaquil, en donde también tuvo contacto con los colectivos de mujeres del puerto principal. 

En la mesa central, del lado derecho de Lagarde, estaba Gustavo Jalkh. Además, representantes de la Fiscalía, ONU Mujeres,la  Defensoría del Pueblo y la Flacso.

Tras la intervención respectiva de los distintos delegados, el presidente de la Judicatura tomó la palabra y destacó que “antes” -no precisó cuando- la violencia contra la mujer no convocaba a la política pública ni a las autoridades. Ahora sí, afirmó la máxima autoridad judicial.

En ese momento, dos mujeres sentadas al extremo izquierdo del auditorio alzaron cartulinas blancas con consiganas en contra de las políticas del actual Gobierno. En una de ellas decía: “Racismo-Represión del Gob. de Correa contra mujeres indígenas” (sic). En la otra: “Despenalización del aborto por violación”.

Jalkh realzaba la importancia de “escuchar” a Marcela Lagarde para afianzar la política pública, cuando las integrantes del colectivo Justicia para Vanessa se levantaron y mostraron dos lienzos. En uno, con pintura negra y roja, estaba escrito: “36 feminicidios en 10 meses”. En el otro: “6 sentencias-impunidad”.

Jalkh concluyó su intervención y se sentó junto a la activista mexicana. Las mujeres del colectivo dejaron los lienzos a un lado. Dieron la espalda a la mesa central. Vestían camisetas blancas con el lema “Ni una mujer menos” impreso en la espalda.

El representante del Gobierno cruzaba palabras con Lagarde, mientras aprobaba con la cabeza la sorpresiva intervención de Justicia para Vanessa. Abrazó a Marcela y salió, junto a los demás miembros de la mesa central del auditorio. No se quedó a escuchar la conferencia. 

El representante del Gobierno cruzaba palabras con Lagarde, mientras aprobaba con la cabeza la sorpresiva intervención de Justicia para Vanessa. Abrazó a Marcela y salió, junto a los demás miembros de la mesa central del auditorio.

Fue por eso que Gustavo Jalkh no escuchó cómo en México, donde hay una víctima de feminicidio cada tres horas -según el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio de México-, se promueven los derechos de la mujer a una vida libre de violencia. Tampoco que el feminicidio se produce en sociedades donde se tolera la violencia en contra de las mujeres y niñas. Tampoco que con incluir el delito en el Código Penal no basta, porque eso representa solo una visión punitiva del fenómeno. Ni que hacen falta políticas de gobierno y Estado para crear condiciones de igualdad y justicia.

ENTREVISTA

Marcela Lagarde:
“Es absurdo pretender culpabilizar a las mujeres, cuando han sido víctimas de violencia”

Al ser usted quien acuñó el término feminicidio, ¿qué opinión le merece que la legislación internacional, como la de Ecuador, lo acoja e incluya para penar “los crímenes que se realizan en contra de la mujer por el hecho de serlo”?

En toda América Latina hay una reacción favorable. Es impresionante cómo iniciamos en México con este movimiento para visibilizar el problema, para nombrarlo, y luego para hacer política pública y enfrentarlo, con una nueva mirada, desde el Estado. Inmediatamente en otros países se identificó que también había el problema. Eso es muy positivo.Se ha legislado en casi todos los países y en unos casos se han creado leyes, en otros se integró al Código Penal. Hay variantes,  como debe ser, porque cada país tiene su proceso y acuñó el término que pudo. En México se llama feminicidio y tiene varias dimensiones, complejas. No es un delito más. Es el producto de la enorme desigualdad que hay entre mujeres y hombres, y de los enormes p oderes que en mi país tienen los hombres sobre las mujeres. En el caso extremo, con una profunda misoginia, donde quitan la vida de manera violenta a mujeres.

"En México se llama feminicidio y tiene varias dimensiones, complejas. No es un delito más. Es el producto de la enorme desigualdad que hay entre mujeres y hombres, y de los enormes poderes que en mi país tienen los hombres sobre las mujeres".

Ese es el tema y lo que quería era enunciarlo para ver qué se podía hacer, de dónde surge, ya sabemos cómo se origina el problema… Luego hicimos una ley muy importante para hacer una política de Estado para enfrentar todas las violencias, no solo el feminicidio, también la violación, el hostigamiento, todas las violencias que vivimos las mujeres en México.

La ley es muy completa e intentamos desde la sociedad civil, el Congreso, que se aplique. Hay resistencias, ignorancia de funcionarios que no entienden, de autoridades, ahí vamos porque ya se visibilizó que hay un problema y que se debe a esas condiciones injustas de desigualdad y también a la enorme impunidad que hay en torno a este caso.

En el momento de legislar, de desarrollar leyes, ¿cómo entender las diferencias entre los términos feminicidio y femicidio? Por ejemplo, Ecuador incluye el femicidio en el artículo 141 del Código Integral Penal…

He leído su concepto, el de femicidio, pero no lo conozco bien. Entiendo que no es un delito autónomo, que es un agravante del homicidio. En el caso mexicano no es un agravante, es un tipo específico de homicidio cometido contra las mujeres en un marco de desigualdad, poderes enormes de los hombres, ilegalidad, no funcionamiento del Estado de derecho. Todas esas son condiciones para el feminicidio.

Según su teoría, los feminicidios también deben calificarse como crímenes de Estado, ya que las instituciones encargadas de brindar seguridad han sido rebasadas, y ponen en evidencia la falta de reformas políticas con perspectiva de género. En Ecuador, el actual Gobierno se define como defensor de derechos. Sin embargo, autoridades como Alexis Mera, secretario jurídico de la Presidencia, ha dicho que las mujeres no se valoran adecuadamente, porque se dejan violentar…

Eso dice mucha gente machista y misógina. Es un absurdo pretender culpabilizar a las víctimas, cuando han sido víctimas de una agresión violenta. Eso es una justificación machista y tiende a descalificar a las mujeres que denuncian el feminicidio, o a sus familiares, o a quienes denuncian otras formas de violencia, psicológica, física, sexual… Las culpabilizan para que no cambien las cosas. Todos nosotros tenemos el afán de que se aplique la nueva legislación, se creen políticas para la igualdad. Si se sale con elementos como este se dice que no cambie, que no quiere que cambie. Las mujeres víctimas de violencia no es que se dejan violentar. Es que están en situación de ser violentadas por hombres que tienen enorme control y poder sobre ellas. No hay una responsabilidad de las mujeres en torno a las mujeres. Quienes tienen que presentarse para asumir su responsabilidad son los violentos. Me parece que hablamos de criterios distintos.

Marcela Aguiñaga, segunda vicepresidenta de la Asamblea Nacional sostuvo que será “sumisa” una y mil veces cuando se trate de luchar y reivindicar los derechos de las mujeres… ¿Eso es posible?

Creo que es un uso incorrecto del lenguaje. Puedo entender que lo que quería decir es que ella acatará todo aquello que tienda a la defensa de los derechos de las mujeres, pero una puede acatar sin estar sometida.

"Guerra es la que hay. No la inventamos nosotras. Hay una guerra profunda contra las mujeres. Esa es la violencia que estamos tratando de erradicar. Se trata de que haya una convivencia pacífica entre hombres y mujeres".

¿Cómo entender que la lucha por los derechos de las mujeres y, en ese contexto, el feminismo es algo que integra a todos los actores de la sociedad. Cómo conseguir que esas temáticas no se conviertan  en una “guerra de los sexos”?

Guerra es la que hay. No la inventamos nosotras. Hay una guerra profunda contra las mujeres. Esa es la violencia que estamos tratando de erradicar. Se trata de que haya una convivencia pacífica entre hombres y mujeres. Que los hombres dejen de ser violentos en todo. En su relación con otros hombres, en la problemática social. En cualquier cosa se manifiestan violentos, tenemos que eliminar todas esas violencias, acotarlas, hacer normas éticas, de convivencia pacífica.

[RELA CIONA DAS]

Los graffitis verdes en los muros de Palacio
Entretejiendo voces: de violencias, resistencias y disidencias
Érika Arteaga y Natalia Sierra
Es mi decisión autónoma, soberana y digna
Natalia Sierra
La flauta de Valentina
Susana Morán
Trata de personas: el caso de "El Abuelo" puede llegar a las más altas esferas
Redacción Plan V
GALERÍA
Marcela Lagarde: "hay una guerra profunda contra las mujeres"
 

[CO MEN TA RIOS]

[LEA TAM BIÉN]

Así festejó el David indígena la derrota de Goliat
Fermín Vaca Santacruz
Las horas de terror en Quito
Susana Morán
La tormenta perfecta
Gustavo Isch
Lourdes Tibán: “La mayoría de los infiltrados son policías y militares indígenas”
Redacción Plan V

[MÁS LEÍ DAS]

Cae otro accionista de Sky Jet con más de una tonelada de droga
Redacción Plan V
El campanazo carchense
Juan Cuvi
Quien busque la continuidad de Moreno y Correa, será golpeado con votos
Jean Cano
En Carchi se exige que la minería no dé la espalda a las comunidades
Susana Morán